Alcaraz, en su paraíso en California y el dificilísimo regreso al número uno: "Es un objetivo"

Alcaraz, en su paraíso en California y el dificilísimo regreso al número uno: “Es un objetivo”

Cuando la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) anunció su pacto con Jannik Sinner, tres meses de suspensión por haber dado positivo por clostebol, muchos tenistas -Novak Djokovic, Alexander Zverev, Stan Wawrinka y por supuesto Nick Kyrgios- criticaron que la ausencia de verdaderas consecuencias. Más allá de un parón en su temporada, el italiano no perdía ningún título, ni tenía que devolver sus premios. Si acaso, subrayaba alguno, como el propio Zverev, ponía en juego el número uno del ranking ATP que posee desde el pasado 10 de junio.

En tres meses, Sinner se perderá el Masters 1000 de Indian Wells que acaba de empezar, el próximo Masters 1000 de Miami y el inicio de la gira europea de tierra batida, con otros dos Masters 1000, Montecarlo y Madrid, y torneos menores como el Trofeo Conde de Godó. En principio dejará escapar un saco de puntos que deberían bajarle de lo más alto de la lista mundial. Pero la calculadora insinúa que tampoco llorará esa pena: en realidad, lo lógico es que Sinner llegue como número uno a Roland Garros pese a haber cumplido con la suspensión.

Después de celebrar sus éxitos en el último US Open y el último Open de Australia, su ventaja actual es enorme, pero también hay otros factores que le dan tranquilidad. En primer lugar, para él, este inicio de primavera era la mejor época del año para dejar de jugar. Pese a que su 2024 fue para enmarcar, en abril sufrió una lesión de cadera y la gira de arcilla apenas sumó en su liderato.

Las opciones de Zverev

Si ahora mismo en su cuenta hay 11.330 puntos, cuando regrese tendrá 9.730, una cifra también exagerada. Sólo habrá perdido lo conseguido en Miami (1.000), Montecarlo (400) y Madrid (200) y regresará justo para sumar desde cero en el Masters 1000 de Roma, en su casa. Además, en Roland Garros, donde cayó en las semifinales de la última edición, tampoco tendrá la exigencia del título así que podrá volver sin apuros.

Únicamente una racha prodigiosa podría apartar a Sinner del número uno. Y sólo hay dos candidatos a la misma. Uno es Zverev, que necesitaría ganar en Indian Wells -donde debuta este viernes ante Tallon Griekspoor- o Miami para asaltar el trono en Montecarlo y Madrid, donde apenas defiende puntos.

CLIVE BRUNSKILLGetty Images via AFP

Y el otro es Carlos Alcaraz. Las matemáticas indican que el español puede volver a un puesto que ya ocupó durante 30 semanas entre 2022 y 2023, pero esas matemáticas le exigen ganarlo todo. En Indian Wells, donde debuta este sábado ante el vencedor del duelo entre Quentin Halys y Pablo Carreño, fue campeón hace un año y eso le complica las cosas. Debería repetir éxito, sumar uno más en Miami y luego triunfar también en Montecarlo. Con eso sumaría 2.800 nuevos puntos, alcanzaría los 9.310 y se quedaría en disposición de ser nuevamente número uno en Madrid o Barcelona.

«En cuestión de la sanción, hay poco que opinar. Juegue Jannik o no intentaré hacerlo bien en cada torneo porque el número uno es un objetivo», comentó Alcaraz ya en California, una de sus plazas favoritas. Allí, como sólo ocurre en Wimbledon, suele alquilar una casa entera para dormir acompañado de su equipo y parte de su familia y allí disfruta de los muchos campos de golf que rondan Indian Wells. Volver a la cima del tenis durante la suspensión de Sinner es muy difícil, pero sí puede acercarse.

Alcaraz cae ante Lehecka en cuartos de final de Doha: otra pesadilla sobre cemento

Alcaraz cae ante Lehecka en cuartos de final de Doha: otra pesadilla sobre cemento

Hay un guion que se repite en las pesadillas de Carlos Alcaraz. Una pista de cemento. Un día cualquiera, de esos que no aparecen en las portadas. Y un rival de saque duro y resto rápido, de los que no le permiten jugar al tenis. Sus desvelos nacen de escenas con esos elementos. Que sea uno de los mejores de la historia depende de que aprenda a dominar esos escenarios angustiosos y que incluso disfrute de ellos, que los haga suyos.

