Plácida clasificación del Betis a costa del Panathinaikos

Plácida clasificación del Betis a costa del Panathinaikos

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El Real Betis se ha clasificado este jueves para los cuartos de final de la Liga Europa gracias a su goleada (4-0) sobre el Panathinaikos, en un encuentro en el que Aitor Ruibal y el marroquí Sofyan Amrabat remontaron la eliminatoria en la primera parte y Cucho Hernández y Antony la liquidaron en la segunda.

Se trata de la primera vez, tras seis intentonas fallidas, que el Betis supera los octavos de final de la segunda competición europea y lo hace a costa del equipo entrenado por el español Rafa Benítez, que vio quebrada en La Cartuja una racha inédita en su historia de nueve partidos invicto en los torneos continentales.

La doble punta alineada por Pellegrini equilibró enseguida la eliminatoria, después de que Pau López desbaratase con el pie el primer acercamiento peligroso de Pellistri, gracias a un zambombazo tremendo de Cucho Hernández que repelió el larguero y remachó, a placer, un Ruibal muy atento a la continuidad de la acción.

El primer tiempo transcurrió con ambas escuadras más pendientes de conservar el emparejamiento igualado que de cobrar ventaja, si bien el Betis avisó con un disparo con rosca de Antony que rozó la escuadra y el delantero visitante, Tetteh, se mostraba amenazante con su trabajo entre los centrales.

Al borde del descanso, sin embargo, Amrabat puso en ventaja a los andaluces gracias a un disparo muy lejano entró por la escuadra y que culminaba una acción litigiosa, pues Abde la dio por concluida al recibir en claro fuera de juego que no decretó el asistente y el VAR consideró que el remate del marroquí pertenecía ya a una acción diferente.

El paseo del Betis

La segunda mitad fue un paseo para los béticos, que terminaron de decantar la eliminatoria con un tercer gol, al poco de reanudarse el encuentro, de bellísima factura, ya que lo hizo Cucho Hernández al culminar una jugada colectiva iniciada por un toque de cabeza de Fornals hacia Ruibal, quien asistió al primer toque al delantero colombiano.

El equipo local atacaba en oleadas ante la pasividad de un conjunto griego superado por el alto ritmo de circulación de pelota y lo velocidad de los dos extremos locales, que fabricaban el cuarto gol mediante una incursión supersónica de Abde por la izquierda, cuyo pase de la muerte convirtió Antony.

En los veinte minutos finales, ante el delirio de La Cartuja, el portero Alban Lafont se convirtió en el futbolista más destacado del Panathinaikos, ya que evitó con sus paradones ante Abde y Antony, que se plantaron solos ante él tras ganarle la espalda a sus defensores, disparasen el tanteo.

Debacle del Betis, aguanta el Celta y subidón del Rayo

Debacle del Betis, aguanta el Celta y subidón del Rayo

No fue la debacle inglesa en la Champions, pero la igualdad terminó por brindar suerte desigual a los españoles en este jueves europeo. En Europa League, el Betis se ahogó en Grecia (1-0), el Celta aguantó a duras penas al Olympique de Lyon de Endrick en Vigo (1-1). Sin embargo, el Rayo puso pie y medio en cuartos tras derrotar al Samsunsport turco en su feudo (1-3)

Quizás el conjunto de Pellegrini era uno de los equipos más temibles en esta Europa League. Pero el finalista de la Conference el curso pasado no termina de encontrar su juego en los últimos partidos y tampoco lo hizo en Grecia, donde cayó derrotado por el Panathinaikos de Rafa Benítez, pese a que jugó casi media hora con uno más.

Una primera parte pareja, pero con pocas ocasiones dio lugar a un segundo tiempo algo bronco y espeso, con retales de Cucho o Antony, pero sin verdadero peligro. Luego llegó la expulsión de Zaroury en el 66, y los sevillanos no supieron cómo meter mano a un equipo muy serio defensivamente.

Los griegos, apuntalados atrás, esperaban una contra que llegó a cinco minutos del final. Swiderski ganó la espalda a Valentín Gómez y, pese a que pudo rematar a la puerta de Pau López, Llorente le pisó la tibia con los tacos. Penalti y expulsión que terminó transformando Taborda y dando al traste este inicio de los octavos para los sevillanos.

