España jugará en Atlanta ante Cabo Verde y Arabia y cerrará la fase de grupos, de madrugada, en Guadalajara contra Uruguay

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España jugará sus primeros tres partidos en el Mundial 2026 en las sedes de Atlanta y Guadalajara. Así lo ha anunciado la FIFA tras el sorteo que ayer emparejó a la selección en el Grupo H con Cabo Verde, Arabia Saudí y Uruguay.

El debut de España será el lunes 15 de junio ante los caboverdianos en Atlanta a las 12 del mediodía hora local, lo que significa que en España serán las seis de la tarde.

Después se medirá a Arabia Saudí, también en Atlanta y a la misma hora, y cerrará el grupo ante Uruguay en Guadalajara a las ocho de la tarde hora local, que serán las tres de la madrugada en España. En este partido es muy probable que esté en juego el liderato del grupo y, por tanto, cómo serán los cruces con el grupo de Argentina.

Elegir campo base

Una vez conocidas las sedes en las que jugará España los primeros tres partidos y el camino que se le dibujaría en los cruces, la prioridad es ahora elegir el lugar donde establecerá su campo base. La FIFA ha ofrecido a las selecciones 62 opciones en las que, de manera gratuita, podrían instalar sus cuarteles generales. Eso sí, solo podrán quedarse durante la primera fase y, cuando arranquen los cruces, tendrán que cambiar de ubicación.

"Sabemos el inconveniente que suponen el calor y la humedad en algunas zonas y nos gustaría tener un campo base equidistante", reconocía Luis de La Fuente. La prioridad de España es instalarse en Chicago, como hizo en el campeonato del Mundo de 1994. Esta vez se han inspeccionado las instalaciones de los Chicago Fire, que están fuera del catálogo que ofrece la FIFA y, por tanto, permitiría a España no tener que moverse por obligación.

Si eligen Chicago, supondría un desplazamiento en avión de apenas hora y media hasta Atlanta para los dos primeros partidos. El tercero, a Guadalajara, sería el más costoso: casi cuatro horas y media.

España ha optado por esperar a que el sorteo determinara que, al menos en la primera fase, se movería en la costa Este, como así será. En esa zona, la FIFA ofrece una decena de bases operativas para las que España, junto a los equipos a los que se enfrentará, tiene prioridad de elección. En el caso de Atlanta se ubica en la misma ciudad. Si hay conflicto entre selecciones, la FIFA decidirá.

Lo que no podrá esquivar España, si cumple con lo esperado, y que en 1/16 de final puede tener que disputar su partido en Los Ángeles, en la costa Oeste y con cambio de huso horario. En los octavos su destino sería Dallas y en cuartos su camino volvería a pasar por Los Ángeles. La semifinal sería de nuevo en Dallas y el sueño de la final el 19 de julio la llevaría a New Jersey.

Un equipo que ficha por LinkedIn, los ‘verdugos’ de Argentina y el ‘loco’ Bielsa: los curiosos rivales de España en el Mundial

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España empieza con buen pie el Mundial de 2026. Un despegue suave para la selección de Luis de la Fuente, que tendrá rivales asequibles que no deberían complicarle la primera fase del campeonato. El sorteo -convertido por la FIFA en un show con sello estadounidense, a mayor gloria de Donald Trump- ha encuadrado a la selección en el Grupo H con enfrentamientos con la debutante Cabo Verde, Arabia Saudí y la Uruguay de Marcelo Bielsa. Al clasificarse los dos primeros equipos de cada uno de los grupos, España no debería tener problemas para estar en la fase de dieciseisavos de final, si quiere cumplir con su condición de aspirante al título. Además, este sorteo ha dejado un reguero de similitudes con aquel en Sudáfrica donde se bordó la primera estrella en la camiseta.

La FIFA hará público el calendario de sedes y horarios este sábado, pero la selección debutará el lunes 15 de junio ante Cabo Verde en las sedes de Miami o Atlanta, en la costa Este. Esta ex colonia portuguesa no es el país más pequeño presente en el Mundial porque le arrebató esa condición Curaçao, pero con apenas medio millón de habitantes y la mitad de extensión que la Comunidad de Madrid, pondrá a prueba su apuesta por el fútbol, que le ha llevado a buscar jugadores con antepasados caboverdianos por LinkedIn.

