El alero estadounidense de los Lakers, LeBron James, ha afirmado que podría jugar a un alto nivel otros 5 o 7 años, aunque renunció que no está entre sus planes hacerlos. El jugador hizo estas declaraciones en el día en que cumplía 40 años. Además, mostró su deseo de poder retirarse en su actual equipo, según informa la agencia EFE.
“Si realmente quisiera, probablemente podría jugar a un alto nivel durante otros cinco o siete años, aunque suene raro decirlo. Pero no voy a hacerlo”, afirmó James en declaraciones a periodistas durante el entrenamiento de los Lakers en Los Ángeles.
LeBron es desde la temporada pasada el jugador más veterano de la NBA actualmente, tiene el récord absoluto de puntos anotados y también el de minutos jugados.
“Es casi gracioso, de verdad, pensar en dónde estoy, ver que sigo jugando a un alto nivel. Sigo siendo joven, pero considerado ‘viejo’ en términos de los años que llevo en esta profesión”, digo James, reflexionando sobre su cumpleaños 40.
James también aseguró que su intención es retirarse en los Lakers: “Creo que ese es el plan. Me encantaría que todo termine aquí, ese sería el objetivo. Vine aquí para jugar la última etapa de mi carrera y cerrarla aquí”.
“Pero tampoco soy ingenuo -añadió- ni demasiado idealista como para no entender cómo funciona el negocio del baloncesto. Aun así, creo que mi relación con esta organización habla por sí sola. Y espero no tener que irme a ningún lado antes de que termine mi carrera”.
En esta, su temporada número 22 en la NBA, LeBron promedia 23,5 puntos, 7,9 rebotes y 9 asistencias por partido. Su porcentaje de acierto en tiros de campo es del 49,6 % y ha firmado 8 triples-dobles en lo que va de campeonato.
La próxima madrugada se enfrentará a los Cleveland Cavaliers, la franquicia con la que debutó en la NBA y con la que ganó uno de sus cuatro anillos.
Desde abril de 2024 el Real Madrid no perdía un clásico, nueve victorias de carrerilla que se quebraron un extraño domingo por la mañana, Palacio repleto y un Barcelona tan poderoso como no se recordaba. Desde marzo de 2024 ningún rival ganaba en Liga Endesa en semejante escenario (entonces, el Manresa), 37 seguidas iban. Las rachas, sí, están para romperse y más en este baloncesto moderno de calendarios insufribles. Pero el triunfo azulgrana, tan merecido que ni un pero hubo, dolió más en el vestuario blanco por el cómo. No hay perdón cuando se encajan 105 puntos, especialmente cuando eso, lo de que el rival se ponga las botas, es tendencia.
En Euroliga, donde más se disparan los titubeos de este Real Madrid de Sergio Scariolo que no termina de despegar, a los blancos les anotan casi 87 puntos por noche. Es la cifra es la más alta desde que la competición se empezó a disputar (2016) en formato de todos contra todos. Especialmente grave en un equipo del italiano, siempre con tanto celo en la zaga. Con un especialista táctico del que presumir, Luis Guil. En ACB, donde el liderato peligra (si el Valencia gana en su partido aplazado ante el Zaragoza...), son más de 82 por duelo. Cifras que no se pueden esconder. Y que alarman, dentro y fuera.
Tras la derrota, la undécima en los 35 partidos oficiales que van de temporada, el propio Scariolo reflexionó sobre el hecho. Sobre la incapacidad, por ejemplo, de frenar ayer en el uno contra uno a Kevin Punter (en la primera mitad) y a Nico Laprovittola en el momento de la verdad (17 puntos del argentino en la segunda mitad). Sobre la pérdida del rebote (23 a 37, completamente clave) ante un Barça inferior físicamente y lastrado, además, por las lesiones (sin Jan Vesely, Will Clyburn...). «No puedo decir que no me preocupe. Hay que reconocer que juegas siempre con rivales de altísima calidad y talento. Pero no hay duda que es un punto en el que tenemos que mejorar», reconoció el ex seleccionador en sala de prensa. Quien, a continuación, expuso algún atenuante. «La defensa, cuando tienes tan poco tiempo para prepararla tácticamente, es energía, esfuerzo, continuidad. A veces, con tan poco tiempo de recuperación, puede no producirse. Antiguamente, había una norma que debía haber al menos 48 horas entre un partido y otro. Esto vale para todos, para el Barça y para nosotros. Pero no ayuda a los jugadores», razonó una queja, la del calendario (no descansa, esta semana otra doble de Euroliga, con visita al Asvel y el Maccabi en el Palacio) que no es nueva. Un argumento en el que ahondó el capitán Sergio Llull: «No han sido 48 horas porque jugamos el viernes a las nueve. No sé si le parecerá normal al que hace el calendario, a mí no me lo parece. Ni para un equipo ni para otro, porque ellos (el Barça) también jugaron el viernes. No es una excusa por esta derrota, es un llamamiento al sentido común».
