Jon Rahm prosigue con su explosivo comienzo de año, los 66 golpes de la segunda jornada del Phoenix Open volvieron a catapultarle a la lucha por la victoria de un nuevo torneo, y no un evento cualquiera, el WM Phoenix Open, primero de los eventos regulares ‘elevados’ del PGA Tour con un montante de premios de 20 millones de dólares.
Rahm, además sincronizó sus esfuerzos para hacer coincidir el clímax de su ronda con el punto más especial del recorrido de TPC de Scotttsdale. Coincidiendo con el anuncio del retorno de Tiger Woods, Rahm lograba el prodigio del día, con un eagle de 20 metros desde el búnker en el hoyo 13.
No contento con la pequeña gesta, ‘Rahmbo’ brindaba el birdie en el hoyo estadio donde cerca de 15.000 espectadores jalearon el dos del español en el hoyo 16.
Terminaría el ‘león de Barrika’ con dos birdies más sin error y el putt del día en el antepenúltimo hoyo. Embocó desde 12 metros, en este caso para salvar el par. Un resultado de -8 acumulado que dejan a dos golpes del líder, el número dos del mundo, Scotty Scheffler.
En la lucha por la caza del cetro del golf mundial, quedó la segunda jornada inconclusa debido a los retrasos acumulados, pero la fiesta del golf promete, y ante la presión de Scheffler y Rahm (segundo y tercer mejores jugadores del Mundo), Rory Mcilroy, que no tuvo su mejor primea ronda del torneo (73 golpes), reaccionó en el arranque de segunda jornada con cuatro birdies en los primeros hoyos. Intentaba el norirlandés asomarse a los puestos cabeceros del tablero, cuando cayó la luz del desierto de Sonora y el frio arrebató el ambiente del torneo más festivo. No se percibe este año tanta fiesta fuera de cuerdas, el espectáculo en el campo está siendo tan intenso, que parece frenar el ritmo de ingesta alcohólica del personal.
Cuando uno llega a Mijares desde Puente San Miguel, en este precioso rincón cántabro de verdor contumaz a media hora de Santander, lo primero que ve es una bandera de España ondeando, encaramada a un mástil de unos 10/12 metros, en una moderna finca residencial bastante maja. No es la primera vez que su propietario pone la enseña, digamos, en lo más alto. De aquí, como quien dice de ninguna parte, salió sin avisar a finales de los años 90 Óscar Freire para ganar tres mundiales de ciclismo, y para convertirse en una rara avis patria: un clasicómano, una máquina de ganar carreras de un día, especie exótica en este norte tan dado a sufrir en las cuestas y no en el fulgor del esprint.
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También de aquí salió el lunes pasado, en una escapada que tuvo en vilo al país durante al menos un par de horas dos días después, cuando emergió la denuncia por desaparición interpuesta por su mujer en Torrelavega.
Sucedió lo de siempre en estos casos: las ansiedades comunales convergieron de pronto en el héroe, o más bien en el recuerdo de él, y los obituarios comenzaban a escribirse cuando de pronto la realidad dio marcha atrás (o quizás éramos nosotros los que habíamos pisado demasiado el acelerador:) Freire, de 48 años, estaba perfectamente, no en su casa, tampoco en contacto con su mujer, pero sano y salvo, quizás con su compadre José Iván Gutiérrez.
"A ver, lo hace bastante a menudo, es típico de él, no es raro que se pire, lo ha hecho más veces, lo que pasa es que esta vez duró demasiado y ella se asustó", desliza, como única concesión, una persona de su entorno, sin dar más pistas.
Óscar Freire, campeón del mundo en Verona.Frank PetersMUNDO
Si hubo la discusión familiar con la que se especula desde diversos medios, este miércoles Freire y compañía debían de estar templando gaitas en la casa de Mijares, no sin llamar a la Guardia Civil porque alguno de los periodistas apostados tras la valla de hormigón llegó a subirse a ella, a ver si desde ahí descubría, como Colón América, los motivos del 'paseo' de Freire.
No faltaba quienes, entre sus conocidos, aludían a lo despistado que es el campeón, que igual que en plena concentración con su equipo olvidaba que hace 15 minutos "todos abajo para salir", podría haberse ido a casa de un amigo a echar un par de días sin móvil, ni documentación, ni nada. "Pero eso es muy habitual en él", dicen de nuevo esas mismas fuentes a EL MUNDO.
