Antonio Barrul, el boxeador que noqueó en un cine a un maltratador y quiere ser campeón del mundo: "Lo volvería a hacer mil veces. A una mujer no se la puede tocar"

Antonio Barrul, el boxeador que noqueó en un cine a un maltratador y quiere ser campeón del mundo: “Lo volvería a hacer mil veces. A una mujer no se la puede tocar”

Antonio Barrul habla como boxea, a una velocidad de vértigo. Asesta frases certeras, un poco a la manera de Mohamed Ali. «En el ring soy violento, tengo mucha raza, a mí no me echa para atrás nada ni nadie». Es un súpergallo en plena ascensión, un chico con un objetivo claro, ahí al fondo, ser campeón del mundo. Aunque antes tenga que recorrer un camino que apenas es un esbozo aún. Ya es campeón de España y defenderá en breve su título Iberoamericano, después debe venir Europa y, por fin, «cumplir mi sueño».

Pero Antonio también es un gitano orgulloso de serlo. Más todavía de la labor social que junto a su padre realizan en el 'Club de boxeo fuerte y constante' de su León natal, punto de encuentro de jóvenes que esquivan otros golpes, los de la propia vida. Sabe bien de lo que habla.

Y Antonio, en fin, es también aquel joven que un día se levantó en un cine mientras veía con su mujer y sus hijos Garfield, y que encaró valiente al energúmeno que maltrataba a su pareja. Decidió no mirar a otro lado y sus golpes se hicieron virales, fue denunciado. «Pero lo volvería a hacer mil veces: a la mujer no se la puede tocar», reivindica quien boxeó con guantes morados, compromiso ético contra la violencia hacia las mujeres.

Barrul, junto a su padre Vicente, en un entrenamiento.

Barrul, junto a su padre Vicente, en un entrenamiento.Peio García/ICAL leónMUNDO

Fue un primero de mayo de hace dos años y lo recuerda como si fuera ayer. Pese al aluvión mediático, no pretende olvidarlo. Porque hubo críticas a su violenta intervención y algunas dolorosas. «Pero gracias a ese suceso que me pasó la gente me conoce. Ahora realmente están viendo la clase de persona que soy, los proyectos que tengo en mi vida. Tengo que dar gracias a ese mal momento. Hoy soy un referente para los jóvenes. A las mujeres hay que tratarlas como princesas, como se merece. A una mujer no se la puede tocar. Si no la quieres, apártate de su vida. Pero no le puedes hacer lo que pasó ese día», protesta.

Pregunta. ¿Lo volverías a hacer?

Respuesta. No es que piense si lo volvería a hacer: todo el mundo tendría que hacerlo. No que sólo se levante una persona. Hay que frenar esa acción.

P. ¿Cómo lo recuerdas?

R. Como era el día del espectador, nos fuimos al cine. Como a los cinco minutos de película, vemos a una pareja discutiendo. Ella se apartó unas butacas más atrás. Pero al rato él se levantó y la empezó a insultar. Se veía su cara agresiva, desencajado. Cogí a mis niños y los aparté, para que no vieran eso. Siguieron los insultos y el revuelo. Vi que él la enganchó por el cuello y la zarandeó en la butaca.

Antonio hace una pausa, como masticando aquella rabia que no se apaga. «Yo me levanté y lo único que le dije es que qué estaba haciendo. Que era un cine, una película para niños, que lo único que tenía que hacer era marcharse. Me vio pequeño, joven y me empezó a increpar, a insultarme, a faltarme al respeto. No le quería hacer daño. Pero todos tenemos un límite. Seguía insultándome, amenazándome, mi mujer llorando. Le dije: ¿Tú crees que es normal lo que le has hecho a tu mujer?'. Avisé para que llamaran a seguridad, pero no venía nadie... Al final le di lo que él me estaba pidiendo. Era su merecido".

