Sin gol y sin Julián, no hay top'8: "La contundencia no es sólo de los delanteros, es para todos"

Sin gol y sin Julián, no hay top’8: “La contundencia no es sólo de los delanteros, es para todos”

Venía el balón rodando a la media hora de encuentro hacia las botas de Julián. Sin oposición, manso, como si estuviera en un entrenamiento y no ante 50.000 personas en el infierno turco del Ali Sami Yen. El Julián del año pasado hubiera embocado ese cuero o, al menos, obligado a Cakir a realizar una estirada. El de este año mandó el balón a la grada.

Ante su desconsuelo, el Cholo le aplaudió a rabiar y le animó a seguir. El argentino retrasó su posición y comenzó a aparecer más en la construcción que en el remate. De hecho, ya había fallado otro en el primer minuto de partido. Tras tantos partidos y tantas preguntas, algo le pasa a Julián Álvarez y quizás no sea sólo el poco descanso por su reciente paternidad.

Son siete encuentros sin ver portería y apenas 11 goles en 28 duelos. En Liga sólo ha marcado en cuatro partidos de 20 y no se ha estrenado aún en Copa del Rey. Lo curioso, pese a la diferencia de status entre uno y otro es que Sorloth, desde la llegada de ambos hace año y medio, lleva dos tantos más que el argentino en el campeonato doméstico.

Pero este problema de contundencia se está exacerbando no sólo en persona del argentino sino en la del conjunto del equipo. Son cinco tantos en 85 disparos en 2026 del Atlético, un 5,88% de efectividad en el remate. Eso ha permitido ganar al Alavés y al Depor, pero se ha perdido con el Real Madrid y se ha igualado con el Galatasaray y la Real Sociedad. "La contundencia no es sólo de los delanteros, es para todos", expresó el Cholo en rueda de prensa

"Nos llevamos un empate que nos sabe a poco", expresó Giuliano tras el duelo en Turquía tras ser nombrado MVP del encuentro. El Cholito fue el único que consiguió ver portería ante el equipo turco y es consciente de que al equipo le faltó mordiente. "No nos salieron las cosas", apuntó.

Contundencia

El padre, en cambio, apunta que le gustó el equipo y pese a la falta de contundencia confía en que al final el trabajo pagará. "No entiendo otro camino que no sea seguir insistiendo. Que la diosa Fortuna nos haga ganar un partido. Uno tiene lo que se merece porque no concretamos las ocasiones que generamos. El equipo está bien, pero debe mejorar la contundencia", afirmó.

Este empate, de hecho, complica las aspiraciones rojiblancas que eran repetir en el top'8 en la máxima competición continental. "Ahora dependemos del Atalanta y el Liverpool. Si ganan, empezamos la última jornada con menos posibilidades. No dependemos de nosotros, ganando los dos no dependíamos de nadie". concluyó el argentino.

Quien sí ha mostrado contundencia y nivel ha sido Marc Pubill. El defensa sigue devolviendo la confianza que le depositó el Cholo y estuvo brillante no sólo al corte sino especialmente parando Osimhen, el mejor jugador del conjunto turco. "Es un buen bicho, ojalá seguir midiéndome a jugadores así durante mucho tiempo", declaró.

El Atlético empata en Turquía y se complica el top'8

El Atlético empata en Turquía y se complica el top’8

Insistió mucho el Cholo en la importancia de los seis puntos restantes. Se mentalizaron los jugadores de la importancia de ganar en el infierno turco. Pero no pudo ser. Se empujó especialmente al principio y al final. Con asedios a la portería de Cakir, aunque con más susto que muerte. Apenas tuvo que usar las manos el portero turco hasta los últimos 10 minutos y no las tuvo que usar tampoco Oblak, en su centenar de partidos en Champions, hasta el paradón final que salvó el empate a los rojiblancos. Los goles fueron colchoneros sólo que Giuliano hizo el suyo en la puerta correcta y Llorente en la propia. [Narración y estadísticas, 1-1]

No se puede reprochar al Atlético su salida de la caseta. Fulgurante, intenso y con intención. Cualquiera diría que los 50.000 tipos del Ali Sami Yen eran los que habitualmente animaban desde las gradas del Metropolitano, donde los rojiblancos usan siempre una marcha más. Se necesitaban victorias en las dos jornadas europeas que quedan y en eso estaban los chicos del Cholo.

