La trampa a Montero, los triples de Hezonja y la intrahistoria de 18 segundos que "quedarán en la memoria": "Luis me estaba gritando"

La trampa a Montero, los triples de Hezonja y la intrahistoria de 18 segundos que “quedarán en la memoria”: “Luis me estaba gritando”

A falta de 18'8 segundos, celebraba el Roig Arena. Cómo no. El triple de Jean Montero era el 'ahora sí', la puntilla a un Real Madrid al que el Valencia se había permitido el lujo de dominar (de hasta 18 en el primer cuarto). Una fiesta, cinco arriba. ¿Seguro?

Para saber más

Aquí el enésimo capítulo del equipo que cree en imposibles. El amor propio que se hereda. «Quiero destacar a una persona que me está enseñando cómo funcionan las cosas en este club, Llull. Hasta que no suena el pitido final, nunca lo damos por perdido. Sabemos de lo que va la Copa. Tenemos mucha experiencia en esto. Muy buena cabeza, muy buen control de las emociones», aclaraba Hezonja, el tipo que había hecho explotar dos bombas seguidas para llevar al Real Madrid a otra final, en las que se las verá contra un Baskonia que un rato después sorprendió al Barça (67-70).

Al que iba a ser el partido con más puntos (224) sin prórroga de la historia de la Copa -«de los que se quedarán en la memoria», en palabras de Scariolo-, le faltaban el más inesperado de todos los desenlaces. Porque, también en palabras de Scariolo, «hasta el rabo, todo es toro». Sacó de fondo Maledon, jugada de pizarra, y Hezonja, que ya había lanzado 15 triples, acertó con el que entonces era su sexto. Desde la esquina donde estaba el banquillo blanco, ni tres segundos perdió el croata.

Pidió tiempo muerto Pedro Martínez, que no supo dibujar la jugada correcta. En un error de los que no se olvidan, que recordó los fantasmas de Splitter en aquel final de Liga, Montero, que estaba siendo el héroe (19 puntos en el acto final), cruzó un pase de campo a campo por encima de varios defensores blancos. Hasta que Hezonja la robó. «Luis Guil», puntualizó después, sonrisa enorme en sala de prensa, gorro de lana blanco, el genio croata. Señalando al diseñador silencioso de esa defensa, el gurú, el eterno secundario de Scariolo. «El coach nos ha puesto en una defensa que entrenamos mucho. Luis me estaba gritando. Nos ha cambiado en el último segundo que sacan de foto», explicó. Un poquito más esquinado, pase de Abalde, Mario volvió a acertar desde el perímetro (con siete, igualó el récord de triples en un partido de la Copa de Epi, Tolson y Vasileiadis). La semifinal estaba vuelta completamente del revés.

«Mario ha estado tremendo en esa capacidad de rematar. Pero luego hay que meterlo», especificó Scariolo, poniendo en valor algunas acciones anteriores, defensas de Deck y Tavares. «No tengo que meter la última canasta para ser feliz», desveló el ex canterano del Barça, que recordó la noche de cuartos de final, su «tres de valoración contra Unicaja». «Mientras el equipo gane. Tengo pinta de que tengo que ser siempre yo. Pero el coach siempre me dice que hay muchas cosas por hacer, no solo anotar. Y si me pones un reto delante...», relató quien acabó con 25 puntos y muchas papeletas para el MVP si es que acaba alzando la Copa el Madrid.

Un rato antes, en esa misma sala de prensa del impresionante Roig Arena, Pedro Martínez no sabía explicar cómo se le había escapado esa final. Tampoco acertó el técnico catalán (ni Montero), en la acción postrera, de nuevo tras tiempo muerto. «Es un momento duro para nosotros por el desenlace final. Cuesta mucho hacer una valoración...», pronunció, quien no quiso entrar en polémicas («nada que decir del arbitraje»), en una posible falta al dominicano en la penetración. «Ha sido un disgusto. Perder nunca nos gusta y hay muchas formas de perder y la de hoy es bastante cruel. Jean y todos los demás se tienen que recuperar de esto y también es una prueba que a nivel individual y como equipo tenemos delante nuestro».