La denuncia interpuesta contra él fue archivada por el juzgado. Y Antonio siguió con su vida, que es también un ejemplo. Deportivo y personal. En diciembre, en el Palacio de los Deportes, lleno hasta la bandera, de su León natal, noqueó al colombiano Fran Mendoza en el cuarto asalto para lograr el título Iberoamericano: «Un rival que tenía 20 victorias y una sola derrota. El número seis del mundo. Le gané en cuatro rounds, un KO brutal. Hice una finta con la mano, me incliné, esperé a que bajara a su derecha y le crucé el golpe. Yo sabía que ese golpe no lo iba a aguantar. Lo teníamos estudiado: el croché de izquierda era el golpe. Creo que estamos para grandes cosas». «Si sigo ganando este título, puedo estar entre los 15 primeros del mundo, lo que me daría opciones de pelear por el título mundial. Ese es mi sueño. Pero siempre he dicho de ir paso a paso», explica. Su próxima parada es la defensa de ese título, en unas semanas en el Gijón Arena.

Para preparar los grandes combates, El Volcán viaja a Gijón junto a su entrenador Olivier Sánchez. Se separa de su familia, meses fuera de casa. «Sólo vuelvo los fines de semana para coger esas fuerzas que hacen falta, porque yo soy muy familiar. Y luego otra vez toda la semana solo, centrado en comer, dormir y entrenar». También de su padre, Vicente Barrul, ex campeón de España. Y mucho más que eso. En su barrio, Vicente, que compaginó su carrera con el trabajo «en el pladur y después en un matadero», que tuvo que superar un ictus, es un héroe. «De niño yo veía todo lo que había en el barrio. Muchas familias desestructuradas. Mi padre y mi madre siempre han sido luchadores de la vida. Él decidió montar un gimnasio para hacer una labor, para intentar devolver todo lo que le había dado el boxeo», relata de unos comienzos nada sencillos. «Nos metimos en una nave de patada, porque en ningún sitio nos alquilaban un gimnasio. No querían», relata de aquellos prejuicios, de las explicaciones de su padre: «¿Qué prefieres, ver a los niños, fumando, bebiendo, liándolas? Porque al final la juventud lo malo lo coge muy rápido, lo bueno le cuesta mucho». Finalmente les dejaron una pequeña sala en un polideportivo, «70 metros cuadrados llenos de ilusión y de amor». «Después, mi padre dijo: mejor pedir perdón que permiso. Cogimos todo el local, 300 metros».

Antonio Barrul y sus tres hijos.

Antonio Barrul y sus tres hijos.Peio García/ICAL leónMUNDO

El club presume de 12 campeones de España y de mucho más que boxeo. «Mi padre consiguió traer unos cuantos profesores de apoyo escolar. Dice que son ángeles, porque vienen voluntarios. Había mucho absentismo. Hicimos una pequeña fundación en la que los niños, antes de entrenar, tienen la obligación de hacer sus deberes y sus estudios. Si no, no pueden entrenar. Los niños, imagínate, enamorados del boxeo. Porque mi padre lo transmite no con disciplina, sino con amor. Y ahí estamos. Todos los barrios de León, allí paran. Es como un punto de encuentro. Algunos ni entrenan: se sientan, hablan, hacen sus deberes».

Pregunta. ¿A ti el boxeo también te ha apartado de otras cosas?

Respuesta. Al 100%. También conocí en el gimnasio a mi mujer. Y me cambió la vida. Porque solo pensaba en ella y en el boxeo. Si no, al final te descarrilas. Mucha gente cercana ha tenido problemas.

P. Sube al ring con la bandera gitana.

R. Hay que romper prejuicios. Hay personas buenas y personas malas, nada más. No se trata de razas, de etnias, de color de piel. Hay que mirar el corazón de la persona. Yo soy boxeador, mi hermano es enfermero. Tuvo un cáncer con 12 años, un linfoma, estuvo fatal. Cuando se recuperó, quiso devolver todo lo que habían hecho por él. Ahora trabaja en el hospital de León, es enfermero y es gitano. Yo soy boxeador, soy gitano, campeón de España. Mi padre tiene un gimnasio lleno de niños, hace una labor social. Es gitano. Claro que se puede. Y eso es lo que hay que hacer ver a las nuevas generaciones. Sólo hacen falta oportunidades.

P. Vio a su padre en un ring.

R. Los recuerdos de mi infancia son muy buenos. Vi a mi padre ganar su primer campeonato de España. En Valladolid, en 2005. Yo estaba nervioso. Recuerdo pedirle a Dios: 'Que gane mi padre, que gane mi padre'. Esos nervios no los he vuelto a sentir nunca.

