Enrique Riquelme y David Mesonero, los “niños” que amenazan la presidencia de Florentino: “Les invito a que se presenten”
Entre el puñado de mensajes que Florentino Pérez trató de lanzar durante su inefable rueda de prensa de ayer, uno de los más afilados e insistentes fue el que deslizó contra los que, supuestamente, pretenden derrocarle de la presidencia del club. Unos 'fantasmas' a los que el presidente retó con la convocatoria de elecciones, acordada por la Junta directiva celebrada antes de la comparecencia: «Hay unos niños que quieren presentarse. Les invito a que se presenten, esta es la oportunidad que les brindo».
Florentino habló de campañas «en la sombra» y mencionó a alguien «que habla con las eléctricas» con acento «mexicano» (primero dijo «sudamericano» y luego rectificó), queriéndose referir a Enrique Riquelme, el empresario alicantino cuya compañía, Cox, mantiene importantes negocios energéticos e infraestructuras en ese país. Con él estaría aliado David Mesonero (Salamanca, 1980), director de Desarrollo Corporativo de Iberdrola y yerno del presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, quizá su gran 'enemigo' empresarial.
Al frente de esos «sectores que quieren mandar en el Real Madrid», pues, estaría Riquelme (Cox, Alicante, 1989), quien hasta habría sondeado al ex tenista Rafael Nadal, cuya academia (Rafa Nadal Academy) patrocina desde el pasado año. El joven empresario se granjeó el apodo de 'Tiburón de las renovables' gracias a Grupo Cox, el grupo de energías limpias que fundó hace más de 10 años y que en 2023 adquirió lo que aún quedaba de la antigua Abengoa (presentó in extremis la oferta ganadora por los activos sanos de la empresa sevillana, que entonces se encontraba en concurso de acreedores).
Un año después de esa adquisición, Riquelme y la familia Zardoya sacaron Cox a bolsa contra viento y marea, en un momento complicado para el mercado de renovables que deslució su debut. Si bien, la compañía ha acallado las dudas de una parte del mercado al cerrar el pasado abril la compra de Iberdrola México por 4.000 millones de dólares.
Riquelme -hijo de un ex consejero del club blanco bajo la presidencia de Ramón Calderón- procede de una familia de empresarios que hizo fortuna en el sector inmobiliario y en la industria del hormigón. Él mismo aprovechó esos conocimientos para emprender su aventura en solitario en Latinoamérica. Empezó en Brasil, en un momento en que el país estaba ávido de grandes infraestructuras para acoger el Mundial y los Juegos Olímpicos. Siguió por Panamá, donde una fábrica le sirvió de base para proveer de arena a las obras de ampliación del Canal.
David Mesonero.
Cuando aún no había alcanzado la treintena, el alicantino se hizo un hueco en el mundo de las telecomunicaciones e irrumpió en el capital de Ezentis desembolsando más de 12 millones y llegó a convertirse en su principal accionista. Aunque la aventura no prosperó, sirvió para poner a Riquelme en el mapa empresarial español, consolidando su ambición y su carta de presentación individual, más allá de la familia.
Por su parte, David Mesonero Molina, el otro supuesto «niño», es un empresario con amplia experiencia en gestión financiera y estratégica en el sector energético. Entre otros cargos, es Consejero dominical y vocal de la Comisión de Auditoría y Cumplimiento de Iberdrola Energía Internacional. Es Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por ICADE y MBA por el IESE (Universidad de Navarra), actualmente es director de Desarrollo Corporativo de Iberdrola. También es consejero en la sociedad Wallbox y miembro del Comité Financiero de Neoenergia. Adicionalmente, es consejero en WINDAR Renovables. Recientemente ha sido designado consejero en Electricity North West Limited. En el pasado, entre otros cargos, fue, además, consejero del diario El País, el Diario As y Santillana. Y, conviene no olvidarlo, es el yerno de Ignacio Sánchez Galán.


