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Fútbol femenino
EUROPA PRESS
Madrid
Actualizado Martes,
24
octubre
2023
-
00:18Ver 2 comentariosTambién acuerda interrogar a un testigo de la conversación entre...
El Real Madrid derrotó al Barcelona (1-3) en el partido correspondiente a la jornada 23 de Liga F y en el primer Clásico, de 19, en que las blancas consiguieron una victoria gracias a un gol de Alba Redondo y un doblete de Caroline Weir, mientras que Graham Hansen anotó para las azulgranas.
La entrada de la colombiana Linda Caicedo en la segunda mitad fue un factor determinante para que el conjunto madridista explotara los espacios de la defensa del conjunto local, que protestó un gol anulado a Jan Fernández en el minuto 80 con 1-1 en el marcador por un supuesto fuera de juego.
La victoria del cuadro de Alberto Toril colocó a las blancas a cuatro puntos del Barça, líder de la competición, que seguirá dependiendo de sí mismo para ganarla. Sin embargo, el resultado final no reflejó el dominio del cuadro barcelonista a lo largo del partido, aunque fue más discreto que los últimos precedentes entre ambos.
Las de Pere Romeu, más por mérito de su rival que por falta de ideas, toparon con un cuadro blanco mucho más ordenado en la presión, atento en las coberturas y eficaz en los duelos. Las madridistas, abonadas a los balones largos, incluso llegaron más a la portería defendida por Cata Coll en los primeros 45 minutos que en todos los clásicos previos, y aunque lo hicieron sin demasiado peligro tuvieron el acierto necesario para adelantarse en el marcador.
Las barcelonistas, más propositivas e instaladas en campo rival, avisaron con más claridad; primero con un disparo de Graham Hansen que se marchó fuera por poco, y a renglón seguido con un chut al larguero de una incansable Sydney Schertenleib.
Sin embargo, a cuatro minutos para el descanso, y tras un centro al área de Moller que encontró a Alba Redondo sola, el cuadro blanco abrió la lata gracias al cabezazo de la delantera albaceteña. Una acción mal defendida por el equipo catalán, que intentó enmendar su error prácticamente al instante, pero Hansen falló a portería vacía la asistencia de Putellas.
Las jugadoras del FC Barcelona Mapi León y Patri Guijarro, ante Caroline Moller, del Real MadridEnric FontcubertaEfe
Tras el paso por vestuarios y con varios cambios por parte de Romeu, las azulgranas salieron con una marcha más al segundo tiempo. Producto de ello, Graham Hansen tuvo otra oportunidad manifiesta en un mano a mano con Misa Rodríguez, pero la meta canaria le negó el empate.
Las azulgranas empezaron a verse dominadas por la frustración, pero el tanto de la igualdad llegó en el momento justo y en una jugada calcada a la del gol encajado; un centro al área desde la banda izquierda, en este caso de Mapi León, que topó con la cabeza de Hansen para empatar en el minuto 67.
En un partido que, como el tiempo mismo, combinó sol radiante y lluvia a partes iguales, un gol mal anulado por fuera de juego de Jana Fernández fue el precedente al tanto de la victoria blanca, que llegó a tres minutos para el final y de la bota de la Caroline Weir.
La centrocampista escocesa y la colombiana Linda Caicedo, ambas acabadas de ingresar en el terreno de juego, se asociaron para que la primera conectara el balón con la red y adelantara a su equipo de forma definitiva.
Caicedo había superado con facilidad a Engen en una jugada vertical y, bajo el chaparrón que caía en Montjuïc, el Barça se vio totalmente superado en dos transiciones por un rival que le ganó por primera vez en su historia.
La guinda del pastel para el cuadro blanco llegó ya en el añadido; ya bajo agua que se convirtió en granizo, Weir cazó un rechace dentro del área local para anotar el 1-3 y confirmar la derrota del Barça, que se desmoronó en los últimos instantes ante la verticalidad del cuadro blanco.