El Real Madrid sale airoso de otro buen lío en Belgrado

El Real Madrid sale airoso de otro buen lío en Belgrado

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Las fantasmas de París, Atenas y Dubai volvieron a aparecerse ayer en Belgrado, donde el Real Madrid sudó tinta para cortar su mala racha a domicilio. Tras dominar los tres primeros cuartos, el equipo de Sergio Scariolo se vio obligado a otro imprevisible desenlace frente al Partizan, decantado finalmente por un triple de Andrés Feliz a falta de 39 segundos para la bocina. [Narración y estadísticas (73-77)]

Trey Lyles y Mario Hezonja lideraron el ataque, con 14 puntos cada uno, durante los mejores minutos de los blancos, que volvieron a desperdiciar, como la pasada semana en Qatar, una cómoda ventaja (45-60, min. 26). Estaba escrito que la novena victoria consecutiva ante al rival que les llevó a un esfuerzo supremo durante los cuartos de final de 2023, debía fraguarse en los últimos minutos.

Sterling Brown, con dos triples, desplegó su mejor baloncesto al final del tercer cuarto y el equipo de Joan Peñarroya, desatado con dos triples consecutivos más de Isaac Bonga y Aleksej Pokusevski, rebajó considerablemente la diferencia (54-60, min.27). Los visitantes volvían a desconectarse, encajando un doloroso parcial de 16-2 (61-62, min.30).

Vida extra

Una penetración de Duane Washington puso de nuevo a los locales por delante ante un Madrid que, con Lyles y Theo Maledon en pista, no encontraba claridad en ataque, con sólo una canasta en juego en siete minutos. El desacierto y la imprecisión afectó a ambos equipos por igual, que dejaron una extensa galería de errores, con Edy Tavares como único argumento válido en ambos lados de la cancha (69-69, min.37).

Con 71-71, Feliz anotó un triple vital, tras un rebote ofensivo de Lyles, para aliviar a Scariolo a falta de 39,5 segundos (71-74). La lucha bajo los aros de Bruno Fernando y Calathes dieron una vida extra al Partizan tras dos errores de Bonga desde el 6,75, pero los locales no aprovecharon la tercera y se vieron forzados a llevarlo todo a la línea de los libres.

Con sólo un acierto de Facundo Campazzo y 13 segundos, Brown anoto una penetración para acortar distancias, pero Hezonja no perdonó y amarró una necesitada victoria como visitante. Un elixir para la moral a tan sólo una semana del inicio de la Copa del Rey en Valencia, donde Unicaja ya aguarda el jueves en cuartos de final.

El Real Madrid se condena con demasiados descuidos en París

El Real Madrid se condena con demasiados descuidos en París

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La racha de seis victorias del Real Madrid en la Euroliga se truncó el miércoles en París, donde el equipo de Sergio Scariolo pagó muy caros sus continuos errores de concentración, traducidos en 17 pérdidas y 19 rebotes concedidos bajo su canasta. De nada sirvió el acierto de Trey Lyles (21 puntos) y Andrés Feliz (18) porque los blancos cayeron en la primera de las cuatro visitas consecutivas que le aguardan en el torneo. [Narración y estadísticas (98-92)]

Tampoco bastaron las broncas de Scariolo desde el banquillo, porque su defensa rara vez pudo contener el caudal ofensivo local. Nadir Hifi castigó una y otra vez el aro con su zurda (21 puntos), acompañado del siempre prolífico Jared Rhoden (15 puntos en 18 minutos).

Para entender las desatenciones del Madrid con el rebote defensivo baste recordar que sólo en la primera parte, el Paris Basketball hizo 41 lanzamientos a canasta, 12 más que su adversario. El frenético tempo impuesto por el equipo de Francesco Tabellini, atacando con mucho acierto en los siete primeros segundos de su ataque, desquició una y otra vez al vigente campeón de la ACB.

Tapones de Faye

Ocho puntos de Mario Hezonja, más entonado tras el descanso, mantuvieron al Madrid en la pugna. Incluso tras los problemas de Eddy Tavares ante Mouhamed Faye, autor de seis puntos, siete rebotes y cuatro tapones. El ida y vuelta ayudó a resaltar las virtudes del impetuoso Feliz, 68-64 (min.28). Sebastián Herrera, inédito hasta entonces, irrumpió con cinco puntos y el París retomó su ventaja a falta del último cuarto (75-66).