P. ¿Ni cuando tú peleas?

R. No, no. A mí me gusta lo que hago. Me gusta subir al ring y enfrentarme con otro hombre. Y a ver quién es más fuerte, a ver quién es mejor.

P. ¿De niño boxeaba?

R. No tanto como mis hijos ahora. A mí lo que me gustaba era pelear. Me pegaba en el colegio todos los días, con quien fuera, siempre con los grandes. Todos los días estaba castigado. Como viera que abusaran de un amigo, ahí iba yo, pin pan. Así me hice fuerte.

P. ¿Cuándo tuvo claro que quería ser profesional?

R. Estuve hasta los 12 años haciendo gimnasia artística. Fui a cinco campeonatos de España, en uno quedé subcampeón. Pero mi padre abrió el gimnasio y ya era imposible que yo siguiera, porque mi amor hacia el boxeo creció de una manera mágica.

P. ¿Recuerda su primera vez en un ring?

R. Me subí, sonó la campana y pim, pum, pim, pum. No paraba de tirar golpes y gané por KO en el segundo asalto. Él ya tenía cuatro o cinco combates y yo ninguno. Pero sentía que era fácil. Cuando eres niño no tienes miedo.

P. Y ahora, ¿sientes miedo?

R. Quien diga que no tiene miedo es un mentiroso. Yo siento miedo, adrenalina, ganas de ganar, luchar por mi familia que está a pie de ring. Pero hay que controlarlo, porque sólo es deporte. Los golpes que más duelen son los de la vida.

El ex sevillista Ben Yedder condenado a dos años de prisión por agresión sexual

El ex sevillista Ben Yedder condenado a dos años de prisión por agresión sexual

Actualizado Martes, 12 noviembre 2024 - 16:12

El futbolista francés Wissam Ben Yedder fue condenado por la justicia de su país a dos años de prisión en suspenso por una agresión sexual cometida en estado de embriaguez en septiembre. La fiscalía había pedido un año de prisión firme para Ben Yedder, que a sus 34 años se encuentra actualmente sin equipo tras haber acabado su último contrato en junio con Mónaco.

El tribunal también decidió retirar a Ben Yedder, que no estuvo presente en el juzgado, el permiso de conducir por un periodo de seis meses, 5.000 euros de indemnización para la víctima (unos 5.300 dólares) y una multa del mismo importe por una infracción al código viario. El futbolista también quedará inscrito en el fichero de delincuentes sexuales y está obligado a someterse a cuidados.

El 6 de septiembre, durante una de sus múltiples salidas nocturnas regadas con alcohol, el antiguo jugador de Sevilla y de la selección francesa conoció a una joven veinteañera que aceptó subir a su coche. El delantero habría posado su mano sobre el muslo de la mujer y habría tratado de besarla antes de masturbarse frente a ella.

La joven denunció los hechos inmediatamente y Ben Yedder fue detenido al volante aquella noche en Cap d'Ail, en las inmediaciones de Mónaco. "No recuerdo nada, no puedo decir si lo hice. Estoy aquí por culpa del alcohol. Sin alcohol, no se me pasaría por la cabeza algo así", se defendió Ben Yedder durante el juicio. "Pido sinceramente perdón (a la víctima), a su familia y a mi familia", añadió un Ben Yedder que podría haber sido condenado con hasta 10 años de prisión.

No es el único caso abierto contra el jugador francotunecino. El 27 de diciembre, Ben Yedder será juzgado por maltrato psicológico contra su esposa, con quien está en proceso de divorcio. Otra joven lo acusa también de violación durante otra fiesta en el verano de 2023, unos hechos en fase de instrucción. El delantero rechaza las acusaciones en ambos casos.

Ben Yedder ya fue condenado en Sevilla el año pasado a seis meses de prisión y a más de 130.000 euros de multa por fraude fiscal, y mantiene otro litigio con su antiguo representante Meïssa Ndiaye.

Nacido en Sarcelles, en la región de París, Wissam Ben Yedder se formó en el fútbol sala, disciplina a la que debe su depurada técnica y en la que también fue internacional. Debutó en el fútbol profesional en Toulouse, antes de confirmarse en Sevilla y de brillar en Mónaco a partir de 2019 y hasta la temporada pasada, acabando como segundo máximo goleador de la historia del club del Principado.

