Griezmann y Koke se ponen a 100, pero el MVP es Julián: "Es joven, pero hay una buena esperanza de presente y de futuro"

Griezmann y Koke se ponen a 100, pero el MVP es Julián: “Es joven, pero hay una buena esperanza de presente y de futuro”

Llevaba Antoine Griezmann sin ser suplente en Champions League desde 2022, en aquella época de la cesión blaugrana y el control cholista de los minutos. Sin embargo, Koke venía de serlo en París, en aquella victoria postrera ante el PSG. Dos jugadores, dos emblemas rojiblancos que no están acostumbrados al frío del banquillo.

"Me conocen y los nuevos me van conociendo: el equipo somos todos y no jugamos el partido pensando en los que empiezan, sino en los 90 minutos", despachó Diego Simeone en la rueda de prensa posterior al duelo ante el Sparta de Praga en el que su equipo hizo un set.

No obstante, Simeone es proclive a favorecer a la historia. Y el argentino quiso honrar a sus jugadores con el centenar de partidos en la máxima competición continental. Los sacó en la segunda parte, con el partido casi resuelto para que ambos llegaran juntos a la efeméride. Gesto que el francés agradeció con un tanto inmediato. Con 37 se sitúa como máximo goleador rojiblanco en Champions League.

La carrera europea del galo comenzó en la 2013/14 con la Real Sociedad. Jugó sólo seis partidos. Luego disputó 16 con el FC Barcelona y los otros 78 han llegado en dos etapas con su Atlético de Madrid. El suyo y el de Koke. De hecho, los 100 del capitán y sus 8 goles y 18 asistencias son con la rojiblanca.

Molestó al argentino la pregunta sobre la efeméride cumplida desde el banquillo. "No entiendo la pregunta negativa cumpliendo ambos esos partidos. Darán y dieron lo mejor que tienen al equipo y lo darán hasta el último día que estén en el club", comentó el técnico.

Sin embargo, los protagonistas estaban muy contentos y más de hacerlo juntos. Ambos se abrazaban frente a las cámaras del club y Griezmann bromeaba con la posibilidad de que hubiera una tarta para celebrarlo. "Muy contento, nadie se esperaba juga tantos partidos en Champions", declaró Koke.

Lo que se evidenció es que Julián Álvarez puede ser el elegido para el cambio de guardia en el Atlético. En el partido ante el Sparta se echó el equipo a sus espaldas con las ausencias de su estrella actual y su capitán.

El delantero hizo dos goles, ambos de bella factura, pero fue un absoluto dolor de cabeza para la defensa checa durante el tiempo que estuvo sobre el verde. Cada toque suyo mejoraba la jugada, que es una frase normalmente aplicable al francés.

"Tiene jerarquía, está consagrado en River, el City y Argentina y va de menos a más con nosotros. Es joven y hay una buena esperanza de presente y de futuro y ojalá lo podamos acompañar en lo que ya tiene", concedió el Cholo a su pupilo.

MVP Álvarez

El argentino comentó en el postpartido que la victoria era fruto de un mayor entendimiento que están teniendo desde el inicio de la temporada y que "era cuestión de tiempo". Valoró además, positivamente no solo la victoria sino la contundente goleada. "Sabemos que por el formato del torneo necesitamos sumar de tres y hacer goles. Es importante sumar todos los goles que podamos", manifestó el bigoleador.

El primero, además, fue también un tanto histórico. Habían pasado 15 años desde que un jugador del Atlético de Madrid hiciera un tanto de falta directa en Champions. Lo consiguió Julián Álvarez en el 15 de partido.

"Cuando vi la falta, le dije a Rodri que tenía confianza y fue un golazo. No sé si soy especialista, he pateado en el City y en River, en mis anteriores clubes. Fue el primero que se me dio y es importante para abrir el marcador y seguir haciendo goles", declaró en la entrevista postpartido la 'nueva' estrella rojiblanca.

El Atlético se da un festín con Julián como nueva estrella

El Atlético se da un festín con Julián como nueva estrella

Sonaba raro. Un once sin Griezmann y más en Champions es algo inusual. Tampoco estaba Koke, capitán y enseña del Atlético. La ausencia combinada es histórica y, quizás también, fuera un mensaje del Cholo a propios y a extraños. No hay nadie intocable, porque el técnico argentino sabe que no hay partido pequeño en esta loca Champions en la que el Brest compite por el segundo puesto y el PSG está fuera de los equipos clasificados. [Narración y estadísticas, 0-6]

Pero este lo fue, o lo hizo pequeño el propio Atlético, con sus mejores 90 minutos de la temporada y con la mayor goleada a domicilio de su historia en Europa. Fue un ciclón y Julián Álvarez, el que sopló las velas.

