Lamine Yamal fue otra vez el gran argumento del Barça para acabar por remontar a lo grande un duelo frente al Copenhague que se envenenó muy pronto. El joven crack azulgrana le dio a Lewandowski la asistencia que le permitió a su equipo poner la igualada en el luminoso y anotó, poco después y con algo de fortuna, el tanto que abrió una remontada que acabarían por culminar su buen amigo Raphinha y Marcus Rashford.
El rival, cómo no, le sometió a un férreo marcaje. Muchas veces, con ayudas. Pero eso no evitó que el de Rocafonda disfrutara sobre el terreno de juego. “En Champions me siento más libre y más feliz. Nunca estoy uno contra uno, pero sí uno contra dos. Es lo de cada día, ya me estoy acostumbrando”, aseguró el delantero al término del encuentro en declaraciones a Movistar. El Copenhague puso las cosas difíciles. Y, de hecho, se fue al descanso mandando por 0-1 en el marcador. Algo que, no obstante, no le tomó por sorpresa.
“Cuando te marcan un gol en la Champions es muy difícil remontar, todos los equipos son muy buenos, pero hemos demostrado que en las segundas partes nos hacemos muy fuertes”, analizó la estrella azulgrana, quien insistió que lo fundamental, por encima de todo, en este caso era el resultado. “Lo más importante era entrar entre los ocho primeros y estoy muy contento por la victoria”, recalcó un Lamine Yamal que se mostró también más que contento por el hecho de que el equipo pueda ahorrarse una eliminatoria extra con un calendario tan cargado. “Descansar te da la vida, el hecho de contar con dos partidos menos por delante te permite tener tambien más tranquilidad. Por eso me siento muy feliz”, insistió.
La reacción azulgrana también provocó que el gesto adusto de Hansi Flick en los primeros minutos del duelo cambiara diametralmente. “El partido ha estado bien en general. En el inicio de la primera parte no estaba contento, pero en la segunda hemos estado mucho mejor. Tenemos que seguir así”, aseguró el técnico barcelonista también ante los micrófonos de Movistar al término del encuentro. Quien dio el susto en el partido fue un Eric García que tuvo que ser sustituido por Marc Bernal en la segunda parte a causa de un mareo. El defensa recibió un fuerte golpe en la cabeza en el arranque del encuentro, pero en principio no peligra su presencia en los próximos compromisos del equipo azulgrana.
Poco antes de las 12 de la noche del 29 de septiembre, Robin Le Normand abandonaba el césped del Metropolitano con la cabeza abierta. Lo hacía por su propio pie y nadie, o quizás sólo el doctor Óscar Celada, que fue quien le atendió sobre el terreno de juego tras el choque fortuito con Tchouamení, imaginaba los dolores de cabeza que iba a tener el central tanto metafórica como literalmente para volver a pisar los terrenos de juego.
Hoy, 67 días después, el francés estará disponible ante el Cacereño, en la eliminatoria de segunda ronda de Copa del Rey (19.00 horas). Lo hará con un casco protector, como precaución tras la lesión sufrida, con el que lleva entrenando desde que pudo volver a pisar el césped hace 15 días. "Ayuda a absorber la energía del impacto, el problema no es tanto el golpeo del balón sino los choques fortuitos", explica a EL MUNDO, Ayoze González, jefe de neurología del Hospital Universitario de Gran Canaria. Esta última semana, Le Normand pudo completar las sesiones preparatorias junto al resto de sus compañeros.
"Pensando en su salud, el club, los médicos, todos hemos estado pendientes. Después viene el futbolista, que se puso en forma y que está ya a disposición de poder empezar a competir. Transmite ilusión y entusiasmo y está muy contento y con muchas ganas de ayudar al equipo", respondió Diego Simeone en la rueda de prensa previa al choque copero.
"hay que ir recuperando sensaciones"
En el club, tras diagnosticarle un traumatismo craneoencefálico con hematoma subdural, que es una hemorragia entre las capas que protegen al cerebro, el pasado 1 de octubre, nunca han tenido prisa con el central,que afrontó la lesión con bastante incertidumbre. Ya con el alta médica, ahora dependía de cómo se sintiera él y "las sensaciones" que tuviera para presentarse a filas, de nuevo, a las órdenes de un Simeone. "El hematoma se cura bien, pero puede ser grave, y eso genera miedo y hay que ir recuperando sensaciones", apunta González.
