En una final para el recuerdo del Masters de Cincinnati, con un Djokovic renacido tras caer ante el español en Wimbledon, “Carlitos” respondía al serbio con un “los españoles nunca mueren”
Carlos Alcaraz y Novak Djokovic junto a sus trofeos en la finalMatthew Stockman
Djokovic fue capaz en la final de Cincinnati de remontar un set, un 4-2 en la continuación y una pelota de partido, con 6-5 en la muerte súbita, sumando así su trigésimo noveno Masters 1000.
“Tío, nunca te rindes. Me encanta, pero a veces podrías jugar puntos más cortos” comentaba Djokovic. “Los españoles nunca mueren” le responde Alcaraz. A lo que el serbio, haciendo un guiño a su histórico rival, Rafael Nadal, le contesta con una sonrisa: “Esto me suena de haberlo vivido antes”.
En una emocionante revancha tras su enfrentamiento en Wimbledon, Djokovic salvó un punto de partido antes de vengar su derrota con un triunfo por 5-7 7-6(7) 7-6(4) en tres horas y 49 minutos, la final al mejor de tres sets más larga de la historia del circuito.
“No creo que haya jugado demasiados partidos como este en mi vida”, dijo Djokovic. “Quizá pueda compararlo con la final contra Nadal en el Abierto de Australia de 2012. “Hay que quitarse el sombrero ante un tipo así. Juega con tanta madurez, maneja tan bien la presión para tener 20 años”, comentaba
Pese al sabor agridulce de no haber conseguido el español la victoria, esta final supone un paso más para forjar la leyenda de “Carlitos Alcaraz”
Bajo un calor insólito, 34ºC en Londres, la mayor temperatura registrada en la ciudad en un mes de junio, decenas de ingleses se amontonaban en las gradas de la pequeña pista 4 de Wimbledon para observar la hazaña de un compatriota suyo, un vecino, un aficionado como ellos. Oliver Tarvet vencía al suizo Leandro Riedi por un triple 6-4 y se clasificaba para la segunda ronda del Grand Slam, donde este miércoles se enfrentará al vigente campeón, Carlos Alcaraz. Un sueño de infancia, el partido de su vida.
Muchos tenistas locales reciben cada año una invitación para el torneo y algunos avanzan rondas, pero la gesta de Tarvet es única. A sus 21 años, no sólo debuta en Wimbledon, no sólo descubre un grande, no sólo se estrena ante un Top 10 del ranking mundial; es que está jugando su primera competición profesional. Después de ganar el torneo previo, su primer partido ATP fue el lunes ante Riedi y ante Alcaraz este miércoles disputará el segundo. De momento, su casillero marca un 1-0 en el circuito, donde aparece como el número 733 del mundo.
"¡Gareth!", gritaba para celebrar su triunfo, igual que hizo en los tres partidos clasificatorios, en una broma interna con sus amigos de la estadounidense Universidad de San Diego que supuestamente tiene alguna relación con Gareth Bale. "Cuando era niño solía venir aquí todos los años con mis padres y mi hermana. Estos días estoy sintiendo muchas emociones, pero la principal es felicidad. Estoy viviendo un sueño", pronunciaba Tarvet, nacido en Saint Albens, un pueblo a 30 kilómetros de Londres y formado en la Batchwood Tennis Academy.
Un premio que no gastará
De pequeño estuvo entre los mejores de Reino Unido, invitado al circuito Nike Junior International para sub-14, pero su progresión adolescente fue modesta. En 2021 fue invitado al Wimbledon junior y cayó en primera ronda y en esa categoría sólo celebró un título, el remoto J5 de Nairobi, en Kenia. Por eso cuando tuvo la oportunidad de aceptar una beca en Estados Unidos no lo dudó y se marchó a estudiar una carrera científica en San Diego y a competir en la NCAA con los Toreros, el equipo de la universidad.
ADRIAN DENNISAFP
"Estoy muy agradecido a la universidad y quiero acabar mi carrera, me queda todavía un año", comentaba este lunes sobre la posibilidad de convertirse de inmediato en profesional. Porque su gesta estos días en Wimbledon le puede cambiar la vida, pero no le hará rico, ni mucho menos. Aunque los tenistas que alcanzan la segunda ronda reciben unos 115.000 euros, Tarvet no se podrá quedar ni un euro. Las normas de la NCAA estadounidense sólo le permiten utilizar 8.500 euros para gastos y debe presentar los tickets.
"Es un poco raro porque en la mayoría de torneos a los que voy normalmente el premio no me da para cubrir los gastos y ahora me sobra. Quizá le alquile un avión privado a mi entrenador para la vuelta", asumía un tenista que hasta esta semana sólo había ingresado en toda su carrera 13.000 euros en premios. De hecho su experiencia hasta ahora se limitaba a la competición universitaria y a algunos torneos Futures durante el verano, en las vacaciones entre curso y curso. El año pasado llegó a ganar uno en Túnez y eso le elevó hasta el 624 del mundo; este julio cuando acabe Wimbledon entrará como mínimo entre los 400 mejores.