No obstante, el primer aviso lo dio el Sparta tras un error en salida de balón de Llorente. Kairinen disparó flojo, pero no había transcurrido un minuto del tiempo reglamentario. Toda precaución es poca ante un equipo que ha competido todos los partidos de esta Champions salvo en su visita a Manchester, que se llevó una manita del City de Guardiola. Pues el equipo defensivo de Simeone le hizo uno más y en su casa.

El Atlético respondió a la presión checa con más presión. Y fruto de ella devolvió el peligro al Sparta. Le faltó flequillo a Giuliano para peinar el buen centro de De Paul. En las botas del mediocentro argentino debía de estar la creatividad en tres cuartos a falta de la presencia del francés. Pero el espectáculo estaba en las de otro.

Julián Álvarez decidió opositar a futura estrella rojiblanca con un libre directo al borde del área tras una falta que le hicieron a él mismo. Una especie de gol tipo "hazlo tú mismo" que rompía una racha de 15 años sin goles de falta en el Atlético de Madrid. Vindahl ayudó, desde luego, haciendo la estatua ante un disparo que se coló centrado en su portería pasado el primer cuarto de hora de juego.

Los rojiblancos crecieron con el gol. Se instalaron en campo contrario y manejaron la batuta del juego en el epet Arena. Encima se rompió Haraslin, el mejor jugador de los checos, que salía entre lágrimas llevándose la mano a la parte trasera del muslo izquierdo. La brisa desde el río Moldava soplaba a favor del barco rojiblanco.

Y pudo convertirse en huracán ya en la primera parte si Sorloth aprovecha el pase en profundidad de Julián tras un error tremendo del conjunto checo. Lo hizo bien el noruego con un primer recorte para librarse del central, pero su disparo permitió la redención de Vindahl, con una buena parada abajo.

El problema fue que decidió hacer un control+Z en la jugada siguiente. Un centro blando de Llorente en segunda jugada se envenenó con destino la portería checa. Sorloth pasó por allí y su salto engañó a Vindahl, que llegó al partido de las siete menos cuarto sin merendar y decidió meterse un banquete antes de la media parte, los postres llegaron en la segunda.

Tras los vestuarios se proyectó la misma película. Un chispazo checo inicial y la respuesta fulgurante del Atlético. En esta ocasión fue Simeone Jr el que vio como su disparo era rechazado por el portero checo tras una contra bien conducida por Sorloth. Pero no pudo con el de Julián, cinco minutos después, con el Cholito en esta ocasión como asistente. Una pared a toda velocidad la culminó la Araña tras un gran control orientado.

Goles son amores

Griezmann se unió a la fiesta goleadora. Lo hizo tras ingresar por Sorloth. Aunque el noruego esté más necesitado de minutos, el Cholo siempre ha sido muy de galones y el francés es capitán general. Si además, la primera que tiene la mete para dentro, como para protestar las decisiones del argentino.

Seis de seis del Atlético desde la deshonrosa derrota ante el Betis en Liga. Tuercas bien apretadas para los jugadores rojiblancos tanto en la competición doméstica como en Champions. En Europa, además, se rehacen de la goleada de Lisboa. No va a ser baladí la diferencia goleadora en este torneo tan igualado. De hecho, aún anotó otros dos Correa para incrementar los tantos a favor tras una contra y un eslalon en un baldosín con varios rebotes. Esa maniobra lleva su firma, pero el partido, la de Julián.

Las dos roturas de Imanol García de Albéniz, el futbolista que fue a Praga como "trampolín": "Llevo peor ser suplente que las lesiones"

Las dos roturas de Imanol García de Albéniz, el futbolista que fue a Praga como “trampolín”: “Llevo peor ser suplente que las lesiones”

El sueño de Imanol García de Albéniz (Gallarta, 2000) cuando era pequeño era triunfar en el Athletic de Bilbao, dos graves lesiones y una salida del club vasco por falta de minutos después, esa respuesta ha cambiado. Mejor dicho, se ha adaptado a las circunstancias. "Ahora es triunfar en el fútbol, sea donde sea, al nivel más alto que pueda y poder ganarme la vida dignamente", cuenta a EL MUNDO.