Sin embargo, las cosas empezaron mejor en Vigo. Quizás la escuadra de Giráldez tuviera el enemigo más temible de los equipos españoles con un Endrick en racha. Los celestes se adelantaron en el marcador con un tanto de Rueda y rondaron más la portería de Greif en el primer tiempo.

No obstante, al inicio de la segunda mitad, una imprudencia de Borja Iglesias, con un codazo a Niakhaté, le valió la segunda amarilla y obligó al Celta a aguantar al equipo francés con uno menos. Radu se hizo gigante en varias ocasiones sacando manos inverosímiles hasta que falló en el tanto del empate de Endrick aún con seis minutos por jugarse. Finalmente, consiguió sobrevivir el Celta a las acometidas del brasileño.

Conference League

Al Rayo, por su parte, se le está poniendo cara de favorito al título en la Conference League. Los de Íñigo Pérez conquistaron Turquía de la mano de un Alemao muy zidanesco. Su segundo tanto fue un dechado de técnica y fuerza, ruleta incluida.

Además del doblete de Alemao, Álvaro García sigue agrandando su leyenda en Vallecas. El utrerano es el máximo goleador franjirrojo en Primera y quiere seguir engrosando sus cifras en Europa. El control y su tanto son exquisitos y propios de un futbolista de muchos kilates.

'Chamba', un ultraman en recuerdo a Miki Roqué: "Cuando le diagnosticaron el cáncer, yo quería ayudarle"

‘Chamba’, un ultraman en recuerdo a Miki Roqué: “Cuando le diagnosticaron el cáncer, yo quería ayudarle”

«Empecé en la ultrarresistencia a través del fútbol», advierte el triatleta Juan Bautista Castilla, 'Chamba', y de entrada no se entiende nada. ¿Qué tendrá que ver una cosa con la otra? 'Chamba' compite en la distancia Ultraman, es decir, en la mayor barbaridad imaginable: nada 10 kilómetros, recorre 421 en bicicleta y luego corre dos maratones seguidas, 84 kilómetros. Un esfuerzo tan increíble está muy lejos de la preparación clásica del futbolista y, a priori, no parece que exista ninguna relación. Pero en la historia de 'Chamba', la conexión entre las largas distancias y el fútbol es muy profunda.

«Cuando acabé mi carrera universitaria, entré como preparador físico de las categorías inferiores del Betis. Llegué al primer equipo, pero justo me pilló el descenso de 2009 y volví al filial. En una pretemporada llegó Miki Roqué, que había estado en el Barcelona y el Liverpool, y el entrenador me encargó que le ayudara en la adaptación. Tenía que ser el líder, pero era muy tímido y eso en Sevilla no encajaba mucho. Al final nos hicimos muy amigos. Y cuando le diagnosticaron un cáncer, yo quería ayudarle», arranca la narración 'Chamba', con un recuerdo todavía muy a flor de piel.

«No sabía cómo echarle una mano, pero hablando con él le dije que le demostraría que el ser humano es capaz de todo, que no tiene límites. Vi que un tío había hecho una prueba extrema de triatlón que se llama la Fuga de Alcatraz y me apunté. Tiene mucha fama porque es muy dura, porque en las aguas hay tiburones, porque hay que correr sobre la arena... Miki se reía, decía que no saldría vivo, que estaba loco. Pero le entretuve unas cuantas semanas con la preparación. Al final entré por delante de algunos profesionales y en meta sentí una alegría muy grande, el mayor orgasmo de mi vida. Y así empecé en la ultradistancia».

«me cambió la manera de vivir»

'Chamba', que ahora tiene 42 años, cuenta que venía de la natación y que en aquellos inicios lo que más le preocupaba era aprender a montar en bicicleta. Por las mañanas entrenaba a las jóvenes promesas verdiblancas y por las tardes se pegaba palizas de horas y más horas. Todo siempre en comunicación con Roqué, que le animaba en sus desafíos. Hasta que, en junio de 2012, el joven futbolista falleció a los 23 años.

«Lo recuerdo como si fuera ayer. Yo estaba en el Ironman de Niza, en Francia, y al cruzar la meta me llamó Olma, su madre, para decirme que Miki no aguantaba más y que acababa de fallecer. Ahí se me nubló todo. Aquello me cambió la manera de vivir la vida», narra 'Chamba', que entonces dejó de trabajar en el fútbol y se centró en entrenar, entrenar y entrenar. Como terapia le esperaba el desafío más grande, su primer Ultraman, y todas las conquistas que vendrían después. En 2024, en el famoso Ultraman de Hawái, se proclamó campeón del mundo de la distancia extrema en una prueba que completó en 25 horas y seis minutos.

