El regreso de Carvajal en la urgencia de un Madrid al límite: “Es la voz de mando”

El regreso de Carvajal en la urgencia de un Madrid al límite: "Es la voz de mando"

«Es la voz de mando en el vestuario. Sin él, todo es más difícil». Será casualidad, o no, pero las ausencias de Dani Carvajal han coincido con las mayores fracturas del Real Madrid tanto dentro como fuera del césped. Por eso, por la necesidad deportiva de su presencia en el lateral derecho y por la imperiosa obligación de tener una voz de mando dentro de un vestuario sin norte desde hace tiempo, su vuelta a los entrenamientos este sábado y su más que posible entrada en la lista de convocados para la Supercopa de España en Arabia Saudí alimentan un poco los ánimos de Xabi Alonso y su cuerpo técnico, en constante duda desde hace varias semanas.

Carvajal se rompió la rodilla el 5 de octubre de 2024 en una acción fortuita con Yeremi Pino, futbolista del Villarreal. El Madrid arrancaba entonces su temporada, había ganado la Supercopa de Europa en verano, el primer título tras la llegada de Kylian Mbappé, y confiaba en el buen hacer de Carlo Ancelotti desde el banquillo para compensar los egos personales y futbolísticos del grupo.

Pero a partir de esa lesión, capricho del destino, la plantilla del Madrid se descompuso. Perdió 0-4 en el Bernabéu ante el Barça, Vinicius perdió el Balón de Oro y desde ahí todo se complicó, cayendo en Arabia, en Champions contra el Arsenal, en la final de Copa y en la lucha por la Liga. Fue el final de Ancelotti y se cimentaron las críticas sobre algunas estrellas.

En el Mundial de clubes llegó Xabi Alonso y volvió al grupo Carvajal, que pudo disputar unos minutos en la semifinal contra el PSG. Su presencia ayudó a conectar al técnico, compañero suyo en el año de la Décima y en la selección, con los futbolistas, y el panorama parecía positivo tras el paso por América.

En el inicio de temporada, Carvajal se rotó con Alexander-Arnold en el lateral derecho y el Madrid acumuló sólo una derrota en los primeros tres meses del curso, el doloroso 5-2 del Metropolitano. Pero llegó noviembre, y en una fecha muy similar a la de su grave lesión de 2024, Carvajal empezó a tener dolores en la rodilla operada y decidió parar para volver a pasar por el quirófano. Un palo para Alonso, que perdió al líder del vestuario, y para los compañeros, jóvenes y sin el peso histórico que un equipo como el Madrid necesita para afianzarse como portavoz de la plantilla.

Carvajal disputó 19 minutos en el clásico contra el Barça el 26 de octubre, y desde entonces se ha perdido 12 partidos. El balance lo explica casi todo: seis triunfos para el Madrid, tres empates y tres derrotas. Unos resultados intolerables en el entorno del conjunto blanco que han dejado a Xabi Alonso sin otra derrota a la que agarrarse.

Por eso el vestuario y el cuerpo técnico celebraron los minutos que pasó Carvajal en el césped con los compañeros en la mañana de ayer. Nadie le quiere forzar, pero verle con el grupo «pone firme», dicen en Valdebebas, a los demás en tiempos de crisis y dudas. Y él, consciente de la situación urgente que vive el Madrid, no quiere frenar.

kpd