La lesión oculta de Alcaraz antes del éxito en Indian Wells: "Me pasé 30 minutos sin moverme"

La lesión oculta de Alcaraz antes del éxito en Indian Wells: “Me pasé 30 minutos sin moverme”

Del 21 de febrero a este 17 de marzo: fueron 25 días entre interrogantes para Carlos Alcaraz. ¿Aguantaría su tobillo derecho? En el primer partido del ATP 500 de Río de Janeiro, sufrió un esguince de grado II y la duda se mantuvo hasta este domingo, cuando celebró su Masters 1000 de Indian Wells. Pronto remitió la hinchazón y luego se disipó el dolor, pero quedaba la debilidad. Si se entrenaba en solitario, dudaba al pisar y se sentía inestable; si se entrenaba con algún otro tenista, no podía correr porque la dolencia podría agravarse. Únicamente después de vencer a Daniil Medvedev en la final por 7-6(5) y 6-1 y recibir el trofeo, Alcaraz explicó que la lesión era más grave de lo que había reconocido antes y que su éxito residió en creer.

En lugar de renunciar al torneo estadounidense antes de empezar, superó un difícil estreno ante el italiano Matteo Arnaldi, luego mejoró y así partido a partido hasta derrotar consecutivamente a Alexander Zverev, Jannik Sinner y el propio Medvedev, es decir, al quinto, al tercero y al cuarto del ranking del mundial. ¿Aguantaría su tobillo derecho? Finalmente aguantó, vaya si aguantó.

"Ganar este torneo significa mucho para mí porque la semana previa al comienzo tenía muchas dudas sobre mi tobillo. Recuerdo mi primer entrenamiento solo aquí en Indian Wells: me pasé 30 minutos sin moverme, tirando cestas. Después, el primer entrenamiento con jugadores fue muy duro porque no podía jugar a mi mejor nivel. No me sentía bien con mi tobillo y tenía muchísimas dudas en mi cabeza, pero en la primera ronda empecé a sentirme mejor. Y cada partido fui a mejor y a mejor. Así que estoy muy feliz por ganar este título de nuevo, por haberme sobrepuesto a los problemas", resumió Alcaraz que agradeció el trabajo de su equipo durante ese periodo incierto en el que nadie sabía qué ocurría.

"Quiero agradeceros a cada uno de vosotros, han sido unas semanas bastante intensas, las hemos disfrutado mucho, hemos hecho un gran trabajo estando aquí para recuperar el tobillo. Muchas dudas al principio del torneo para ver si íbamos a poder jugar a un nivel óptimo. Todos hemos puesto cada uno nuestro granito de arena para levantar el título", lanzó a su palco.

Antes de empezar el torneo en el desierto de California, Alcaraz ya había expresado ciertas dudas sobre la firmeza de su tobillo, pero en ningún momento fue más allá. De hecho, antes e incluso durante el Netflix Slam en Las Vegas contra Rafa Nadal, el español se proclamó recuperado y listo para competir. No lo estaba, pero mandaba el espectáculo. En aquella cita, su técnico, Juan Carlos Ferrero, reconoció que el esguince estaba ralentizando los entrenamientos y poco más.

Menos presión

Pese a lo contradictoria que pueda parecer, la lesión en realidad pudo ayudar a Alcaraz a quitarse la mochila que portaba desde su proeza en Wimbledon el año pasado. Desde entonces no había levantado ningún título y sólo había disputado una final, en el Masters 1000 de Cincinnati, siempre asfixiado por los nervios y apresurado por la inquietud. Quería ganar los partidos antes de jugarlos, antes incluso de empezarlos. La lesión de tobillo, en cambio, rebajó sus expectativas alrededor del Masters 1000 de Indian Wells y le liberó. Sólo en los primeros juegos de la final ante Medvedev, cuando retomó la ansiedad, dejó de disfrutar.

El título en Indian Wells supuso una serie de hitos estadísticos para Alcaraz y algo más. Se convirtió en el primero en defender la corona en California desde Novak Djokovic en 2016, en el segundo tenista en ganar cinco Masters 1000 antes de los 21 años -el primero fue Rafa Nadal- y en el segundo español con más trofeos de esa categoría por delante de su entrenador, Juan Carlos Ferrero (cuatro) o Carlos Moyà (tercero). Pero no sólo eso.

Su éxito le relanzó en la carrera por el número uno. Después de la renuncia de Djokovic a jugar el cercano Masters 1000 de Miami, el español, que está a menos de 1.000 puntos de desventaja, ya sabe que podría volver a Europa a un paso de la cima. Antes será muy difícil, pero en el próximo Grand Slam, Roland Garros, a finales de mayo, el número uno del ranking ATP podría volver a estar en juego. Con el tobillo recuperado, nuevamente en la senda del éxito y alejado de la ansiedad, podría ser otra vez el momento de Alcaraz.