¿No le duelen las piernas?
Mucho. El Ultraman te descubre todos tus límites: mueres y resucitas varias veces. Es una prueba en la que el dolor empieza muy pronto, cuando llevas tres horas nadando y ya no sientes los hombros. Pero tienes que aprender a convivir con él. En eso siempre me acuerdo mucho de Miki, porque yo no sabía lo que era una quimioterapia hasta que lo viví con él. Eso sí que es dolor.

'Chamba' asegura que en los últimos tiempos ha aprendido a equilibrar su vida personal, su vida laboral -da clases en las universidades de Sevilla y Huelva- y su vida deportiva, aunque reconoce que para hacer lo que hace no hay más remedio que sudar durante «más de 30 horas a la semana».

«Aprovecho todo el tiempo que tengo. Si tengo un hueco entre clase y clase, por ejemplo, me pongo a correr alrededor de la facultad. Mis alumnos al principio se extrañaban, pero ahora ya no. No salgo a tomarme una cerveza, no pierdo el tiempo. O estoy con mi familia, o en el trabajo, o entrenando», cuenta 'Chamba', que deja un mensaje final: «Espero que a mis hijos y a la gente que me rodea les quede el ejemplo de la constancia, el trabajo, el esfuerzo y, sobre todo, la pasión. Son los valores más bonitos que hay en la vida. Tenemos que superar las adversidades que se nos presentan y continuar adelante».

El Betis rompe la racha invicta del Metropolitano y mete en problemas a Simeone

El Betis rompe la racha invicta del Metropolitano y mete en problemas a Simeone

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Una genialidad de Antony y, también, la vuelta a sus peores pesadillas en lo ofensivo condenaron al Atlético ante el Betis en el Metropolitano, escenario de la primera derrota liguera de su equipo. Los verdiblancos, así, se cobraron una revancha muy en caliente por una eliminación en la Copa en la que los rojiblancos, con cinco tantos a domicilio, parecían haber encontrado la mejor manera de castigar la portería contraria. Una efectividad que, visto lo visto sobre el terreno de juego, corre peligro de convertirse en un oasis en medio del desierto. [Narración y estadísticas (0-1)]

Sin goles, no hay victorias. Pelear por la Liga, ahora mismo, parece imposible. En la Copa, mientras, el Barça es una amenaza clara y fehaciente. Y, si no mejoran claramente las cosas, incluso el Brujas puede permitirse soñar con dar la campanada en Europa. Esas son las sensaciones que dejan ahora mismo este tropiezo en casa. Aunque, en el fútbol, las cosas pueden cambiar de forma tan espectacular como inesperada de un día para otro. A eso, sin duda, sí pueden agarrarse los colchoneros.

Los primeros compases fueron un intercambio de golpes en toda regla. Avisó primero Lookman, con un disparo que no encontró el camino de la portería del Álvaro Valles. Más serias, en cambio, serían las advertencias iniciales de los béticos. Ambas, con Bakambu como protagonista. En los dos casos, Jan Oblak se empleó a fondo para evitar que el balón acabara en el fondo de su portería. Sendos avisos a los que les seguirían dos remates de un Julián Álvarez que, junto con Sorloth, lidera la tabla de goleadores rojiblancos en la Liga, pero cuya capacidad anotadora es un poco como el Guadiana, que aparece y desaparece cuando menos te lo esperas, y de un Giménez que buscó la sorpresa ante los que el portero visitante mostró una solvencia fuera de toda duda.

más ganas que puntería

En el otro extremo del campo, mientras, Oblak no pudo en última instancia impedir que un sorprendente disparo de Antony desde la frontal acabara por convertirse en el 0-1. Aún no se habían cumplido los primeros 30 minutos y a los de Simeone les tocaba remar a contracorriente. Tras el tanto, cómo no, se esforzaron por volver a poner las tablas. Con más ganas que puntería, todo sea dicho. El Betis, por su parte, confortado por la ventaja, tendría también alguna que otra opción para echar algo de sal a la herida. Sin éxito, en este caso. Quien sí encontraría el camino de la portería contraria al filo del final reglamentario del primer tiempo sería Lookman.