El futbolista del Sparta de Praga, rival del Atlético esta noche, abandonó su tierra en busca de "un trampolín" para una liga potente de Europa, no de un grande del fútbol, porque para él, el Sparta, lo es. Así, a sus 24 años, aterrizó en la capital checa para ayudar al equipo a entrar en la Champions League, competición en la que ha pisado los cuartos de final en tres ocasiones.

"Cuando llegué me trataron como si fuera un galáctico", revela De Albéniz y se sonríe al acordarse de la canción que le compusieron para su presentación: "Vamos, español" e "Imanol, Imanol" entre las estrofas de un tema que fue motivo de chanza en su familia. Bromas aparte, el director deportivo, Thomas Rosicky, ex futbolista de Arsenal y Borussia Dortmund, tenía grandes esperanzas en el lateral vasco: "Es un jugador técnicamente avanzado. Con su capacidad de adaptarse al juego combinado, encaja muy bien en nuestro estilo de juego", apuntó sobre él.

Cómo salir mejor

Lo cierto es que en los dos únicos partidos europeos que jugó, de clasificación para la Champions, el lateral logró una asistencia. Tras ellos, en un entrenamiento, notó algo raro que le asustó. Pero no fue hasta el partido ante el Bohemians de la Liga checa cuando percibió otra vez un pinchazo algo más fuerte. Habían pasado sólo 20 minutos de encuentro. "Antes de las pruebas me dijeron que seguramente era un esguince fuerte y claro, cuando te confirman que es cruzado, no te lo esperas y es como el palo es más gordo", explica el jugador.

Lo sorprendente de Imanol no es sólo la naturalidad con la que explica esta desgracia, sino que es la segunda que vive en tan sólo 24 años y de la que confía salir no sólo más fuerte, si no mejor jugador de lo que entró. "Me dio más guerra la recuperación del tendón, no sé si es porque esa fue la primera lesión fuerte que tuve e igual ahora estoy más acostumbrado", apunta.

Lo que se le rompió a Imanol fue el tendón de Aquiles en un partido con el Eibar, equipo en el que militaba cedido del Athletic en la 2022/23, ante el Lugo en el Anxo Carro. Volvió a los cinco meses, aunque es consciente de que la recuperación de un cruzado y de la rotura de parte del menisco será más lenta. No obstante, tres meses después de su operación, ya ha vuelto a correr, sólo que en una máquina especial que elimina parte de la gravedad.

Fortaleza mental

Pese al palo de esta nueva lesión, García de Albéniz está muy fuerte psicológicamente. El futbolista vasco se apoya mucho en su familia para superar este tipo de trances y es capaz de apreciar la vida que llevan los futbolistas por encima de un trance desafortunado. "Hay que relativizar, aún estando lesionados seguimos siendo afortunados ya que vivimos de lo que nos gusta y ganamos un dinero que otros no lo hacen y todo ello hay que valorarlo", apostilla.

Sólo le entra la morriña cuando va a ver jugar sus compañeros en el campo como ante el Brest o esta noche ante el Atlético. "Es un equipo de los más potentes y va a ser muy complicado", cuenta sobre un rival al que le gustaría haberse enfrentado porque él firmó para intentar jugar la Champions. "Ver a tus compañeros en un escaparate tan grande, te da envidia", revela.

Más allá de la envidia por no estar en ese escenario, Imanol la tiene sobre todo por jugar y le viene a la mente su última etapa en el Athletic de Bilbao. Su año de despedida disfrutó de muy pocas oportunidades y cree que el club pecó de "falta de paciencia", aunque es consciente de la dificultad que es entrar en la dinámica cuando las cosas funcionan. "Llevo peor no jugar que estar lesionado", responde el futbolista sobre sus suplencias.

Pese a ese pequeño amargor, García de Albéniz no descarta volver a jugar en el equipo vasco, en su tierra, donde está su gente y su ídolo y amigo, Asier del Horno, con quien comparte confidencias y recibe consejos. Aunque tampoco se cierra la puerta a Italia o Alemania, porque está en la edad para ello. Es joven y valiente y dos lesiones graves no van a poder con otro león de Gallarta.