La skater Rayssa Leal rompe el récord mundial de precocidad: dos medallas, dos Juegos Olímpicos y sólo 16 años

La skater Rayssa Leal rompe el récord mundial de precocidad: dos medallas, dos Juegos Olímpicos y sólo 16 años

Actualizado Lunes, 29 julio 2024 - 10:46

La brasileña Rayssa Leal hizo historia este domingo en París. Con sólo 16 años, logró el bronce en el skateboarding, modalidad de calle, y se convirtió en la deportista más joven en ganar dos medallas en dos ediciones diferentes de unos Juegos Olímpicos, ya que en Tokio en 2021, cuando apenas tenía 13 años, se alzó con la plata.

Pero, tras cumplir con los deberes deportivos, este prodigio mundial de precocidad asegura que no va a poder alargarse mucho en la celebración porque tiene tarea pendiente en el calendario: en agosto regresa a sus clases de instituto.

Natural de Imperatriz, una ciudad del estado de Maranhao (uno de los más humildes de Brasil), Rayssa conserva la naturalidad y la insolencia de una adolescente de 16 años. Por eso, cuando fue cuestionada sobre qué hará estas próximas semanas, respondió: "Claro que lo voy a celebrar, pero ya en agosto tengo que volver a las clases, ¿por qué me has hecho esa pregunta?".

Muy nerviosa en la final femenina, fue a remolque toda la competición, hasta que en el truco final se sacó de la manga una virguería que la aupó in extremis al tercer lugar.

"Fue, sin duda, el campeonato en el que estuve más nerviosa. Ya sabía todo lo que tenía que hacer, lo había entrenado, pero terminé equivocándome en dos movimientos sencillos", constató la brasileña.

A pesar de ello rompió un récord mundial de precocidad que estaba en manos de la saltadora de trampolín estadounidense Dorothy Poynton-Hill en Amsterdam-1928 y Los Ángeles-1932. Rayssa se puso dos medallas en dos diferentes ediciones (Tokio-2021, una plata y el bronce de hoy) con solo 16 años.

Con una cruz de cristo colgada en su cuello y varios pendientes en sus orejas, reconoció que los tres años que pasaron desde Tokio a París tuvo que crecer, no solo físicamente (unos 10 centímetros), sino mentalmente, al ser consciente más de la presión.

"En un año entendí el precio de una medalla olímpica. Me estuve exigiendo más de la cuenta al darme cuenta de lo que son unos Juegos, pero al final todo fue bien", detalló.

Fadinha, apodo con el que se la conoce por el tutú de hada que usaba cuando se viralizó un vídeo de ella haciendo una virguería en skate con solo 7 años, desveló lo que hizo en la pista en los peores momentos que pasó hoy, cuando no sabía si su puntuación iba a ser suficiente para el podio.

"Me puse en los auriculares Amor Puro, de Djavan, Mudar para quê, de Os Nonatos y músicas de Zezé di Camargo y Luciano", señaló, mientras mostraba la playlist en su teléfono móvil.

¿Un consejo de Rayssa para los numerosos jóvenes brasileños que pasan dificultades sociales y económicas? "Independientemente de si quieres seguir una carrera deportista o profesional lo mejor es tener la capacidad de soñar y darlo todo".

En una pista de La Concordia que se asemejó a un mini-Maracaná por los miles de hinchas brasileños en las gradas, Fadinha aseguró sentirse "en casa".

"Parece que estaba en Río de Janeiro, en la semifinal tuve un poco de presión, no de la mala, pero presión porque quería que todos los que estaban aquí lo celebrasen por todo lo alto", concluyó.

Surf: Nadia Erostarbe, la única superviviente, tras las eliminaciones de Criere y González Extabarri

Surf: Nadia Erostarbe, la única superviviente, tras las eliminaciones de Criere y González Extabarri

Actualizado Lunes, 29 julio 2024 - 10:25

Nadia Erostarbe mantiene viva la esperanza del surf español de pelear por las medallas en los Juegos Olímpicos de París, que cumplió este domingo la segunda ronda en Teahupo'o, Tahiti.

Erostarbe es la única surfista de España en la tercera ronda de los juegos, en donde medirá este lunes por el boleto a los cuartos de final a la representante de Japón, Shino Matsuda.

La surfista, de 24 años y campeona de Europa juvenil en 2018, tuvo un gran desempeño en la primera ronda, en donde finalizó con un puntaje total de 13.83, en donde su mejor ola fue 8.33.