Le Normand fue titular desde el minuto 1 con el Cholo y lo jugó casi todo hasta su percance con el mediocentro madridista. El único partido que no disputó fue el del empate en Vallecas, uno de los duelos más flojos del conjunto rojiblanco, porque el entrenador decidió darle descanso. Son 720 minutos en total esta temporada y está entre los 15 jugadores con más tiempo disputado pese a haberse perdido más de dos meses de competición. Desde el club insisten en que "perder a un jugador de su nivel siempre es complicado" pese a que los resultados hayan podido recuperarse.
Su lesión, además, coincidió con el peor momento del equipo esta temporada. El empate en Anoeta y las derrotas en el Villamarín ante el Betis y frente al Lille en Champions League, volvieron a sacar el puesto del Cholo a la palestra. Pero el equipo se rehizo y despegó tras arrancar una inesperada victoria en París para, ahora, no sólo encadenar goleadas, sino mantener la portería a cero. En las siete victorias consecutivas de los rojiblancos, Oblak sólo ha tenido que recoger dos balones de su red. "No hay equipo que salga campeón que reciba muchos goles en contra", valoró Simeone. No cabe duda, de que la vuelta de Le Normand al césped es la mejor noticia para el entrenador rojiblanco, pese a que en los últimos duelos haya encontrado en Lenglet y Giménez una pareja no sólo competitiva a nivel defensivo, también goleadora. Ambos llevan un tanto cada uno en lo que va de temporada. El del uruguayo, un cabezazo soberbio para dar la primera victoria de la temporada ante el Leipzig en casa.
Le Normand, en el Cerro del Espino.ATM
Precisamente, unas de las últimas fotos del entrenamiento del Atlético de Madrid reflejan a un Le Normand despejando de cabeza como muestra de su completa recuperación. "El riesgo de volver a la competición no está en golpear de cabeza sino en los choques fortuitos por la propia intensidad del torneo", apostilla el jefe de neurología. Han sido dos meses en los que, por los estrictos protocolos del campeonato cuando hay un traumatismo craneoencefálico, el proceso de recuperación del defensa galo ha sido muy lento y muy progresivo.
Sesiones muy livianas "no invasivas" de gimnasio en solitario, sólo y sin ningún tipo de sonido para no influir en una posible recaída, algo que nunca ocurrió. "Se hace por mantener un entorno tranquilo, más que por los ruidos, ya que el estrés o los ejercicios con impacto son algunas de las las causas que puede empeorar el hematoma o provocar la rotura de otro vaso sanguíneo", cuenta González. Pruebas médicas (resonancias, tacs,...) constantes para monitorizar el proceso de reabsorción del hematoma y la cicatrización del cráneo. Hasta las primeras carreras en el césped, también en solitario, para intentar no perder la gran forma que venía exhibiendo desde su llegada este verano de la Real Sociedad por unos 35 millones de euros.
Vestuario sano
En el vestuario están encantados con su vuelta y especialmente sus amigos más cercanos, como son Antoine Griezmann, que no estará en Extremadura tras la extracción de una muela, Thomas Lemar y Clement Lenglet, los tres francoparlantes de la plantilla. Aunque este último sea competidor directo por la posición, hay muy buen rollo entre los compañeros y más con la vuelta de un futbolista que estuvo preocupado cuando escuchó el diagnóstico ya que, aunque como profesional estén acostumbrados a lidiar con diferentes lesiones, éstas suelen afectar más a su tren inferior.
Desde el club saben que los jugadores están acostumbrados a vivir con lesiones y que ellos tienen su proceso de recuperación propio, pero los traumatismos craneoencefálicos no son una dolencia habitual en el mundo del fútbol. Petr Cech también lo sufrió tras una jugada desafortunada con un futbolista del Reading en 2006. El guardameta checo tuvo que jugar con casco toda su carrera, pese a que le limitaba la audición, porque su lesión fue mucho más grave que la del galo ya que su cráneo sufrió un hundimiento.