Los de Scariolo aceleraron para intentar la remontada con más piernas que cabeza atrás y con Lyles como principal arma ofensiva (79-73, min.34). Sin embargo, dos triples de Campazzo y Feliz pusieron a los blancos a sólo cuatro (86-82, min.36). Otro triple de Feliz puso al Madrid por delante (89-90), algo que no ocurría desde el primer cuarto, pero los locales resucitaron gracias a un inmediato 2+1 de Hifi, que desató los gritos de "MVP, MVP".

Dos malas penetraciones visitantes dejaron en 94-90 con 31 segundos en el reloj. Hezonja puso a los suyos a dos, pero Rhodeb no falló desde la personal y llevó el delirio a una afición que enlazaba tres derrotas seguidas.

Campazzo y Feliz consolidan el liderato del Real Madrid en Murcia

Campazzo y Feliz consolidan el liderato del Real Madrid en Murcia

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Facundo Campazzo (15 puntos) y Andrés Feliz (13 puntos) marcaron las diferencias en Murcia, donde el Real Madrid noqueó al UCAM para certificar su undécima victoria consecutiva en la ACB, con la que acaba 2025 como líder de la Liga Endesa y con la que certifica su clasificación para la Copa del Rey en Valencia. Los blancos dominaron toda la noche al equipo de Sito Alonso, que sigue segundo en la tabla, con sólo tres derrotas. [Narración y estadísticas (80-91)]

El triunfo multiplica la confianza del grupo de Sergio Scariolo de cara al clásico ante el Barcelona del próximo domingo (12:30 horas). Entre otras razones porque sólo ha perdido dos de sus 42 partidos en la competición doméstica, ante el Unicaja en las pasadas semifinales (86-84) y frente al Baskonia en la segunda jornada de esta temporada (105-100). Además, mantiene abierta su tacada de 37 triunfos en el Movistar Arena.

UCAM Murcia presentó batalla hasta la última posesión, pero no logró contener a los visitantes en los instantes cruciales. De poco sirvió el acierto exterior de Michael Forrest, porque el equipo local no pudo brindar un triunfo a Sadiel Rojas, cuya camiseta fue retirada poco antes del pitido inicial.

Obligado a un sobresfuerzo

Tras un arranque muy igualado, los blancos se hicieron fuertes bajo los aros con Gabriel Deck y Alex Len, estableciendo unas distancias que parecían descarrilar a su adversario (32-41). El UCAM se veía obligado a un sobresfuerzo y precisaba más acierto. Un triple de Campazzo y tres tiros libres también con su firma -forzó falta cuando intentó otro- volvieron a dejar llevar la ventaja por encima de la decena (44-55).

En todo caso, la lucha se mantuvo viva, con problemas incluidos de faltas: Walter Tavares y Len ya tenían cuatro, como Devontae Cacok en los locales. Alonso dispuso una defensa en zona, pero lo primero que hizo su rival fue romperla con dos triples de Feliz (58-73).

Tavares, ante Hicks, el miércoles en Murcia.

Tavares, ante Hicks, el miércoles en Murcia.EFE

Forrest asumió la responsabilidad ofensiva ante la mediocre actuación de Dylan Ennis, David DeJulius, Sander Raieste y Toni Nakic. También Will Falk y Jonah Radebaugh aparecieron y replicaron sumando de tres en tres (64-73).

Feliz y Trey Lyles fueron factores determinantes en el último cuarto y también el rebote ofensivo, pero el UCAM no había dicho su última palabra. Ennis y DeJulius, con sendos triples, dejaron el 74-80 con tres minutos y medio aún por jugarse. Esa misma diferencia se repitió con el 76-82 y con el 78-84 pero Alberto Albade, con una penetración y un triple, lo sentenció.

El Madrid aprieta en defensa para ganar a domicilio al líder Hapoel

El Madrid aprieta en defensa para ganar a domicilio al líder Hapoel

Actualizado Martes, 25 noviembre 2025 - 21:40

El Real Madrid logró un meritorio triunfo en la pista del Hapoel de Tel Aviv, apoyado en una gran defensa que dejó al líder de la Euroliga en 74 puntos cuando promediaba 92.1 por noche. Tras su gris actuación ante el Zalgiris, Mario Hezonja (19 puntos, seis rebotes, tres robos) resurgió con una notable actuación en el primer cuarto y el tramo decisivo n que corregir acciones como un inexplicable triple postrero que pudo arrojar por la borda todo el trabajo previo.[Narración y estadísticas (74-75)]

La visita a Bulgaria, con el cansancio extra de haber tenido que aterrizar de madrugada en el día del partido, se antojaba como un punto de inflexión, la opción de espantar los malos augurios acumulados desde el arranque del curso.