De hecho, más de la mitad de los jugadores que Pedro Leitão Brito, 'Bubista', el seleccionador con un breve pasado en el Badajoz, han nacido en Europa: seis en Países Bajos, cinco en Portugal, dos en Francia y uno en la República de Irlanda. En la lista definitiva podrían estar Duk, jugador del Leganés y Bebé, en las filas del Ibiza. El éxito es haber conseguido su billete después de haber sido el peor equipo en la fase de clasificación para la Copa África que arranca en unas semanas.

21 y 26 de junio

El segundo partido lo disputará España frente a Arabia Saudí el domingo 21 de junio, de nuevo en Miami o Atlanta. Los saudíes vuelven a un campeonato del Mundo en el país donde se estrenaron en 1994 y la inquietud que generan es, además de la experiencia de su seleccionador, Hervé Renard, y del crecimiento de su liga en los últimos cuatro años, haber sido la selección capaz de derrotar en Qatar a la Argentina de Messi y complicarles el camino hacia el título. No debería ser rival para España, pero no se confían.

El grupo lo cerrará la selección el viernes 26 de junio ante Uruguay esta vez en Houston o en Guadalajara, en México. Puede ser el partido que decida si España es primera y se garantiza un camino más fácil en los dieciseisavos. Es la segunda vez que, en un Mundial, aparece en el camino Marcelo Bielsa. La primera fue en 2010, en Sudáfrica, también en el Grupo H, pero esta vez el Loco defendía los colores de Chile. No atraviesan los charrúas su mejor momento, como se vio en Qatar, pero tienen viejos conocidos como Josema Giménez, Fede Valverde o Ronald Araújo que saben cómo se las gastan Lamine, Oyarzabal o Pedri.

Si España queda primera o segunda de este grupo, estará en la ronda de dieciseisavos, que se recupera ante el aumento de participantes. Por su condición de número 1 del ranking FIFA, quedar primera conlleva un premio extra: evitaría a Argentina hasta la final y con Francia o Inglaterra no se cruzaría hasta la ronda de semifinales, siempre y cuando estas selecciones sean también primeras de grupo.

Shaquille O’Neal, con la papeleta de Uruguay, el viernes en el sorteo.

Shaquille O’Neal, con la papeleta de Uruguay, el viernes en el sorteo.AFP

El sorteo ya ha deparado que los rivales de la selección en la segunda ronda del torneo saldrán del Grupo J, donde están encuadradas Argentina, como favorita, Austria, Argelia y Jordania, y las sedes serían de nuevo Miami o Los Ángeles. Si España y Argentina cumplen y ambas lideran sus grupos, el cruce no se antoja complicado para ninguna. Si una de las dos tropieza, se tienen en el horizonte. Si cumplen, los españoles podrían mirar en octavos cómo han quedado los grupos de Portugal e Inglaterra, y sus cruces. Lo que queda claro es que con la Brasil de Ancelotti no se vería las caras hasta una final.

El Mundial arrancará el 11 de junio con el partido inaugural en el estadio Azteca entre México y Sudáfrica —como ocurrió en Sudáfrica, otro dato para los supersticiosos— y la final se disputará el 19 de junio en el MetLife de Nueva Jersey tras la disputa de 103 partidos que determinará qué selección de las 48 participantes alzará la Copa del Mundo. Solo ocho equipos lo han logrado: Uruguay, Brasil, Argentina, Italia, Alemania, Francia, Inglaterra y España. Solo los azzurri no tienen aún garantizada su presencia en el Campeonato del Mundo.

Rivales asequibles para la favorita España en el Mundial de Fútbol 2026: la debutante Cabo Verde, Arabia y Uruguay

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España empieza con buen pie el Mundial de 2026. La selección de Luis de la Fuente tendrá rivales asequibles que no deberían complicarle la primera fase del campeonato. El sorteo celebrado en Washington la ha encuadrado en el Grupo H con enfrentamientos con la debutante Cabo Verde, Arabia Saudí y la Uruguay de Marcelo Bielsa. Al clasificarse los dos primeros equipos de cada uno de los grupos, España no debería tener problemas para estar en la fase de dieciseisavos de final, si quiere cumplir con su condición de aspirante al título.

La FIFA hará público el calendario de sedes y horarios este sábado, pero la selección debutará el lunes 15 de junio ante Cabo Verde en las sede de Miami o Atlanta, en la costa Este. El segundo partido frente a Arabia el domingo 21 de junio en una de esas mismas sedes, mientras que el grupo, y previsiblemente la primera plaza, se la jugará ante Uruguay el viernes 26 de junio, esta vez en Houston o en Guadalajara.

