Dos jugadores de la selección francesa de rugby fueron detenidos en Buenos Aires por presunto abuso sexual cometido en Mendoza (oeste) contra una mujer, informó a la AFP el portavoz del poder judicial de Mendoza, Martín Ahumada.
“Hay una comisión de la provincia de Mendoza viajando a Buenos Aires para traerlos y proceder a hacer las pericias correspondientes. Si las pericias coinciden con el testimonio de la víctima se procederá a la imputación correspondiente”, dijo Ahumada a la AFP.
La selección francesa de rugby derrotó el sábado por 28-13 a Los Pumas argentinos en un amistoso en Mendoza (1.100 km al oeste de Buenos Aires).
Según la prensa local, el presunto ataque se produjo en el Diplomatic Hotel de Mendoza, donde se hospedaban jugadores y cuerpo técnico durante el primer ensayo ante los Pumas.
El fiscal solicitó la detención inmediata de los sospechosos, quienes se encuentran en Buenos Aires por lo que resta de la gira de verano de su equipo.
El portavoz dijo que como se estableció secreto de sumario no puede identificar a los presuntos agresores y a la víctima.
Los ‘Bleus’ de Fabien Galthié partirán el martes rumbo a Montevideo, donde se enfrentarán a la selección uruguaya.
Otra polémica de los ‘Bleus’
Contactada por la AFP, la Federación Francesa de Rugby (FFR) no respondió acerca de la denuncia, que ocurre un día después de que expulsaran del equipo a Melvyn Jaminet tras unas declaraciones racistas en un video publicado el domingo y del que dijo estar “avergonzado”.
“Al primer árabe que me encuentre por la calle, le daré un golpe de casco”, había dicho Jaminet (25 años) que se grabó a sí mismo en un breve vídeo sin fecha, publicado en Instagram y luego eliminado.
La FFR condenó “con la mayor firmeza” los comentarios realizados por Melvyn Jaminet, que son “totalmente inaceptables y contrarios a los valores fundamentales” del rugby.
El jugador “ha sido marginado con efecto inmediato y abandona el equipo francés actualmente presente en Argentina”, añadió la FFR, subrayando que se está llevando a cabo una “investigación interna” para “tomar las medidas adecuadas”.
El domingo por la noche, Jaminet publicó un mensaje de disculpa en su cuenta de Instagram: “Lo siento profundamente y me avergüenzo de mis palabras”.
“Me gustaría pedir disculpas a todos. Entiendo que esto puede haber herido y ofendido a muchas personas, y quiero dejar claro que estos comentarios no reflejan en modo alguno mis valores ni los de la selección francesa de rugby”, escribió el jugador.
“El racismo, en todas sus formas, es inaceptable y va en contra de todo lo que creo”, concluye en su texto Melvyn.
Sous le ciel de Paris (bajo el cielo de París). Esta vez sí, bajo su hora dorada. Eran las nueve en punto y caía el sol, la artista francesa Zaho de Sagazan entonó la canción de Édith Piaf desde el Museo del Louvre, con el pebetero olímpico de fondo. Parecía una luna llena. El nadador Léon Marchand (cuatro oros y convertido en héroe olímpico) se acercó y tomó la antorcha. Se encendieron las luces del Stade de France. Se apagó la del pebetero. Una orquesta interpretó La Marsellesa, con el estadio en pie. Los atletas fueron desfilando, junto con parte de los 45.000 voluntarios que han participado en estos Juegos. Banderas de todos los colores ondeaban bajo el cielo.
Comenzaba la fiesta. Y se acababa. La capital francesa puso esta noche un broche épico a 15 días de deporte, buen ambiente e ilusión. La ciudad disfrutaba de esa luz de última hora que la lluvia no dejó salir el día de la ceremonia de inauguración, hace dos semanas. El Stade de France, en el barrio de Saint Denis, se convirtió en un majestuoso teatro donde se tributó homenaje al olimpismo y a los deportistas.