Su gol de cabeza, servido desde la derecha por Marcos Llorente, acabaría siendo invalidado por fuera de juego. Visto el panorama, el técnico del Atlético movió el banquillo para dar entrada a Le Normand por Ruggeri, Baena por Almada y Sorloth por Julián Álvarez, en busca de aumentar la vigilancia sobre Antony y darle una vuelta a sus opciones en ataque. Y, de hecho, logró muy pronto amenazar a su rival, con un desplazamiento de balón de Koke al que Giuliano trató como pudo de darle una vida extra, pero que no inquietó al meta rival.

Por eso, quizás, El Cholo no tardó tampoco demasiado en darle entrada al tercero en discordia en cuanto a estadísticas anotadoras de los rojiblancos en la Liga: un Antoine Griezmann que, aunque veterano, parece tener todavía bastante que decir, aunque sea partiendo de inicio desde el banquillo. Con el noruego y el francés, el Atlético buscó estirar un poco más sus líneas para igualar lo antes posible. Encomendados, en muchas ocasiones, a la fe inquebrantable de Giuliano Simeone en tareas ofensivas.

Lookman, ante Ruibal, el domingo en el Metropolitano.

Lookman, ante Ruibal, el domingo en el Metropolitano.AFP

La portería del Betis, a pesar de todo, parecía una y otra vez inaccesible. Hasta que Llorente, en su intento de estorbar a Griezmann cuando el rojiblanco buscaba el remate a un medido centro de Giuliano, sí envió el balón al fondo de su propia portería. Pero el tanto, tras unos instantes de suspense, acabaría siendo invalidado a instancias del VAR por fuera de juego.

Los de Pellegrini, vistas las circunstancias, acabaron apostando más por defenderse que por buscar la sentencia, con un ejercicio de orden y paciencia. En el añadido Riquelme dispuso de una fantástica ocasión para el 0-2, con un intento de vaselina neutralizada por Oblak. Muchos habían abandonado ya sus asientos en el Metropolitano, molestos con la imagen de su equipo. Los problemas se amontonan para el conjunto de Simeone, que sólo sacó dos victorias en sus últimos seis partidos.

Lookman comanda una goleada de locura para llevar al Atlético a semifinales

Lookman comanda una goleada de locura para llevar al Atlético a semifinales

Irreverente, descarado, vertical, preciso y letal. Podrían ser adjetivos que describan al Atlético de Madrid que despedazó sin piedad al Betis en apenas 20 minutos para plantarse en las semifinales de la Copa del Rey. Pero también son calificativos que describen a su último fichaje, el nigeriano Ademola Lookman. Ni por un segundo pareció que en La Cartuja debutara con la camiseta rojiblanca. Fue una pesadilla por la orilla izquierda, una avispa que clavaba su aguijón en una defensa bética incapaz de controlarle. Y lo hizo gracias a padrinos como Baena y Barrios, que se encargaron de que no le faltaran balones con los que quebrar a Aitor Ruibal, Bartra y Diego Llorente. El Betis no encontró cómo frenar un vendaval que en el descanso ya los había eliminado.

Por fin Simeone vio un partido redondo y eso que tuvo que recomponerse ante la baja de Sorloth y la imprevista indisposición de Julián Álvarez. Tuvo que echar mano de Griezmann, de Baena centrado en el ataque y acelerar la adaptación del atacante nigeriano que, por fin, le había traído Mateo Alemany. Abde, con una rosca buscando la escuadra de Musso, fue el primer y único aviso de los verdiblancos en el arranque de un duelo que ya no volvió a controlar. El Atlético pulsó el botón del vértigo y Baena no tardó en ejercer de crupier y repartir una asistencia que Griezmann, pese a su magia, no pudo cazar. Pero de ahí nació un saque de esquina que Hancko cabeceó en el primer palo para marcar el primer gol en el minuto 12. La bestia acababa de despertar. Otra vez Baena dejó a Lookman en un mano a mano con Adrián que el nigeriano cruzó en exceso. Entre los dos habían agitado al Atlético para calvario del Betis, que ni olía una pelota que siempre rondaba al rojiblanco debutante. Debió pensar en qué buen momento dejó el Atalanta, porque otra vez, entre Marcos Llorente y Hancko, le pusieron de cara a portería.