Si España queda primera o segunda de este grupo, estará en la ronda de dieciseisavos, que se recupera ante el aumento de participantes. Por su condición de número 1 del ranking FIFA, quedar primera conlleva un premio extra: evitaría a Argentina hasta la final y con Francia o Inglaterra no se cruzaría hasta la ronda de semifinales, siempre y cuando estas selecciones sean también primeras de grupo.

El sorteo ya ha deparado que los rivales de la selección en la segunda ronda del torneo saldrán del Grupo J, donde están encuadradas Argentina, como favorita, Austria, Argelia y Jordania, y las sedes serían de nuevo Miami o Los Ángeles. Si España y Argentina cumplen y ambas lideran sus grupos, el cruce no se antoja complicado para los españoles, que en octavos tendrían que mirar cómo han quedado los grupos de Portugal e Inglaterra y sus cruces.

El Mundial arrancará el 11 de junio con el partido inaugural en el estadio Azteca entre México y Sudáfrica, y la final se disputará el 19 de junio en el MetLife de Nueva Jersey tras la disputa de 103 partidos que determinará qué selección de las 48 participantes alzará la Copa del Mundo. Solo ocho equipos lo han logrado: Uruguay, Brasil, Argentina, Italia, Alemania, Francia, Inglaterra y España. Solo los azzurri no tienen aún garantizada su presencia en el Campeonato del Mundo.

Heidi Klum, un premio de la paz para Donald Trump y España esperando rivales: todos los detalles del sorteo 'dirigido' del próximo Mundial

Heidi Klum, un premio de la paz para Donald Trump y España esperando rivales: todos los detalles del sorteo ‘dirigido’ del próximo Mundial

Lo que va a suceder esta tarde (18.00 horas) en el John F. Kennedy Center de Washington atraerá la atención del planeta. Del planeta fútbol, porque al final lo que se decide es contra quién va a jugar cada selección en el próximo Mundial, pero también del planeta que no tiene nada que ver con el fútbol, expectante ante la posibilidad, más que real, de que Gianni Infantino, presidente de la FIFA, otorgue al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, su recién creado Premio de la Paz.

Es, quitando lo puramente futbolístico, lo más novedoso que sucederá hoy en una cita que, como el Mundial en sí, tiene muchísimas novedades. Se trata, más que de un sorteo, de una gala al estilo de los Oscar, o de los Grammy, o de los Goya, para que nadie se enfade. La van a presentar Heidi Klum y el cómico Kevin Hart. Junto a ellos, el productor Danny Ramírez. Van a actuar Andrea Bocelli, que lo hará junto a Robbie Williams y a una «reconocida artista multifacética», que es la manera que ha encontrado FIFA de referirse a Nicole Scherzinger, ex pareja de Lewis Hamilton. El punto y final lo pondrán unos jovencitos llamados Village People, grupo de cabecera de Trump, que cantarán, cómo no, YMCA, la canción con la que llevan arrasando desde 1978 y que se ha convertido en un himno en los actos del presidente estadounidense.

Habrá un montón de famosos (Tom Brady, Shaquille O'Neal) y en mitad de todo este ruido, en algún momento alguien irá diciendo, poco a poco, cómo quedan conformados los 12 grupos de cuatro equipos que, entre el 11 de junio y el 19 de julio del año que viene, en las 16 sedes (dos en Canadá, tres en México y 11 en Estados Unidos) designadas, jugarán el Mundial más extraño de la historia. Hay muchos datos que corroboran esta afirmación (que es el más extraño de la historia), pero quizá uno por encima de todos: hasta ahora, en un Mundial entero se disputaban 64 partidos.

Pues bien, en el del próximo verano, sólo la primera fase, la fase de grupos, ya tiene 72 choques. Y todo para que, después de esos 72 partidos, apenas 16 equipos queden eliminados (avanzan a los dieciseisavos de final los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros). En esta toma de contacto, todos los días habrá cuatro partidos, y en las últimas cuatro jornadas serán seis.

Volviendo al sorteo de hoy, hay una novedad que para el gran público ha pasado desapercibida. Es la primera vez en la historia que FIFA dirige mínimamente el sorteo para que las cuatro primeras cabezas de serie, es decir, las cuatro mejores selecciones, no se enfrenten hasta semifinales. España, Argentina, Francia e Inglaterra no se verán hasta esa ronda si todas ganan sus grupos de clasificación.