La rival de Erostarbe logró definir su pase a la tercera ronda, al ganar este domingo su heat en la segunda ronda, con una faena de 9.77 (7.67+2.10).

En esta misma ronda, Janire González Etxabarri, de 19 años y que compite en sus primeros Juegos Olímpicos, no logró avanzar a la tercera ronda, al caer contra la israelí Anat Lelior (11.00). González Etxabarri finalizó su heat clasificatorio con 2.80.

Entre los hombres, Andy Criere no pudo sellar su pase a la tercera ronda, al caer frente al mexicano Alan Cleland (15.17). Criere, dos veces campeón de España, ganador de etapas mundiales y que se ganó el puesto olímpico en Puerto Rico, finalizó su jornada con un total de 4.43 (2.50+1.93)

La nueva fe del ‘Profeta’ Reyes Pla: “Ahora estoy con Alá”

Actualizado Domingo, 28 julio 2024 - 23:59

El éxtasis acaba de suceder en el París Norte Arena, un pabellón efímero para los Juegos construido en el Centro de Exposiciones de Villepinte. El francés Traoré ha ganado su pelea y se apaga poco a poco el fervor del «Allez les Bleus» cuando, con calzón rojo y paso firme, emerge Enmanuel Reyes Pla. Rafael Lozano, del que le separan unos llamativos 41 centímetros, imparte las últimas instrucciones mirando hacia arriba y el Profeta acude a su rincón antes de que suene la campana. Agacha la cabeza, levanta sus manos hacia el rostro y pronuncia: «Allahu akbar».

Para saber más

Inolvidable el cubano de La Habana, por su boxeo atildado y feroz a la vez, y también por su provocativa locuacidad. Hace tres años dejó estampas para el recuerdo en el Kokukigan Arena de Tokio, cuando perdió el combate por la medalla con su compatriota Julio César la Cruz, la 'Sombra'. Con polémica incluida. El «voy a arrancar cabezas» sigue siendo su lema, pero, entonces, algo cambió. Y no sólo en su forma de pelear. «Ahora estoy con Alá», dice en conversación con EL MUNDO tras pasar por encima del chino Han en octavos. El jueves, al mediodía, peleará con el belga Victor Schelstraete en cuartos: un triunfo asegura medalla.

Tokio fue algo más que la primera experiencia olímpica para ese gigante llegado a España tras peripecias de película. Al reclamo de su familia, afincada en La Coruña, y con el bloqueo que suponía a su carrera pugilística la competencia con Erislandy Savón, bronce en Río, inició un viaje con destino incierto en 2016. Enmanuel se encontró con un escollo burocrático en Moscú para poder ingresar en la UE. Con miedo a ser detenido por no tener los papeles en regla, pasó cuatro meses encerrado en un piso junto a su primo.

Reyes Pla, en acción contra el chino Han.

Reyes Pla, en acción contra el chino Han.MOHD RASFANAFP

Cuando logró salir viajó a Austria, donde solicitó asilo político y estuvo dos meses internado en un centro de refugiados. Después, camino hacia España, fue detenido en Alemania cuando intentaba pasar la frontera con Francia. Las autoridades germanas lo enviaron a un centro de reclusión para migrantes, donde pasó un tiempo antes de que lo mandaran de vuelta a Austria. Finalmente decidió arriesgar y tomar un vuelo directo a Barcelona. Al fin pudo reunirse con su familia en el verano de 2017. «Meses brincando por fronteras», encajando los golpes de la vida, viendo como su prometedora carrera pasaba por delante.

En el ring, de la mano del equipo español tras obtener la nacionalidad, se reencontró. Pero faltaba algo que llenara el vacío al que siguió su desengaño olímpico. «Me convertí por mis amigos. Y por lo que pasó en Tokio. Fue la clave. Ahora estoy con Alá. Él es que el me da el triunfo, el que siempre me está apoyando. Con Él va a salir la victoria», explica aún sudoroso.

"Me ha dado paz y tranquilidad"

Sus amigos son sus compañeros Ayoub Ghadfa, peso pesado marbellí que hoy compite (21:52) en primera ronda. Y Gazi Khalidov, el niño refugiado del Daguestán que se quedó a las puertas de París. Con ellos comparte vida, aficiones y rezos, el Ramadán y las visitas a la mezquita. Incluso en La Habana, donde estuvieron hace unos meses. «Claro que hay mezquitas allí. Yo era cristiano por mi abuela, que fue la que me inculcó esa religión. Decidí cambiarme al islam. Creo que es algo que está más acorde conmigo. Me ha dado paz y tranquilidad. Y doy gracias a dios», añade.

