España, ante la confirmación de su madurez: busca su segunda Nations League ante un contestona Alemania

España, ante la confirmación de su madurez: busca su segunda Nations League ante un contestona Alemania

Cuando España salte al césped de un Metropolitano a reventar, con casi 70.000 personas en la grada, estará ante un reto mayúsculo: sumar su tercer título en tres dos años, una explosión que no tiene los pies de barro. La selección no temblará. Ni por el desafío ni por el rival. Alemania le puso en muchos problemas en el duelo de ida, desnudando debilidades hasta ahora no vistas y generando algunas dudas sobre si este equipo es capaz de tener un plan B. Pero la selección llega a su cuarta final «madura».

«Tenemos que ser la España que se asocia, que confía en sus jugadoras, que juega a un ritmo alto y que ataca y defiende junta», propuso la capitana Irene Paredes. Las alemanas las llevaron al límite para salir vivas de Kaiserslautern, pero de aquel esfuerzo han crecido. «Somos buenas jugando al fútbol, y eso lo que tenemos que hacer. Estamos en un punto en que todas hemos vivido en situaciones complicadas de juego que hemos sabido resolver. Tenemos recursos», advirtió la veterana central. De hecho, son las mejores, por títulos individuales, medidos en Balones de Oro y trofeos, y por rendimiento colectivo encabezando el ranking FIFA. Es hora de demostralo en un escenario único, con posibilidad de hacer historia.

España ha perdido a Aitana Bonmatí, que pasará hoy por el quirófano tras la rotura de peroné, y a Sonia Bermúdez le tocará estrenarse en una final eligiendo cómo cubrir su baja. No siendo fácil, tiene en Vicky López, Fiamma o incluso Mariona más retrasada recursos envidiables para generarle problemas a Alemania. Su seleccionador, Christian Wück, reconoce que no encajar goles en los primeros minutos será clave, porque sabe que las españolas pueden ser imparables si ponen en marcha un rodillo que alimentará un público entregado, empezando por Felipe VI, que estará en el palco.

España se ha labrado el camino en esta Nations apeando de la fase final a Inglaterra, goleando en las semifinales a Suecia y conteniendo el empuje de Alemania en un ejercicio defensivo. Tres selecciones con varios títulos europeos ante quien les arrebata la supremacía a base de fútbol. «Me encantaría que ganáramos por las jugadoras. Tenemos una generación que ha peleado por jugar estas finales y que, con su fútbol, ha conseguido que vengan 70.000 personas a verlas. Vamos a disfrutar de futbolistas increíbles», reclamó la seleccionadora, que nunca ha salido campeona, ni como jugadora ni en un banquillo. Alemania lleva siete años sin ganar un título, pese a su potencial, pero España puede hacer historia con un récord de público y encadenando las dos únicas ediciones de la Nations League.

España, el equipo "maduro" que quiere otro título: "Esta generación ha peleado por jugar finales y, con su fútbol, llena estadios. Merecen ganar"

España, el equipo “maduro” que quiere otro título: “Esta generación ha peleado por jugar finales y, con su fútbol, llena estadios. Merecen ganar”

Cuatro finales en los últimos dos años, dos títulos y un tercero que pueden alzar este martes en el Metropolitano ante Alemania. España se ha convertido en un equipo "maduro", asentado en la élite y con experiencia para afrontar desafíos como revalidar su condición de campeón de la Nations League. "Esta generación ha peleado por jugar finales y, con su fútbol, llena estadios. Estas jugadoras merecen ganar. Sería un sueño", asegura la seleccionadora Sonia Bermúdez, que vive su primera final.

En este duelo a doble partido con Alemania, España se ha encontrado con obstáculos. Primero, un rival que fue superior. "Hemos estado buscando soluciones para ayudar a las futbolistas. No me sorprendió nada de Alemania, nos robaron dentro y transitaron rápido con sus jugadoras por fuera", analizó la entrenadora, que tiene mente el partido que quiere. "Tener posesión de balón, acumular pases, tener posesiones largas..., estamos trabajando en eso, sabiendo que Alemania nos generará", añadió.

De todo lo que pasó en Kaiserslautern, sus jugadoras han aprendido. "Esa mala primera parte nos hizo crecer. Tenemos que ser la España que nos ha hecho llegar hasta aquí: que se asocia, que confía en sus jugadoras, que juega a un ritmo alto y que ataca y defiende junta", reflexionó la capitana Irene Paredes, que se marcó como reto de esta selección "ser un equipo cómodo en el campo también sin balón".