Superados estos traumas, ¿cuál es el grupo más fácil y más difícil que le puede tocar a la mejor selección del mundo, España? Teniendo en cuenta que todavía hay equipos que no están clasificados, y que por ejemplo Italia puede ir al último bombo, sería algo como lo que sigue, ateniéndonos al ranking FIFA.

Grupo más fácil: Austria, Sudáfrica y Nueva Zelanda.

Grupo más difícil: Croacia, Egipto y Jordania.

Leído así, ambos parecen bastante sencillo. Ocurre que todo se puede complicar mucho si, por ejemplo, a España le cae Marruecos del Bombo 2, Costa de Marfil del Bombo 3 y tiene la mala suerte de que Italia se meta en la repesca y le caiga, al no haber caído ningún europeo del Bombo 2. El caso es que, por primera vez en muchos años, quienes no quieren jugar contra España son el resto. La gran favorita para levantar la Copa en Nueva York espera relativamente tranquila.

Los que van a ir (y los que no) al Mundial con la selección española: casi todo decidido

Los que van a ir (y los que no) al Mundial con la selección española: casi todo decidido

"Ahora empieza una época de mucho trabajo", dijo Luis de la Fuente pasada la medianoche en La Cartuja. Faltan cuatro meses para que la selección vuelva a juntarse, y seis, casi siete, para el Mundial. Pero en las próximas semanas España conocerá a sus rivales (el 5 de diciembre es el sorteo), deberá elegir dónde vivirá durante la primera fase del torneo (luego habrá de mudarse en función de los cruces) y tendrá que preparar todo el operativo que supone trasladar hasta Estados Unidos, México y Canadá a la gran favorita a ganar el Mundial en una comitiva que rondará las 100 personas.

Esas serán las tareas de la Federación. En ellas participará el técnico, cómo no, quizá también liberado porque de aquí a entonces, en lo que al listado de jugadores se refiere, no tendrá mucho que decidir. Salvo lesiones o alarmantes momentos de forma, Luis de la Fuente tiene decididos alrededor de 23 de los hasta 26 futbolistas que se puede llevar a una cita como esta. Lo mejor será explicarlo línea por línea.

PORTERÍA. Aquí hay dos nombres intocables. Unai Simón y David Raya son el uno y el dos de la selección. Hasta ahora, Álex Remiro también ha sido intocable en ese perfil de tercer portero. Sólo peligra tal condición si Joan García regresa al Barça y reemprende el camino que llevaba antes de la lesión. Pero conviene no olvidar el papel concreto que tiene un tercer portero en un torneo así. Las cualidades que se exigen no son siempre estrictamente deportivas.

DEFENSA. Empezando por el lateral derecho, aquí los dos nombres están claros. Dani Carvajal y Pedro Porro. Las dudas surgen por cómo llegará el capitán del Madrid a mayo. Si no está en condiciones, se abriría un cásting donde está Marcos Llorente, pero también Álex Jiménez, el titular de la sub'21, jugador del Bournemouth. Luego están los centrales, que también tienen nombre y apellidos. Laporte, Le Normand, Huijsen y Cubarsí, si están en condiciones, serán los cuatro que vayan. Si alguno falla, Vivian sería el recambio. Por último, el lateral izquierdo. Aquí Cucurella y Grimaldo se han hecho fuertes, y sólo un bajón de este último daría paso, si sigue la progresión de estos primeros meses de temporada, Carreras.

CENTROCAMPISTAS. Aquí hay un puñado de jugadores que se van a quedar fuera. Como mediocentros, no hay duda, Rodri y Zubimendi, y si Rodri no terminase de ser el que fue, aparece Aleix García, titular ayer en La Cartuja. Para los puestos de interior también hay varios fijos. Pedri, Merino, Fabián y Olmo. Y luego quedarían otros dos o tres puestos (en función de si lleva ocho o nueve centrocampistas) a repartir entre Fermín (este parece cada vez más seguro), Gavi, Barrios, Fornals o Isco.

EXTREMOS. Serán cuatro, dos en cada banda, y aquí no hay casi margen de error. Por la izquierda, Nico Williams y Alex Baena. Por la derecha, Lamine Yamal y Ferran Torres. El perjudicado aquí tiene pinta de ser Yeremi Pino.