Alcaraz vuelve a la senda del éxito: recompone su tenis ante Medvedev y gana Indian Wells

Alcaraz vuelve a la senda del éxito: recompone su tenis ante Medvedev y gana Indian Wells

Si hubo mala racha, incluso crisis, ya no existe, ni mucho menos. Los titubeos del Open de Australia desaparecieron, también la flojera de la gira sudamericana de tierra batida. Carlos Alcaraz ya ha vuelto a la senda del éxito. Como hizo el año pasado, este domingo levantó el trofeo en el Masters 1000 de Indian Wells y se recolocó para celebrar este año otro -u otros- Grand Slam, quizá incluso regresar al número uno.

Después de batir de forma consecutiva a Alexander Zverev, Jannik Sinner y Daniil Medvedev, es decir, al tercer, cuarto y quinto del tres del ranking mundial, ha recuperado su condición de contendiente al cinturón que ostenta Novak Djokovic. Ya se verá en el inmediato Masters 1000 de Miami y más en la cercana gira europea de arcilla, pero Alcaraz, a sus 20 años, parece que pronto alcanzará su mejor versión, incluso una todavía desconocida.

Este domingo, en la final del torneo de California ante Medvedev que terminó con un 7-6(5) y un 6-1, ni tan siquiera necesitó sublimar su tenis para vencer; sólo ser él. Ausente en Melbourne, la presencia de su entrenador, Juan Carlos Ferrero, fue esencial para que Alcaraz pudiera encontrar la calma, la paciencia, la relajación. "¿Y qué hago? ¿Sólo paso bolas?", le llegó a decir el tenista a su técnico cuando éste le reclamaba peloteos. La respuesta, por raro que pareciera, era que sí: tenía que sólo pasar bolas.

Como hizo en las semifinales del pasado US Open, Medvedev planteó una nueva estrategia a Alcaraz, un plan de juego sorprendente. Al contrario que entonces, el ruso se colocó dentro de la pista, propuso un partido directo, a derechazos, de tú a tú, y el español entró al capote. Con los nervios a flor de piel y el viento como enemigo, Alcaraz empezó la final fallando prácticamente todos sus golpes. Un error no forzado, luego otro y luego otro. Fueron 17 en el primer set -26 en total-, pero la mayoría, 13 de ellos en los cinco primeros juegos. Hasta que se serenó.

Los consejos de Ferrero

Gracias a un cambio de lado, a empezar a jugar junto a Ferrero, Alcaraz entendió que no podía ganar en media hora, que tenía que alargar los intercambios y su tenis mejoró. Un punto extraño supuso la catarsis. En pleno salto para un remate se trastabilló, pero tuvo tiempo para rehacerse, correr atrás, salvar la bola y acabar más tarde con un passing ganador. Del 0-3 inicial se pasó al 3-3 y el duelo se igualó. Desde ese momento Medvedev empezó a acumular fallos, a sentir la presión y Alcaraz recuperó la puntería. Ambas evoluciones colisionaron en el tie-break y se acabó la final. En el segundo set ya no hubo competencia, no hubo nada.

Si acaso espectáculo del español: velocidad en sus piernas, ángulos en sus golpes, un deleite para los aficionados presentes. Si acaso espectáculo del ruso: quejas al árbitro, maldiciones contra sus raquetas y gestos al público estadounidense claramente alineado con su rival.

Alcaraz, ante Medvedev, en la red.

Alcaraz, ante Medvedev, en la red.AFP

El título supuso el primero de Alcaraz desde su gesta en Wimbledon, su obra maestra, y el quinto Masters 1000 de su vida. La cifra parece corta después de los tiempos de Djokovic, Rafa Nadal y Roger Federer, pero no lo es. Si se compara, sólo un tenista levantó tantos antes de cumplir los 21 años: Nadal. Si se compara, Alcaraz ya es el segundo español con más Masters 1000 de la historia por delante del mismo Ferrero (cuatro) o Carlos Moyà (tres).

En su discurso de celebración, Alcaraz desveló que antes de empezar el torneo apenas podía moverse por la lesión de tobillo que sufrió en el ATP 500 de Río de Janeiro y que incluso en las horas previas a su debut dudaba sobre el nivel que podría ofrecer. Fue en ese estreno, contra el italiano Matteo Arnaldi, cuando cedió un set, precisamente el primero. Después, en el resto de la competición, sólo otro rival, Sinner, le logró arrebatar un parcial. Alcaraz ya ha vuelto a la senda del éxito y en ella cualquier cosa es posible de nuevo.