En su opinión, en el partido de ida lo hicieron. "Estamos en un punto en que todas hemos estado en situaciones complicadas de juego que hemos sabido resolver. Y desde el staff nos dan soluciones. Tenemos muchos recursos para hacer frente a lo que proponga el rival. A nadie le sorprendió que hizo Klara Bühl, pero también hay que valorar lo que hizo Ona para frenarla. Tuvimos momentos duros, que supimos sufrir", argumentó antes de lanzar un mensaje que bien podría ser la arenga que transmita en el vestuario justo antes de saltar al césped: "Es una final con mucho envoltorio, pero no deja de ser un partido de fútbol. Llevamos toda la vida esforzándonos día a día por entrenar, crear automatismos, es lo que nos ha traído hasta aquí. El resto es para la gente. Nosotras somos buenas jugando a fútbol, y es lo que tenemos que hacer".

La capitana de la selección, Irene Paredes.

La capitana de la selección, Irene Paredes.EFE

Con esa mentalidad, la seleccionadora no tiene dudas de que España volverá a ser reconocible. "Nos toca disfrutar de este pedazo de equipo que tenemos, futbolistas increíbles y se merecen que el estadio esté lleno porque se lo han ganado con su fútbol. Lo que queremos es salir orgullosas del partido", sentenció.

Este partido de vuelta, donde se batirá el récord de asistencia a un partido de la selección, con cerca de 70.000 aficionados en las gradas del Metropolitano, ha tenido un lunar: la rotura de peroné de Aitana Bonmatí.

"Aitana se quería quedar y estar en la final, pero le dijimos que se tenía que ir a casa a recuperarse. Nos dio un poco de bajón, porque las jugadoras tienen sentimientos, pero el equipo está bien y quiere dedicarle la victoria, tanto a ella como a Patri Guijarro y a Salma. Todos sabemos quién es Aitana, es importante, pero hay futbolistas muy capacitadas", advirtió. Es una baja que, en palabras de Irene Paredes, "descoloca", pero también a las alemanas.

Aitana sufre una fractura en el peroné y deja la concentración de España antes de la ‘final’ del Metropolitano ante Alemania

Actualizado Domingo, 30 noviembre 2025 - 21:24

Aitana Bonmatí no estará en el partido de vuelta de la final de la Nations League ante Alemania este martes en el Metropolitano. La jugadora del Barça acabó el entrenamiento de este domingo con mucho dolor y, tras ser sometidas a pruebas por los servicios médicos de la RFEF, se le ha diagnosticado "una fractura en el peroné izquierdo".

Según hizo público la Federación en un comunicado, la lesión se produjo tras "un mal apoyo en una acción fortuita" durante el entrenamiento de este domingo, el penúltimo antes del partido ante las alemanas.

La triple Balón de Oro regresa a Barcelona para comenzar el proceso de recuperación a las órdenes de su club.

Esta baja supone un contratiempo para la seleccionadora Sonia Bermúdez, que pierde a una de las jugadoras más determinantes en el centro del campo. Sin embargo, tiene en la lista de 25 jugadores opciones para suplir a Aitana. Durante la Eurocopa, en aquella ocasión a causa de la meningitis vírica que la mantuvo fuera de los tres primeros partidos, la titularidad fue para Vicky López.

Por qué España pareció vulnerable ante Alemania: “En el fútbol también hay que sufrir”

Actualizado Sábado, 29 noviembre 2025 - 02:24

España salió del estadio Fritz-Walter de Kaiserslautern muy viva en la final de la Nations League, e nganchada a un 0-0 pero dejando una sensación desconocida de vulnerabilidad que tendrá que sacudirse en el Metropolitano si quiere revalidar el título. "No hemos hecho nuestro mejor partido y hay cosas que ajustar", admitía la seleccionadora Sonia Bermúdez. "Es una final y es Alemania. Nosotras sí que esperábamos que iba a ser un partido muy duro", justificaba Alexia. "Os pensáis que siempre vamos a jugar bien, pero es complicado. No siempre se puede jugar al primer toque", recordaba Cata Coll, en cuyos guantes se sustentó España buena parte del peor partido que se le recuerda.