DELANTEROS. Cómo no, Oyarzabal. Indiscutible. Y titular. Luego, detrás de él, y en función de si lleva otro más (otros dos, como mucho) están Morata, Samu, Borja Iglesias o Ayoze. ¿Cómo está este tema? Más o menos así: Morata no está pasando un buen momento, pero si despertara, sería él. Entre otras cosas porque, como se ha visto en esta ventana de noviembre, ni Samu ni Borja parecen mucho mejores. Así las cosas, la opción de Ayoze, una de las debilidades del seleccionador, crece, y mucho, a expensas de que le dejen sus constantes lesiones (ya estuvo en la Eurocopa, y se lesionó).

España fue cabeza de turco

España fue cabeza de turco

Actualizado Martes, 18 noviembre 2025 - 23:24

Desencanto, tristeza y casi Turquía mata el récord de la selección milagro. Un empate paupérrimo y también hasta una alarma, porque la selección fue cabeza de turco. Hizo un mal partido y llegó a recordar la tontería de De la Fuente en Glasgow, la última derrota de su selección.

Este equipo es también vulnerable. Se le pueden hacer goles. Incluso dos y casi tres. Aunque sólo cuatro minutos había tardado Olmo en marcar, como precipicio de la goleada (?). Pero lo que ocurrió después es que la selección era una pura caricatura de otros partidos.

Menudo repaso táctico le dio Montella a nuestro seleccionador. Con jugadores suplentes y con el lujo de reservar a Güler. Su defensa de cinco deslomó la pretenciosidad y la falta de ambición de España.

De la Fuente alineó mal, muy mal. Sólo hizo cuatro cambios, pero destrozó todas las coordenadas de su grupo. Se hacía muy mal la presión para amargar a los turcos.

Así que los turcos salían con facilidad de vez en cuando y había excesivos metros entre el centro del campo y los defensores. ¿Por qué? La clave fue que el péndulo de esta selección, Zubimendi, no puede ser sustituido por un mediocre Aleix García, que provocó un agujero en el equipo.

Yeremi Pino fue un patinazo, que incluso molestaba las incursiones de Llorente. Fabíán Ruiz parecía un fantasma en el centro del campo. Ni presionaba ni creaba. Encima desaprovechó una oportunidad de las que no se fallan, nunca. Desde la lesión es otro jugador.

De la Fuente presume que ve todos los partidos de los españoles en Europa. Pues no debido de ver mucho a Aleix, que está siendo un fracaso en el anterior equipo de Xabi Alonso. Aleix no hacía lo que tenía que hacer. Y parecía un jugador perdido, como si estuviera en Leverkusen. No era el día , porque hasta a Oyarzabal se le veía muy cansado y falló dos ocasiones fáciles. Si estuvo entonado Olmo, que era el mejor.

Además, a la selección se la vio cansada, rígida, poco centrada en lo que jugaba, con la desesperación de ser villanos en esa isla maldita para su entrada y salida.

Ignoro y me sonrojo que no apareciera Barrios en el medio del campo. Y Fermín demostró que debería ser insustituible. Hay otros jugadores que son para el seleccionador como su guardia pretoriana, pero le fallan.

España se ha clasificado, aunque el empate turco fue como una señal de alarma. Un arañazo al corazón de esta selección. Una preclaro aviso si De la Fuente vuelve a destrozar a la columna cerebral del equipo.

Se dirá que ha arrasado en esta fase clasificatoria, pero con Bulgaria y Georgia no se puede presumir mucho. Fue una noche nefasta, con la tristeza de no llenar ni medio campo de La Cartuja, como una dormida en el limbo en una pesadilla de la que ni se puede entrar ni salir. Te vuelves un cartujano como lo que vivían en esta Cartuja.

España se deja ir y evita por los pelos un sofoco absurdo contra Turquía

España se deja ir y evita por los pelos un sofoco absurdo contra Turquía

Ser tan insultantemente superior tiene estas cosas. ¿Qué cosas? Pues cosas como el partido de anoche en Sevilla, donde nada había en juego y donde todos lo sabían. Lo sabía Luis de la Fuente, que movió a cuatro jugadores para dar paso a chicos que no tienen mucho protagonismo. Lo sabía Montella, el seleccionador turco, que se guardó a todos los buenos que estaban apercibidos y, si veían tarjeta ayer, se perderían la repesca (Çalhanoglu no viajó, Güler y Yildiz lo vieron todo desde el banquillo). Lo sabía el público, que apenas medio llenó La Cartuja para ver un empate, y gracias. [Narración y estadísticas (2-2)]