Alcaraz corta de cuajo la racha de Sinner y alcanza la final de Indian Wells

Alcaraz corta de cuajo la racha de Sinner y alcanza la final de Indian Wells

Actualizado Domingo, 17 marzo 2024 - 03:06

Carlos Alcaraz seguirá siendo número dos del ranking ATP y jugará su segunda final consecutiva en Indian Wells. No es un asunto menor teniendo en cuenta que en frente tenía a un jugador que no había perdido un solo partido en 2024. El español supo aguantar en un choque más táctico que brillante para superar a Jannik Sinner en tres sets (1-6, 6-3, 6-2) y defender su corona en el desierto californiano.

El reto se antojaba mayúsculo: derrotar al hombre del momento en el circuito profesional de tenis, un Sinner que no había perdido en 16 encuentros consecutivos y que se había hecho con el Open de Australia y el de Rotterdam antes de plantarse en las semifinales de Indian Wells. Ya lo había dicho el mismo Alcaraz en la previa del encuentro. "Es el mejor jugador del mundo en este momento, sin ninguna duda. Disfruto mucho viéndole jugar, así que va a ser un partido bastante complicado. Será un enorme reto para mí".

Los dos últimos choques, de hecho, habían caído del lado del italiano, tanto las semifinales de Beijing como las de Miami, en un encuentro que se resolvió en tres mangas. Pero Alcaraz llegaba en pleno ascenso de juego y sensaciones, destrozando a Auger Aliassime y a Zverev en su ruta hacia la reválida del título. En semifinales fue un ejercicio más de cabeza y compostura que de tenis brillante. Lo ha dicho Rafael Nadal en varias ocasiones: hay que saber ganar incluso cuando no tienes el día.

No lo tuvo Alcaraz pese a la victoria, con interrupción de juego incluida por segunda ronda consecutiva.Esta vez no fue una invasión de abejas sino la lluvia. Son pocos los días de precipitaciones al año en esta parte del desierto californiano, con más 300 días secos, pero el de El Palmar parece estar atrayendo una suerte peculiar en esta edición del torneo.

Al contrario que el día de las abejas, el parón no le sentó bien al murciano. Salió frío a la pista tras la larga interrupción, y con dos errores no forzados y una doble falta, empezó a dejar el set visto para sentencia para el italiano. Intentó reaccionar pasando al ataque, pero su rival no se dejó intimidar. En el intercambio de golpes, el transalpino fue mejor. No solo golpea con furia con la derecha y el revés desde el fondo de la pista. Se defiende mejor que nunca.

Sinner aprovechó el segundo punto de break del que dispuso y se enfundó la primera manga en un abrir y cerrar de ojos, con un 71% de primeros servicios dentro y 12 errores no forzados del español. Un pequeño abismo en pista entre los dos en 36 minutos.

Juan Carlos Ferrero, el entrenador del murciano, le pedía calma y paciencia para que volviera al partido. "Punto a punto, no pensamos mas allá", le instruía desde la grada. Y su pupilo pareció entender el concepto. Se serenó y empezó a reencontrarse con un mejor nivel de tenis. Subió el porcentaje de primeros y al resto esperó su momento para forzar sus primeras bolas de break. Convirtió la primera para soñar con una terca manga y salir del agujero en el que se había metido. Por el camino, ambos dejaron uno de esos puntos en la red que ponen en pie a la grada. Sonreían los dos con el intercambio de genialidades.

Alcaraz logró emparejar el choque no sin sufrir por el camino. Arrancarle un set a Sinner hoy en día no es tarea sencilla. El italiano dispuso de puntos de ruptura en el séptimo y el noveno juego para recuperar la igualdad en la manga, pero acabó cediendo ante dos puntos de puro talento del español (6-3).

En el set definitivo se espesó el partido. Ninguno de los dos lograba ganar con facilidad su saque, midiendo con mimo cada punto para no cometer un error. Sinner se empezó a echar mano a la parte trasera de su pierna derecha, como si algo no anduviera bien, y acabó rodando por el suelo para defender el dramático desenlace del punto de ruptura que le daba ventaja al español en el tercer juego de la manga.

A partir de ahí, todo fluyó a favor de Alcaraz. A Sinner le cambió el gesto y su tenis se hundió, con dos breaks abajo y la inequívoca sensación de oportunidad perdida tras haber dominado con claridad el encuentro al principio. Sinner tendrá que conformarse con una racha sobresaliente de victorias para comenzar la temporada y su primer Grand Slam por el camino.

A Alcaraz le espera el ganador del choque entre Tommy Paul y Daniil Medvedev por el título, el ruso al que arrasó en la final del año pasado.