Trató de estirarse el Betis sin fortuna, porque Hancko le arrebató el remate a Chimy Ávila y Antony estrellaba su centro-chut en Musso. Ni siquiera Deossa, que cazó el rechazo, pudo ponerla entre los tres palos. No estaba el equipo de Pellegrini encontrando sensaciones en la primera media hora del partido. Y ya nunca lo haría.

La respuesta del Atlético fue más vértigo y más precisión. Como si fuera un rondo, entre Baena volvió a asociarse con Lookman y con Ruggeri para que pusiera un centro que al primer palo Giuliano convirtió en el segundo gol. Estaban cuajando el duelo más perfecto de los últimos años, y eso no lo cambió ni algún destello de Antony, porque su equipo estaba cortocircuitado. Era imposible maniatar a un rival que estaba disfrutando de su particular locura en la que Lookman estaba como pez en el agua y Griezmann recordando por qué es un mago. El nigeriano, con un perfil agitador que no tenía Simeone, se atrevió a salir del carril izquierdo, sentar a Bartra y a Llorente en el área y fusilar a Adrián para certificar que puede ser imparable y que le gusta tener socios como Giuliano, que no cazó otro de sus centros al filo del descanso por una talla de bota.

El rondo en que se convirtió la primera parte no desapareció en la segunda, por mucho que el Betis, por defender su honra, tratara de despertar. Pero es que no pudo a pesar de que el Atlético tuvo la mala noticia de la noche cuando Barrios sintió un latigazo en los isquios que le impidió salir caminando del campo. El impacto de perder, por un tiempo, a un jugador vital se lo sacudieron pronto los colchoneros. El cuarto gol lo ensayó primero Hancko, omnipresente en defensa y en ataque, y lo consiguió Griezmann para poner el broche a un partido perfecto. Se lo regaló Lookman, un puñal a la espalda de la zaga verdiblanca. A la carrera se fue de todos y se la cedió al francés para que cruzara a la escuadra del meta bético.

Cuando parecía que tocaba levantar el pie y jugar hasta que se agotaran los minutos mientras debutaban Rodrigo Mendoza o Vargas, eso no ocurrió. La voracidad atlética le llevó a completar la manita y una humillación que indignó a La Cartuja. Erró Griezmann ante Adrián tras una asistencia de Almada que el argentino recogió para poner el quinto en el marcador. El Atlético vuela en una Copa en la que se cruzará con Barcelona, Real Sociedad o Athletic.

Fornals rescata y catapulta al Betis ante un amenazante Valencia

Fornals rescata y catapulta al Betis ante un amenazante Valencia

El Betis se encontró, por primera vez esta temporada, con un Valencia amenazante y peleón que solo cometió dos graves errores en el partido, pero los pagó muy caros. Se tuvieron que arremangar los hombres de Pellegrini y supieron sostenerse mejor en los minutos finales de un duelo igualado en el que Pablo Fornals apareció en el minuto 88 para catapultarles a la quinta plaza, a la pelea por Europa. El Valencia, en cambio, se queda con el regusto amargo de un partido en el que mereció más y salió de vacío, mirando de nuevo hacia abajo porque la distancia con el descenso vuelve a ser escasa. [Narración y estadísticas: 2-1]

Si la pregunta en el vestuario del Valencia es qué más tienen que hacer para ganar partidos, la respuesta es clara: equivocarse menos. En el arranque del partido, hubo valencianistas que se frotaron los ojos viendo cómo su equipo mostraba una personalidad apenas vista esta temporada. Es cierto que la primera ocasión fue un centro tenso de Antony que se paseó sobre la frontal del área pequeña sin que lo acertara a embocar Abde en el segundo palo, con Foulquier de mero espectador. Le pillaron ese despiste al Valencia, pero poco más.

La razón es que, valiente, se volcó en jugar en campo del Betis y en generar ocasiones que amenazaran. Lo hizo Gayà con un centro que cabeceó Hugo Duro en pugna con Diego Llorente. Y lo hizo Danjuma colándose hasta la línea de fondo y retando a Ruibal hasta que el bético, en opinión de Sánchez Martínez, lo trabó con un penalti discutido por la grada. El Valencia tuvo la oportunidad de adelantarse, pero Pepelu no pudo engañar a Álvaro Vallés, que se estiró para repeler su disparo desde los 11 metros. No tiene fortuna el equipo de Corberán: de los cuatro penaltis lanzados, tres los ha fallado, dos Pepelu y uno más Danjuma.