En lo deportivo, Reyes Pla sigue siendo el mismo. "Él tiene su boxeo. Ya tiene más experiencia y sabe que no puede dejar nada para última hora. Porque se escapa, como le pasó con Julio La Cruz, que estuvo ahí, ahí... y se contagió de las filigranas que hacía el otro", reconoce Rafael Lozano, el Balita, seleccionador nacional. Y, a continuación, le toca el turno al Profeta, que por momentos recuerda en la verborrea y la provocación a Muhammad Ali. "Vengo a por el oro. El rival soy yo. No me preocupan los demás. El que salga, a arrancarle la cabeza", lanza.

"Venimos al 1.000 por 1.000. Esta vez no vamos a dar la opción de que los árbitros tomen decisiones, vamos a ir a todo, dando palos, como siempre ha hecho el Profeta", sigue en tercera persona. "Vengo trabajando desde los seis años, esta es la cumbre de mi carrera, estoy en la mejor forma. Así que la medalla de oro va a llegar", no para. Y cierra, con guiño tenístico: "Que la gente esté atenta, el boxeo va a dar una sorpresa y va a ser en Roland Garros, donde Rafa Nadal ha ganado muchas copas. Va a ser ahí y nos haremos la foto con él y Carlos Alcaraz".

La reivindicación de Álex Dujshebaev y todo el balonmano: “En otro país tendríamos más repercusión”

Actualizado Domingo, 28 julio 2024 - 23:42

Hace tres años, Álex Dujshebaev salía del pabellón Yoyogi Kyogi-jo de Tokio con un bronce en el cuello, dolores por todo el cuerpo y poca energía para celebrar su éxito. Estaba reventado. En los últimos Juegos Olímpicos de la generación dorada del balonmano español -Raúl Entrerríos, Viran Morros, Julen Aguinagalde, Gedeón Guardiola...- había que ganar una medalla y la ganaron, aunque por el camino se dejaron el físico. «Tuvimos bajas y se juega un partido cada dos días, pero ojalá también me vaya destrozado de París», comenta Dujshebaev, que en estos Juegos está en otra situación.

De ser el joven de un equipo de veteranos a ser el líder de un grupo de chavales. La renovación de la selección llegó y ahora, a sus 31 años, Dujshebaev es de los mayores. Después de la victoria en el debut, este lunes ante Suecia (16.00 horas) y luego ante Japón, Alemania y Croacia se jugarán los cuartos de final. Encontrarse con un buen rival será clave para optar a la quinta medalla olímpico del balonmano masculino español.

¿Cuándo 'aterriza' uno en unos Juegos Olímpicos?
En el primer partido. Los días previos andas un poco despistado, es verdad, conociendo la Villa, saludando a otros deportistas, pero a nosotros nos tocó debutar a las 9.00 del primer día, así que se acabó rápido la fiesta. Igualmente, anteayer estuve hablando un rato con Nadal y Alcaraz y fue un placer, me impresionó lo cercanos que son.
En su casa ya hay un oro olímpico, aunque no es suyo, es de su padre Talant, campeón en Barcelona 1992 con el equipo unificado. ¿Cuántas veces le ha hablado de ello?
Algunas veces, algunas. En los Juegos de Barcelona 1992 justo mi madre estaba embarazada de mí y nací esa Navidad, así que de alguna manera también lo viví (Risas). La verdad es que mi padre, siempre que habla del oro olímpico, habla del orgullo que sintió, no de cómo jugaron. Un oro olímpico es una hazaña que perdura, a lo que todo el mundo aspira, tiene otro nivel de relevancia respecto a un Mundial o un Europeo.
¿Ha visto aquella final?
Entera nunca. Creo que tenemos un VHS, pero no tengo aparato. He visto un resumen que hay en Youtube y algunas acciones sueltas.

Aaron FavilaAP

En aquella época el balonmano llenaba pabellones en España.
Obviamente era otra época. El bajón de la liga Asobal ha repercutido, ha quitado interés al balonmano, pero no sólo es eso: otros deportes han ido cogiendo relevancia, no nos hemos modernizado. Hay gente que me para por la calle y me recuerda cosas de mi padre y su generación. Es un orgullo, pero desde entonces España ha conseguido muchas cosas.