Lo sabían todos, de modo que la sesión derivó en algo bastante aburrido. España jugará, y como una de las más favoritas, si no la que más, el Mundial del próximo verano, y ya sólo le queda saber los rivales en la primera fase (el sorteo es el 5 de diciembre). El empate deja un sabor tontorrón, como feo, aunque no tenga la más mínima trascendencia, y de paso salva la racha de partidos oficiales sin perder. La selección igualó ayer a Italia. Por los pelos, todo sea dicho, porque Turquía a punto estuvo de dar el susto.

El seleccionador podría haber puesto incluso a la unidad C, si es que existe, pero se conformó con hacer algunos retoques. Por ejemplo, decidió guardar a dos futbolistas que, pensándolo bien, son hoy los más importantes del grupo. Se trata de Zubimendi y Pedro Porro. Todas las incógnitas que rodean al desempeño de Rodri y Carvajal hacen que el mediocentro del Arsenal y el lateral del Tottenham sean, hoy, capitales.

Un elemento extraño

Detrás de Zubimendi el nivel ya baja, y mucho, aunque Aleix García, su sustituyo ayer, sea un buen jugador. Pero es eso, un buen jugador. Sin más. No el mejor mediocentro del mundo. En el caso de Pedro Porro, todas las vueltas que ha dado De la Fuente hasta encontrarle y tranquilizarle en el puesto merecen protegerlo, porque igual, detrás de él no hay mucho. Llorente cumple, pero es otra cosa. Es como un elemento extraño en una selección como la española. Es como que no pega.

Las otras dos caras nuevas fueron Dani Olmo y Yeremi Pino. Precisamente el futbolista del Barça acertó con la portería nada más empezar, así que al partido se le quitaba en ese momento la poquísima emoción que ya tenía. La primera parte fue surfeando la agradable noche sevillana en busca del descanso con Turquía metida en su campo, desinhibida cuando podía correr (muy pocas veces), pero muy académica en su 5-4-1, que a veces mudaba en un concreto 6-4 (seis defensas y cuatro medios corriendo como posesos detrás de la pelota).

Inevitablemente España se relajó, porque andando logró ir acumulando ocasiones. Una de Oyarzabal por aquí, otra de Olmo por allá, un paradón del portero turco un poquito más allá... Tanto se relajó que, aunque fuera a ratos, vio peligrar el récord de partidos invicta, que ya son 31, a uno de quedarse sola en ese escalón de la historia (se la jugará con Argentina en marzo). Sí se le escapó entre las manos otro, el de ser un equipo que termina una fase de clasificación, seis partidos, sin encajar un gol. Producto de esa natural relajación, en un córner los turcos encontraron el tanto después de un barullo. Era un asunto menor el del gol, al menos en ese momento.

Fermín, durante el partido contra Turquía.

Fermín, durante el partido contra Turquía.José Manuel VidalEFE

A la vuelta del descanso la inercia cogió vuelo y hasta Unai Simón tuvo que sacar con una buena mano la chilena de Yilmaz justo antes de que Turquía, envalentonada, se pusiera por delante, algo que no le ocurría a España desde el mes de marzo, cuando Países Bajos se le puso 2-1 arriba en la ida de los cuartos de final de la Liga de Naciones. Para ese momento el equipo ya estaba desconectado del partido.

Por suerte para los números se pudo conectar rápido con el gol de Oyarzabal justo antes de irse a descansar y dejar paso a Samu, uno de los opositores al puesto de Morata. El chico no pudo enseñar gran cosa, ni cosa pequeña, porque en el tramo que le tocó jugar no pasó casi nada. Si acaso, que Unai Simón tuvo que hacer otra gran parada para evitar el segundo sofoco.

A esas alturas de la película ya importaba muy poco lo que pasara, a excepción, claro, de que Turquía marcase, en cuyo caso ese récord de partidos sin perder se hubiera ido a paseo. Pero, más allá de eso, que puede tener trascendencia, o no, a este equipo tan insultantemente superior a casi todos los rivales le vendrá bien descansar hasta marzo, recuperar jugadores y poner el contador de la energía a cero de cara al Mundial. Sentirse tan por encima del resto tiene estas cosas. Cosas como la de ayer, que casi le cuestan un disgusto de lo más absurdo.