Alba Redondo celebra el 0-1Enric FontcubertaEfe
Una derrota dura y sin precedentes para las barcelonistas, que marca un antes y un después en la corta historia de loa Clásicos y que deja el campeonato de Liga F más abierto a falta de 7 partidos para el final.
Ficha técnica
1 - Barcelona: Cata Coll; Marta Torrejón (Jana, min. 46), Mapi León, Irene Paredes (Engen, min. 83), Rolfö (Brugts, min. 64); Aitana Bonmatí, Patri Guijarro, Alexia Putellas (Pina, min. 83); Graham Hansen, Pajor, Schertenleib (Paralluelo, min. 46).
3 - Real Madrid: Misa Rodríguez; Antonia (Sheila García, min. 80), Méndez, Lakrar, Yasmin; Toletti, Angeldal; Athenea, Moller (Weir, min. 61), Feller (Olga Carmona, min. 69); Alba Redondo (Caicedo, min. 61).
La corte homologó la condena impuesta en Italia en 2017 por mayoría, con nueve votos a favor y dos en contra, y ordenó que el cumplimiento de la sentencia en régimen cerrado sea inmediato.
De este modo, Robinho tendrá que entrar en prisión antes incluso de poder presentar recursos de apelación a esta misma corte y al Tribunal Supremo.
La audiencia en la corte acabó con el suspense de una prórroga, ya que aunque la mayoría de los magistrados se pronunció ampliamente a favor del cumplimiento de la condena en Brasil, se produjo un empate en relación a la entrada inmediata de Robinho en prisión o a la posibilidad de que apelara en libertad.
En el último instante, el magistrado Ricardo Villas Bôas Cueva cambió su voto y se formó la mayoría para el cumplimiento inmediato de la condena de cárcel.
Robinho, de 40 años, fue condenado a nueve años de prisión por la Justicia de Italia por su participación en una violación colectiva en Milán en 2013, pero nunca llegó a cumplir la pena debido a que regresó a Brasil, país que prohíbe la extradición de sus nacionales.
Las autoridades italianas solicitaron a la Justicia brasileña que homologase la condena y que, en consecuencia, determinase el encarcelamiento del exfutbolista para que cumpla la pena en su país de origen.
El exdelantero, que surgió como profesional en el Santos de Pelé y jugó en el Real Madrid y también pasó por el Manchester City, fue hallado culpable de participar en una violación colectiva a una joven albanesa en una discoteca de Milán, en su etapa como jugador del AC Milan.
El juez instructor, Francisco Falcão, afirmó que un posible rechazo a la petición de la Justicia italiana significaría una nueva violación a la dignidad de la víctima, ya que el "criminal quedará totalmente impune por la incapacidad de Brasil de volver a juzgar el mismo hecho".
Dijo igualmente que un rechazo a la petición puede generar una crisis diplomática, ya que Brasil dejaría de cumplir sus compromisos de cooperación, así como un nuevo episodio de descrédito para la Justicia de Brasil, cuya falta de eficacia para sancionar criminales ha sido varias veces condenada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
El magistrado explicó en su voto que a la Justicia brasileña no le corresponde revisar la sentencia ya proferida en firme por un tribunal italiano ni abrir un nuevo juicio, sino tan solo revisar si se cumplen todos los requisitos para aceptar la petición de Italia para que el exfutbolista cumpla su pena en Brasil.
"La legislación impide la revisión del mérito de la sentencia. Tan sólo tenemos que determinar si se cumplen los requisitos para la transferencia de la ejecución de la pena", dijo.
En ese sentido, afirmó que todos los requisitos son atendidos debido a que el condenado se encuentra en Brasil, su sentencia es definitiva y el hecho que originó la condena constituye también un delito en el país.
Desmontó, además, uno por uno, todos los argumentos de la defensa sobre supuestas violaciones a la Constitución que impedirían atender la petición de la Justicia italiana.
Aseguró que si bien no existe un tratado entre Brasil e Italia que permita este procedimiento, el mismo está previsto en tratados internacionales firmados por Brasil como las convenciones de Viena, Palermo y Mérida.