"Notas la diferencia con otros deportes"

Es considerado uno de los mejores del mundo, si no el mejor. En aquella época sería bastante famoso.
La verdad es que hay veces que notas la diferencia con otros deportes. La atención que recibimos cuando conseguimos alguna medalla, lo que se te conoce por la calle... No me quejo, la verdad, notamos el apoyo del público, pero si estuviéramos en otro país la repercusión sería más grande. La situación en España es la que es y sólo nos queda intentar ayudar, hacer lo que podamos.
También es bastante tímido.
Sí, es verdad, soy reservado, no me gusta entrar en polémicas y menos hacerlo en público. No quiero que hablen de mí por algo negativo, por eso en redes sociales intento ir con cuidado. Ahora estoy haciendo unos vídeos de la Villa y hay gente que los sigue, pero básicamente hablo de los partidos que juego. Hay deportistas más controvertidos, que llaman más la atención, pero eso no va conmigo.
Le puede pedir consejo a los chavales del equipo de cómo triunfar en redes. Ahora ya es un veterano.
(Risas) Es ley de vida. Antes era el primero en todo, no perdía ni una carrera en los entrenamientos y ahora me empiezan a adelantar los más jóvenes. Es lo que toca. Por suerte durante muchos años aprendí de los veteranos, de Raúl [Entrerríos], de [Joan] Cañellas, cómo medir los esfuerzos. En los Juegos de Tokio, por ejemplo, algunos no estaban en su mejor momento físico, pero se conocían tan bien que daban el 100% en el momento adecuado. Ahora tenemos un equipo más joven y más energía, pero también menos conocimientos de ese tipo. Es lo normal.
Con Jordi Ribera siempre hay minutos para todos, pero en las últimas jugadas el balón siempre está en sus manos. ¿Entrena esos lanzamientos en el minuto final?
No, no, es muy complicado entrenarlo, hay que sentir el momento. Lo digo siempre: yo asumo esa responsabilidad porque el cuerpo técnico y mis compañeros me dan esa confianza. Estoy cómodo en ese papel porque ellos me apoyan. Si no fuera así surgirían las dudas y me costaría más jugármela.

Fran Garrigós: “Del judo no se puede vivir”

Actualizado Domingo, 28 julio 2024 - 22:56

«Pues la noche fatal, fatal. No he dormido nada. Entre la emoción, la tensión acumulada y la cafeína... Yo creo que me meto ya en la cama hasta mañana», cuenta con media sonrisa un chico normal de Móstoles que el sábado abrió el telediario. Porque a Fran Garrigós, que ya era campeón del mundo, el bronce en París, la primera medalla del equipo español, le cambia la vida. Y aún así, como estaba previsto, se irá a Tailandia de vacaciones con su novia, Ana, con la que le hubiera gustado compartir la experiencia olímpica, judoca ella también.

Para saber más

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¿Cuántos medallistas olímpicos hay en Móstoles?
Pues no lo sé. El skater Danny León, que está aquí en París, es también de allí. Pero tampoco sé de más. Lo mismo hasta me ponen el nombre a una calle o un pabellón. Veremos a ver qué pasa.
¿Cuál ha sido la felicitación que más le ha emocionado?
Las de los grandes deportistas. Nadal, Alcaraz, Gasol... Es un honor.
¿Qué le fastidia a un chico de su edad más allá del judo?
Pues eso, que no se hable tanto de deportes que no son tan mediáticos. Que eso sólo ocurra durante los Juegos Olímpicos. Al final, sólo se habla siempre fútbol. O de baloncesto.
¿Cómo surgió lo de formar parte del Ejército del Aire?
Me comentaron si me apetecía participar con ellos en las competiciones. Y yo encantado. Soy sargento reservista, hice una formación de 15 días en Torrejón. No era algo que estuviera en mis planes, pero bueno, siempre que se pueda competir y representar a tu país es bueno. Un orgullo.
Margarita Robles, Ministra de Defensa, recibe a Fran  Garrigós, el pasado mes de junio.