Concentrados para frenar un sistema con tres hombres bajos en pista, tendencia de moda en la elite, el Madrid manejó ligeras ventajas durante el primer tiempo, limadas por el acierto israelí desde el perímetro (36-39, m.20). Hezonja había cerrado el primer cuarto con 11 puntos.

Aparición de Micic

Triples hubo también, ocho, durante los primeros siete minutos y medio de la segunda parte. El duelo exterior acabó en batalla nula al firmar cuatro por bando, pero en el montante global, con un Real Madrid diluido en la pintura por momentos, terminaron ganando los locales.

Sin embargo un parcial de 0-8, con bandeja de Andrés Feliz sobre la bocina de la media hora, sirvieron para que el susto de los de Dimitris Itoudis no se convirtiera en amenaza seria (58-60, m.30).

Parecía la oportunidad idónea para escaparse, pero les echó el lazo el talentoso Vasilije Micic, demostrando por qué cobra el sueldo más alto de la Euroliga. Bajo su dirección, encestando y asistiendo, se levantó el Hapoel (69-69, m.37).

Omnipresente Hezonja

Era un momento para los hombres importantes y, esta vez sí, Hezonja pidió paso. Primero punteó un rebote armando un contraataque exitoso; luego robó de manera impoluta para culminar en solitario con un mate; y, finalmente, capturó un rebote defensivo ante la presencia de dos contrarios.

El buen trabajo en aro propio obligó a agotar la posesión del Hapoel en su primer intento, por lo que todo seguía igual con 32 segundos por jugarse. Asumió el ataque Theo Maledon en un uno contra uno con Micic y erró, pero el rebote cayó de nuevo en manos de Hezonja.

Era la jugada que le hubiera consagrado como héroe de la noche, pero cerca estuvo de convertirse en villano al lanzar un triple que no tocaba, forzado y desde muy lejos, cuando solo había que aguantar la pelota. No entró y tuvo una opción más de ganar el anfitrión. El error de Micic otorgó el triunfo a los jugadores de Sergio Scariolo, que terminaron a medio camino entre la alegría y las reclamaciones a Hezonja.

El Madrid muerde el polvo ante el Maccabi víctima de sus errores y un triple postrero de Blatt

El Madrid muerde el polvo ante el Maccabi víctima de sus errores y un triple postrero de Blatt

Actualizado Miércoles, 22 octubre 2025 - 23:10

Una fatídica acumulación de errores precipitó la derrota del Real Madrid en Belgrado, donde los jugadores de Sergio Scariolo volvieron a ofrecer una versión muy alejada de la que busca su técnico. Un triple de Tamir Blatt y un fallo de Mario Hezonja en la última jugada decantaron la suerte de los blancos, lastrados por 17 pérdidas, un pobre porcentaje en tiros libres (69%) y los 40 puntos encajados en el segundo cuarto. [Narración y estadísticas (92-91)]

En la Sala Pionir de Belgrado, donde el eterno campeón israelí juega en el exilio desde hace dos años, el Madrid mostró graves carencias de concentración. Aún falta mucho para ensamblar una actuación colectiva convincente, pese a las buenas sensaciones que ayer dejó Trey Lyles, uno de los fichajes, autor de 16 puntos, 10 rebotes y tres asistencias. Hezonja, otro de los destacados, se equivocó en la ya citada acción decisiva, cuando buscó un lanzamiento a tablero en lugar de asistir a Usman Garuba, que podía anotar la canasta del triunfo sin oposición alguna.

Una segunda decepción consecutiva en la capital serbia, donde la pasada semana cayó ante el Estrella Roja, víctima de un calamitoso porcentaje desde el perímetro. No despega el Madrid lejos de su cancha, donde acumula cinco derrotas. De hecho, hasta ahora sólo ha podido tumbar a La Laguna Tenerife en las semifinales de la Supercopa.