El varapalo no apaciguó al Valencia, que siguió con su plan mientras el Betis estaba en su letargo y no tomaba el mando. Ugrinic, multiplicado en las labores de recuperación, armó un ataque buscando en la orilla izquierda a Danjuma y Gayà, que colgó un centro a la cabeza de de Hugo Duro que acabó en Lucas Beltrán. De espaldas en el área pequeña, el argentino se la cedió a Rioja en la frontal para, de un zurdazo, colocarla pegada al palo para marcar un gol que, por su sentimiento bético, no celebró. En esos 20 minutos, el Valencia tuvo en sus manos el partido. Sin embargo, la ventaja le duró poco.

Creció el Betis, Ruibal apareció en el área y Copete, tras despejar un balón con peligro, le pisó. No tardó Sánchez Martínez en ver penalti, sin que el VAR lo corrigiera. Al contrario que Pepelu, Chimy Ávila fusiló a Dimitrievski para poner el empate. Desde ese momento, los hombres de Pellegrini dieron un paso al frente y comenzaron a hilar jugadas. No amenazaban, pero era un Betis mucho más reconocible. Buscó hacer daño y fue en los últimos minutos antes del descanso cuando llegaron las ocasiones, y no solo béticas. Se complicó Abde buscando colocar, de primera, con el interior del pie y al palo largo un centro de Marc Roca, al igual que Lucas Beltrán intentando un remate de chilena.

Para la segunda mitad, Pellegrini, obligado a repartir esfuerzo ante la plaga de bajas y las tres competiciones en disputa, ya no se guardó más a Fornals, aunque el castellonense tardó en aparecer. El Valencia mantuvo la misma intensidad y, como si fuera un pinball, acumuló disparos a la portería de Vallés. De un centro de Danjuma, una pesadilla toda la tarde, nació un remate de Beltrán que salvó Bartra, como también atajó el rechazo que enganchó Rioja, que cazó Ugrinic para obligar a Vallés a volver a lucirse. No tumbaban la muralla verdiblanca, por más que habían encontrado el camino.

También el Betis empezaba a amenazar, con Abde, poco inspirado, y el Chimy Ávila, por eso el empate era un resultado difícil de sostener y los entrenadores buscaban más músculo y, de paso, repartir esfuerzos para la Copa. Al Betis le espera el Atlético y al Valencia, el Athletic. Corberán optó por cambiar la delantera, con Sadiq, y el centro del campo, sacando a Pepelu y Beltrán. Ni Santamaría ni Almeida, que desplazó a Danjuma al centro, cumplieron con su misión.

Se abrió de nuevo el duelo y, si bien la tuvo Ugrinic rematando un centro de Gayà desde la línea de fondo, también pudo marcar Abde si, tras dos recortes que sentaron a Cömert, no hubiera estrellado el disparo en el lateral del área. Ya ninguno encontraba continuidad, y quien primero se equivocara, perdería el punto. Habría hecho bien el Valencia con intentar contener al Betis y aguantar el resultado, pero quiso más sin protegerse. Se escapó Deossa por la banda perseguido sin intensidad por Santamaría, que no fue capaz de frenarle, y su asistencia al área la remató Fornals dos veces hasta marcar el 2-1 que impulsaba a su Betis.

El Betis doblega al Feyenoord comandado por Antony y certifica su plaza en el 'top 8'

El Betis doblega al Feyenoord comandado por Antony y certifica su plaza en el ‘top 8’

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Goleador y asistente, Antony recuperó su versión más decisiva para liderar el paso adelante del Betis, dentro de los ocho primeros de la liguilla y directo a los octavos de final en la Europa League. El brasileño puso su firma al golazo del 1-0, en el minuto 17, y al el centro del 2-0, que peinó Abde Ezzalzouli para sentenciar a la media hora. [Narración y estadísticas (2-1)]

Tras esa rápida ventaja, el Betis quiso aplicar la ley del mínimo esfuerzo, sesteando en cuando tenía el balón y confiado en que la falta de puntería de Cyle Larin, que pifió un cabezazo franco en el arranque del segundo tiempo, iba a contagiarse al resto de sus compañeros.

Esta actitud especulativa terminó costándole el gol del descuento, anotado por Casper Tengstedt de espectacular media vuelta después de porfiar por el balón con Pau López, que había abandonado su portería para obstaculizar el avance del delantero, muy hábil para embocar su tiro parabólico.