Fue un acto poderoso (casi tres horas), muy festivo y también teatral, en el que se pasó el testigo a Los Angeles, próxima sede en 2028. Ahí, ya al final, sonaba My Way. Antes, unos 9.000 atletas de 205 delegaciones, los que han hecho posible estas semanas, salieron al campo, bailando y agitando banderas, mientras se tocaban conocidos temas musicales. «Juntos, unidos por la paz», se leía en las pantallas del estadio.
El universo de Jolly
Han sido, como se quería destacar en el acto, los protagonistas del sueño olímpico. El público (unas 71.000 personas) estaba entregado. El Stade de France se convirtió en un karaoke, todos cantando Champs Elysées, de Joe Dassin, saltando con Freed from desire, de Gala o We are the Champions, de Queen.
A los mandos del acto estaba de nuevo Thomas Jolly, que se había puesto muy alto el listón con la apertura y que envolvió a los presentes en su particular universo artístico. Experto en jugar con las luces, anoche sí el tiempo permitió que las que proyectaba el atardecer y las de la noche clavaran la puesta en escena que había ideado.
Hubo, además del homenaje deportivo, despliegue teatral y fiesta. En el corazón de la ceremonia, Jolly rindió homenaje al olimpismo a su manera, convirtiendo el estadio de Francia en una escena futurista impresionante, con bailarines y acróbatas, donde un caballero dorado cayó del cielo para descubrir los vestigios del olimpismo. Se alzó la bandera griega, sonó el himno de Apolo en un piano suspendido en el aire, bailarines cayeron de lo alto del estadio y, el colofón: los anillos olímpicos se elevaron al cielo, como lo hizo hace dos semanas la llama en el pebetero. Saint Denis fue por momentos la Ópera de París. Entonces el campo se llenó de gente. Esta representación (Record) para expresar que el olimpismo es la mayor obra intangible de la humanidad para la paz.
Tom Cruise, con la bandera olímpica.AFP
Hubo entrega de medallas a las mujeres del maratón. Han sido los primeros Juegos paritarios de la historia. Se repasaron los mejores momentos de las competiciones y empezaron los conciertos: tocaron el grupo francés Phoenix y Red Hot Chili Peppers.
Este del periodo olímpico ha sido el París más entregado que se ha visto en mucho tiempo. A pesar de las dudas iniciales, la capital francesa ha sacado músculo: los Juegos han sido un éxito. Se han celebrado pruebas en escenarios irrepetibles (Torre Eiffel, Versalles, el Grand Palais...), con los estadios abarrotados, ambiente en las calles... El pebetero se ha convertido en uno de los mayores éxitos, hasta el punto de que se quiere perpetuar, como herencia, igual que pasó con la Torre Eiffel. Francia, además, ha quedado quinta en el medallero, con 64 metales. El país ya presume de nuevos héroes.
La seguridad era uno de los mayores temores, pero nada ha empañado la fiesta deportiva. Tampoco las dudas sobre si el agua del Sena permitiría realizar las pruebas acuáticas en el río.
Los fuegos artificiales, sobre el Stade de France.AFP
"Hace años nos dijeron que no podíamos hacerlo (...) De un día a otro, con las primeras medallas, una ola se ha desatado (...) Tuvimos ganas de soñar y tuvimos a Léon Marchand. los escenarios de la competición quedarán en la historia de los Juegos (...) Toda una nación se ha puesto a vibrar. De un día a otro toda Francia es olímpica" subrayó Tony Estanguet, presidente de Paris 2024. Cada frase de su discurso era aclamada por todo el estadio.
Y llegó el relevo. Era noche cerrada. El testigo lo tomó Los Ángeles. La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, lo cedió a la de Los Ángeles, Karen Bass. Las acompañaba Simone Biles. La artista HER interpretó el himno estadounidense y Tom Cruise descendió de lo alto del estadio para recoger la bandera y llevarla (en un corte grabado) por Los Angeles. Sonaron los californianos Red Hot Chili Peppers, Billie Eilish y Snoop Dogg.
París, una fiesta esta anoche, culminó su viaje. El relevista del Louvre, Léon Marchand, entró en el estadio con la antorcha. Comenzaba el de Los Ángeles. Sonó My way, título emblemático de Frank Sinatra, que en realidad versionó la canción original (Comme d'habitude), del francés Claude François (en 1967). Le ponía voz la cantante francesa Yseult. Un himno al amor para arrancar el sueño olímpico. My way para sellar el relevo.