Los triples de Walker IV

Tras un inspirado primer cuarto de Garuba, donde los blancos doblaron a su rival en rebotes, el Madrid fue castigado sin piedad por Lonnie Walker IV. El escolta estadounidense, que sonó en numerosas ocasiones como posible fichaje, castigó al vigente campeón de la ACB. Cinco triples sin fallo, incluido uno sobre la bocina, comandaron un escandaloso parcial de 40-21 en el segundo cuarto.

Las bajas por lesión de Sergio Llull, Andrés Feliz y Bruno Fernando no deben servir como excusa para esos minutos de zozobra. Al menos, el Madrid reencontró algunas sensaciones tras el descanso, bajo el liderazgo de Lyles y la muñeca de Hezonja. En el tramo decisivo, la quinta falta de Walter Tavares, por un bloqueo ilegal, auguró lo peor para los visitantes.

Quiso rebelarse Lyles, con un lanzamiento desde la esquina, que los árbitros redujeron a dos puntos tras la revisión. Facundo Campazzo asumió entonces la batuta, con un gran triple en transición y dos tiros libres que otorgaban al Madrid su primera ventaja desde el minuto 18 (89-91). El objetivo pasaba por evitar una canasta postrera, como la que anotó Saben Lee para ajusticiarles hace justo un año. Sin embargo, Blatt atinó con un asombroso triple desde nueve metros y Hezonja pecó de individualista.

Campazzo lidera otro triunfo ante Unicaja y deja al Real Madrid a un paso de la final

Campazzo lidera otro triunfo ante Unicaja y deja al Real Madrid a un paso de la final

Actualizado Viernes, 13 junio 2025 - 23:48

Después de una temporada muy discreta, donde incluso tuvo que ceder protagonismo en la rotación, Facundo Campazzo ha recuperado su mejor nivel al frente del Real Madrid. El argentino, autor de 18 puntos, lideró ayer el segundo triunfo frente a Unicaja en una noche decidida por la puntería de los blancos desde el perímetro (13 triples, con un 48% de acierto) y las 22 pérdidas del equipo de Ibon Navarro. [Narración y estadísticas (90-75)]

La 29ª victoria consecutiva en el Movistar Arena deja al Madrid a un paso de la final. Sus buenas sensaciones colectivas cuentan además con un refrendo estadístico, ya que jamás ningún equipo logró remontar un 0-2 adverso en semifinales. Con el mejor Campazzo a los mandos, el vigente campeón vuelve a parecer máximo favorito para reeditar título. Los bases de Unicaja, que dominaron a su antojo durante la final de Copa, no encuentran ahora un antídoto contra el Facu.

Dejando aparte el sangrante caso de Tyson Carter (-32 de su equipo con él ayer en pista), ni la intensidad defensiva de Alberto Díaz, ni la amenaza de Kendrick Perry en la otra canasta mermaron a Campazzo. Su contribución más decisiva llegó al inicio del tercer cuarto, con un gran triple seguido de una fulminante bandeja que abrían la primera ventaja por encima de la decena (53-41). En esos minutos de inspiración, el equipo Chus Mateo aún estiró el colchón hasta un 63-44 que parecía definitivo.

Hezonja y Garuba

Entonces apareció el espíritu de Unicaja, que ya mostró en el cruce de cuartos ante el Barça su capacidad para salir airoso de las situaciones más extremas. Los visitantes reaccionaron con un parcial de 4-20. A falta de siete minutos, con 67-64, Melvin Ejim desperdició un triple para restablecer la igualdad. Entonces llegó el momento de Mario Hezonja, autor de cinco puntos en minuto y medio y Usman Garuba, que acertó con el triple antes de negar la bandeja de Kerry con un formidable tapón.

Los tiros libres errados por Yankuba Sima, Nihad Djedovic y Tyson Pérez terminaron por desquiciar a Unicaja, que acabaría sufriendo los últimos coletazos de Campazzo, con un par de triples para el delirio de su afición. El domingo, el Martín Carpena acogerá el tercer capítulo de la serie (17:00 horas). Mientras, el Madrid ya puede presumir de sus 14 meses sin perder como local. Desde aquel 31 de marzo de 2024 suma ya la segunda mejor racha de la historia, sólo por detrás de los 33 triunfos encadenados por el Barcelona entre 2009 y 2010.