Hay estadísticas que explican por qué la selección no dominó un duelo que no se llevaron las alemanas por falta de acierto. La primera es que España tuvo menos el balón de lo que le gusta: un 56% de posesión frente al 60% que tuvo en el partido que enfrentó a las dos selecciones en las semifinales de la Eurocopa y que decidió un gol de Aitana Bonmatí en la prórroga. En todo el torneo, España tuvo diez puntos más de posesión (65,8%) que en Kaiserslautern, mientras que Alemania acabó el torneo con 52,2%.

Sin balón es difícil que España se sienta cómoda, así que quitárselo era la orden que Christian Wück dio a sus jugadoras. Eso pasó por asfixiar con un marcaje individual a Alexia Putellas, de manera que no encontrara a Aitana, Mariona o Clàudia Pina. "Su idea era evitar que nos pudiéramos encontrar o que recibiéramos encaradas hacia su portería", explicó la centrocampista.

Eso llevó a Alemania a recuperar balones ante la falta de opciones de Laia Aleixandri, que tampoco tenía posibilidad de buscar en la banda a Ona Battle y a Olga Carmona, ambas sin profundidad por lo exigidas que estuvieron ante Bühl y Cerci. A esto se sumaban las imprecisiones en la salida de pelota desde la defensa. Las germanas recuperan más y se lanzaban mejor en ataque.

34 toques dio Alemania dentro del área en todo el partido frente a los 19 de España, señal de que Bermúdez vio a sus jugadoras pisar muy poco la zona donde se castiga. Por eso las españolas armaron nueve disparos frente a los 19 de las jugadoras locales. Berger, a diferencia de en la Eurocopa, apenas tuvo dos jugadas comprometidas frente a las seis que salvó Cata Coll, la única futbolista que disfrutó el partido. "Sabíamos que veníamos a sufrir, a pasarlo mal. Porque en el fútbol también hay que sufrir", advirtió la guardameta mallorquina.

Lo hicieron para solventar las transiciones, esos balones largos a la espalda de las defensas, con los que Alemania hacía mucho daño. España quiso estirarse, pero solo lo logró a fogonazos. Es algo que tendrá que corregir el martes cuando, con el Rey Felipe en el palco, la selección busque su tercer título internacional.

España sale viva de su peor partido y se jugará ser campeona de la Nations League en el Metropolitano

Actualizado Viernes, 28 noviembre 2025 - 23:01

España salió viva de Kaiserslauten y se jugará ser campeona de la Nations League el martes en el Metropolitano ante una Alemania que la desnudó como hacía muchísimo tiempo que nadie lo hacía. Ni siquiera Inglaterra, verdugo en la Eurocopa, consiguió empequeñecer tanto a las españolas. Por eso la mejor noticia fue que, en el peor día, agarradas a los palos y a Cata Coll, sobrevivieron sin ni siquiera haber hecho ningún mérito para lograrlo.

Nadie reconoció a España salvo los primeros diez minutos de la segunda parte. Las mejores jugadoras del mundo no parecieron ni su sombra durante 80, incapaces de hilvanar dos pases seguidos, con todo su talento congelado y bajo el yugo de las alemanas, que las sometieron a una presión que no las dejaba pensar y las condenaron a correr tras ellas. La subcampeona de Europa no podía ni respirar. Se había dibujado un partido duro, exigente, justo lo que llevaban advirtiendo, pero no encontraban la forma de cambiar el guion. Irreconocibles, desdibujadas y persiguiendo las carreras de Alemania, España se limitó a sobrevivir agarrada a su guardameta.

Avisó Anyomi con un disparo cruzado que rozó el poste en el arranque y Bühl comenzó a decirle a Ona Batlle que iba a ser su tormento, yéndose de su marca para forzar a la guardameta mallorquina a aparecer. Al acoso se sumó Minge y Kett, forzándola a una parada increíble. Hasta Irene Paredes sacó bajo palos un tiro de Brand. España, sin pelota, fue vulgar hasta para defenderse. Lo hizo a trompicones, sin capacidad para frenar, ni siquiera en falta, las contras que, como cuchillos, armaban las alemanas, que vivían instaladas en campo rival.

No aparecía Alexia, asfixiada, ni Aitana, alejadísima del área y sin chispa. Esther ni siquiera tocó en zona de peligro y Mariona y Clàudia Pina se alternaron en las orillas a ver si así eran capaces de sorprender en algo a un rival que, alentado por los bramidos de un público entregado, veía clara la oportunidad de dar el primer golpe en la final. Por eso, lo mejor que le pudo pasar a la selección fue irse al descanso viva.

