La selección femenina de España se proclamó campeona del mundo de hockey sobre patines este sábado tras derrotar en la final a Portugal (0-2), con goles de Sara Roces y María Sanjurjo, en el Pala Igor de Novara (Italia).
El combinado español, dirigido por el seleccionador debutante Sergi Macià, rubricó así un campeonato casi perfecto, en el que, tras debutar con un inesperado empate ante Chile (1-1), enlazó las victorias contra Gran Bretaña (0-14), Italia (3-0), Francia (8-2) y la anterior campeona, Argentina (1-4), hasta alcanzar la final.
Pese a partir como favorita en el partido por el título, la disciplina defensiva de Portugal y las intervenciones de la portera lusa Claudia Vicente impidieron a España trasladar su dominio al marcador en los primeros minutos.
El combinado español monopolizaba la bola y acumulaba disparos de peligro, pero el gol no llegaba. Aun así, la selección dirigida por Sergi Macià no perdió la paciencia y encontró el botín deseado en el último minuto de la primera mitad.
Aina Florenza recibió una falta dentro del área y Sara Roces, con un tiro seco y ajustado a la escuadra, estrenó el marcador desde el punto de penalti (0-1, min.24).
España asestó el golpe definitivo tras el paso por vestuarios. Florenza asistió desde detrás de la portería a María Sanjurjo, que tras un primer remate en falso logró enviar la bola al fondo de la red (0-2, min.26).
Aunque la segunda mitad acababa de empezar, Portugal ya no tuvo capacidad de reacción y España administró la renta sin demasiados sobresaltos para, de este modo, proclamarse campeona del mundo por octava vez en su historia, la cuarta en las últimas cinco ediciones.
Quedará para el recuerdo la imagen del pivote de España, Abel Serdio, con el extremo Aleix Gómez en brazos, llevándolo de la pista al banquillo porque le dolía la pierna, el cuerpo, el alma. Hasta el último esfuerzo tuvo que poner la selección otra vez para llevarse de nuevo su quinto bronce en unos Juegos, el segundo consecutivo.
Como en todos sus partidos en París sufrió, sufrió y sufrió y, al contrario de lo que ocurrió en semifinales, en la final de consolación venció a Eslovenia por 23-22 en otro desenlace de infarto. Al final del encuentro, todos los jugadores se reunían para abrazarse alrededor del portero, Gonzalo Pérez de Vargas, y había felicidad, incluso locura, pero delante del banquillo español quedaba Gómez, inmóvil, como muestra de todo lo que había costado llegar hasta ahí.
Unos minutos después, con los reservas -Peter Cikusa y Sergey Hernández- ejerciendo de muletas, Gómez conseguía caminar e ir así a los vestuarios para celebrar con sus compañeros. Su dolor fue decisivo porque pudo costar la prórroga. En toda la segunda parte, España y Eslovenia estuvieron empatadas -del 15-15 al 21-21 nadie tuvo dos goles de ventaja- y cuando parecía que los hombres de Jordi Ribera habían sentenciado llegó la acción polémica.
Aaron FavilaAP
Después de un gol de Alex Dujshebaev (23-21) y un siete metros transformado por Jure Dolenec (23-22), la selección contó con un minuto y 20 segundos para dejar morir el partido, para marcar y subirse al podio y ahí el balón llegó a Gómez. Muy escorado, podía marcar. Muy escorado, se lanzó a por ello. Hubo un claro contacto con el esloveno Blaz Janc, pero no se pitó nada y todavía hubo que sufrir 20 segundos más, 20 más. No marcó Eslovenia, final, gloria. La decimoctava medalla de España en estos Juegos; el balonmano no ha dado oros ni platas, pero pocas veces falla.
Una Eslovenia distinta
Pasan los años y las generaciones y siempre es así, aunque el juego cambie. No hubo mayor muestra de ello, de hecho, que el balonmano del rival este domingo, Eslovenia. País de centrales creativos, como su actual seleccionador, Uros Zorman, y de extremos a toda pastilla, en estos Juegos vivieron del lanzamiento exterior de Dolenec, Jean Bombac, Aleks Vlah, Borut Mackovsek e incluso del polivalente Janc. Era extraño, pero en realidad, para España, mejor. Siempre sufrió ante la selección balcánica porque encontraba en ella un espejo, las mismas virtudes, las mismas debilidades, y este domingo no fue así.