La amenaza Vezenkov: tres botes, tres nacionalidades y una cuenta pendiente con el Real Madrid

La amenaza Vezenkov: tres botes, tres nacionalidades y una cuenta pendiente con el Real Madrid

El lunes, cuando Kendrick Nunn fue elegido MVP de la temporada en Euroliga, hubo un cierto aire de sorpresa: todos los pronósticos apuntaban a que Sasha Vezenkov lograría, dos años después, su segundo galardón. Ni siquiera eso empaña el dominio absoluto del ala-pívot del Olympiacos, de vuelta a Europa tras su aventura, fallida como tantas otras, en la NBA. Contra él, que incluso rechazó un buen puñado de millones para regresar, busca antídoto a partir de este miércoles el Real Madrid en la eliminatoria de cuartos de final.

Para saber más

Sasha no ha cumplido 30 años pero ya es como si hubiera vivido varias carreras. Apenas un recuerdo lejano y casi olvidado es ya su paso por el Barça cuando todavía era una promesa, de 2015 a 2018. Con su zurda mortal, su versatilidad y su inteligencia baloncestística, se hizo todopoderoso en el Olympiacos hasta convertirse en el sucesor natural de Printezis. Si en 2023 ya resultó imparable, esta temporada ha confirmado su pujanza, tocando el cielo estadístico en enero ante el Bayern. Ese día asombró con 45 puntos, un impecable 10 de 10 en tiros de dos, ocho de 10 en triples, más siete rebotes para un histórico 52 de valoración. Y para todo eso sólo necesitó botar tres veces el balón en todo el partido.

Vezenkov lleva las canastas en los genes y en su pasaporte los rastros de sus orígenes. Nació en Nicosia (Chipre), donde su padre daba sus últimos coletazos como jugador. Sasho fue toda una leyenda del baloncesto búlgaro -amigo de Hristo Stoichkov-, ganando títulos a finales de los 80 con el Balkan Botevgrad del que ahora es presidente. También disputó tres Eurobasket como capitán de la selección que su hijo eligió después, porque Alexander tiene tres nacionalidades: es chipriota, búlgaro y griego. Y conexiones con los tres países. Su hermana, Mihaella, también ex jugadora, es la actual seleccionadora del equipo de la isla mediterránea que este verano acogerá la primera fase del Europeo. "Sasha creció en Chipre y aprendió a jugar al baloncesto allí", reivindicó hace unas semanas Andreas Mouzourides, presidente de la Federación chipriota, con la pretensión de que la estrella se uniera a su selección este verano.

En su carrera, Vezenkov -cuya novia es la internacional griega de waterpolo Nikoleta Eleftheriadou, también jugadora del Olympiacos- ha ganado casi todo, pero tiene dos espinas clavadas. Una, la de su paso sin gloria por los Sacramento Kings. Allí, el curso pasado, apenas disputó 42 partidos (5,4 puntos y 2,3 rebotes en 12 minutos de media), a pesar de que los californianos le habían firmado por tres temporadas y 20 millones de dólares. "Aprendí muchas cosas, pero no funcionó. Recuerdo a todos los buenos jugadores con los que me tuve que enfrentar, Lebron, Curry, era un sueño... Y todo lo que rodea la NBA, los viajes, los partidos, los pabellones, todo es increíble allí", reconocía en una reciente entrevista en Mundo Deportivo. Tras ser traspasado a los Raptors, acordó un despido por el que renunció a casi siete millones. Todo para volver al Olympiacos y corregir lo que dos años atrás no pudo por la canasta de Llull en Kaunas en el último segundo de la final.

Maldición

Vezenkov, que firmó por cinco temporadas con los del Pireo (por más de tres millones de euros cada una, uno de los contratos más altos de Europa), ha elevado aún más sus prestaciones en su retorno. Firma 20,2 puntos por partido (con casi un 39% de acierto desde el triple) y 24,5 de valoración. Un tormento para Chus Mateo, que cuenta con varias opciones para intentar detenerle, desde Eli Ndiaye (ya fue titular en la final de Kaunas) a Gaby Deck, Usman Garuba o el propio Mario Hezonja.

