El belga vence en el arranque de la París-Niza, el primer desafío de la temporada entre los dos últimos ganadores del Tour de Francia
Merlier celebra el triunfo en la París-Niza.Y. ValatEFE
El velocista Tim Merlier triunfa en el primer asalto del duelo caníbal entre los dos extraterrestres. El belga impuso su punta de velocidad en la pugna entre Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard, ensayo prematuro del Tour de Francia. Primer desafío entre dos fenómenos que han impactado en el comienzo de curso. El esloveno se presentó en la prueba francesa tras vencer en la Clásica de Jaén y tras anotarse la general y tres etapas de la Vuelta a Andalucía. El danés arrasó en O Camiño, con general y tres triunfos parciales.
Los dos grandes reclamos de la París-Niza se marcaron de cerca en el arranque de una cita dominada por el frío y con 169 kilómetros de trazado, con salida y llegada en la localidad de La Verrière. El pelotón transitó agrupado durante toda la jornada a la caza de los fugados de turno, en esta ocasión el francés Paul Ourselin y el danés Jonas Gregaard Wilsly. A 20 kilómetros de la llegada, el UAE y el Jumbo asumieron en control de la carrera. En el muro de Chapelle, el esloveno enseñó sus garras y el grupo se conmovió. El estadounidense Nelson Powless aprovechó el nerviosismo para fugarse, pero fue neutralizado a falta de siete kilómetros. En ese momento, todos quedaron sorprendidos por una nueva maniobra de Pogacar. El doble ganador del Tour de Francia volvió a atacar en la zona bonificada previa a la meta para sumar seis segundos. Vingegaard se inquietó y salió en busca de su enemigo. A ambos se unió Pierre Latour. El trío retó al pelotón en dos espléndidos kilómetros, pero el empuje del Quick Step anuló la aventura e impulsó a Tim Merlier para lograr su cuarta victoria de la temporada. Las anteriores, en el Tour de Omán y el Tour de Emiratos (dos).
Brillante duelo estratégico entre dos últimos ganadore del Tour en el despertar de esta París-Niza, que finaliza el próximo domingo y que ofrece un recorrido complicado, con una contrarreloj grupal (martes) de 32,2 kilómetros y dos últimas jornadas jalonadas, cada una de ellas, con cuatro puertos. La cita del sábado concluye en el Col de la Coullole, y la del domingo incluye los ascensos a Peille y d’Eze.
Este inicio de la París-Niza precede a la Tirreno-Adriático, que levanta el telón este lunes, con el estreno de Primoz Roglic y la participación de Mikel Landa y Enric Mas. Quien no podrá estar será Carlos Rodríguez, que el sábado sufrió una luxación de clavícula por una caída en la Strade Bianche.
«JuanAyuso tiene los huevos bien colocados. Es ambicioso, ganador, muy completo y tiene carácter». A un veterano técnico de UAE no le sorprende el estupendo arranque de curso del español. El discípulo de Joxean Fernández Matxin ha subido al estrado de los sobresalientes y de ahí nadie le desplaza. En el último mes ha sumado ocho podios en cinco carreras. A sus 21 años es el mejor mortal en esta nueva temporada dominada por Vingegaard, Pogacar y Evenepoel.
«Ayuso está muy centrado, siempre está atento a las mejoras técnicas y a la nutrición. En muchos aspectos me recuerda a Alberto Contador», señalan desde el UAE. «Es un killer», insiste Matxin.
«Que me comparen con Contador es muy gratificante, él es uno mis ídolos. Pero todavía tengo mucho por hacer y aprender», ha dicho Ayuso, que acaba de comprobar en posición de privilegio el poderío de Vingegaard en la Tirreno-Adriático. El español finalizó segundo, venció en la contrarreloj inaugural (derrotó a Filippo Ganna, el mejor especialista del mundo) y sumó dos segundos puestos en sendas etapas ganadas por el Jinete pálido danés. «Todo el equipo me ha ayudado mucho. Ha sido agradable compararme con algunos de los mejores escaladores del mundo. Soy realista y sé que ahora mismo no puedo desbancar a Vingegaard con un ataque, pero estoy satisfecho con lo conseguido. Sé que voy en la dirección correcta», advertía el pasado sábado, en la víspera de la conclusión de la ronda italiana.