Margarita Robles, Ministra de Defensa, recibe a Fran Garrigós, el pasado mes de junio.EFE

¿Su padre, Paco, trabajaba en la construcción?
Cuando hubo la crisis de 2008 lo dejó. Y ahora se dedica a otras cosas. Para mi familia ha sido un momento muy bonito. Subir a a ese podio y ver que que estaban ahí...
¿Esta medalla supone un desahogo económico?
Sí, es muy importante en eso también. Mis padres nos han enseñado a toda la familia que si trabajas por tus sueños, es posible que puedas cumplirlos. Nos han enseñado a trabajar todos los días, a intentar ser mejores cada vez. Yo estudié INEF. Al final el judo no te da para vivir, necesitas tener una salida al mundo laboral, estar lo mejor preparado posible.
Pierde la semifinal y en un rato se sobrepone en el combate por el bronce. Esa es la lección.
Sí. Perdí esa semifinal, podíamos estar luchando por el oro. No sabes nunca cuándo vas a volver a estar en los Juegos Olímpicos y menos luchando por un bronce. Lo di todo después.
Ana (Pérez Box), su novia, no pudo clasificarse para París.
Ella es un pilar fundamental en mi vida. Está ahí todos los días, ayudando, apoyándome. Ella confía más en mí que yo mismo. No es la forma en la que me hubiese gustado estar en estos Juegos Olímpicos. Me hubiese gustado que ella también pudiese competir. Pero tenerla aquí a mi lado al terminar el combate fue muy especial.
¿Dónde estaría Fran si no fuera por el judo?
Es que no me imagino la vida sin el judo. Es todo, desde que me levanto hasta que me acuesto. El día que no voy a entrenar o cuando llevo mucho tiempo de vacaciones, estoy deseando volver. Incluso vuelvo antes de tiempo, casi siempre.
La "maldita puerta 2" que amargó el último slalom olímpico de Maialen Chourraut: "No sé qué tenía, no lo entiendo"

La “maldita puerta 2” que amargó el último slalom olímpico de Maialen Chourraut: “No sé qué tenía, no lo entiendo”

Y en la última pregunta, Maialen Chourraut se rompió. A sus 41 años, en la que probablemente fue su última bajada en slalom en unos Juegos Olímpicos, tocó una puerta, "la maldita puerta 2", acabó última y pese a ello se animó para aguantar el tipo ante las cámaras y los micrófonos. Si tan serena mantuvo en todas sus victorias, su bronce en Londres 2012, su oro en Río 2016 y su plata en Tokio 2020, ¿Por qué no hacerlo en la derrota?

Durante más de media hora, desde que se bajó del kayak hasta que se marchó a los vestuarios, Chourraut sonrío para agradecer a todos los que le ayudaron, celebrar la notable presencia de público en las gradas e incluso elogiar la belleza del canal de Vaires-Sur-Marne, al este de París, cerca de Disneyland. "He vivido esta experiencia gracias a muchísimas personas que dan lo mejor para que yo esté aquí. No he sido capaz de poner la guinda al pastel y con eso me tengo que ir, pero estoy emocionada por toda la afición que ahí aquí, por haber competido en este canal tan bonito y volver a vivir la experiencia de unos Juegos", repitió y repitió, pero en la última pregunta, Chourraut se rompió.

Su hijastro de 23 años, Pau Echaniz, hijo de su marido y entrenador Xabi, compite martes y miércoles en su misma especialidad y al ser preguntada por sus opciones de medalla, se le enrojecieron los ojos y empezó a llorar. "Le deseo lo mejor. Estoy deseando verle en el agua, al pobre le ha tocado sufrir hoy conmigo...", comentó y su discurso se perdió.

Un paso imposible

Demasiado había contenido la decepción sufrida al perder la oportunidad, seguramente la última. A sus 41 años, aunque no se retirará todavía y aunque el próximo viernes disputará la nueva modalidad cross, Chourraut sabía que ya no volverá a vivir la emoción olímpica del K1, su prueba, y eso se notaba. "Estar aquí era un regalo que nos había hecho la vida, ya era suficiente, pero una vez aquí quieres hacerlo mejor. Ha sido una oportunidad perdida y, bueno, ahí se ha quedado", resumía el técnico Xabi Etxaniz que maldecía la puerta 2. "¡La maldita puerta 2!", gritaba.

Desde el día anterior, en las primeras rondas, Chourraut se enredó con la segunda puerta de las 25 que componía en el circuito y cada vez que pasaba por allí, un error, otro error, un error. En los entrenamientos practicó todas las trazadas posibles, buscó soluciones, estudié los detalles del movimiento del agua, pero igualmente esa puerta le amargó los Juegos Olímpicos. En las semifinales un fallo casi le cuesta el pase a la final y en el momento decisivo, un toque con la cabeza, el palo que se va por el otro lado y 50 puntos de castigo, la penalización máxima.

"No me salía, no me salía. A todo el mundo le salía y parecía que era sencilla, pero a mí no me salía, no sé qué pasaba. En algunos momentos parecía que ya la tenía, sabía lo que tenía que hacer, pero nada. Antes de la puerta miraba para abajo y el agua me afectaba mucho en la cola de la piragua y no sé por qué no encontraba la solución", analizaba Chourraut, que en ningún momento se despidió.