No será, claro, la única amenaza del mejor equipo de la temporada regular, un rival que juega "casi, casi de memoria" y al que el Madrid se enfrenta sin factor cancha. Al búlgaro le acompaña otro de vuelta de la NBA, Evan Fournier. Los gigantes Milutinov y Fall, el explosivo McKissic, el sobrio Walkup (es duda), el ex madridista Williams-Goss... Pero también una maldición. Nunca, desde que en la temporada 2016-2017 se instauró este formato en la Euroliga, algún campeón de la liga regular consiguió alzar el torneo en la Final Four.

Y también con la rivalidad contra el Madrid, ya uno de los clásicos de los últimos años. Contra los blancos perdieron el año pasado en semifinales en Berlín y en 2023 la final de Kaunas con el triple inolvidable de Llull. "No sé si estarán muy contentos con el enfrentamiento, porque el Madrid siempre les pone problemas", pronunciaba ayer Mateo.Un poco más allá, en los playoffs de 2009 triunfaron los del Pireo (ya estaba Llull por allí), como en la final de 2013 de Londres, la primera de Laso.

Hezonja odia a Sísifo

Hezonja odia a Sísifo

Actualizado Domingo, 20 abril 2025 - 20:36

Mario Hezonja no es un jugador cómodo. Ni para el rival por sus variadas herramientas técnicas, ni para su afición por su variable enfoque en los partidos, ni para el departamento de prensa del Real Madrid cuando está delante de un micro. En el partido pivotante del viernes de play-in quiso resurrección anticipada tras la muerte en vida contra París. Si quiere jugar al baloncesto, muy pocos jugadores en este convulso continente, por no decir ninguno, puede parar su rango profundo en el tiro, su velocidad y motricidad en transición terrestre o aérea o su suavidad al poste medio girándose hacia atrás donde no pueden puntearle ni molestarle.

Para saber más

El pasado verano, este dostrescuatro croata decidió unir su futuro deportivo a largo plazo con la casa blanca. No ha sido sencilla la liga regular para él: esa circunstancia contractual sumada a los pesados otoños de clubes como el suyo, donde los retos primaverales se ven tan lejanos. El mito de la maldición de Sísifo, subir por la cuesta la pesada piedra hasta para dejarla caer y empezar de nuevo. Un penar de meses en mitad de la clasificación de Euroliga con una plantilla liderada por Campazzo, Tavares y él. Con la vigilancia del pasajero del tiempo, Llull. Jerarquía suficiente para menos sufrimiento.

Ese tedio de acarrear el peso lo fue entreteniendo con algunas declaraciones altisonantes por lo directas que parecían. Queremos deportistas que hablen desde el corazón, pero si lo hacen, arrugamos el gesto... Donde sí hubo duda es en su porcentaje de tiro exterior, desplomado. Ha subido volumen de tiempo jugado, puntos, rebotes. Pero ha tirado peor de tres. Contra el Bayern su concentración fue ajustadísima. Pasó cuando había que hacerlo (el mejor Madrid del año invirtiendo la bola), lanzó con ritmo de pies y sin necesidad de tomar botes. Reboteó y defendió. Partido dominado. Ni siquiera le vimos acercarse a ningún árbitro, noticia.

El inolvidable agente Rust Cohle, del True Detective original, nos golpeaba afirmando que la conciencia humana fue un trágico paso en falso de la evolución. Nos volvimos demasiado conscientes de nosotros mismos. Hezonja creció en una familia con un padre exitoso en un deporte popular en Croacia. El mejor portero de waterpolo del país. Y el hijo ve el aro como una piscina olímpica desde niño. Y es muy consciente de ello. A veces parece que levita por encima de las aguas, por talento y por actitud. En otras detecta charcos, incluso pequeños.

Ahora el Madrid se enfrenta al favorito Olympiacos. Y él a Vezenkov, MVP (o casi). Sin ventaja de cancha. ¿Qué Hezonja veremos? Entre el sincericidio y la gloria hay un paso. Un Hezonja de perfil bajo fue el mejor escudero de Tavares en 2023, cuando su club más le necesitaba. Ahora también.