"Me sacrifico por este club"

Aunque la lesión de Shaqueel van Persie, cuando su padre ya había agotado los cambios hizo que el Feyenoord jugase el cuarto de hora final en inferioridad numérica, el Betis no respiró tranquilo hasta el pitido final, ya que se empeñó en defender durante el último tramo demasiado cerca de su área.

El conjunto de Manuel Pellegrini cierra pues la liguilla en la cuarta posición y en su horizonte asoman ahora cuatro rivales: Panathinaikos, Fenerbahce, Viktoria Plzen y Nottingham Forest, dependiendo de quiénes superen los dieciseisavos.

"Estoy jugando con dolor desde el día del Getafe. Pero me sacrifico por este club. Juego con mucha molestia, paré una semana, pero con la camiseta del Betis hay sacrifico porque el club lo merece todo", confesó Antony en los micrófonos de Movistar Plus.

Vuelta en Balaídos

El Celta, mientras, se ganó un sitio entre los cabezas de serie en dieciseisavos. Lo hizo con su 1-1 en Belgrado contra el Estrella Roja. En su reestreno, Fer López marcó el 0-1 en los instantes finales, pero en la siguiente acción lo niveló el conjunto serbio. El equipo de Claudio Giráldez es decimosexto, por lo que disputará la vuelta en Balaídos, con dos posibles oponentes: Lille o PAOK Salónica.

Javi Rueda, ante Avdic, el jueves en Belgrado.

Javi Rueda, ante Avdic, el jueves en Belgrado.AFP

Sólo el Olympique de Lyon y el Aston Villa llegaban con plaza segura entre los ocho primeros y el billete a octavos en el bolsillo. Ambos ganaron al PAOK (4-2) y al Salzburgo (3-2), respectivamente, asentándose en las dos primeras plazas, que les permiten jugar la vuelta como local en todas las eliminatorias previas a la final.

El Oporto, dos veces campeón de Europa (1987, 2004) y líder destacado en la Primeira Liga, se clasificó quinto tras su victoria 3-1 ante el Glasgow Rangers, mientras que la Roma se quedó con el octavo y último puesto que otorgaba el pase tras un 1-1 a domicilio frente al Panathinaikos.

La RFEF prevé adelantar una semana la fecha de la final de la Copa del Rey en La Cartuja

La RFEF prevé adelantar una semana la fecha de la final de la Copa del Rey en La Cartuja

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La Federación Española de Fútbol prevé, con el visto bueno de LaLiga, adelantar una semana la fecha de la final de la Copa del Rey que se volverá a disputar en La Cartuja de Sevilla y que inicialmente se había fijado para el 25 de abril.

"Hay un cambio de fecha y hay bastantes posibilidades de que el fin de semana anterior al que estaba previsto sea la fecha que vamos a consolidar", explicó este sábado en declaraciones a los medios el presidente de la RFEF Rafael Louzán.

El directivo explicó que el hecho de que esta campaña el Betis juegue sus partidos en ese estadio y que además siga vivo en todas las competiciones ha provocado el cambio.

"Este año es la primera vez que el Betis juega en La Cartuja y nos era muy fácil organizarlo, pero ahora el Betis está en tres competiciones, la Copa del Rey, La Liga Europa y la Liga, y eso lo hace mas difícil aún a nivel organizativo", apuntó tras un acto de la Supercopa Femenina.

"Eso nos ha llevado a buscar una fecha alternativa pensando en muchas cosas, en capacidad hotelera, porque también hay otro evento en el área próxima a Sevilla y tenemos pensar en los cuerpos de seguridad del estado, porque necesitamos más de 1.200 plazas para ellos para que puedan dar cobertura a un evento de estas características", añadió

Louzán dijo que han considerado todas esas opciones y que trabajan en un cambio de fecha que dio por hecho. "Va a ser una realidad y hay que ajustar bien para la celebración final al fin de semana anterior al que estaba previsto", explicó.

"Ya está concretado que no va a ser la fecha prevista y hay alternativa encima de la mesa. Hemos hablado con la Liga porque hay un calendario apretado y hay pocas fechas y estamos de acuerdo y vamos a ver cuál de esos días de fin de semana y hora exacto, lo tendrán en unas semanas", avanzó

El Betis se deja los deberes de asegurar su plaza entre los 8 mejores para la última jornada

El Betis se deja los deberes de asegurar su plaza entre los 8 mejores para la última jornada

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Con el minuto de silencio pertinente en recuerdo a las víctimas de Adamuz, secundado por pancartas en Salónica que recordaban también uno muy similar hace 3 años en Tesalia, el Betis inició sus encuentro para asegurar el top'8, pero la inesperada derrota le dejó deberes para la última jornada.