Todo cambió al inicio de la segunda parte. España dio un paso adelante y avisó con dos remates de Alexia Putellas. Había que asustar, inquietar a Berger, que no es infalible y aún piensa cómo Aitana encontró su punto débil en la semifinal de la Eurocopa. En la mejor ocasión de España, estaba vendida y la salvó que el remate de Esther a pase de Mariona se estrelló en el palo.

Ese susto, y la posibilidad de que España reaccionara, hizo a las alemanas volver a meter la directa. Ganaban todos los duelos y hacían de cada recuperación una transición demoledora. Las sensaciones eran de que el duelo se había igualado, pero las ocasiones eran para las germanas, con remates de Clara Bühl o de Nüsken. Buscó Sonia Bermúdez la manera de agitar a su equipo mandando a Eva Navarro al campo en lugar de una desdibujada Clàudia Pina. Necesitaba coraje y aliento, por eso también buscó a Athenea, aunque en la orilla izquierda, como en el Real Madrid, la cántabra no brilló.

Sin embargo, Alemania no se amedrentó y Clara Bühl decidió que ella solita buscaría llevar a Alemania a un título tras siete años de sequía. Se estrelló en el palo, como Brand con un remate lejano, pero fue una pesadilla que empequeñeció a toda la defensa española, de las laterales a las centrales. Lo mejor para la selección seguía siendo el resultado, que dejaba la final abierta para el Metropolitano. Aún así, Bermúdez hizo debutar a Edna Imade en la punta del ataque, pero el problema de España era que seguía sin oler la pelota, y así es imposible generar ocasiones. Todas caían del lado alemán, que acabó volcada, con Nüsken obligando a Cata a despejar un balón fuera del área que cazó Martinez, sin poder dirigir entre los tres palos de una portería vacía. Esa falta de acierto evitó que las alemanas decantaran el primer acto de una final que dominaron. España se lleva una lección.

Athenea del Castillo: “¿Lo de Athenea del Caudillo? Me da risa, ¿qué vas a hacer?”

Actualizado Jueves, 27 noviembre 2025 - 22:38

«Soy feliz». Así explica Athenea del Castillo (Solares, 2000) la razón de su sonrisa permanente aunque en el vestuario del Real Madrid la llamen «vinagre» o «gruñilda» por insoportable cuando no gana. Con trabajo mental, ha aprendido a domar ese gen competitivo y a «sumar» desde el once o agitando los partidos desde el banquillo. Eso es lo que espera hacer ante Alemania en la final de la Nations League ahora que ha convencido a Sonia Bermúdez.