Los problemas del Real Madrid que deja en evidencia la Copa: la inconsistencia de los 'Brates', fichajes que no aportan y más derrotas de las tolerables

Los problemas del Real Madrid que deja en evidencia la Copa: la inconsistencia de los ‘Brates’, fichajes que no aportan y más derrotas de las tolerables

La temporada del Real Madrid está siendo un tobogán con demasiados descensos. Y no es costumbre. «Este escudo, esta camiseta, no te permite ir perdiendo tantos partidos», admitía Alberto Abalde hace unos días en este periódico, esperanzado sin embargo en que la Copa fuera el punto de inflexión de otras veces. Pero lo que parecía diseñado para ser el comienzo del despegue ha acabado resultando el peor de los desengaños.

Para saber más

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Restaban más de cinco minutos cuando Juan Carlos Sánchez, un manojo de nervios en el túnel que conducía a las entrañas del Gran Canaria Arena, tiró la toalla. No recordaba el directivo encargado de la sección de baloncesto blanca a su equipo barrido de tal forma en una final. Ante un rival completamente hechizado en los últimos tiempos, sí, pero que no deja de ser inferior en presupuesto y experiencia competitiva. Lo ocurrido en la final de Copa confirma una sospecha, los blancos no son lo que eran. Y mucho se van a tener que poner las pilas de aquí a final de temporada para que esto no sea el principio del fin de una era.

Están los resultados y luego están las sensaciones. El Madrid ha perdido los dos títulos en juego en lo que va de curso, Supercopa y Copa, ambos ante el Unicaja. Recuperó el liderato de la ACB recientemente, pero su paso por la Euroliga está siendo un calvario. En las ocho jornadas que restan deberá ganar la mayoría de los partidos para no meterse en un buen lío; ser cabeza de serie ya es una quimera y parece abocado al play in. La Final Four se antoja lejos y no hay tiempo que perder: dos terribles exámenes en unos días, el clásico en el Palacio y la visita al campeón Panathinaikos.

Los jugadores del Madrid, tras la derrota en la final de Copa.

Los jugadores del Madrid, tras la derrota en la final de Copa.Ángel Medina G.EFE

Serán pruebas de fuego y quien sabe si Chus Mateo se jugará un puesto que, a principios de diciembre, en la primera crisis, le tuvo más fuera que dentro del equipo. El técnico, que desde el comienzo mantiene un discurso apelando a la «paciencia» y destacando lo mucho que perdió su colectivo con los cambios de este verano («Es un año más complicado que otros y tenemos algún déficit más, pero hay que seguir intentando competir», volvió a pronunciar tras la derrota), tiene su parte de culpa y ahí están los errores en la final, la poca imaginación táctica para contrarrestar el ímpetu malagueño, el empeño en Musa y Hezonja...

El problema, claro está, se arrastra de la planificación. Los fichajes que llegaron no mejoraron a los que se fueron. Especialmente dañino fue el adiós tardío de Gerschon Yabusele rumbo a la NBA, pero se echa de menos el poderío de Vincent Poirier (clave en la Copa pasada del Carpena) como recambio de lujo para Tavares, y, cómo no, la magia de Sergio Rodríguez y la sabiduría competitiva única de Rudy Fernández.

Ni Ibaka, ni Andrés Feliz, ni Garuba ni mucho menos Rathan-Mayes, pese a la «paciencia» pedida, han dado el paso adelante necesario en estos meses. Algunos cumplen, otros ni aparecen y con el canadiense se tiró la toalla hasta desaparecer de las convocatorias. La excusa de los refuerzos tampoco vale, pues recientemente llegaron Dennis Smith Jr. (que tampoco contó para ninguno de los partidos de la Copa) y Bruno Fernando, un pívot cotizadísimo pero al que aún no se ha visto pleno.

Al Madrid, que evidentemente extraña a Gaby Deck, ya no le falta físico ni profundidad de plantilla. Le falta química y buen baloncesto. Ni Campazzo, pese a su empeño en la final, ni Tavares están como en sus momentos de dominio más altos, y los Brates no aportan la consistencia y el liderazgo que se les presume por calidad, contrato, experiencia y responsabilidad. Brillan, pero no parecen hacer ganar al equipo. La final fue sintomática para ambos. Musa, mostrando su desesperante dimisión cada vez que le llega un partido importante: no metió ni una canasta. Y Hezonja, al que durante todo el torneo se le vio tomando las riendas del colectivo, tanto en ascendencia como en juego, traicionado por esa cabeza tan especial: cruzado, fallón (uno de ocho en triples), individualista... Y desaparecido durante la entrega de trofeos.