Y no hay un chico más del Cholo que su propio hijo, claro. Sin duda, el mayor peligro rojiblanco ante las huestes turcas. Suyo fue el primer tanto, aunque parte del mérito hay que dárselo a Ruggeri, por su templado centro, y a Elmalli, que decidió agachar la cabeza para facilitar el remate del Cholito. Antes había tenido una Julián, pero el argentino sigue en depresión. Se notó especialmente en un disparo que realizó desde la frontal, uno de sus lugares predilectos, sin oposición y con el balón rodando hacia su pie. La mandó al graderío.

Ante la negación del gol, está el delantero rojiblanco ejerciendo más como llave entre líneas y lo cierto es que no se le da mal esa labor. Acompaña bien la salida de balón y ayuda a encontrar a Sorloth, un delantero que nunca ha estado tan centrado en el Atlético como en estos momentos, según reveló el Cholo recientemente.

Lo cierto es que los rojiblancos tenían la obligación de presionar la última línea del equipo de Okan Buruk, la más floja de largo. Porque del medio a arriba tienen pólvora. Este Sané no desmerece al del Bayern, Yilmaz es un futbolista que sabe encontrar espacios donde no los hay y Osimhen es un tanque que ya obligó a Pubill a varias pugnas, en una de ellas le sacó una amarilla.

Lo negativo del primer tiempo fue una jugada desafortunada de Llorente. Quizás debió de darse cuenta el madrileño que no tenía a nadie alrededor a la hora de afrontar el centro chut de Sallai. Se precipitó el defensa rojiblanco y se introdujo el balón en su portería. El empate dio lugar a varios minutos de locura y de poca estabilidad en el medio campo que Barrios y Koke, con inteligencia, decidieron frenar. Para jugar como en el minuto 80, lo mejor es llegar a ese minuto 80.

Para sorpresa de nadie, Simeone decidió meter a Baena por Almada, con amarilla, desde el inicio del segundo tiempo. Tendrá muchas cosas el técnico argentino, pero el no intervenir pronto en el partido no es una de ellas. De hecho, poco después también cambió a Barrios, con tarjeta, y a Koke. Al campo Cardoso y Le Normand. La precaución y la polivalencia de Llorente, que volvió al mediocampo, favorecieron la estrategia cholista. Si ya hubieran conseguido marcar en una jugada con cuatro remates consecutivos habría sido muy del técnico argentino.

Final sin premio

Con apenas un cambio, el de Sara, Buruk embotelló a unos rojiblancos que perdieron la iniciativa del juego. Los turcos se echaron encima de los de Simeone y los colchoneros no encontraban ni el balón, ni la manera de atacar la línea defensiva rival. Pintaban bastos y el entrenador recurrió a Nico para encender de nuevo a su equipo y recuperar el cuero.

Y lo hizo. Se volcó el Atlético sobre Cakir. Con muchas ocasiones pero poca efectividad. Quizás la más peligrosa fue una falta al borde del área que el portero turco sacó cercana a su escuadra. Respondió Oblak con una mano que salvó a su equipo el punto final. No dio tiempo para más y los rojiblancos ya no dependen de sí mismos para entrar en el top'8. Malas noticias y más después de que el curso pasado lo cerraran como quintos. Sumar dos partidos más en Europa no es plato de buen gusto.

Mauro Icardi, el polémico 'Beckham' turco, criado en Canarias y comparado con Ronaldo de niño tras hacer 100 goles en una temporada

Mauro Icardi, el polémico ‘Beckham’ turco, criado en Canarias y comparado con Ronaldo de niño tras hacer 100 goles en una temporada

Mauro Icardi (Rosario, 1993) es el capitán y máximo goleador del Galatasaray con 9 tantos, fue pichichi de LaLiga turca en el curso 2023/24 y es uno de los mejores jugadores del país otomano. Pero cuando uno mete su nombre en google, el 99% de la información inicial que aparece no trata sobre su desempeño sobre el campo sino de su vida extradeportiva.