¿Cómo fue verse fuera de la primera convocatoria?
Creo que es cuestión de gestión. Si no estás trabajada mentalmente puedes verlo de otra manera, pero soy futbolista profesional y trabajo también los momentos difíciles. Me preparo... Y aquí estoy.
¿Y qué sintió cuando la llamaron a mitad de convocatoria?
Era mi cumpleaños. Entrar por la lesión de Salma, con la que me llevo muy bien, fue duro. Pero me llamaron y me puse en modo trabajo.
Ha cambiado su rol tanto en la selección como en el Real Madrid. ¿Cómo lleva ser la revulsivo?
Es verdad que puedo agitar partidos, lo que es importante para cualquier entrenador. Siempre miramos a las once que salen de inicio, pero para mí son igual de importantes los cinco cambios y quienes no participan. Como cualquier jugadora, quiero disputar los 90 minutos. Pero hay que gestionarlo y aprender.
¿Cómo encaja eso con su carácter ganador?
Gestionándolo. Si me lo hubieras preguntado hace cinco años te diría: 'Quiero jugar siempre'. Ahora entiendo mejor los contextos, los momentos de forma, los planes del entrenador... Igual quiere una primera parte más de control y una segunda más vertical. Antes odiaba no jugar. Lo he trabajado con mi psicóloga, porque esto no es darle a un botón. Han tenido que pasar años y muchos enfados. Ahora, a la niña de 19 años le hubiese ahorrado un montón. He aprendido algo que no tenía.
¿Cuándo descubrió que necesitaba ayuda de una psicóloga?
Empecé a trabajar con ella cuando fiché por el Real Madrid y empecé a venir más a la selección. Ahí la exigencia era distinta: competir cada tres días, ganar, jugar bien y mantener un nivel alto. Mentalmente no estaba preparada. Si perdía el domingo, me podía tirar dos o tres días vinagre. Arrastraba el enfado y llegaba mal al partido del miércoles. Ahí entendí que necesitaba ayuda.
¿El carácter le lastraba?
No tanto en el juego, pero no distinguía entre la futbolista y la persona: si acababa enfadada un domingo, me lo llevaba a casa, y también al entrenamiento. Era gruñilda, incapaz de pasar página. Pero en fútbol compites constantemente y tienes que cambiar el chip.
Ahora que es capitana del Real Madrid y ya veterana en la selección, ¿advierte de esto a las jóvenes?
Sí. Siempre les digo a las niñas que soy gruñilda, pero también que es bueno sacar el gen competitivo.
¿Le impidió disfrutar?
Sí, hubo momentos en que mi gen competitivo me lo impedía. Me ponía demasiada presión. Eso lo vas metiendo en la mochila y te hace no disfrutar de tu trabajo. Hoy disfruto y aprendo cada día.
Ha cogido el dorsal 7 del Real Madrid, ¿pesa?
No. Es el número más importante de la historia del Real Madrid.
¿A qué 7 ha visto jugar?
A Cristiano. Recuerdo algo de Raúl, pero a Cristiano. Siempre ha sido mi ídolo. Mi número favorito es el 10, en la selección lo llevé cuando no estaba Jenni, pero, igual que en el Barça es más especial, porque lo llevó Messi, ahora Lamine..., en el Real Madrid es el 7. Y, en cuanto vi esa oportunidad, no la podía dejar escapar. Era mi sueño: jugar en el Madrid y llevar el 7 de Cristiano y Raúl es lo más.

Venimos de un clásico con tensión y una goleada 4-0. ¿Cómo se gestiona esa rivalidad en la selección?
Aquí todas tenemos el mismo objetivo: ganar la Nations League. Lo que pasa en el Clásico se habla, pero sin darle mucha importancia. Me conocen, y saben que necesito un tiempo para según qué cosas.
Nunca jugaría en el Barça ni en el Atleti. ¿Se ve fuera de España?
Tengo contrato hasta 2028 y mi sueño es ganar un título con el Real Madrid. Mi foco está ahí. Pero el fútbol inglés me encanta.
¿Hay antimadridismo en el fútbol femenino?
Sí, creo que lo hay. Pero me centro en lo que depende de mí, del club y de mis compañeras para acercarnos al Barça y a los títulos.
¿Da 'envidia' el modelo del Barça?
No diría envidia; es un espejo en el que mirarnos. Pero en el Real Madrid lo tenemos todo.
Falta jugar en el Bernabéu...
Nosotras siempre decimos que el Bernabéu para cuándo, pero es cierto que también tenemos que dar. Aún no llenamos el Di Stéfano.
¿Ha podido conocer ya a Xabi?
A él no, espero saludarlo y hacerme una foto en el cóctel de Navidad.
Hay runrún en torno a su figura...
El Madrid implica exigencia: ganar y ganar bien. Forma parte del club.
¿Ve mucho fútbol masculino?
Sí, me encanta todo el fútbol.
¿Le sorprendió el cambio de seleccionadora?
Sí, como a todos. Pero me centro en rendir para estar en las listas, sea quien sea la seleccionadora.
¿Conocía a Sonia Bermúdez?
No. Me pareció cercana y, por haber sido futbolista, nos entiende bien.
¿Les sirve lo que pasó en la Euro para preparar la final con Alemania?
La realidad es que a 90 minutos no hemos ganado Alemania. Es verdad que tenemos ese partido reciente, pero es un equipo muy competitivo, con grandes jugadoras. Nos sirve, pero nosotras hemos cambiado.
¿Alguna vez ha pensado que debería haberse mordido la lengua?
No. Siempre que sea con respeto, digo lo que pienso. No dejo de ser natural.
¿Qué aprendió de la polémica de aquella foto con su novio en Cuelgamuros?
Nosotros le dimos naturalidad, porque no se hizo con ningún fin político. No tenía ninguna intención. Fue una foto que se subió y ya está.
¿Revisa más lo que publica?
Un poco más, quizá. Soy poco activa en redes, pero a veces sí que pienso: ¿para qué vas a subir esto, para que se hable más de la cuenta?
¿Y lo de Athenea del Caudillo?
Me da risa, en realidad, porque ¿qué vas a hacer? Mejor no darle importancia. Soy bastante pasota en ese sentido. Solo me importan las críticas o los comentarios que me hagan mejor jugadora y persona.
¿Las trenzas son sus 'pinturas de guerra' para los partidos?
Me quedan bien (risas). Me las hago solo para los partidos. Me cuesta una media hora, sola ante el espejo. Me hago siete trenzas, mi número de la suerte, y es mi rutina para concentrarme.