El Mundial, sueño y trampa para España

El Mundial, sueño y trampa para España

España llega al Mundial en su día más gris y descomprimido, después de levantar la Eurocopa, como hizo en 2010, y con más solvencia en el campo que entonces, aunque decirlo con la perspectiva posterior, el título conquistado en Johannesburgo y la segunda Eurocopa, parezca un sacrilegio. Ahora lo hace con el mismo entrenador, Luis de la Fuente, y después de perder la Liga de Naciones en los penaltis, mientras un año antes de aquel Mundial, la España que acababa de heredar Vicente del Bosque cayó con claridad en las semifinales de la Copa Confederaciones ante Estados Unidos. Esta fase de clasificación, cerrada con 21 goles a favor y dos en contra, refuerza su posición en el primer puesto del ranking FIFA. El sueño de un segundo Mundial es realizable, pero el camino hasta entonces y una vez en el torneo, está lleno de trampas. La primera es que cualquier relajación, como la sufrida ante Turquía, hace a España vulnerable.

Pero antes de llegar hay más trampas. Una tiene que ver con la administración de los jugadores, inmersos en un calendario de locos. Lamine Yamal y Nico Williams, los dos futbolistas más diferenciales en la Eurocopa conquistada, dependen de una cuidadosa recuperación de sus pubalgias que han de realizar en paralelo a su participación con sus clubes, que piensan en sus objetivos, no en el Mundial. Los jugadores han de tener, pues, un gran sentido de la responsabilidad, en su exposición y recuperación, y la Federación debe estar cerca de ellos, misión que corresponde a Aitor Karanka, no a De la Fuente, por el desgaste que supone la primera línea. Es lo que hizo Fernando Hierro con Iniesta. El último episodio del caso Lamine demuestra que estamos lejos de esa dinámica.

El sorteo, el 5 de diciembre en Washington, definirá el camino, todavía bajo las ocurrencias de Donald Trump, que quiere cambiar algunas sedes gobernadas por demócratas con la excusa de la seguridad, como es el caso de Seattle, a cuya alcaldesa calificó de "comunista". En un Mundial de semejantes proporciones, con temperaturas y usos horarios distintos, es clave la elección del lugar de concentración. El de Curitiba, en Brasil 2014, fue un desastre, una ciudad fría para ir a debutar al calor de Salvador de Bahía. El desenlace, mejor no recordarlo.

De España se destaca su juego, la calidad de sus futbolistas y la variedad de recursos, aunque continúa pendiente fijar el rol del 9, con Oyarzabal ya como principal candidato. Sin embargo, el mejor dato para encarar el torneo es el de haber encajado solo dos goles en esta fase de clasificación, los que logró Turquía en La Cartuja. Son los mismos que le marcaron a la campeona de 2010 en todo el torneo en Sudáfrica. Incluso la selección del tiki-taka tuvo que ser pragmática, con victorias por 1-0 salvo el 2-1 frente a Chile, en el fútbol más pragmático y sembrado de trampas, donde se necesita el talento, por supuesto, pero también el temple, la suerte y al portería a cero.

El regreso de Laporte, el jefe de España

El regreso de Laporte, el jefe de España

Anda la cosa algo fría por Sevilla. Los cálculos más optimistas de la Federación sitúan en 35.000 los hinchas que irán hoy a La Cartuja. Eso es exactamente la midad de la gente que cabe en el hoy estadio del Betis. Está el tiempo algo revuelto y, aunque hoy no se anuncia lluvia, la que ha caído en los últimos días no ayuda. Tampoco colabora el hecho de que no haya nada en juego, porque sólo perder por siete goles de diferencia deja a España sin Mundial, y los turcos, que tienen varios apercibidos, van a guardarlos a casi todos para que no sean sancionados en la repesca que jugarán en marzo.

Con este panorama, la atención se centra en varios puntos y en un hombre. Primero, los puntos. El primero es igualar la racha de una selección invicta a nivel mundial (Italia con 31 partidos). Otro punto es comprobar hasta qué punto se atreve Luis de la Fuente a darle carrete a los que juegan menos (un anticipo: no serán muchos). Y el último punto, si acaso, es disfrutar del fútbol que hace este equipo. Y ahora, el personaje: Aymeric Laporte.