El Betis comenzó titubeante e impreciso ante un PAOK de Lucescu que tuvo la primera ocasión del partido bien atajada por Pau López. Los sevillanos tenían la posesión, pero el peligro estaba en las contras griegas. Muchos no habituales en el once de Pellegrini sin contar con las importantes ausencias como la de Isco o el Cucho que mermaban considerablemente las posibilidades ofensivas de los verdiblancos.

El referente era Fornals, que vive un momento dulce en el equipo y era el que comandaba todos los ataques de los verdiblancos. Un amague suyo valió para que Ruibal tuviera la primera oportunidad clara para inaugurar el marcador, pero tapó bien Tsiftstis. Al filo del descanso, tras un saque de falta, fue Pablo García el que estuvo a punto de marcar, pero el balón, desviado por un defensor, se fue lamiendo el poste.

Sin embargo, tras la salida de los vestuarios, los griegos hicieron valer su papel de locales y empujaron hasta que lograron adelantarse en el marcador en un despiste de la defensa del Betis. Zivkovic transformó una asistencia acrobática de Giakoumakis. Y unos minutos después a punto estuvieron de doblar la distancia con otro centro lateral, pero el VAR anuló el tanto del delantero griego.

Sin embargo, un penalti de juventud de Morante, hijo del famoso torero, que transfromó Giakoumakis convirtió la remontada del Betis en un imposible. Los deberes de los de Pellegrini quedan para la última jornada en la que tendrán que ganar al Feyenoord, que se juega estar entre los 24.

Chimy Ávila rescata al Betis y el Alavés golpea al Rayo para colarse en los cuartos de final

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Betis y Alavés también estarán en cuartos de final. A los verdiblancos los salvó Chimy Ávila con dos goles de remontada ante el Elche (2-1) y los vitorianos desmontaron al Rayo, algo desquiciado (2-0).

Al Betis le costó entrar en su duelo ante un Elche que, durante toda la primera mitad consiguió tener el control, pero no hacer daño. Las ocasiones más claras fueron para los locales, un cañonazo de Ruibal que rozó el larguero en el minuto 25 y una falta desde la frontal de Lo Celso que atajó el vuelo de Dituro al filo del descanso.

El susto no doblegó al Elche y, en el arranque de la segunda parte, encontró premio. Ruibal apareció de la nada para rebañarle al joven Adam un remate que olía a gol y, de ese saque de esquina, nació el gol. Balón al área pequeña para que la empujara Leo Petrot en el minuto 58. El segundo de los ilicitanos lo evitó el palo cuando Álvaro enganchó un centro perfecto de Josean y, como castigo, vieron cómo una contra dibujada por Fornals y Antony acabaron en el empate del Chimy Ávila. El argentino, con rumores de marcha al Getafe, le dio vida al Betis y lo metió en cuartos con otro gol en el 80.

En Vitoria, el Alavés impuso su ley. El tanteo con el Rayo duró media hora. La lesión de Camello en el 39 y, sobre todo, la decisión de Iñigo Pérez de sacar del campo a Baillu sin motivo aparente pusieron el morbo y distrajeron a los vallecanos que, aún así, tuvieron la mejor ocasión de la primera mitad en un remate de Fran Pérez en el punto de penalti que obligó a lucirse al guardameta Raúl Fernández.

Tenaglia impide a Fran Pérez pelear un balón.

Tenaglia impide a Fran Pérez pelear un balón.EFE

El segundo tiempo arrancó con un libre directo de Gumbau, pero fue el Alavés quien logró golpear. Una pérdida de balón en el inicio de la jugada la aprovechó Denis para colgar una pelota que Mañas, con fe, peleó hasta controlarla y ponerla al punto de penalti donde, en acrobacia, la cazó Toni Martínez para batir a Cárdenas y adelantar a los vitorianos.

De Frutos pudo empatar para el Rayo, sin embargo, la roja a Isi Palazón por una entrada a Aleñá se lo complicó todo un poco más y Carlos Vicente, reservado por Coudet para asestarel golpe, hizo crecer la ventaja en el 89 para amarrar los cuartos.