La amistad entre Alcaraz y Sinner: un partido de niños, un stage juntos y una final de Indian Wells en juego

La amistad entre Alcaraz y Sinner: un partido de niños, un stage juntos y una final de Indian Wells en juego

De aquel partido apenas se guardan imágenes; las fotos que hicieron los 20 o 30 espectadores y poco más. El 2 de abril de 2019 un español de 15 años debutaba en ATP como invitado en el challenger de Alicante y el destino lo emparejó en primera ronda con un italiano de 17 años que llegaba en racha, con tres títulos seguidos y 16 victorias consecutivas. De ambos ya se pregonaban maravillas, pero todos los pronósticos se quedaban cortos. Este sábado (no antes de las 21.30 horas, Movistar+) ambos se enfrentan en semifinales del Masters 1000 de Indian Wells con el número dos del ranking mundial en juego.

El español era Carlos Alcaraz, el italiano era Jannik Sinner, aquel duelo iniciático se lo llevó el primero por 6-2, 3-6, 6-3 y la reacción de ambos fue ejemplar. Alcaraz pudo venirse arriba por su victoria, pero no lo hizo; Sinner pudo enfadarse ante el arrojo del niño, pero no lo hizo. ¿Qué hicieron? Entablaron una amistad que aún dura hoy, pese a que los dos discuten en la cima del tenis.

Las últimas Navidades, de hecho, Sinner estuvo en Villena en otra muestra de su cercanía. En una decisión extraña en la élite, el italiano decidió viajar a Alicante junto a uno de sus entrenadores, Simone Vagnozzi, y organizar un ministage de pretemporada al lado de Alcaraz y su técnico, Juan Carlos Ferrero. De sus sesiones poco se supo, pero sí hubo constancia en Instagram del buen rollo entre ambos.

«Ahora mismo Jannik es el mejor del mundo. Como dijo Tommy Paul, está jugando desnudo. Ha demostrado un nivel increíble, sin derrotas este 2024. Disfruto mucho viéndole jugar», reconocía Alcaraz en California después de vencer en cuartos de final a Alexander Zverev por 6-3 y 6-1 en un encuentro marcado por una invasión de abejas. «Siempre es divertido jugar contra Carlos. Somos buenos amigos fuera de la pista. Dentro de la pista, solo intentamos dar el 100%», añadió Sinner al derrotar a Jiri Lehecka por un doble 6-3.

Cada dos partidos

Desde aquel partido de niños en Alicante, la rivalidad entre español e italiano ha estado marcada por el turnismo. En su primer enfrentamiento en los grandes escenarios, en la segunda ronda del Masters 1000 de París de 2021, también venció Alcaraz, pero luego se han ido alternando con exactitud: dos victorias para Sinner, dos para Alcaraz y finalmente, las dos últimas, de nuevo para Sinner.

Tanto se conocen, tanto se estudian, que sus encuentros suelen estar dominados claramente por uno de ellos, el que más acierta la estrategia. Sólo en los cuartos de final del US Open de 2022 y en las últimas semifinales de Miami se vivieron duelos de tú a tú, peleados hasta el final. La racha actual de Sinner lo eleva a favorito, pero el nivel de Alcaraz en este Masters 1000 de Indian Wells está siendo exquisito y cualquier pronóstico es aventurado.

Alcaraz se sacude las abejas de encima para barrer a Zverev

Alcaraz se sacude las abejas de encima para barrer a Zverev

Actualizado Viernes, 15 marzo 2024 - 03:12

Carlos Alcaraz superó a un rival incómodo como Alexander Zverev para alcanzar las semifinales de Indian Wells en un partido que difícilmente podrán olvidar. Una invasión de abejas, pegadas a una de las cámaras panorámicas, obligó a suspender el partido durante casi dos horas, dejando escenas insólitas sobre la pista central del desierto californiano. Alcaraz se vio rodeado por una nube de insectos y tuvo que salir corriendo de la pista, sacudiéndoselas de encima con la raqueta. Una de ellas le picó cerca de la frente.

Tuvo que salir un apicultor para solucionar una crisis inédita en el circuito profesional de tenis. Acabó convertido en héroe, sin ningún tipo de protección y aspirando las abejas con mucha tranquilidad, fumigando la pista después, haciéndose selfies con la grada y dando lecciones sobre la plaga de insectos voladores a los jugadores en pista. Por suerte, el asunto tuvo final feliz para el español. Arrasó a Zverev por un contundente 6-3 y 6-1, su verdugo en los cuartos de final del Open de Australia, citándose con el italiano Jannik Sinner en semifinales.

No hay duda de que Indian Wells es un torneo que se le da bien a Alcaraz. Las condiciones de calor y poca humedad favorecen su juego y como prueba, los resultados favorables de los últimos años. Ya tiene un título en el zurrón tras superar con claridad manifiesta a Medvedev en la final del año pasado, y con estas ya son sus terceras semifinales consecutivas.

Una de las cámaras panorámicas tomada por las abejas.

