El ex atleta Fermín Cacho, campeón olímpico de 1.500 metros en Barcelona ’92, está ingresado tras haber sufrido un desvanecimiento este fin de semana, según reveló este lunes el alcalde de Soria y candidato del PSOE a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Carlos Martínez.
“Nos alegra saber que nuestro atleta internacional Fermín Cacho se encuentra ya en planta hospitalaria, recuperándose y evolucionando favorablemente. Le enviamos todo nuestro ánimo y cariño desde Soria, con el deseo de verlo pronto plenamente recuperado y compartiendo nuevamente su energía y experiencia”, escribe Carlos Martínez en X sobre el deportista nacido en Ágreda (provincia de Soria).
Otro ex atleta, Abel Antón, también informó en redes del percance de su amigo: “Estábamos manteniendo la privacidad por el respeto y cariño que te tengo amigo y no quería hacer nada público. Dicho esto, espero que te recuperes de este bache como todos los que hemos superado juntos durante todos estos años”.
Fermín Cacho, de 57 años, ganó el oro olímpico en la prueba de 1.500 de en los Juegos Olímpicos de Barcelona ’92 y se colgó la de plata cuatro años más tarde en los de Atlanta en la misma distancia.
Además, fue dos veces subcampeón mundial de 1.500, en Stuttgart 1993 y Atenas 1997, y campeón de Europa en Helsinki 1994.
Mundial de atletismo
Entrevista
JAVIER SÁNCHEZ
Enviado especial
@javisanchez
Budapest
Actualizado Sábado,
19
agosto
2023
-
01:28La plusmarquista mundial de los 35 kilómetros marcha atiende a...
Esta vez su rostro en los tacos de salida, calle 2, era ligeramente diferente. Un leve asentimiento, la seriedad habitual, más determinación. Había una maldición que liquidar y Quique Llopis sabía que en Torun podía ocurrir. Y lo logró, en una final increíblemente igualada, la plata mundial bajo techo que le consagra. Sólo el polaco Jakub Szymanski (7,40) fue más rápido que el valenciano, que, como temía y como estaba dispuesto, tuvo que rebajar (otra vez) el récord de España para conseguir la medalla. Un 7,42 para la historia.
Llopis acudía a Torun respaldado por su apabullante regularidad y por «el mejor momento de forma» de su carrera a sus 25 años. Un vallista que es una garantía, aunque le esquivara la gloria de los podios: cuarto en los Juegos de París, cuarto en el Mundial de Tokio y cuarto en Mundial de pista cubierta de Glasgow. En el Campeonato de España, hace unos días, se volvió a colgar el oro y, antes, en Gallur y en Lievin, clavó por dos veces el 7,45, plusmarca nacional. Hasta este sábado.
Llopis, durante el 60 vallas del Mundial indoor de Torun.Petr David JosekAP
Con el Europeo de Birmingham de agosto en mente (ya fue plata en el último, en Roma), allá donde los 110 metros le benefician al despliegue de sus 190 centímetros, el valenciano no deja de pulir detalles. Trabajando en la biomecánica, en el estudio del vídeo para "medir todo en busca del error" y hasta en los tacos de salida. Junto a su entrenador, Toni Puig, descubrieron que tendía a invadir la calle derecha, peligro mortal en una final, por lo que desplazaron el punto de partida "hasta un palmo".
El valenciano de Bellreguard fue avanzando con su seguridad habitual. En semifinales, allá donde su colega Asier Martínez no pudo clasificarse (quedó quinto con 7,62), él volvió a rozar el récord de España (7,46), pese a algún problema con la primera valla.
Y en la final, el favorito Trey Cunningham, que había corrido unos minutos antes en 7,35 sólo pudo colgarse el bronce, igualado con el jamaicano Demario Prince. Por detrás del local Szymanski y del genial Quique Llopis, la segunda plata de España en un sábado para no olvidar. La medalla de Llopis es la segunda de España en la especialidad, 41 años después de la de Javier Moracho, también plata.
"Estoy en una nube. Por fin hemos conseguido una medalla a nivel mundial, que siempre se nos resistía y ya la tenemos", celebró Llopis desde Torun en los medios de la Federación. "Han sido tres carreras en un día. Por la mañana he sentido una pequeña molestia en el pie y la hemos arrastrado durante las tres carreras. En la final estaba anestesiado y prácticamente ya no sentía nada", confirmó.