De retirada, nada

"No lo he vivido como mi retirada. Seguramente no podré volver a unos Juegos, pero el viernes tengo la prueba de cross y después ya veré qué haré", aseguraba la palista que después de los Juegos de Tokio 2020 pensaba en dejarlo, no lo hizo, y ahora disfruta el doble. De ahí que ahora vaya «día a día». En este ciclo olímpico se agudizó una lesión en el hombro izquierdo, tuvo que pasar por el quirófano y con su edad y su palmarés la rehabilitación parecía un tormento innecesario. Pero Chourraut encontró dos motivaciones para pelear este domingo cerca de París.

En primer lugar, la posibilidad de compartir unos Juegos con su hijastro Pau, de ahí su emoción, y en segundo lugar, la opción de disputar esa prueba de cross, que puede acabar en su cuarta medalla olímpica y, sobre todo, en un disfrute. Porque son carreras eliminatorias de cuatro palistas que bajan juntas por el canal y normalmente hay de todo, vuelcos, golpes... "Es como humor amarillo, divertidísimo", describía Etxaniz, aunque antes de poner gozárselo, Chourraut deberá rahacerse después de haberse roto.

Los organizadores de los Juegos Olímpicos de París se disculpan por la escena de la inauguración que recordó a 'La Última Cena'

Los organizadores de los Juegos Olímpicos de París se disculpan por la escena de la inauguración que recordó a ‘La Última Cena’

Actualizado Domingo, 28 julio 2024 - 18:11

Los organizadores de los Juegos Olímpicos de París se disculparon este domingo con cualquiera que se haya sentido ofendido por una escena que para muchos evocó a 'La Última Cena', de Leonardo da Vinci, durante la glamurosa ceremonia de inauguración.

La pintura de Da Vinci representa el momento en que Jesucristo declaró que un apóstol lo traicionaría. La escena durante la ceremonia del viernes presentó a la DJ y productora Barbara Butch, un icono LGBTQ+, flanqueada por artistas drag y bailarines.

Los conservadores religiosos de todo el mundo condenaron el segmento, y la conferencia de obispos de la Iglesia Católica francesa deploró las "escenas de burla" para el cristianismo, un sentimiento del que hizo eco la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zajarova. La Comunión Anglicana en Egipto expresó su "profundo pesar" y dijo que la ceremonia podría hacer que el COI "pierda su identidad deportiva distintiva y su mensaje humanitario".

El director artístico de la ceremonia, Thomas Jolly, había dicho que el objetivo era celebrar la diversidad y rendir homenaje a la fiesta y la gastronomía francesa.

La portavoz de París 2024, Anne Descamps, fue consultada sobre las protestas durante una conferencia de prensa del Comité Olímpico Internacional el domingo.

"Claramente, nunca hubo la intención de mostrar falta de respeto a ningún grupo religioso. Al contrario, creo que (con) Thomas Jolly, realmente intentamos celebrar la tolerancia comunitaria", dijo Descamps. "Al observar el resultado de las encuestas, creemos que este objetivo se logró. Si la gente se ha sentido ofendida, por supuesto, lo lamentamos mucho, mucho".

Jolly explicó sus intenciones a The Associated Press después de la ceremonia. "Mi deseo no es ser subversivo, ni burlarme ni escandalizar", dijo Jolly. "Sobre todo, quería enviar un mensaje de amor, un mensaje de inclusión y para nada dividir".

París se derrite ante Biles en su regreso: "Es como ver a Taylor Swift en concierto"

París se derrite ante Biles en su regreso: “Es como ver a Taylor Swift en concierto”

Ni siquiera había entrado aún en el estadio. Estaba con la chaqueta de entrenamiento puesta, sentada, esperando a que dieran la orden al equipo para acceder. Seria, llevaba la pierna izquierda vendada, pues había sufrido molestias. Cuando su imagen se proyectó en las pantallas, comenzó la ovación, la primera de muchas, a Simone Biles. Cuando entró, el estadio retumbó. Ella lo agradeció, abriendo su sonrisa poderosa y saludando con la mano. El gesto fue recibido con otra aclamación aún mayor.