El central hoy en el Athletic no venía a la selección desde hace exactamente un año. El 18 de noviembre del año pasado fue suplente en el trámite con el que España se clasificó para los cuartos de final de la Liga de Naciones. Desde entonces, no había vuelto, entre otras cosas porque no jugaba un partido oficial desde el 30 de abril. Fue el último con el Al-Nassr de Arabia Saudí, del que finalmente pudo escapar, no sin problemas, en septiembre de este año, con la intervención de FIFA para subsanar una negligencia con el papeleo del Al-Nassr.

"Es un lujo"

El club saudí le sacó al Athletic alrededor de 10 millones por el traspaso de un futbolista al que le quedaba un año de contrato (en 2023 firmó tres cursos a razón de unos 20 millones netos por año). A sus 31 años, y viendo que la oportunidad de jugar su último Mundial se le podía escapar, hizo todo lo posible por volver a Bilbao, consciente también de la confianza que le tiene Luis de la Fuente, que ayer hablaba así de él. «Es uno de los centrales que mejor desarrolla la idea que tenemos. Lo hace perfectamente. Es un lujo. Ya dije tras la Euro que es el mejor central. Nos ofrece jerarquía. Es muy completo. Técnicamente es excepcional y cambia de orientación, filtra pases...», le elogió el técnico.

Porque, pese a que al seleccionador le gustan Pau Cubarsí y Dean Huijsen, sabe que un Mundial hay que jugarlo con, al menos, un par de colmillos. Robin Le Normand y Laporte los tienen. Aymeric es uno de los líderes, acaso el mayor líder, de un vestuario al que llegó de la mano de Luis Enrique en 2021. Suma 42 partidos y ha marcado dos goles en estos cuatro años largos. Supo, con la personalidad que tiene, superar las suspicacias que, por su origen francés, levantó al principio, y de algún modo allanó el camino para que el caso de Le Normand, muy parecido, fuese asumido con mucha más naturalidad.

De regreso al Athletic, «mi casa», como ha dicho varias veces, el futuro allí y en esta selección que aspira a todo es esplendoroso para él. Después de asegurarse (todavía más) el futuro en su aventura saudí, hoy prioriza el primer plano futbolístico.

Luis de la Fuente, el patriota: "Es lo máximo"

Luis de la Fuente, el patriota: “Es lo máximo”

Habrá una buena entrada este martes en La Cartuja, donde España sellará su presencia en el próximo Mundial salvo que le dé por perder 0-7 contra Turquía, que además está en Sevilla sin una de sus dos grandes estrellas, Calhanoglu, lesionado, y con Montella, su entrenador, meditando que no jueguen titulares habituales como Yildiz. ¿El motivo? Sabiendo que es imposible la misión, a esos titulares que están apercibidos por tener una amarilla es mejor reservarlos para la repesca del mes de marzo.

Así las cosas, el último partido del grupo servirá para certificar ese acceso al Mundial, pero también para festejar que la selección española atraviesa uno de los mejores momentos de su historia. Y al frente un hombre, Luis de la Fuente, que no puede estar más orgulloso de lo que está ocurriendo. "El secreto es un trabajo muy bien hecho, empezando por los clubes y siguiendo por la Federación, que siempre ha apostado por un estilo de juego y ha ido mejorándolo. Formación, inversión y conocimiento de los futbolistas", ha explicado en la mañana de este lunes en La Cartuja.

El técnico se ha mostrado encantado de ir a un Mundial a los mandos, además, de una de las grandes favoritas. "Es un honor y un orgullo que se hable de la selección por encima de los individuos. Yo sólo trato de hacer cada día mejor mi trabajo y que los futbolistas se sientan bien con nosotros", ha explicado, y ha insistido: "Es un honor dirigir a la selección de mi país. Es lo máximo para un entrenador. Para mí, con todo lo que he vivido, poder dirigirla en un Mundial me hace darme cuenta del honor de ser seleccionador".

No tiene pinta de que vaya a revolucionar el once dándole minutos sin ton ni son a los que menos juegan. "Porque queremos seguir ganando, porque queremos sumar 31 partidos invictos, por respeto a los rivales... Por todo, no vamos a regalar minutos a nadie, aquí hay que ganárselos", ha dicho, y a todo esto hay que sumarle el precario estadio del césped de La Cartuja, que ha obligado a que el entrenamiento de este lunes se realice por la tarde en la Ciudad Deportiva del Sevilla.

Con Huijsen ya en Madrid por las molestias musculares que arrastraba, la duda está en el reparto de minutos que hará el técnico en un partido intrascendente.