Una de las cámaras panorámicas tomada por las abejas.MATTHEW STOCKMANGetty Images via AFP

Solo las abejas le hicieron sentir incómodo al murciano en pista. El resto fue una exhibición de tenis ofensivo. Zverev sintió como nadie las picaduras de un Alcaraz disparado hacia su segundo título en Indian Wells, con sensaciones similares a las que dejó tras vencer a Novak Djokovic en Wimbledon el año pasado.

Solo se habían disputado dos juegos (1-1) cuando las abejas se le echaron encima a Alcaraz. Tardaron dos horas en volver y el de El Palmar no parecía convencido, aún preocupado por los insectos. Fue una distracción pasajera. El parón, claramente, le sentó mucho mejor al español que al alemán. Se llevó los siguientes tres juegos y ya no cedió la ventaja en toda la manga, desplegando un nivel de juego notable.

Alcaraz hizo un trabajo impecable a la hora de controlar el servicio del teutón, probablemente su arma más letal. Zverev acostumbra a ganar el 75% de sus puntos sobre el primer servicio. El español estuvo fino al resto y fue superior en los intercambios de golpes, mucho más fresco de ideas que su rival. Ya en la segunda manga subió un peldaño más el nivel y barrió de la pista al gigante alemán, que no encontró respuesta para el vendaval de juego del número dos del mundo.

Una abeja a punto de ser recogida de la pista, minutos antes de reinaugurarse el partido.

Una abeja a punto de ser recogida de la pista, minutos antes de reinaugurarse el partido.FREDERIC J. BROWNAFP

Por delante, el que se antoja como el choque más duro que le queda, contra Sinner, un rival que ha perdido un solo partido en toda la temporada. Lleva 16 victorias consecutivas, incluyendo las siete del Open de Australia, el torneo de Rotterdam y un camino sin sobresaltos hasta ahora en Indian Wells.

Será el octavo choque entre dos tenistas que hacen presagiar una rivalidad histórica entre ambos. Las últimas dos cayeron del lado del italiano, pero el vigente campeón en este torneo es Alcaraz. Las espadas, en todo lo alto.

Suspenden el partido de Alcaraz contra Zverev en Indian Wells por una invasión de abejas en la pista

Suspenden el partido de Alcaraz contra Zverev en Indian Wells por una invasión de abejas en la pista

Actualizado Viernes, 15 marzo 2024 - 00:03

El partido entre Carlos Alcaraz y Alexander Zverev de cuartos de final de Indian Wells tuvo que ser detenido este jueves cuando se llevaban solo 9 minutos de juego debido a la aparición masiva de abejas en la pista.

Con 1-1 en el marcador, el juez de silla ordenó detener el juego porque las abejas hacían imposible jugar e incluso estaban atacando a Alcaraz, quien se tuvo que meter corriendo al vestuario para evitar que le picaran.

El español trató primero de alejarlas con el brazo y la raqueta pero, al ser atacado por algunas de ellas, corrió a resguardarse en el interior de la cancha al igual que Zverev.

Algunos espectadores de la pista central de Indian Wells, situada en una zona desértica del estado de California, también abandonaron sus asientos.

Cientos de abejas se aposentaron sobre las sillas de la pista, la red e incluso las cámaras de televisión.

Indian Wells, California - 14 de marzo de 2024: Una invasión de abejas suspende el juego entre Carlos Alcaraz de España y Alexander Zverev de Alemania durante el BNP Paribas Open en el Indian Wells Tennis Garden el 14 de marzo de 2024 en Indian Wells, California. (Tenis) Matthew Stockman/Getty Images/AFP (Foto de MATTHEW STOCKMAN / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images vía AFP)

MATTHEW STOCKMANGetty Images via AFP

"El juego se ha detenido debido a una 'invasión de abejas'", dijo bromeando el juez de silla, quien también sufrió algunos ataques de abejas.

Las imágenes mostraron que una de las cámaras en altura de la pista era lo que estaba atrayendo a las abejas.

Alcaraz fulmina a Auger-Aliassime y entra firme en octavos de final

Alcaraz fulmina a Auger-Aliassime y entra firme en octavos de final

Hubo un tiempo no demasiado lejano en el que Felix Auger-Aliassime era un rival de cuidado, un joven de posibles con notable proyección en el circuito. De hecho, es uno de los pocos jugadores que aún conserva un balance favorable en el cara a cara con Carlos Alcaraz, a quien había vencido en tres de sus cuatro enfrentamientos, si bien el ya penúltimo de ellos cayó en manos del español, hace un año, en cuartos de final del torneo que nos ocupa, camino del título.