Está también su cabreo, notorio, por no haber sido nombrado seleccionador nacional de ciclismo por el nuevo presidente federativo, José Vicioso. ¿Pudo Freire entristecerse tanto como para querer perderse unos días? "Antes de eso ya lo ha hecho, así que...", vuelven las mismas voces.
La entrada a la vivienda de Óscar Freire en Mijares (Cantabria).ARABA PRESS
A lo que sus vecinos no dan ningún crédito es a la tesis de la fiesta, esa que sugiere que Freire, a la antigua, como los toreros y deportistas de antaño, no estaba muerto, estaba de parranda.
"Es un tío la mar de sano, le vemos mucho con la bici y en el pueblo es uno más", cuenta un vecino. "Y con su mujer sé que hace no mucho estuvieron en Suiza esquiando, porque además tiene allí algún negocio de ropa deportiva", remacha.
Localizan al ex ciclista Óscar Freire tras la denuncia de su familia
En el bar a 200 metros de la casa de Freire le tienen por "un tío normal, vamos, más que normal... Igual demasiado normal, fíjate lo que te digo!", suelta el dueño. Freire, pues, pasea por aquí sus tres mundiales y sus Milán-Sanremo con la misma normalidad con que recoge a veces a su hija del colegio de enfrente, el CEIP Cantabria.
Aquí y allá emerge el Freire caserón, que tiene en su casoplón "unas máquinas profesionales de herrería y carpintería", cuenta otro propio, con las que se ha hecho hasta las puertas. Y junto a las que, por cierto, guarda en el garaje un Porsche que compró "cuando era chaval y empecé a ganar, porque me dio por ahí", le contó a otro visitante, y que lleva como ocho años sin mover siquiera.
Junto a él habitualmente, y quizás también haciendo 'grupeta' en el demarraje de esta semana, el ex campeón de España (y Mundial contrarreloj en 2005) José Iván Gutiérrez, natural de Suances (Cantabria) y con el que en su momento proyectó la construcción y comercialización de varias cabañas no lejos de su casa. Y quien según fuentes cercanas estuvo con Freire hace pocos días en Emiratos Árabes, cuyo equipo ciclista, dirigido por otro gran amigo del campeón, Josean Fernández 'Matxín', ha fichado recientemente al hijo mayor de Freire, Marcos.
"José Iván sí ha tenido sus momentos digamos sensibles después de dejar la práctica profesional, y lo ha dicho. Óscar no lo creo", explica otra fuente cercana.
En todo caso la escapada, como mucho una volata de apenas tres días antes de reintegrarse en la disciplina del pelotón, finalizó el miércoles a la tarde, y ha servido para mostrarle a Freire una catarata de aprecio no sólo en su patria chica -donde ayer todos cerraban filas para proteger su intimidad, como solicitó la familia pidiendo "respeto"-, sino en todo el país.
Horas antes de su debut en Indian Wells, la tenista española Paula Badosa ha anunciado que sigue lesionada y no podrá disputar el torneo, del que fue campeona en 2021.
"Lamento mucho tener que retirarme de mi torneo favorito", escribió la jugadora en su cuenta de Instagram. "Lo intenté todo para poder jugar pero no fue suficiente".
"Estoy pasando un momento muy difícil con mi lesión pero lucho cada día para volver lo antes posible", dijo la española, de 26 años.
"Quiero dar las gracias a los aficionados que me siguen apoyando, en particular en el último año. Siento no haberos dado lo que esperáis de mí y que solo os dé malas noticias últimamente. Quiero dar las gracias al torneo por la carta de invitación, sois el mejor torneo del mundo", agregó.
Exhibición
La noche del martes, Badosa participó en una exhibición en Indian Wells formando dobles con su pareja, el tenista griego Stefanos Tsitsipas.
La ex número dos mundial debía debutar en la noche del miércoles frente a la estadounidense Ashlyn Krueger, pero fue sustituida por la argentina Nadia Podoroska.
Badosa viene sufriendo problemas de espalda desde la fractura por estrés en la columna vertebral sufrida el año pasado en el torneo de Roma.
Tras estar de baja durante el segundo semestre de 2023, la jugadora catalana ha vivido un complejo inicio de temporada con una derrota en tercera ronda en el Abierto de Australia y un abandono entre lágrimas en su estreno en el WTA 1000 de Dubái en febrero.