La mejor gimnasta de todos los tiempos ha vuelto por todo lo alto al pabellón olímpico, tres años después de su retirada en los Juegos de Tokio por problemas de salud mental. Su retorno generaba mucha expectación y Biles ya marcha por delante en la general individual, en barra, en suelo y en salto, y solo en las asimétricas, el único aparato en el que nunca ha ganado una medalla olímpica, fue superada por varias rivales.

Su metro 42 centímetros explosivos y su sonrisa radiante tienen un efecto imán. Las cámaras siguen todos sus movimientos, cada gesto es aclamado e interpretado. Si está seria o sonríe. No llevo el moño perfectamente recogido, como sus compañeras, sino desordenado. Se recoloca las horquillas antes de comenzar. Arranca en la barra, el mismo aparato donde acabó su experiencia olímpica en Tokio.

"Es impresionante haber podido estar aquí y ver la vuelta de la mejor atleta de todos los tiempos", dice Joe, que ha venido desde San Francisco exclusivamente para ver el retorno de la americana en París. "Es curioso, porque es diminuta, pero es poderosa, es una auténtica diosa", señala su mujer.

Biles entró al estadio con su maillot radiante y su coleta desordenada, hizo sus marcas en la barra antes de la competición y saludó a la grada. La atracción es tal que eclipsa al resto: Cuando ella entrenaba en la barra y la atleta del equipo italiano estaba realizando su prueba de suelo, a quien aplaudía el público era a Biles. "Ha sido un espectáculo. Es como ver a Taylor Swift en concierto", dice Laure, una francesa que viene a verla con su hija, ambas con la cara pintada con los colores de la bandera francesa.

Tom Cruise (derecha) viendo a Biles este domingo en París.

Tom Cruise (derecha) viendo a Biles este domingo en París.EFE

En el estadio, además de la estrella Biles, había otras que querían ver su regreso al olimpo. Estaban Tom Cruise, Jessica Chastain, Ariana Grande, Snoop Dogg o Anna Wintour, la directora de Vogue. "La he seguido desde siempre. Era un sueño para mí poder verla en estos Juegos, me quedé muy triste cuando se retiró en Japón", explica Julia, que ha venido desde Kentucky con su marido y sus hijas para ver a la gimnasta.

En el ejercicio de suelo, danzó en el aire al ritmo de Taylor Swift. Las asimétricas es el único aparato en el que Biles no tiene medalla. Era el último en la rotación: Biles entró y realizó sus piruetas con seguridad. Al acabar su ejercicio se giró y miró a la grada, llena de banderas de EEUU, luego levantó los brazos y sonrió. El público tronó. Se abrazó a sus compañeras y a su entrenadora, la francesa Cecile Landi.

Una legión de medios americanos la seguía al irse al vestuario. Su entrenadora salió a hablar y los periodistas se agolparon. Justo al lado, una de las gimnastas chinas que acababa de competir hacía declaraciones a dos o tres periodistas, pero la legión no estaba con la atleta, sino escuchando lo que tenía que decir Cecile Landi.

La gimnasta Simone Biles, tras realizar su ejercicio en barra este domingo

La gimnasta Simone Biles, tras realizar su ejercicio en barra este domingoCharlie RiedelAP

"No puedo expresarlo (la alegría), estoy muy orgullosa de ella, de lo que ha pasado y de lo que está mostrando al mundo que es capaz de hacer", señaló. Biles no dará ninguna rueda de prensa hasta que no acaben las competiciones.

La atleta se retiró en los Juegos de Tokio en 2021 por problemas de salud mental. Al hablar abiertamente sobre el tema ha visibilizado este problema en los deportistas. Tras un tiempo de pausa, retomó los entrenamientos y volvió en el Mundial de 2023 de Bélgica, donde ganó cuatro oros.

En total, tiene 37 medallas (entre Mundiales y Juegos) y podría sumar seis más en las pruebas por equipos del martes, el concurso general individual del jueves y en las finales, el 3, 4 y 5 de agosto. Además, Biles, que tiene cinco movimientos propios, busca en París sumar un sexto con su nombre, esta vez en las asimétricas, ese aparato donde aún no ha conseguido la gloria.

Baloncesto: Una heroicidad de Leo Rodríguez para la asombrosa remontada de España ante las gigantes chinas

Actualizado Domingo, 28 julio 2024 - 16:25

Acostumbradas a las hazañas, la selección femenina lo volvió a hacer. A falta de 25 segundos, como golpearse contra un muro, las jugadoras de Miguel Méndez lo tenían imposible, cinco abajo antes las gigantes chinas, favoritas a medalla olímpica, actuales subcampeonas del mundo. Cualquiera hubiera pensado en lo siguiente. No ellas. Primero Queralt Casas con un improbable dos más uno y después, más difícil todavía, Leo Rodríguez con un triple con falta (falló el tiro libre después). En la prórroga, evidentemente, ya nada las iba a detener.