Antes de acudir a la cita de los dos mares sumó una victoria en la clásica Faun-Ardèche, un segundo puesto en la Faun Drôme (no peleó la victoria a su compañero Marc Hirschi), un tercero en el trofeo Laigueglia y un segundo en la contrarreloj mutilada de la Vuelta a Andalucía. En el estreno de la temporada, en el sterrato de la Clásica de Jaén, fue vigésimo. Su formidable rendimiento ha generado una gran ascenso en el escalafón del UAE y ahora pugna con Almeida, Adam Yates, McNulty y Hirschi por ser el lugarteniente más cualificado de Pogacar.
País-Vasco, Amstel...
Ayuso atesora carisma y nunca pasa desapercibido. En su primera participación en la Vuelta, en 2022, terminó tercero. El pasado año, tras cinco meses en blanco por una lesión en el tendón de Aquiles, conquistó dos etapas en la Vuelta a Suiza (acabó segundo) y una en el Tour de Romandía. Logró la medalla de plata en el campeonato de España de ruta. «Ese tiempo que estuve parado fue muy duro, pero aprendí mucho en el aspecto mental. La ayuda del rehabilitador Víctor Moreno y de toda mi familia fueron fundamentales», confesó tras superar su experiencia más ingrata.
Ayuso ha convertido el podio en su estancia habitual y ahora pretende prolongar sus exhibiciones en un mes de abril muy intenso, con exigentes visitas a las clásicas de las Ardenas. Y es que el chico de Jávea también es candidato a las pruebas de una día debido a su notable punta de velocidad en subida. Alumno aplicado de Alejandro Valverde. Desde el 1 al 6 competirá en la Vuelta al País Vasco, donde volverá a enfrentarse a Vingegaard. El 14 acudirá a la Amstel Gold Race, el 17 irá a la Flecha Valona y el 21, a la Lieja-Bastoña-Lieja. En La Decana, su clásica favorita junto al Giro de Lombardía, será la única ocasión en la que coincidirá con Pogacar. En el Monumento belga tendrá que colaborar con el esloveno en su objetivo de resarcirse de aquella maldita caída del pasado año que lastró su rendimiento en el Tour.
Ayuso cerrará su temporada de primavera en el Tour de Romandía: 23-28 de abril. Luego descansará y se concentrará en altura para preparar su debut en el Tour de Francia, la carrera por la que se hizo ciclista. «Participar en el Tour es cumplir mi sueño. En el equipo todos trabajaremos para Tadej, si me dan un poco de rienda suelta lo aprovecharé», señala. Sus objetivos después del Tour serán los Juegos Olímpicos, el Mundial, Quebec, Montreal y el Giro de Lombardía. La Vuelta a España queda excluida en la planificación del mejor de los mortales.
«Un agente me pide el 5% de comisión, ChatGPT sólo me cobra 15 libras por su suscripción premium». La osadía de Demetri Mitchell, un modesto defensa de la League One (la Tercera División inglesa), ha puesto en alerta al sector de representantes de futbolistas. Muchos despachos, sobre todo de agentes de segundo nivel, han comenzado a inquietarse por la entrada de la IA en el fructífero negocio de las comisiones por traspasos, una actividad que ha generado imperios como los de Gestifute (empresa controlada por Jorge Mendes), CAA Stellar (Jonathan Barnett) o One Sarl (heredera de Mino Raiola).
Mitchell ha sido el pionero en negociar un traspaso usando un modelo de Inteligencia Artificial, diseñado para reconocer determinados patrones y tomar decisiones sin la intervención humana. Ha sido el primero en cerrar, sin la ayuda de un intermediario, un acuerdo con el Leyton Orient, un meritorio club de Londres. Mitchell tiene 28 años y procede de la cantera del Manchester United.
Son los nuevos tiempos que obligan al reciclaje profesional en todos los ámbitos. Óscar Cordón, catedrático de IA en la universidad de Granada, apunta que lo ocurrido en el fútbol inglés abre una senda, pero que esta se debe afrontar con prudencia. «Hay muchas actividades, como la de inversores en Bolsa, que ya no son necesarias, porque con un cruce de datos puedes obtener información sobre finanzas. La negociación sin representantes en el fútbol se va extender, sin duda, pero no es la panacea. La IA es un modelo de lenguaje que predice movimientos, pero eso no significa que sea preciso con la realidad. La máquina provoca lo que llamamos 'alucinaciones', que son errores de fondo. Hay que tener mucho cuidado con su uso, ya sabemos que hay chicos que lo utilizan para sus relaciones personales y algunos han terminado en suicidio. Ese mundo de interacción hay que cogerlo con pinzas».