Hoy, el aún joven tenista canadiense, que llegó al top 6 y disputó unas semifinales del Abierto de Estados Unidos, ha caído hasta el puesto 31º después de perder mucho protagonismo. Los problemas físicos y la debilidad de un revés que no responde a su potencial detuvieron el impulso que tomó en el otoño de 2022, cuando encadenó una racha de 16 victorias y tres títulos consecutivos, en Florencia, Amberes y Basilea.

El duelo de este domingo en la tercera ronda de Indian Wells plasmó la diferencia que existe ahora entre uno y otro. Alcaraz, que busca estabilizarse tras la lesión de tobillo que le obligó a retirarse el pasado 20 de febrero en Río de Janeiro después de haber varado ante Nicolás Jarry en las semifinales de Buenos Aires, tardó poco en tomar el mando y se impuso por 6-2 y 6-3, en una hora y 18 minutos. Despegó con una primera rotura en el quinto juego, que repetiría en el séptimo para cerrar con su saque un parcial diáfano, en el que Auger-Aliassime reprodujo sus problemas de carácter casi endémico: dos dobles faltas (cinco en el global), serios problemas para competir con segundos servicios, un drama con el revés y un evidente déficit de confianza.

Nada cambió a continuación. Otro break de entrada disparó a Alcaraz hacia los octavos, donde le espera el húngaro Fabian Marozsan. Curiosamente, este gigante de 24 años le venció en el último Masters 1000 de Roma, enfrentamiento que, sin embargo, no conviene tener demasiado en cuenta dado que Alcaraz ya se había garantizado rescatar el número 1 del mundo en el Foro Itálico y administraba sus fuerzas para Roland Garros.

Tras ceder un set en el debut ante Matteo Arnaldi, Alcaraz mejoró sus prestaciones con un juego serio y fluido, que le facilitó incluso darse alguna alegría en la red y encontrar ese punto de deleite que su propio ADN tenístico demanda con dejadas marca de la casa.

Alcaraz debuta con susto y victoria en Indian Wells

Alcaraz debuta con susto y victoria en Indian Wells

Actualizado Sábado, 9 marzo 2024 - 07:59

Carlos Alcaraz, vigente campeón de Indian Wells, comenzó este viernes su defensa del título en el desierto californiano con una victoria ante el italiano Matteo Arnaldi en un partido que se le puso muy complicado y que acabó remontando de forma brillante para clasificarse para la tercera ronda.

El español, número 2 del mundo y que no tuvo que jugar la primera ronda, venció por 6-7(5), 6-0 y 6-1 en dos horas y 14 minutos a Arnaldi, que ocupa la posición 40 del ránking de la ATP. En el siguiente cruce le espera el canadiense Felix Auger-Aliassime, número 31 del mundo.

Auger-Aliassime tiene un 3-1 favorable en sus cuatro enfrentamientos hasta ahora, pero Alcaraz se anotó el último, precisamente en los cuartos de final de Indian Wells de 2023.

Al margen de la exhibición que disputó contra Rafa Nadal en Las Vegas la semana pasada, Alcaraz no competía desde que se tuvo que retirar por un esguince de tobillo en Río de Janeiro el pasado 20 de febrero.

Había mucho interés por ver en el primer Masters 1.000 de la temporada cómo respondía el tobillo de Alcaraz en su regreso a la competición y las sensaciones iniciales fueron positivas con una buena movilidad y sin problemas aparentes.

También apareció su inconfundible sonrisa, pero lo que tardó mucho en hacer acto de presencia fue su precisión y consistencia sobre la pista.

Errático

23 errores no forzados acumuló el de El Palmar en una primera manga en la que le costó muchísimo encontrar el ritmo y su juego.

Alcaraz solo se había medido en una ocasión a Arnaldi y el italiano salió escaldado. Fue en octavos de final del pasado Abierto de EEUU y el español cerró el partido en tres sets y en menos de dos horas.

El de San Remo ofreció esta noche una imagen muy diferente en el primer set, mucho más valiente y sólido que en aquel partido en el Arthur Ashe Stadium de Nueva York.

Pese a sus numerosos errores y a que en algunos momentos pecó de precipitación, Alcaraz rompió el servicio a su rival (4-3), pero el botín no le duró nada ya que Arnaldi devolvió el golpe en el siguiente juego (4-4). Con gesto contrariado, Alcaraz afrontó con su servicio un punto de set en contra y lo salvó con un duro saque y una gran derecha subiendo a la red.

"Hay que jugar cada punto, cada punto. Vamos", le decían desde su equipo con Juan Carlos Ferrero al frente.

Pero la templanza de Arnaldi unida a los errores sucesivos de Alcaraz decantaron la balanza en favor del italiano en el 'tie break'. 65 minutos duró ese correoso y muy exigente set, pero el segundo, afortunadamente para Alcaraz, no tuvo absolutamente nada que ver.