El guión del partido volvía a ser el que era ante Alemania, defensa y contraataque, y así cualquier cosa podía pasar. Durante la primera parte, el conjunto de Ribera dominó como no había dominado prácticamente ningún periodo en esta cita olímpica, pero el marcador no lo mostraba. Una mala racha de siete minutos sin marcar y algunos despistes antes del descanso hicieron que de camino a los vestuarios hubiera igualdad, 12-12, y se avisara de la taquicardia final.
La magistrada del juzgado de instrucción número 4 de Tarragona ha admitido a trámite la querella del Nàstic por los delitos de falsedad documental y corrupción en el deporte contra Eder Mallo Fernández, árbitro del partido en el que el equipo tarraconense y el Málaga se jugaban el ascenso a Segunda División.
Dicho encuentro se disputó el pasado 22 de junio en el Nou Estadi de Tarragona, y en el mismo el Málaga logró el ascenso tras empatar en el tiempo añadido de la segunda parte de la prórroga (2-2) y hacer valer el 2-1 de la ida.
El Nàstic decidió acudir a la vía penal después de que una investigación que encargó a la agencia de detectives Método 3 concluyera que el árbitro actuó de "forma premeditada" para perjudicar al equipo tarraconense. Es el primer club que se querella contra un colegiado.
Cuatro partidos y 9.000 euros
En el auto, al que ha tenido acceso EFE, la juez señala que los hechos relatados en el escrito de la querella "poseen entidad suficiente como para ser constitutivos, al menos indiciariamente, de un delito de falsedad documental y un delito de corrupción en el deporte", por lo que resuelve seguir con la investigación.
En aquel partido, Mallo Fernández tuvo que abandonar el estadio escoltado por la policía, y en el acta recogió que había recibido amenazas de muerte por parte de directivos del Nàstic y que temió por su integridad física cuando se retiró al vestuario. Por estos hechos, la Federación sancionó al Nàstic con el cierre de su estadio cuatro partidos y una multa de 9.000 euros.
Respecto al delito de falsedad documental, la magistrada indica que el acta del árbitro contradice la versión de los Mossos d'Esquadra, que confirman que hubo insultos, especialmente en el túnel, pero "en ningún caso se vio comprometida la integridad física de los árbitros, ya que el vestuario de estos se encuentra en un pasillo de acceso restringido y garantizado por vigilantes de seguridad".
"Un pequeño paso"
La jueza sostiene, además, que de la querella se derivan indicios de corrupción en el deporte según la investigación privada llevada a cabo por el Nàstic, que apunta que "en una cena previa a la celebración del partido en Tarragona, varias autoridades andaluzas y de la ciudad de Málaga manifestaron a la dueña del establecimiento que tenían el partido controlado y que lo único que les preocupaba era la reacción del público".
El club catalán sostiene que Mallo Fernández pitó a favor del Málaga de forma premeditada para favorecerle y que esto podría asegurarle el ascenso como colegiado a Segunda, lo que supondría un incremento ostensible en sus ingresos.
"Estamos satisfechos, porque el procedimiento judicial empieza a activarse. Es un pequeño paso, los procesos judiciales son muy largos y muy difíciles, pero para nosotros ya es muy importante que un juez de instrucción haya encontrado como mínimo indicios para seguir investigando", aseguró Antoine Jordà, abogado y miembro del consejo de administración del Nàstic.
La 37 edición de la Copa América, la competición deportiva más antigua del mundo, con 173 años de historia y que en este 2024 se celebrará por primera vez en Barcelona, da hoy su pistoletazo de salida. Y lo hace con una regata preliminar (a modo de exhibición), la tercera después de las celebradas en Vilanova i la Geltrú y en Jeddah, en la que el defensor del trofeo, el Emirates Team New Zealand, y los cinco aspirantes que competirán por medirse a él en la regata final, el Ineos Britannia, el Alinghi Red Bull Racing, el Luna Rossa Prada Pirelli Team, el NYYC American Magic y el Orient Express Racing Team. Todos ellos medirán sus fuerzas con los espectaculares AC75.