10 días, 11 medallas (nueve ya en el cuello, dos, la de fútbol y la del boxeador Ayoub Ghadfa, aseguradas). Se cumple la decena de jornadas olímpicas desde la lluviosa inauguración y ya comenzó la cuenta atrás en este frenesí parisino. Cinco, cuatro, tres... Hubo alegrías insospechadas, adioses de leyenda como el de Nadal y golpes tan dolorosos como el de Carolina Marín, que marcarán para siempre al deporte español. También hubo decepciones, 'casis', polémica... Pero la estupenda trituradora de los Juegos quiere más. Y, de aquí al domingo, la recta de meta promete otro buen puñado de emociones únicas.
La cuenta de las 22 medallas de Barcelona sigue marcando las conversaciones de aficionados, deportistas y enviados especiales. Se podrían no llegar, incluso ni siquiera superar las 17 de las dos últimas citas olímpicas. Pero, para optimistas, también se podría superar todavía. De aquí al domingo, hay motivo.
Porque, por ejemplo, llega, desde hoy mismo, el piragüismo y ahí, entre remadas, canales y aguas tranquilas, casi nadie como España. Son 21 medallas en nuestra historia (sólo la vela tiene más, 22), 17 en la modalidad sprint que está por venir, cinco de ellas sólo de Saúl Craviotto. Que vuelve a optar a podio, en el K-4 con Rodrigo Germade, Carlos Arévalo y Marcus Cooper. Pero las cuentas se disparan con el C2 de María Corbera y Antía Jacome, las dos embarcaciones del K2 masculino (formadas por Carlos Arévalo y Rodrigo Germade, y Adrián del Río y Marcus Cooper), Paco Cubelos y Adrián del Río en el K1 1.000 y luego todas las individuales, especialmente en el C1 200 femenino.
Y también el taekwondo, otro semillero de éxitos. Adrián y Adriana, Vicente y Cerezo (plata ella en Tokio), compiten el miércoles en el Grand Palais. Sin tantos focos, Javier Pérez (-68 kg.) y Cecilia Castro (-67 kg.).
Ese mismo miércoles de absoluta locura para los intereses españoles, bien temprano, es la marcha por equipos mixta. España acude con dos parejas. Una de ellas la forman, nada menos, que los dos actuales campeones del mundo, plata María Pérez en París y bronce Álvaro Martín. Completar 10 kilómetros cada uno en dos ocasiones no es sumar dos más dos, pero todo indica que...
Sin salir del atletismo, que nos dejó sin la esperada medalla de Ana Peleteiro (una de las que se contaba en las cuentas de la lechera), quedan por participar Jordan Díaz (9 de agosto a las 20:13) y sus 18 metros para ser campeón de Europa hace un par de meses, Moha Attaoui y su escandalosa progresión en el 800 (sábado 10 , 19:05); en la longitud con Fatima Diamé y los 110 metros vallas no será sencillo, pero tampoco es descartable.
Cata Coll y Aitana Bonmati celebran su victoria ante Colombia.Kiko HuescaEFE
Falta tela por cortar. Porque queda más vela, especialmente atentos al 470 mixto con Jordi Xammar y Nora Brugman. Queda la sincronizada -con el equipo (final el miércoles a las 19:30) y el ejercicio de dúo (sábado, 19:30)- y la rítmica (10 de agosto, 14:00), el voley playa de Herrera y Gaviria que está en cuartos y, por qué no, queda la escalada y queda María Valdés y esos 10 kilómetros en aguas abiertas en los que plata en en el pasado Mundial.
Y, por supuesto, restan los equipos. Los que hicieron famoso aquello de 'soy español, a qué quieres que te gane...'. Pocas naciones como España cuando se trata de disputar algún deporte en compañía. Y, aunque parecía que en París la cosa había aflojado, resulta que, a estas alturas, de los 10 que partieron (sin contar la alegría del 3x3 femenino), ocho siguen en disputa. Sólo fallaron el balonmano femenino (perdió sus cinco partidos, un fracaso) y el baloncesto masculino (se quedó sin cuartos por el basket average). Siendo realistas, los dos fútbol (el masculinó ya aseguró) y los dos waterpolos tienen opciones reales de medalla y, por qué no, de alcanzar ese oro 'imposible' (desde Atlanta 96 no se logra por equipo, el waterpolo masculino). Pero ojo con ambos hockeys, con los infatigables chicos del balonmano y las chicas del baloncesto...
Hagan cuentas pues. Siendo pesimistas, estamos alrededor de las 22 medallas el próximo domingo. Si nos venimos arriba... París será una fiesta.