Complemento perfecto
El uso de la IA crecerá en el campo de la representación y en otros sectores, dice Cordón: «La Inteligencia Artificial puede recomendar contrataciones y también qué futbolista puede ser el complemento perfecto para un equipo desde el punto de vista deportivo y económico».
El profesor de la universidad de Granada también advierte de que el uso de estos novedosos modelos puede mejorar el trabajo diario de los intermediarios.
Daniel Lorenzo, agente español, incide en que en agencias como la suya ya se debate sobre cómo la Inteligencia Artificial puede influir en la actividad cotidiana: «En la actualidad, la IA es un modelo avanzado del Big Data, que proporciona muchos datos y disminuye los márgenes de error. Todas esas herramientas hay que aprovecharlas. Hay que subirse a ese barco, pero con precaución. Estamos en los primeros pasos».
«Algunos futbolistas ya han acudido a ellas para negociar su futuro, eso nos afecta, hablamos de ello, pero no hay que perder la perspectiva. Ahora recuerdo lo que sucedió con el ebook, cuando se decía que iba a terminar con la venta de libros. La IA acierta, pero también falla mucho, por eso, en todas las actividades el factor humano es fundamental», recalca Lorenzo.
Este intermediario asegura que ya hay equipos de fútbol diseñados con Inteligencia Artificial, pero que eso no garantiza el éxito: «La IA vaticina lo que va a pasar en función de lo que ya ha pasado. Al futbolista le dice qué virtudes atesora y lo que debe mejorar, pero no explica, por ejemplo, cómo debe congeniar con su entrenador ni cómo va responder en el campo cuando tenga un problema sentimental o familiar. La IA no analiza emociones y el fútbol, precisamente, tiene un componente emocional muy intenso, por eso no todo se puede predecir».
Categorías inferiores
Unos déficits que no amedrentaron a Demetri Mitchell, encantado con su nuevo asesor. «Empecé a utilizar ChatGPT y le pregunté cómo debía negociar el contrato y qué tenía que responder. Le dije lo que ganaba en la última temporada, que me tendría que mudar a Londres, cuál era el coste de la vida allí, que mi mujer y mi hijo se venían conmigo. Sabía que podría negociar por encima de lo que me habían ofrecido», comentó el defensa del Leyton Orient en el podcast From My Left.
Demetri Mitchell, con el Leyton Orient.Pete NortonAFP
La iniciativa abierta por Mitchell afectará a corto plazo a las agencias que cuentan en su cartera con futbolistas alejados de la élite y especializadas en categorías inferiores. Los jugadores de rango superior seguirán confiando en los intermediarios poderosos, capaces de influir en la configuración directa de las plantillas. «Hay muchos directores técnicos que firman contratos en función de su amistad con el representante. Las cuadras siempre han existido y existirán», dice un técnico que prefiere permanecer en el anonimato.
Las labores del director deportivo y del ojeador también están afectadas por una nueva tecnología que es capaz de estudiar las características de los futbolistas que necesita una determinada plantilla. Pep Guardiola, desde que entrenaba al Barcelona, utiliza sistemas de datos y estadísticas sobre pases, lanzamientos y velocidad para mejorar el rendimiento del grupo.
«La IA puede hacer una lista de jugadores que por edad, salario o modo de jugar se acomoden a un club, puede crear un equipo, pero no puede adelantar, por ejemplo, que un central, en un momento determinado, pueda jugar de lateral y a partir de esa modificación rendir como nunca ¿Cuándo hay un fracaso, a quién se le pide responsabilidad? A la IA, no», recalca Lorenzo.
Datos fríos
Joyce Moreno, representante y ex defensa del Real Madrid, señala en la misma dirección: «La llegada de IA preocupa en nuestro sector. Ya estamos debatiendo sobre cómo nos puede afectar. En los últimos años han aparecido varias plataformas que ha mejorado las labores de los scouts relacionadas con el valor y las características de los jugadores. Esto hay que entenderlo como un plus para nuestro trabajo».
«Te tienes que adaptar y renovar, pero a mí no me gustan los datos fríos sobre el equipo por el que puedas fichar o sobre el rendimiento específico de un jugador, porque a la hora de negociar también hay que atender a otras variables, como la educación, la familia, el entorno y el ambiente del futbolista. En todas las negociaciones hay intangibles que la IA no aprecia», incide Joyce Moreno.