En las anteriores ocasiones, los contendientes pusieron en los desafíos en el agua sus AC40, embarcaciones similares, aunque a escala reducida, que son las que usarán los equipos que competirán tanto en la categoría juvenil como en la femenina, la gran novedad de esta edición. Dos competiciones en las que se unirán a los contendientes principales un total de seis equipos invitados, entre los que se encuentra el español Sail Team Barcelona.
Muchos definen los AC75 como auténticos Fórmula 1 del agua. La velocidad que pueden alcanzar estas embarcaciones y los desafíos tecnológicos que se han afrontado para desarrollarlos les dan sin duda la razón. Pueden volar por encima del agua a una altura de 30 centímetros y maniobran con una increíble soltura.
Las tripulaciones se han visto reducidas, pasando de 11 a ocho miembros. Cuatro de ellos se encargan de manejar tanto el timón como los sistemas de control del barco. Los otros cuatro deben proporcionar la fuerza necesaria para alimentar los sistemas hidráulicos. Algo que en los AC40, con sólo cuatro tripulantes, se hace por medio de baterías. Para generar la potencia necesaria, se recurre a los cyclors, quienes usan las piernas en una suerte de bicicletas estáticas y que proporcionan así hasta un 40% más de potencia que los tradicionales grinders, quienes usaban sus brazos.
Una novedad que fue determinante para que Team New Zealand se hiciera con el trofeo en 2017 y que logró introducirse gracias a la actuación del abogado español Luis Sáenz Mariscal, quien se apoyó en un tecnicismo para que el término «manual» fuera sustituido por «humano» a la hora de definir en el reglamento el método aplicado para generar dicha fuerza. Los cyclors fueron prohibidos para la edición de 2021, pero, en esta ocasión, sí podrán estar presentes en Barcelona.
«Los barcos tienen un aspecto fantástico, el rendimiento, particularmente con viento fuerte, es espectacular tanto a favor como contra el viento y creo que los espectadores se sorprenderán mucho. Es todo un privilegio navegar en ellos, con esta preciosa ciudad de fondo. Creo que esta edición está destinada a ser una de las mejores de la historia», aseguró sir Ben Ainslie, CEO del Ineos Britannia.
El Team New Zealand es el actual poseedor de un trofeo que, pese a su origen británico, nunca ha sido conquistado por un equipo de dicha nacionalidad. El Club de Yates de Nueva York, con la goleta America, fue su primer vencedor, en 1851, pero no volvió a poner en juego la conocida como Copa de las Cien Guineas hasta 1870. Desde entonces y hasta 1983 fue siempre capaz de defender con éxito su posesión.
Ese año, el Australia II rompió brevemente el dominio norteamericano, recuperado a continuación durante tres ediciones seguidas por el Club de Yates de San Diego. En 1995 y 2000, el Real Escuadrón de Yates de Nueza Zelanda, vencedor también de las dos últimas ediciones, las de 2017 y 2021, se alzó con un trofeo que fue a parar a manos del Alinghi suizo en 2003, que al no tener salida al mar, eligió Valencia como sede. En 2007, el trofeo fue recuperado también brevemente por los norteamericanos, a través del Club de Yates Golden Gate de San Francisco, en 2010 y 2013.
La regata que se celebra desde este jueves hasta el próximo domingo es preliminar, compiten todos los contendientes del evento principal con sus mejores galas. A partir del día 29 de agosto, arranca la Copa Louis Vuitton, un formato de liga a dos vueltas en la que también compiten todos, pero no se tienen en cuenta los resultados del Team New Zealand.
En esta liga, un barco será eliminado y los otros cuatro se medirán en semifinales, al mejor de nueve regatas, y en una final, al mejor de 13, que definirá el desafiador final del actual poseedor del trofeo. La final, también al mejor de 13, se disputará, en principio, desde el 12 hasta el 27 de octubre. Entre el 17 y el 26 de septiembre, tendrá lugar la competición juvenil y, del 5 al 13 de octubre, la novedosa apuesta femenina.