Como el día y la noche, Alcaraz reaccionó de maravilla, demostró un carácter soberbio y cerró el siguiente set a su favor con un 6-0 incontestable en solo 26 minutos sacando a pasear su derecha y ganando en agresividad con su resto.

En cambio, Arnaldi se vino abajo de repente y empezó a acumular fallos sin descanso. Alcaraz desperdició cinco bolas de set, pero a la sexta remató la manga ya con el panorama mucho más despejado y con sensaciones radicalmente opuestas.

No cambió el guion en la tercera manga, con Alcaraz dominando claramente el encuentro, cada vez más cómodo y presumiendo de versatilidad en sus golpes y con el viento a favor frente a un Arnaldi que se quedó sin gasolina.

Alcaraz rompió el saque a Arnaldi en la primera ocasión que tuvo (2-0) y, ya con el susto del primer set totalmente olvidado, completó la remontada por la vía rápida y se sacó el billete para la tercera ronda.

Alcaraz se lleva el Netflix Slam en el regreso de Nadal a las pistas

Alcaraz se lleva el Netflix Slam en el regreso de Nadal a las pistas

Actualizado Lunes, 4 marzo 2024 - 00:28

Sacar conclusiones de un partido amistoso suele ser un ejercicio engañoso. Y si el partido se juega en Las Vegas, con un gran show montado alrededor, más todavía. La principal es que Rafael Nadal volvió a las pistas tras su lesión en los cuartos de final de Brisbane, hace casi dos meses, y que Carlos Alcaraz parece haberse recuperado del tobillo derecho, buena noticia de cara a su participación en Indian Wells la semana que viene. El resto es anecdótico.

Alcaraz derrotó a Nadal en el encuentro bautizado como el Netflix Slam, celebrado en el Michelob Ultra Arena del casino Mandalay Bay. Es parte de la irrupción del gigante del streaming en el negocio de los deportes en vivo. Y solo es el comienzo de la apuesta de la plataforma por este modelo de espectáculos. Hubo repartos de sets (3-6 y 6-4) y un súper tie break que cayó del lado del murciano de 20 años. Hasta cierto punto previsible.

Alcaraz comenzó dubitativo, cediendo una doble falta que le costó el primer break, sin demasiado ritmo y levantando el freno del acelerador, con la sensación de haberse llevado el choque con más facilidad de haber apretado un poco más los dientes. Parecía mostrar más ganas el manacorí.

El reciente campeón de Wimbledon no pareció querer reaccionar y fue a remolque en un parcial que duró 45 minutos y donde apenas tuvo tensión competitiva. Baste el dato de las nulas oportunidades de break que arrancó el de El Palmar en ese set y su inconsistencia en el saque. 6-3 en 38 minutos.

Y casi como si estuviera en el guión, el actual número dos del mundo apretó un poco y puso las cosas del cara en el segundo, con Nadal cediendo su saque con una doble falta. Un calco del primer set, solo que al revés, como mandan los cánones del espectáculo. Fue ahí, cuando se impuso cierta sensación de exigencia, cuando se notó lo justo de físico la leyenda del tenis mundial. El jueves, cuando debute en Indian Wells, sabremos más de sus verdaderas opciones de volver a dar guerra en el circuito ATP.

Aún faltaría un último giro de tuerca, un inesperado break por parte de Nadal para apretar la manga (5-4) y alargar algo más el espectáculo. No solo eso, cuando más apretaba el murciano, el veterano de 37 años se sacó un passing paralelo que puso al público en pie, marca de la casa. No pudo evitar, eso sí, que el partido se fuera al desenlace tras 48 minutos de segundo parcial.

El desempate fue, sin duda, lo más reseñable del partido, con un buen nivel de tenis entre ambos. Alcaraz tuvo cinco bolas de partido y el balear las salvó todas. La segunda, con otro passing demoledor sobre la subida del murciano a la red, puso al estadio de pie, volcados con las dos estrellas españolas. Hizo falta la sexta para cerrar el partido en poco menos de dos horas (14-12).

En general fue una experiencia grata para el público presente, con mucha presencia de hispanos en un estado, Nevada, donde son la principal. Nadal tuvo unos cuantos gestos hacia la grada que normalmente no se permite y concedió entrevistas entre juegos. Alcaraz, por su parte, regaló varios puntos a su admirado rival que, en condiciones normales, no dejaría escapar. Y todos contentos.

Tampoco faltó el baile de estrellas, con representación del mundo del deporte y del cine. Pau Gasol, Ona Carbonell, Charlize Theron, Catherine Zeta-Jones, Michael Douglas, Danai Gurira, Colin Kaepernick y un largo etcétera, en un estreno en Las Vegas para ambos jugadores que podría abrir la puerta a espectáculos similares en el futuro, a tenor de la respuesta y el entusiasmo del público.