Sonia Bermúdez advierte de la peligrosa “mentalidad” de Alemania: “Firmaría ganar 0-3, pero el partido quedará abierto”

Actualizado Jueves, 27 noviembre 2025 - 21:36

España es la número uno del ranking FIFA, subcampeona de Europa y vigente campeona de la Nations League pero, en esta final atípica a doble partido ante Alemania, la seleccionadora no quiere que haya confianza. A las germanas se las ha puesto en aprietos en los últimos enfrentamientos, pero solo fueron capaces de ganarles en la Eurocopa con un gol de Aitana Bonmatí en el minuto 113 de la prórroga, y eso da una idea de lo duro que pueden hacer el partido de ida en Kaiserslauten.

"Es uno de los mejores partidos que se pueden ver y vamos a salir a ganar, aunque sabemos que queda otro partido. Vamos a ir 90 minutos a 90 minutos, pero sabemos que se va a decidir por detalles. Yo firmaría ganar 0-3, pero sabemos que es difícil. Quedará abierto y tendremos que pelearlo en el Metropolitano", explicó Sonia Bermúdez, haciendo el enésimo llamamiento para que se llene el estadio el próximo martes.

De Alemania lo saben casi todo. "Es un equipo muy compacto, muy bien trabajado. Queremos tener el balón y que no nos transiten", confesó la seleccionadora. Olga Carmona, una de las capitanas, dio algún detalle más. "Estamos puliendo detalles en las dos áreas, en ataque y en defensa, porque sabemos que es un rival duro al que solo hemos ganado una vez y que tienen jugadoras determinantes como Bühl, Brandt o Anyomi", explicó la lateral del PSG.

Una de las incógnitas que guarda España es qué jugadora estará en la punta del ataque, si será Esther o Alba Redondo, o apostará por sorprender con Clàudia Pina o el debut de Edna Imade. "Yo tengo claro quién va estar ahí", dijo la seleccionadora con una sonrisa.

Lo que se sacude Bermúdez es la responsabilidad de ganar. "Ahora parece normal, que todo el mundo nos exige ganar, pero no hay que acostumbrarse, porque todos se preparan bien y cada día te estudian mejor", recordó para mantener los pies en el suelo.

Alexia Putellas confirma con un gol que da la victoria ante Suecia que España estará en la final de la Nations League

Alexia Putellas confirma con un gol que da la victoria ante Suecia que España estará en la final de la Nations League

Hay equipos que no necesitan jugar bien para ganar, ni siquiera para pelear por títulos. El talento siempre aparece cuando más lo necesitan y los impulsa, los salva. Eso fue lo que le ocurrió a España en el Gamla Ullevi de Gotemburgo. En un partido gris, con Suecia incapaz de encontrar la forma de dañarle, superó su falta de chispa con la aparición de Alexia Putellas para certificar que España sigue saltando de final en final. Desde agosto de 2023, y con la única excepción de la final de los Juegos de París, la selección disputa todas las finales de las competiciones que disputa. Ganó el Mundial, venció en la primera edición de la Nations League femenina, se le escapó la Eurocopa en los penaltis y a finales de noviembre defenderá título en una final que, por primera vez, se jugará a doble partido.

No fue un partido con el sello que suele imprimirle España. El juego fue espeso y las ocasiones pocas y no muy claras, como si el 4-0 de La Rosaleda se interpretara como una renta suficiente que evitaba tener que forzar en el frío estadio de Gotemburgo. Sonia Bermúdez mandó al césped a las mejores jugadoras, intentando evitar que se manejara el marcador, lo que pasa es que Suecia le invitó a hacerlo.

Su seleccionador, Thomas Gustavsson, consciente de que ante la mejor selección del mundo necesitaba poco menos que un milagro para remontar, se tomó el partido como un test para sus jóvenes talentos, las que tendrán que llevar a Suecia al Mundial de Brasil de 2026. En esa tarea están las nórdicas tras verse lejos de la pelea por los títulos, en reconstruirse para volver con más fuerza. Ese ímpetu complicó que España arrollara como lo hizo en La Rosaleda.