Funeral con honores militares para despedir a la atleta ugandesa Rebecca Cheptegei

Funeral con honores militares para despedir a la atleta ugandesa Rebecca Cheptegei

Actualizado Sábado, 14 septiembre 2024 - 17:17

Cientos de personas despidieron este sábado a la atleta ugandesa Rebecca Cheptegei, que murió el pasado día 5 en Kenia después de que su ex novio, presuntamente, le prendiera fuego, en un funeral con honores militares oficiado en Uganda.

El sepelio de Cheptegei, de 33 años y sargenta del Ejército de Uganda, se ofició en el distrito de Bukwo (este), hogar de sus ancestros en el este de Uganda, cerca de la frontera con Kenia.

Soldados portaron el féretro de la deportista, cubierto con la bandera ugandesa, colocado bajo una carpa junto a su foto y dos coronas de flores.

Entre otras autoridades estuvieron presentes el ministro keniano de Deportes, Onesimus Kipchumba Murkomen, y el viceministro ugandés del ramo, Peter Ogwang.

"Su muerte, que sacudió no sólo a Uganda y a la comunidad atlética sino a toda la región de África oriental, debería sacudir nuestra conciencia para hacer más para poner fin a la violencia de género en el deporte, y lo haremos", afirmó Murkomen.

También asistieron deportistas como el ugandés Joshua Cheptegei, campeón olímpico de 10.000 metros en los pasados Juegos de París, donde la difunta participó en la prueba de maratón, en la que acabó en el cuadragésimo cuarto puesto.

El atleta lució un polo negro en el que se veía una fotografía de Rebecca Cheptegei y el mensaje "Di no a la violencia de género".

Acudieron igualmente dirigentes de la Federación de Atletismo de Uganda, que donó a la familia de la maratoniana 10.259.000 chelines ugandeses (cerca de 2.500 euros).

La atleta recibió sepultura después de que el presunto autor de su muerte, el keniano Dickson Ndiema Maranganch, muriera este lunes en el hospital de Eldoret (oeste de Kenia) en el que estaba ingresado desde la semana pasada tras, presuntamente, quemar viva a la maratoniana y sufrir él mismo graves quemaduras.

Maranganch, con quien Cheptegei mantuvo una relación sentimental y del que llevaba tiempo distanciada, falleció en el mismo lugar en el que murió la deportista, el Hospital Universitario y de Referencia Moi de Eldoret, meca del atletismo en el este de África.

Según las investigaciones preliminares de la Policía, Maranganch, que estaba internado en la unidad de cuidados intensivos (UCI), roció a Cheptegei con cinco litros de gasolina y le prendió fuego tras una disputa en la casa de la deportista en el condado de Trans-Nzoia, en el oeste de Kenia.

Al parecer, entró en la casa el domingo, 1 de septiembre, cuando la atleta estaba con sus dos hijos -fruto del matrimonio con otro hombre- en la iglesia y la atacó a su regreso.

Cheptegei sufrió quemaduras en el 80% de su cuerpo que afectaron sus órganos vitales y Maranganch en el 30%, según el hospital.

De acuerdo con su familia, este es un caso de violencia machista que podría haberse evitado si la Policía hubiera actuado a tiempo contra el presunto maltratador de la deportista.

Falta de apoyo gubernamental

"Las agencias gubernamentales nos han fallado porque informamos con suficiente antelación sobre su seguridad, ya que este hombre solía seguirla incluso hasta Uganda, pero no actuaron con rapidez. Era evidente que su vida estaba en peligro", aseguró el padre de la corredora, Joseph Cheptegei.

La última denuncia la habían puesto apenas dos días antes del presunto ataque de Maranganch, dijo el padre.

Según la familia, Rebecca Chepetgei y su antigua pareja sentimental habían discutido en el pasado en relación con la propiedad de la casa de Trans-Nzoia, de la que Maranganch había intentado expulsar a la corredora.

Su muerte causó una gran consternación y provocó manifestaciones de condena en Kenia y Uganda, especialmente, pero también en el resto del mundo.

Al menos otras dos atletas, Agnes Tirop y Damaris Mutua, han perdido la vida en incidentes de violencia machista en Kenia desde 2021.