Su virtud, el saque
Por lo visto en primera ronda ante Leandro Riedi, para Alcaraz la principal amenaza de Tarvet será su saque, tan potente como efectivo. En su debut como profesional, el inglés no tuvo que encarar ninguna bola de break y ganó el 91% de los puntos que empezó con su primer saque. Mientras su rival cayó en muchos errores, a Tarvet le valió con mantener su servicio y jugar con consistencia. Ante el español necesitará mucho más si quiere vencer, aunque haga lo que haga saldrá de la pista central de Wimbledon con una ovación.
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"Me encantaría dejar mi huella aquí, voy a intentar disfrutar del partidos", que comparte con el campeón de cinco Grand Slam un hecho: ambos idolatraron a Rafa Nadal cuando eran niños. Luego los caminos de los dos se separaron hasta encontrarse este miércoles en un partido más para Alcaraz, en el partido de su vida para Tarvet.
El tenista español Carlos Alcaraz encabeza la lista de los tenistas mejor pagados en 2024 que ha publicado este viernes la revista Forbes, en la que el mallorquín Rafael Nadal es sexto.
Campéon de Roland Garros y Wimbledon este año, plata en París 2024 y número 3 del mundo, Alcaraz ingresó 42,3 millones de dólares (antes de impuestos y de pago a agentes), según la estimación de Forbes que, para esta clasificación, tomó como inicio el Abierto de EE.UU. de 2023 y como final la edición de este año que arranca este lunes.
De esos 42,3 millones, la revista atribuye 10,3 millones a sus ingresos sobre la pista y 32 millones a sus actividades fuera de ella, que incluyen patrocinios y acuerdos con multinacionales como Nike, Rolex o BMW.
El murciano de 21 años arrebató el primer puesto de esta lista al serbio Novak Djokovic, con unos ingresos en los últimos doce meses de 37,2 millones.
La estadounidense Coco Gauff completa el podio con 27,1 millones y a continuación aparecen los dos números uno del mundo en la actualidad: la polaca Iga Swiatek (26,7 millones) y el italiano Jannik Sinner (26,6 millones).
En sexta posición figura otro tenista español: Rafa Nadal, con 23,3 millones.
Con cuatro mujeres en el 'top ten', la lista la completan, en este orden, el ruso Daniil Medvedev (20,3 millones), la japonesa Naomi Osaka (14,6 millones), el noruego Casper Ruud (13,9 millones) y la bielorrusa Aryna Sabalenka (13,7 millones).
Con un tenis que sigue al alza, el español Carlos Alcaraz venció el martes en dos sets al italiano Lorenzo Musetti y avanzó a los cuartos de final del Masters 1000 de Miami por tercer año consecutivo.
Alcaraz, primer sembrado del torneo, superó a Musetti (23º) por 6-3 y 6-3 en una hora y 26 minutos de juego.
El siguiente rival del español, campeón del evento en 2022, será el búlgaro Grigor Dimitrov o el polaco Hubert Hurkacz, ganador en Miami en 2021.
El prodigio español, que viene de conquistar el título en Indian Wells (California), sigue avanzando en su objetivo de levantar el mismo año los dos primeros Masters 1000 estadounidenses, un doblete conocido como 'Sunshine Double'.
El último jugador en lograrlo fue Roger Federer en la campaña 2017.
Disfrutando de una racha de nueve victorias seguidas, Alcaraz navega por Miami sin dejarse un set ni superar los 90 minutos en cancha, luciendo un tenis que conecta a la perfección el atrevimiento y la eficacia.
"No sé si es el mejor partido que he jugado (en el último año) pero sin duda es la mejor sensación. Me siento muy bien en la pista y me muevo muy bien, sin lesiones", afirmó Alcaraz, que comenzó el curso entre dudas con una temprana salida del Abierto de Australia y una lesión de tobillo en febrero en Rio de Janeiro.
"Ya no pienso en el tobillo en la pista. Por supuesto que me lo cuido todos los días. Creo que es la mejor sensación desde el verano (boreal)", consideró.
Frente a Musetti, el murciano no perdió en ningún momento el control aunque el partido derivó por momentos en vibrantes intercambios ante otro de los grandes talentos jóvenes del circuito.
Alcaraz se mostró dominante con el servicio sin permitir una sola pelota de quiebre a su rival en el primer set.
El español salvó poco después las dos primeras oportunidades de 'break' del italiano en un trepidante juego en el que Musetti se anotó un punto marca de la casa Alcaraz, en el que conectó un audaz golpe por debajo de las piernas que superó por arriba a su rival.
El español llegó a devolver la pelota de espaldas y también por debajo de las piernas pero el italiano la esperaba en la red para finiquitar uno de los puntos del año.
Aun así, Alcaraz conservó su servicio y encarriló el segundo set para sellar su duodécima presencia en unos cuartos de final de Masters 1000 a sus 20 años.
El español cuenta con cinco títulos de esta categoría en su palmarés, una cosecha que comenzó precisamente en Miami en 2022.