Barcelona será, por primera vez, la sede del inicio del Tour de Francia en su edición de 2026. La capital catalana tomará el relevo de Florencia (Italia) y Lille (Francia), las ciudades de los estrenos de 2024 y 2025, y acogerá, dentro de dos años, la primera etapa de la competición ciclista, la salida de la segunda y la presentación de los equipos participantes.
El Ayuntamiento lo ha hecho oficial hoy en una rueda de prensa conjunta del alcalde, Jaume Collboni, y el director general del Tour, Christian Proudhomme.
El edil socialista ha calificado la noticia como "un sueño hecho realidad que confirma la vocación de Barcelona como capital internacional del deporte".
La de 2026 será la tercera vez en que el Tour de Francia comienza en España, después de las salidas desde San Sebastián en 1992 y Bilbao en 2023.
La última ocasión en que la ronda gala pasó por Barcelona fue hace 15 años con un final de etapa que comenzó en Girona y con el inicio de la siguiente, que concluyó en Ordino (Andorra). La capital catalana, precisamente, fue el año pasado la ciudad que albergó el inicio de la Vuelta a España.
Tres ex jugadores de rugby del Grenoble han sido condenados este viernes a penas de entre 12 y 14 años de cárcel por violar a una joven en Burdeos en 2017 tras una borrachera después de un partido del Top 14, la primera división francesa.
Tras un juicio de dos semanas a puerta cerrada y más de nueve horas de deliberación, el irlandés Denis Coulson y el francés Loïck Jammes han sido condenados a 14 años de prisión; y el neozelandés, Rory Grice a 12 años. Coulson tiene ahora 30 años y trabaja en el sector de la construcción, mientras que Jammes (30) y Grice (34) siguen jugando al rugby, el primero en el Aix-en-Provence y el segundo en el Oyonnax, dos clubes Pro D2, la segunda división.
El Tribunal de la Gironde condenó también al irlandés Chris Farrell a 4 años de cárcel, dos de ellos en suspenso; y al neozelandés Dylan Hayes a dos años de cárcel en suspenso, por haber presenciado total o parcialmente los hechos sin intervenir. Farrell, de 31 años, es también jugador del Oyonnax; Dylan Hayes, de 30 años, se ha retirado del deporte y actualmente está en paro. Ninguno de los acusados había ingresado en prisión preventiva.
La mañana del 12 de marzo de 2017, la víctima, que entonces tenía 20 años, había abandonado llorando un hotel de Mérignac, a las afueras de Burdeos, donde se había alojado el equipo de Grenoble tras su derrota ante el Union Bordeaux-Bègles. La estudiante presentó una denuncia en la que afirmaba haber conocido a los jugadores en un bar y haberlos seguido hasta una discoteca durante una noche en la que acabó muy ebria, sin recordar lo que ocurrió después.
Coulson, Jammes y Grice admitieron haber mantenido relaciones sexuales con la joven, pero mantuvieron desde el principio que ella las había consentido, tomando incluso la iniciativa, versión que han repetido en el juicio.
Basándose en particular en un vídeo filmado por Coulson, la acusación se refirió a varias felaciones y a la introducción de un plátano, una botella y unas muletas en la vagina de la víctima, que, según un experto en toxicología, tenía entre 2,2 y 3 gramos de alcohol por litro de sangre. Según las imágenes de vídeovigilancia, tenía dificultades para mantenerse en pie cuando llegó al hotel, hasta el punto de que fue "constantemente sujetada" por uno de los acusados.
Para la defensa, la actitud de la denunciante durante la velada y en el hotel, definida como de "piloto automático" por un perito psiquiátrico, fue "inequívoca" para los jugadores, ya que ella misma declaró a la Policía que tenía "miedo" de haber estado "consintiendo". Un argumento considerado "insoportable" e "infamante" a ojos de los denunciantes, que consideraron que los acusados deberían haber "protegido" a la víctima en lugar de "aprovecharse" de su estado de embriaguez.