Willy Hernangómez celebra una de las canastas clave del Barça en el Palacio.ACB Photo
En los últimos cuatro partidos de Euroliga, el Madrid ha encajado 89 (Milán), 90 (París), 100 (Mónaco) y 93 (58 al descanso, Dubai). Una tendencia. Siete de sus ocho derrotas en Europa llegaron en duelos en los que el rival hizo 87 o más puntos. Como las dos de ACB, idéntico resultado ante Baskonia y Barça (105-100). El clásico de ayer y sus 205 puntos anotados en conjunto, fue el segundo más ofensivo de la historia en Liga Endesa. El top, 212, fue en febrero de 1996 (102-110, también para el Barça). 205 se habían sumado también, tras una prórroga, en abril de 2022 (108-97, para los azulgrana).
De las heridas blancas a la euforia de un Barça que está protagonizando una asombrosa y exprés resurrección desde que fuera despedido Joan Peñarroya. La del domingo, con Xavi Pascual, era el noveno triunfo seguido en ACB. «Uno es entrenador para momentos como este. Suelo sentirme muy cómodo, porque los disfruto muchísimo», se congratuló el de Gavà.
Complicado ver jugadores tan buenos fallar tanto. De manera conjunta, Real Madrid y Barcelona han lanzado 78 tiros de dos (¿los fáciles?) y encestaron solamente 28. Los expertos podemos decir que la defensa se impuso a los ataques... En realidad todo se impuso a los ataques esta noche de diciembre: la ansiedad, las prisas, la indecisión individual o colectiva y la defensa, también.
Hace 15 días, tras perder con el Zalgiris y verse el equipo blanco
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Álex Abrines, que el 1 de agosto cumplirá 32 años, se retira del baloncesto. Parece que lo hace joven pero su carrera, plagada de oportunidades y éxitos, bien podría ser la de un jugador que se acerque a los 40 años. El alero del Barça e internacional español ha anunciado su decisión este martes en un mensaje publicado en las redes sociales.
El jugador mallorquín tenía contrato con el club azulgrana hasta el 30 de junio de 2026, pero ambas partes han alcanzado un acuerdo para rescindir dicho vínculo, según ha informado la entidad catalana.
El escolta echo abajo todas las puertas en Unicaja, ha jugado en el Barça (en dos etapas distintas), probó suerte en los Thunder y los Hawks de la NBA y formó parte de una de las mejores generaciones del baloncesto español y de la Selección
"Después de muchos años de carrera profesional, he tomado la difícil decisión de retirarme. No ha sido una decisión fácil pero muy meditada. Gracias por estar siempre a mi lado", explica el jugador en un comunicado.
"Este camino no habría sido posible sin el apoyo de muchas personas, entrenadores, compañeros, cuerpo médico...pero por encima de todo, vosotros, la afición, gracias por cada aplauso, por cada mensaje, cada muestra de ánimo, incluso en los momentos más duros. Me habéis sostenido más veces de las que os imagináis. Me voy tranquilo, con el corazón lleno y la conciencia en paz", continúa el escrito de Abrines.
"El baloncesto seguirá siendo parte de mi vida, pero ahora es tiempo de estar con la familia y disfrutar de una nueva etapa. Gracias por estar siempre a mi lado, gracias por acompañarme en este viaje", finaliza el texto del español.