Dominaba el juego lo suficiente para no verse sorprendida, pero con imprecisiones y sin la fluidez que acostumbra. Rondaba el área, aunque sin ocasiones claras hasta que, en el minuto 11, apareció Mariona con un remate forzado que se perdió por encima del larguero, y en el 18, otra vez a balón parado, Mapi León colgó una falta que Irene Paredes cabeceó buscando portería. Ni eso aceleró un duelo, que volvió a languidecer hasta que Schröder, rondando el minuto 40, se plantó ante Cata Coll para calentarla.

Buscó Bermúdez tras el descanso la amenaza en el área de Martín-Prieto y la frescura de Jana Fernández en la banda, incluso del debut de la jovencísima Clara Serrajordi al mando de la sala de máquinas, pero no sirvió de mucho. Tampoco a las suecas la mayor amenaza que supuso ver en el campo a Rolfö y, sobre todo, a Blackstenius, que mostró colmillo nada más saltar.

Sin embargo, se escapó por la orilla derecha de Clàudia Pina para rasear un balón al punto de penalti donde aparecía Alexia. Gol, tercero en esta ventana, que daba la segunda victoria de España en Gotemburgo en toda su historia. Un tiro de Jana que salió rozando el palo pudo ser el segundo, pero la corta ventaja en el partido la salvó Cata Coll con una doble parada a tiro de Angeldahl que no pudo atrapar y al rechazo que cazó Holmberg. Una noche gris que acaba con victoria, redondeando una eliminatoria con 5-0 y en una final.

El mal presagio de las lágrimas de Salma Paralluelo: lesión en el ligamento medial de la rodilla izquierda

Actualizado Sábado, 25 octubre 2025 - 16:48

No se habían jugado 15 minutos de la semifinal de la Nations League cuando España, ya con el marcador a favor, recibió un varapalo. La sueca Amanda Ilestedt derribó a Salma Paralluelo en el área con una fea entrada a la altura de la rodilla. Su grito resonó en La Rosaleda, se alzó asustada y trató de seguir, pero unos minutos después se echó a tierra tras pedir el cambio. Las lágrimas con las que se marchó al vestuario eran ya un mal presagio.

Afeó Sonia Bermúdez a la colegiada rumana la "agresividad" que había permitido y la decisión de no expulsar a la central por lo que ella consideraba una "agresión", pero el mal ya estaba hecho y empañó la goleada de España.

Las pruebas médicas a las que se ha sometido a la futbolista del Barça esta mañana en Las Rozas han confirmado que tiene una lesión en el ligamento medial de la rodilla izquierda. Sus sensaciones eran malas porque sabe lo que es dañarse la rodilla. En 2021, cuando vestía la camiseta del Villarreal, se rompió el cruzado anterior de la misma rodilla. Le costó recuperarse y no pudo dar su mejor versión hasta el Mundial de Australia en agosto de 2023. De hecho, esa dolencia le ha dejado alguna secuela posterior.

Paralluelo trataba de alcanzar su mejor nivel después de que la temporada pasada acabara con peores números de los que esperaba, lo que se confirmó en la Eurocopa, donde su rendimiento estuvo lejos de la mejor versión.

Llamada a Athenea

Como ocurrió con la lesión de Esther, que se produjo después de la primera lista de Sonia Bermúdez, la seleccionadora ha optado por llamar a Athenea del Castillo para que se incorpore a la concentración este lunes y viaje con el equipo a Gotemburgo para el partido de vuelta ante Suecia.

La jugadora del Real Madrid había sido una de las futbolistas que se había quedado fuera de una convocatoria que la entrenadora calificó de "dinámica" y en la que ya ha tenido que hacer dos sustituciones en esta ventana internacional.

El 'homenaje' de Alexia Putellas a Sonia Bermúdez: "Se le ha pegado algo mío del pasado"

El ‘homenaje’ de Alexia Putellas a Sonia Bermúdez: “Se le ha pegado algo mío del pasado”

Sin voz, con una sonrisa que reflejaba tanta alegría como descanso, Sonia Bermúdez soñaba con un debut así: cuatro goles, portería a cero, el plácido regreso de Jenni Hermoso y Mapi y hasta el debut de Lucía Corrales. Hasta Alexia le hizo un 'homenaje' con un magistral lanzamiento de falta que se convirtió en el primer gol de España. "A Alexia se le ha pegado algo mío del pasado", bromeó la seleccionadora, mucho más relajada porque su equipo había estado "soberbio".

