Este mismo lunes ha arrancado oficialmente la carrera por la presidencia del Barça. El hasta ahora máximo dirigente, Joan Laporta, y nueve de sus directivos, tal y como indican los estatutos, han presentado su dimisión para darle el pistoletazo de salida a unos comicios que tendrán lugar el próximo 15 de marzo y en los que el abogado barcelonés opta a un segundo mandato. Rafael Yuste, vicepresidente primero y máximo responsable del área deportiva en la última junta, será el encargado de hacerse cargo de la presidencia de manera interina hasta el término de la presente campaña. La directiva, en este caso, solo podrá tomar decisiones relativas al funcionamiento ordinario de la entidad azulgrana hasta que el 1 de julio tome posesión del cargo el nuevo presidente electo del club.
«Me voy con ganas de volver a veros», señaló el propio Laporta ante los medios una vez presentada su dimisión, citando aquel eslogan que, escrito en una lona gigante, se desplegó en la fachada de un edificio de Madrid y que fue todo un golpe de efecto en los comicios de 2021. «Nos vamos satisfechos por el trabajo que se ha hecho estos cinco años. Pensamos que el Barça, en todos los ámbitos, está mucho mejor y eso es gracias al colectivo de trabajadores y trabajadoras del club que tienen este sentido de pertenencia que me gusta mucho», señaló. «Se tenía que salvar al Barça, lo hemos salvado y lo hemos recuperado económicamente. Deportivamente, pues ahora estamos también es un momento dulce y de lo que estamos muy orgullosos la junta y yo de que hemos devuelto la alegría al barcelonismo», aseguró. Un terreno deportivo en el que quiso dar todo el mérito a la plantilla y el staff, pero en el que tiene una espina clavada: la Champions.
«Los jugadores son los artífices de los éxitos que hemos tenido en los últimos cinco años. Son muchos títulos, alguno se nos resiste, pero eso lo dejamos para los próximos años si los socios nos dan su voto», explicó un Laporta que, además, no pudo evitar sacar pecho por una reforma del Spotify Camp Nou que, desde su punto de vista, era vital. «Llevarlo adelante no era fácil, por el momento en el que se encontraba el club, pero la fuerza del escudo es enorme. Es el proyecto patrimonial más importante de la historia del club, hoy es una realidad y nos ha permitido ganarnos la credibilidad tanto de los inversores, de los socios y socias y, también, del mundo del fútbol», aseveró. Con la dimisión, arranca un proceso electoral que se prolongará por algo más de un mes. El 13 o 14 de febrero tendrá lugar la constitución de la Junta y Mesa electoral, el 15 se podrán pedir las papeletas necesarias para recoger las 2.337 firmas de socios necesarias para constituir oficialmente una candidatura, con fecha límite para su presentación establecida en el 2 de marzo.
Fechas clave
Una vez se haya proclamado la lista de candidatos, cuya publicación debería producirse entre el 3 y el 5 de marzo, arrancará una campaña electoral que se extenderá desde el 6 al 13 de marzo. El día 14 será jornada de reflexión y el 15, finalmente, se producirán efectivamente unos comicios en los que se habilitarán cinco puntos de votación, uno por cada provincia catalana (Barcelona, Tarragona, Lleida y Girona), así como uno más en Andorra. El censo será único y los socios podrán votar en el punto que prefieran, independientemente de su lugar de residencia, pero, en esta ocasión, no habrá voto por correo, como sí sucedió hace cinco años.
Por el momento, además de Joan Laporta, hay cuatro socios más del Barça que han hecho pública su intención de presentarse como precandidatos en estos comicios. Víctor Font, segundo en 2021, Xavi Vilajoana, directivo en la etapa de Josep Maria Bartomeu y que ya fue precandidato en las últimas elecciones, si bien no logró pasar el corte de las firmas, Marc Ciria, quien fue colaborador en el pasado del propio Laporta, y William Maddock St Noble, quien ha saltado este mismo lunes a la palestra definiendo su propia campaña como «de low cost y de último minuto», y cuyas opciones de pasar el corte de las firmas se antojan en estos momentos como terriblemente complicadas.