París homenajeará a la atleta ugandesa asesinada Rebecca Cheptegei

París homenajeará a la atleta ugandesa asesinada Rebecca Cheptegei

Actualizado Viernes, 6 septiembre 2024 - 13:24

La ciudad de París rendirá homenaje a la atleta asesinada Rebecca Cheptegei nombrando una sede deportiva en su honor, anunció el viernes la alcaldesa Anne Hidalgo.

Cheptegei, que participó en la maratón de los Juegos Olímpicos del pasado agosto, murió el viernes, cuatro días después de que un hombre, presentado como su compañero sentimental, le prendiera fuego en Kenia.

Para saber más

"Nos deslumbró en París. La vimos. Su belleza, su fuerza, su libertad. Y es probable que fuera su belleza, fuerza y libertad lo que fuera intolerable para la persona que cometió este asesinato", declaró Hidalgo a la prensa.

"París no la olvidará. Le dedicaremos una sede deportiva para que su recuerdo e historia permanezcan entre nosotros y nos ayude a transmitir el mensaje de igualdad, que es el mensaje de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos", añadió Hidalgo.

Cheptegei, de 33 años, debutó en unos JJ OO en la maratón de París-2024, en la que terminó en 44ª posición.

La policía y los médicos indicaron que tenía el 80% del cuerpo quemado, tras ser atacada delante de sus hijos el domingo por su compañero sentimental, Dickson Ndiema Marangach, de nacionalidad keniana.

Muere la atleta ugandesa Rebecca Cheptegei, quemada por su novio

Muere la atleta ugandesa Rebecca Cheptegei, quemada por su novio

Actualizado Jueves, 5 septiembre 2024 - 08:47

La maratonista ugandesa Rebecca Cheptegei falleció cuatro días después de ser quemada en Kenia por un hombre presentado como su compañero sentimental, anunció este jueves el presidente del Comité Olímpico de Uganda.

"Nos hemos enterado de la triste muerte de nuestra atleta olímpica Rebecca Cheptegei tras un violento ataque de su novio. Que su alma descanse en paz y condenamos enérgicamente la violencia contra las mujeres", declaró Donald Rukare en un mensaje en X, lamentando "un acto cobarde y sin sentido que ha provocado la pérdida de una gran atleta".

Dani Alves paga la fianza de un millón euros y saldrá hoy de la cárcel en libertad provisional

Dani Alves paga la fianza de un millón euros y saldrá hoy de la cárcel en libertad provisional

La defensa de Dani Alves ha depositado la fianza de un millón de euros fijada por la Audiencia Provincial de Barcelona para abandonar la prisión de Brians 2 (Barcelona).

Con el dinero entregado en la secretaría del tribunal, el ex futbolista brasileño, condenado a cuatro años y medio de cárcel por agresión sexual, quedará en las próximas horas en libertad provisional hasta que la sentencia sea firme.

La Audiencia de Barcelona acordó el pasado miércoles dejar a Alves en libertad provisional bajo fianza con retirada de sus dos pasaportes (brasileño y español) mientras se tramitan los recursos al fallo judicial.

El viernes, el plazo para depositar la fianza, que termina cada día laborable a las 14.00 horas, se extendió hasta las tres de la tarde a petición de la defensa del ex jugador, que finalmente no llegó a consignar el dinero antes del fin de semana.

De este modo, Alves habrá estado 14 meses en prisión preventiva por la violación de una joven en los baños de un reservado en la discoteca Sutton de Barcelona en diciembre de 2022. La pena que finalmente se le impuso en febrero fue mucho más baja de la que solicitaban las acusaciones (nueve años la Fiscalía y 12 la víctima) al aplicarse la atenuante de reparación del daño, ya que el ex futbolista pagó 150.000 euros por los daños morales a la víctima.

Funcionarios de prisiones

A la vez que varios medios de comunicación hacen guardia ante la cárcel de Brians 2 a la espera de la inminente salida de Alves, decenas de funcionarios de prisiones protestan nuevamente en el mismo escenario por sus condiciones laborales y de seguridad, especialmente a raíz del asesinato de una cocinera del centro penitenciario Mas d'Enric (Tarragona), el 13 de marzo, cometido por un recluso que después se suicidó.