No puede abrir mejor sus Juegos España que con esta remontada, la que le despeja el camino a cuartos con todavía dos partidos de la primera fase por jugar (Puerto Rico y Serbia). Así lo reflejaban sus sonrisas con el bocinazo final, un triunfo para espantar males. Porque nada ha sido sencillo para ellas. La grave lesión de Raquel Carrera, la de Silvia Domínguez después, las molestias que impiden participar a María Conde. Sin tres pilares pero sin miedos.

Fue toda la batalla una agonía, porque enfrente había talento y, sobre todo, centímetros. Xu Han es la jugadora más alta del torneo, 2,05. Yueru Li, 2,00. Fue una pesadilla (31 puntos, 15 rebotes), pero ni eso acaba con la competitividad española, que forzó la máquina con su energía (23 pérdidas rivales), se entregó a la calidad de Megan Gustafson (29 puntos) y no perdió la fe. Y, además, tuvo a sus propias heroínas.

A falta de 27 segundos, Liwei Yang erró su segundo tiro libre. Queralt Casas atrapó el rebote y corrió la cancha con celeridad. Cinco segundos después había anotado, también el tiro libre posterior (73-75). Ella fue la primera protagonista. Pero lo mejor estaba por llegar.

Leo Rodriguez celebra la victoria.

Leo Rodriguez celebra la victoria.Michael ConroyAP

A punto estuvo de robar España, y con 15 segundos por jugar, Laura Gil cometió falta. Meng Li sólo acertó con uno y llegó el turno de Leo Rodríguez, un triple para el recuerdo, para el éxtasis no culminado cuando erró desde el 4,70. Acabó con 25 puntos.

Pero la selección ya era un ola imparable, y no iba a perdonar en la prórroga. Ahí, dos triples de María Araujo y todo el despliegue de Gustafson para un impresionante triunfo y medio billete hacia los cuartos de final en París.

Voley Playa: Liliana Fernández y Paula Soria se estrenan en los Juegos con una victoria ante Italia

Voley Playa: Liliana Fernández y Paula Soria se estrenan en los Juegos con una victoria ante Italia

Actualizado Domingo, 28 julio 2024 - 14:35

Nuevo debut con victoria para la delegación española. Liliana Fernández (Benidorm, 37 años) y Paula Soria (Orihuela, 31 años), pareja en voley playa, se han llevado la victoria en su debut en el los Juegos Olímpicos ante las italianas Marta Menegatti y Valentina Gottardi por 24-22, 9-21 y 16-14.

En un encuentro muy disputado desde el inicio, la pareja española comenzó muy sólida, con un gran bloqueo de Fernández. Aun así, las italianas pronto cogerían el ritmo para ponerse por delante, pero una serie de errores en los servicios permitió a las valencianas equilibrar de nuevo el marcador. Una buena defensa y varios bloqueos espectaculares de Soria impidieron a la pareja italiana cerrar el primer set y todo se quedó con un ajustado 22- 22 en el luminoso. La balanza podía caer de cualquier lado, pero un error de las italianas lo aprovechó España para llevarse finalmente la primera manga por un 24-22.

El segundo set comenzó de nuevo con ventaja para Italia, que pronto se situó con un parcial 19-8. Con todo de cara, bastó con un saque de Menegatti para igualar de nuevo el encuentro (21-9).

Un regalo al sacrificio

Todo se decidía en el último parcial, que comenzaría muy disputado ambos países. Con empate a 12 en el marcador, Fernández puso por delante a España con un decisivo remate. Solo quedaba entonces cerrar el partido con un preciso toque y un buen saque que la pareja italiana no pudo defender.

Tras la victoria y en lo que son sus cuartos Juegos Olímpicos, Liliana Fernández ha declarado que no quería retirarse de competición sin ver a su compañera competir en París. "Estoy muy feliz por Paula y por mí. Este es un regalo al sacrificio de estos últimos años. No me quería retirar sin que Paula viviera esto, y hoy cumplimos ese sueño juntas", ha afirmado.

Además, también quiso destacar el nivel de las italianas y la importancia de mantener la calma: "Entre el segundo y el tercer set, hablamos de tranquilizarnos y jugar nuestro juego y eso fue clave para darle la vuelta al partido".