Guillermo Ricardo Simari, informático y director del Laboratorio de Investigación y Desarrollo de Inteligencia Artificial en la Universidad Nacional del Sur de Buenos Aires, alerta sobre el mal uso de estas herramientas. «Sistemas como LLMS, ChapGPT o Gemini son realmente poco fiables, porque muestran lo que lo que los diseñadores llaman alucinaciones. Al no tener noción de lo que es la verdad (en la jerga de la IA se llama ground truth) ponen lo que les parece que queda bien en el texto que se está generando. No son sistemas inteligentes, sólo completan textos glorificados», explica el especialista argentino.
Simari dice que esos modelos nunca sustituirán a los profesionales, como representantes o directores deportivos, pero que sí servirán como apoyo para mejorar una actividad que ya se domina: «Si el 'scout' humano lo usa con prudencia puede ser útil. Son completadores de textos sofisticados».
Herramientas novedosas que han llegado para quedarse en el complejo mundo del fútbol. Jugadores, técnicos y agentes se preparan para ello.
Luis de la Fuente: ''Lo sucedido es una falta de respeto intolerable''. Raúl Martín Presa: ''A un futbolista se le paga por entrenar, por estar al 100% y por obedecer al entrenador. Si protesta por una decisión está faltando al respeto al compañero que entra, al cuerpo técnico, a la afición y al club. Merece una sanción''. Seleccionador español y presidente del Rayo Vallecano censuraron la actitud mostrada por Iván Balliu hacia Íñigo Pérez al ser sustituido en el tramo final del partido del pasado jueves en la Conference. Un desprecio idéntico al que sufrió Xabi Alonso por Vinicius en el último clásico.
La autoridad de los técnicos, cuestionada por unos jugadores viscerales que colocan sus intereses por delante del colectivo. Unas secuencias que desprestigian a los clubes, que dejan marca. Unos conflictos que luego intentan cerrar con comunicados de arrepentimiento (como el firmado por Vinicius, pero sin pedir perdón al técnico) y declaraciones apelando a la unidad. ''Lo hemos arreglado en el vestuario, está hablado ya. Todo queda entre nosotros. Tema zanjado'', dijo Jorge de Frutos. ''No hay ningún problema. Iñigo y Balliu son amigos. Está todo bien'', declaró Sergio Camello. ''No ha pasado nada. Yo me calenté el otro día también y le pegué a un micrófono. Es parte de esto'', advirtió 'Pacha' Espino.
Ínigo Pérez y Xabi Alonso coinciden hoy en la banda del estadio de Vallecas tras comprobar cómo sus jerarquías fueron desafiadas. Saben que no pueden mostrar debilidades en pulsos en los que se miden sus fortalezas. Dos entrenadores de una nueva generación que otorgan gran importancia al compromiso del grupo. Este sábado, Alonso elogió la trayectoria y el trabajo de Pérez. ''A Íñigo le veo con mucha personalidad, con mucha autoridad, tiene las cosas claras. Me gusta cómo transmite a los jugadores", recalcó el tolosarra. El preparador rayista declaró que no hay ningún problema con Balliu, que ambos son amigos y que el jugador no será sancionado por el club.
Juanjo MartínEFE
Todo sellado antes de un partido que Xabi Alonso aventura complicado. "Será una visita exigente, el Rayo está en buen momento, el año pasado se empató allí... Estamos preparados para un partido muy intenso", señaló tras incidir que quiera hacer borrón y cuenta nueva tras la derrota en Liverpool.
También destacó que no tiene ningún reproche a la actitud de los jugadores ni que se siente incómodo con un grupo en el que destacan los egos. ''Tengo un vestuario con mucha personalidad. Estoy muy contento con todos'', subrayó.
Xabi sabe que sin solidaridad, el sistema se desquebraja, por eso valora mucho las aportaciones de Aurélien Tchouaméni como contrapeso en la línea medular. El francés permanecerá de baja durante tres semanas y el principal candidato a ocupar su puesto es Valverde, otro jugador con el que ya tuvo una confrontación. El uruguayo podría volver a su posición natural en el centro del campo y ceder la banda derecha a Trent Alexander-Arnold.
Valverde es otra pieza básica para Xabi Alonso. En la Liga ha sido 10 veces titular, sólo suplente ante la Real Sociedad. En cuatro ocasiones ha ejercido como lateral derecho (contra Villarreal, Getafe, Barcelona y Valencia) y ha rubricado cuatro asistencias. En la Champions ha jugado tres encuentros, sólo se ausentó ante el Kairat Almaty, en aquel en el que mostraba su desgana por jugar del lateral.