Drama y gesta de Darío Brizuela: “Mi hijo está en la UCI, han sido los peores días de mi vida”

Drama y gesta de  Darío Brizuela: "Mi hijo está en la UCI, han sido los peores días de mi vida"

Copa del Rey de Baloncesto

Actualizado

El escolta del Unicaja destrozó al Barça con 27 puntos. Tras el triunfo, rompió a llorar y confesó el drama familiar de los últimos días con Bruno, su hijo recién nacido. “Lo hemos pasado muy mal”, admitió

Brizuela, en el Olímpic, tras ganar al Barça.Emilio CobosACB Photo

Darío Brizuela había vuelto a desplumar al Barça, una de sus víctimas favoritas. 27 puntos de pura electricidad, una actuación soberbia, imparable en los unos contra uno que desesperaban a Sarunas Jasikevicius. Cada vez que el vasco sobrepasaba a uno de sus pupilos, ya fuera Higgins, ya fuera Laprovittola o ya fuera Jokuibaitis, el entrenador lituano le mandaba directamente al banquillo. Pese a los castigos, no hubo forma. Hace exactamente dos años, la última vez que Unicaja pisó una Copa, el escolta internacional firmó 33 puntos, el tope de su carrera, también ante los azulgrana, aunque eso no le valió aquella vez para el triunfo en el WiZink.

Pero el viernes en el Olímpic será una de esas noches que Brizuela jamás olvide. Tal vez la más especial de su carrera y eso que hace unos meses fue uno de los héroes de Scariolo en el oro de Berlín. El viernes había algo más que baloncesto en su cabeza. Y, aún así, encontró la garra suficiente para no pensar en el sufrimiento de Bruno. O quizá sí y dedicarle por ello una victoria para el resto de su vida.

Bruno es el primer hijo de Darío y Uxue. Nació hace apenas tres semanas, pero desde entonces las cosas no han ido muy bien. Apenas ha salido del Hospital Quirón de Málaga, a unos metros del Martín Carpena. Los médicos no daban con el problema. Finalmente, descubrieron unas complicaciones intestinales y el bebé fue operado el pasado viernes de urgencia. Afortunadamente, pese a la gravedad, parece que el pequeño evoluciona favorablemente. Eso sí, sigue recuperándose en la UCI.

Pese a todo, Darío quiso estar en la cancha. El secretismo fue absoluto en la previa y la única pista del problema que rodeaba al ex colegial y su familia fue su ausencia en la convocatoria de la selección para la Ventana FIBA de la próxima semana. Necesitaba un respiro y Scariolo no dudó en concedérselo. Pero, cuando terminó la antológica batalla sobre el Olímpic, la sorpresa de la Copa tras una remontada y una prórroga en la que Brizuela fue protagonista absoluto, el escolta se derrumbó.

“Tiene su recompensa”

Sentado en el banquillo, fuera tensión, en vez de euforia de pronto brotaron todos los sentimientos acumulados. Lloraba Darío, toalla en el rostro, y ante los micrófonos de Movistar desveló el más duro de sus secretos. “Han sido los peores días de mi vida, a partir de la semana pasada. Mi hijo está en la UCI, ya está bien, recuperado, pero lo hemos pasado muy mal, tanto mi mujer, como mi familia. Dudé en si venir o no, pero mis compañeros me estuvieron apoyando. Han estado conmigo ahí, también mi familia. Todo lo malo que tuve, ha salido hoy”, se rompió.

Pese al calvario personal, Brizuela no se ha ausentado en ninguno de los partidos recientes del equipo de Ibon Navarro. Horas después de nacer Bruno, le hizo 20 puntos al Valencia en Liga Endesa. También acompañó a sus compañeros a Gran Canaria y el domingo, recién operado, jugó contra el Baskonia. En Badalona, volvió a estar presente, como lo estará el sábado en la semifinal contra el Real Madrid. “Ha pasado una semana dura. Es una persona increíblemente fuerte. Tiene su recompensa. Ha hecho un partido magnífico, cuando lo hemos necesitado ha estado ahí. Gracias a él hemos pasado de ronda”, le elogiaba su compañero Alberto Díaz.

kpd