El drama de Luka Doncic: se despide por lesión de la temporada y del MVP en el mejor momento de su carrera

El drama de Luka Doncic: se despide por lesión de la temporada y del MVP en el mejor momento de su carrera

En el peor mejor momento. Oteando en el horizonte el fin de la temporada regular, apenas 10 días de calendario y un pequeño puñado de partidos para confirmar la tendencia al alza de los Lakers, Luka Doncic se despide de todo. Un desgarro muscular en los isquiotibiales de su pierna izquierda, un diagnóstico que se confirmó a primera hora del viernes en Los Ángeles, noche de Viernes Santo en Europa. No hay tiempo material para su recuperación física (se calculan al menos cuatro semanas de baja) y no sólo dice adiós a sus ilusiones colectivas, también al galardón al MVP al que optaba con merecimiento el esloveno: caminaba por la majestuosidad del mejor baloncesto de su carrera.

Corría la mitad del tercer acto, una paliza ya asumida contra los inalcanzables Thunder. Acudían los Lakers de ganar 13 de sus últimos 14 partidos (16 de 18), asentados en la tercera plaza del Oeste, y el duelo ante el campeón era una especie de test de realidad sobre sus opciones en los playoffs. La cosa iba ya mal, pero la mano a la parte posterior del muslo de Luka Doncic en una de sus acciones ofensivas resultó demoledora.

Ese mismo músculo isquiotibial había atormentado al ex madridista durante el mes de febrero. Se perdió cuatro partidos y le alivió el parón por el All Star. Ya en la primera mitad en el Paycom Center de Oklahoma había recibido algún aviso, pero tras ser evaluado por los médicos de los Lakers, decidieron continuar. Una vez realizada la resonancia magnética, no habrá margen para la recuperación a apenas 15 días del comienzo de los playoffs. Sólo si los Lakers avanzaran varias rondas se podría valorar su regreso.

Doncic, en Oklahoma.COOPER NEILLGetty Images via AFP

Doncic había anotado al menos 40 puntos en cinco de sus últimos siete partidos. En su octava temporada ya en la NBA, su primera completa de púrpura y oro, estaba en promedios disparados: 33,5 puntos (su tope eran los 33,9 de la 23/24), 8,3 asistencias, 7,7 rebotes… Es el máximo anotador de la competición (por delante de Shai Gilgeous-Alexander), el tercer asistente, el segundo jugador que más triples ha anotado (por detrás del rookie Kon Knueppel). Todo, manteniendo a los Lakers con 50 victorias pese a los problemas físicos de sus otros dos referentes, LeBron James y Austin Reaves.

Candidato evidente a su primer MVP de la NBA y, sin embargo, se quedará sin ello por un sólo partido. Por la polémica regla de los 65 partidos, los que un jugador debe disputar como mínimo en una fase regular para ser susceptible de acabar como uno de los galardonados de la temporada. Doncic se detuvo en 64. Otros aspirantes como Cade Cunningham o Anthony Edwards también quedaron fuera de esa carrera. Aunque ellos estuvieran objetivamente mucho más lejos del MVP.

Porque la tendencia de Doncic era asombrosa: habitaba en el mejor momento de su carrera. Su mes de marzo, en el que se convirtió en el jugador más joven (tras LeBron James y Kevin Durant) en llegar a los 15.000 puntos, quedará para el recuerdo. Antes de la desgracia contra los Thunder, acumulaba tres partidos de carrerilla de más de 40 puntos y 12 con al menos 30. Cifras que no se veían en un base desde hace 70 años.

kpd