El affaire que protagonizó con Wanda Nara, mujer de su ex compañero en la Sampdoria, Maxi López, y que en Argentina se utilizó incluso para denominar el robar la novia a un amigo, icardeada, ha borrado sus méritos futbolísticos y le han convertido en un Beckham de marca blanca. Pero en la peor parte de la vida de la estrella británica.

Posteriormente llegó el Wandagate, con el que culminó esta mutación de futbolista en celebrity. Es el nombre por el que se denomina al terremoto que sacudió la vida privada del jugador y su ex mujer, la propia Nara, y madre de sus dos hijas, Francesca e Isabella. Fueron cuatro años en los que ambos fueron infieles e intentaron varias reconciliaciones hasta que terminaron por iniciar los trámites de su divorcio. Ahora Icardi es pareja de la actriz La China Suárez, con la que se le relacionó estando aún casado con Nara, y con la que comparte su vida en Estambul.

Despejada esta parte de la vida de un futbolista al que comparaban con Ronaldo Nazario en las categorías inferiores, los psicoanalistas podrían justificar que la actitud de Icardi proviene de la fea separación de sus padres cuando él jugaba en las categorías inferiores del FC Barcelona, club al que llegó tras romperla en Canarias. Su familia se había trasladado a las islas desde Argentina tras el corralito que sumió al país en una de las mayores crisis de este siglo. Y el destino del delantero parecía el estrellato, con temporadas en el fútbol base de más de 100 goles.

En la cantera culé no terminó de cuajar porque sus características no parecían cuadrar con el tipo de delantero que necesitaban en la primera plantilla así que el club culé decidió venderlo con opción de recompra a la Sampdoria en 2011. Sería en esa entidad donde se ganaría el estatus de futbolista prometedor, pero la traición a su compañero Maxi López con su mujer y el interés del Inter de Milán, terminaron por forzar la salida del ariete hacia la ciudad del norte de Italia. En el primer partido que se cruzaron, López negó el saludo a su ex compañero y se tocó los genitales al pasar.

El futbolista junto a su ex mujer, Wanda Nara.

El futbolista junto a su ex mujer, Wanda Nara.Mateo BazziEFE

Pronto se convirtió un goleador voraz en el Inter, con temporadas de más de 30 goles, y llegó a ser el capocannoniere de la Serie A en la 2014/15, empatado junto a Luca Toni, y en la 2017/18. Pero de nuevo la fama por cosas extradeportivas le alcanzó y afectó dentro del terreno de juego. A Icardi le fue retirado el brazalete de capitán del conjunto neroazzurro en 2019 tras criticar en su autobiografía a compañeros y directiva. "Entiendo que se hable mucho de mí, pero yo no tengo que darle explicaciones a nadie", respondió el argentino.

Últimos años

Su salida del Inter con destino PSG también fue explosiva diciendo que "había llegado el momento de ir a un club ganador, uno que sea un desafío, y ganar títulos". "Es hora de que empiece a ganar", apuntó el jugador. Y lo hizo ya que consiguió siete trofeos en tres años, aunque su participación fue testimonial.

Llegó entonces el Galatasaray lo que supondría el renacer del goleador argentino. Es en Estambul donde ha vuelto a encontrar su mejor versión. Máximo goleador en la 2023/24 y ganador de tres ligas consecutivas, con 32 años vive una segunda juventud y deberá ser el principal objeto de vigilancia del Atlético esta noche. No obstante, a nivel ofensivo, no son pocos los refuerzos del equipo turco con futbolistas de mucho renombre como Gündogan, Sané u Osimhen. Deseará Simeone que su compatriota esté más centrado en postear fotos de la nieve en la capital turca con su pareja, la China Suárez, que de batir a Oblak.