André Agassi: 
"Alcaraz tiene todos los ingredientes para destacar del resto"

André Agassi: “Alcaraz tiene todos los ingredientes para destacar del resto”

Actualizado Domingo, 3 marzo 2024 - 19:38

El tiempo y la veteranía le han aportado paz y sosiego. No parecen quedar vestigios de los demonios que no siempre conseguía sacudirse de encima en pista y que desplegaba de tanto en tanto. Brooke Shields, su ex mujer, contaba que en un ataque de ira a André Agassi (Las Vegas, EEUU, 1970) le dio por destruir todos los trofeos que había ganado hasta ese momento, incluyendo el de Wimbledon y el US Open. Hoy, su existencia pasa más por su fundación, jugar al golf, la vida en familia junto a su mujer, Steffi Graf, y el apoyo incondicional a la ciudad que le vio crecer y convertirse en leyenda.

Para saber más

A sus 53 años, se explaya como nunca en sus planteamientos filosóficos, analizando con detenimiento el mundo del tenis actual y lo que fue su legendaria carrera, el único tenista que aún puede presumir de haber ganado los cuatro Grand Slam, la medalla de oro olímpica y el torneo de maestros de final de año. Dice que ha aprendido a vivir con pocas expectativas para no decepcionarse, mantiene a Rafael Nadal en la conversación como el mejor de todos los tiempos —pese a tener dos 'grandes' menos que Novak Djokovic— y cree que Carlos Alcaraz reúne todas las condiciones para intentar emularle.

"Son dos grandes, uno probado, posiblemente el mejor de todos los tiempos, y otro definitivamente en puertas, muy capaz, llegando en dos momentos muy distintos", analiza en la previa al partido amistoso que disputaron Nadal y Alcaraz en el Michelob Ultra Arena del casino Mandalay Bay de Las Vegas, una ciudad que ha explotado en el aspecto deportivo tras acoger la última Super Bowl, una carrera de Fórmula Uno y el desembarco, entre otras cosas, de un equipo de fútbol americano y de otro, próximamente, de béisbol. "Y ahora tenis", indica con ilusión.

Del hombre que le apeó de Wimbledon por última vez destaca su capacidad para "controlar su destino minuto a minuto, desde el momento en que pisó la pista por primera vez", además de haber sido "el rey de no darse suficiente crédito. Nunca le he visto jugar un partido donde tuviera que jugar mejor de lo que en realidad le pedía el choque. Siempre encontró la forma de hacer lo que tenía que hacer, de administrar sus esfuerzos. Es una disciplina increíble, la de no asumir riesgos que no debía asumir".

"El camino más duro"

Alcaraz, "por el contrario, juega espectacular cada 10 segundos, sin importar lo que le pida el partido, lo que es bueno para el espectáculo, pero no estoy seguro de que sea lo más eficiente para él. Está eligiendo un camino más duro, pero tiene tanto talento que es capaz de lograrlo a pesar de ello".

El de Nevada mantiene que con el tiempo Alcaraz irá aprendiendo a gestionar los esfuerzos como ha hecho Nadal durante toda su carrera. "Ahora el peso está sobre Carlos en ese intento de mantener un estándar que en realidad es más bien absurdo, si lo piensas bien", analiza el campeón de ocho Grand Slams, el último en Australia en 2003. "Tiene todos los ingredientes para destacar del resto de una forma muy marcada. Pero al mismo tiempo nadie debería dar por sentado que va ganar todo por decreto".

Con Agassi se extinguió una generación de grandes talentos norteamericanos en pista que no ha logrado tener la continuidad que se podía esperar de una potencia como Estados Unidos. Su explicación es simple. "Esa sequía tiene mucho que ver con España, Suiza y Serbia", explica en referencia a Nadal, Federer y Djokovic. Aquello, en realidad, "fue un milagro", suelta con una sonrisa. "Cada uno ha traído algo al juego que es único y dominante en múltiples áreas. Y el hecho de que hayan coincidido de forma colectiva es un regalo para el deporte. Imagina si uno de ellos no existiera, estaríamos hablando de uno ganando 36 Grand Slam y otro 34".

Djokovic podría seguir sumando. Sigue siendo el actual número uno. Lo de Nadal ya es otro cantar. Planea la sombra de su retirada de una forma cada vez más ostensible. "Se merece tener su propio proceso, su salida del circuito", manifiesta. "Espero que el cuerpo le dé la oportunidad, que si lo deja sea porque se ha dejado hasta la última gota que le quedaba en el tanque".

El, por su parte, no echa nada de menos las exigencias del circuito. "Si algo extraño es a la gente, el proceso de entrenar, prepararte, conocer bien tu cuerpo y tu mente para estar listo. No lo echo de menos pero estoy más agradecido de lo que nunca he estado por ello".