"Lo he disfrutado, lo resumo así. Es mi filosofía de vivir: hay que disfrutar, ahora celebrar y ya pensaremos mañana en el siguiente partido", dijo la seleccionadora, que salió de La Rosaleda con la pelota de su debut bajo el brazo, como si aún fuese jugadora —"que es lo mejor del mundo", puntualizó— y quisiera recordar su noche más importante.

Se atrevió hasta a analizar cuestiones tácticas que, hasta ahora, había esquivado para no dar pistas a sus rivales. Una fue la apuesta de Clàudia Pina en la punta cuando Salma Paralluelo tuvo que salir del terreno de juego lesionada a la media hora de partido. "Íbamos a atacar la profundidad con ella, y la idea con Pina era sacarla en la segunda parte por su desborde y su calidad. Pero yo a Clàudia la veo en punta, es capaz de generarnos un cuadrado por dentro con las extremos, tiene gol, puede acelerar el juego y ubicarse en los espacios... ha estado soberbia, como todo el equipo", insistió.

Otro de los matices que se irán viendo de Bermúdez es su elección para la punta de ataque. "Veremos. A veces jugaremos con una referente, otras con un falso nueve, pero tenemos futbolistas que se adaptan muy bien", dijo sin querer apuntar más.

Salma Paralluelo se toca la rodilla tras la entrada de la central sueca.

Salma Paralluelo se toca la rodilla tras la entrada de la central sueca.AFP

De momento, con Salma no se sabe si podrá contar para el partido de vuelta en Gotemburgo el próximo martes. "Estamos esperando a la valoración. Ha recibido una patada por detrás que, para mí, aunque hubiera fuera de juego, es una agresión. Y esa agresividad se puede parar, porque se pueden sacar tarjetas y cortarla", argumentó la seleccionadora, que también se refirió al regreso de Jenni en los instantes finales del partido. "Nos hemos abrazado con todas al final, pero ella se ha emocionado. Le vienen recuerdos, y es que vestir la camiseta de España es increíble", confirmó. "Mapi ha estado muy bien en los duelos, en las vigilancias. Estaba feliz, y nosotros encantados", añadió sobre la central del Barça.

Alexia 'persigue' a Jenni

El debut de Bermúdez se lo endulzó Alexia con esa falta convertida en el primer gol, que ella sintió que iba a acabar al fondo de la red. "Tal cual golpeas ya sabes si le has pegado bien o no. He sentido el balón y, tal y como ha salido, sabía que iba muy bien", explicó. Con ese gol, el 38 con la selección, igualó a Vero Boquete y, luego, la superó. Ahora, solo tiene por delante a Jenni, con 57 goles. "Al final son grandes leyendas que han jugado en la Selección y en activo aún. He tenido la suerte también de compartir un vestuario con ellas y es un honor estar al lado de Jenni", aseguró.

Lo que no hay es pique. "No sé ni cuántos lleva. Yo al final soy mediocentro, es complicado tener muchas ocasiones para marcar goles. Sé que siempre tengo alguna, y por eso trabajo para ser eficaz", matizó. Lo que le encantó fue su regreso. "A todas creo que se nos ha puesto la piel de gallina cuando coreaban su nombre incluso cuando estaba calentando. Tanto ella como Mapi estaban muy felices de poder disfrutar de un partido en casa con la Selección. Si ellas están contentas, nosotras también", zanjó.

Alexia celebra su primer gol de falta.

Alexia celebra su primer gol de falta.RFEF

Ahora Suecia espera de nuevo y no quieren confianzas porque escuece aún haber perdido la final de la Eurocopa. "Duele mucho y es algo que no terminas de olvidar, evidentemente, porque es un shock. Pero eso también sirve para seguir adelante, para no repetir errores. Ahora tenemos una buena ventaja, pero cometemos un error si no vamos con la misma mentalidad que hemos salido en este partido", explicó.

Ahora, su rol es un punto diferente al que tenía. "Sonia me pide ayudar un poco en la salida de balón y ya en tres cuartos pues tener un poco más de esa llegada, esa libertad". De momento, la hace brillar.