Este jueves, en los cuartos de final del ATP 500 de Doha, estuvo de nuevo en las mismas y se volvió a enredar para caer ante Jiri Lehecka por 6-3, 3-6 y 6-4 en dos horas y nueve minutos de juego. En los últimos meses lamentó derrotas en la misma superficie, en rondas parecidas y ante adversarios con condiciones más o menos similares, como Ugo Humbert, Tomas Machac y Roman Safiullin; ya conocía el peligro.

Alcaraz empezó distraído, especialmente en el saque, aunque con su juego le bastaba. Ante Lehecka, al que había ganado sin apuros en su único precedente, en Queen’s 2023, pronto consiguió un break y eso le jugó en contra. En demasiadas ocasiones el español se relaja cuando todo ya está decidido, pero esta vez pasó mucho antes. En el primer set encadenó unos pocos errores, se embarulló con sus propias ideas y del 1-2 a favor pasó a un 5-2 difícil de explicar. No había pasado nada, pero algo había pasado. Lehecka ganó el primer set con sólo tres golpes ganadores: ese es el difícil resumen.

A Alcaraz le fue bien el cambio de set. En el segundo, muchísimo mejor al saque, empezó a gustarse, los restos del checo dejaron de incomodarle y afinó la raqueta. El desenlace parecía cantado: en el tercer set dominaba para llevarse la victoria. Pero con 4-2 y 40-30 a su favor volvió a desaparecer y permitió que Lehecka se creciera para la victoria más importante de su carrera.

Ahora el checo se enfrentará al vencedor del duelo entre Matteo Berretini y Jack Draper en un torneo en el que este jueves, en cuartos de final, cayeron dos de los favoritos. Alex de Miñaur perdió ante Andrei Rublev por 6-1, 3-6 y un extensísimo 7-6(8) y Daniil Medvedev se retiró por problemas físicos de su encuentro frente a Félix Auger-Aliassime cuando ya había cedido el primer set por 6-3. La derrota en primera ronda de Novak Djokovic -precisamente ante Berretini- ya disgustó al escaso público del Tenis Khalifa Internacional de Doha que en los próximos días, en los partidos decisivos del torneo, seguramente lamentará la ausencia de una figura mundial en liza.

Alcaraz se estrena en Doha con un convincente triunfo ante Cilic

Alcaraz se estrena en Doha con un convincente triunfo ante Cilic

Actualizado Lunes, 17 febrero 2025 - 18:54

Un solvente triunfo ante uno de los jugadores más reputados de la última época y que apura los últimos golpes de su carrera, el croata Marin Cilic, fue la carta de presentación en Doha de Carlos Alcaraz, que pisó este torneo de categoría ATP 500 por primera vez y selló en dos sets (6-4 y 6-4) su acceso a la segunda ronda.

El murciano, que semanas atrás amarró en Rotterdam su primer trofeo del 2025, logró ante el balcánico, que en sus buenos tiempos llegó a ser campeón del Abierto de Estados Unidos (2014), su sexta victoria seguida y la undécima en un torneo de este nivel. El de este lunes en Catar agranda la suma de los triunfos obtenidos consecutivamente: los cinco del torneo neerlandés más otros tantos en Pekín, el último éxito conseguido en el 2024.

El talento de Marin Cilic, ya de 36 años, calibró el estado del número tres del mundo y primer favorito del torneo en su reencuentro con las pistas tras ganar Rotterdam. Más tiempo llevaba sin dar noticias de su presencia en la competición el jugador de Zagreb, que afrontó en Doha su primer compromiso oficial de 2025.

No saltaba a la pista desde el pasado noviembre, en Belgrado. Las molestias en la rodilla derecha, de la que fue operado meses atrás, y que no termina de carburar a su gusto, condicionan la presencia del croata, que acumula 21 títulos en su carrera y finales tan reputadas como la de Wimbledon en el 2017 y el Abierto de Australia del 2018.

No dio síntomas de flaqueza o de merma física alguna Marin Cilic en el choque contra Alcaraz, que tuvo que encontrar alguno de sus mejores golpes para propiciar la rendición de su rival. Cilic, que presume también de la Copa Davis que ganó con Croacia en el 2018 o la plata olímpica en dobles conseguida tres años más tarde, en Tokio, se sostiene con solvencia gracias a un talento innato. Fue uno de los jugadores que interpuso ocasionalmente su nombre entre la autoridad del 'Big Three', a los que tuteó con decoro.

Resistió a Alcaraz una horas y 40 minutos. Fue lo que necesitó el español para derribarle por cuarta vez en cinco enfrentamientos. Evitó el crecimiento de Cilic Carlos Alcaraz, que se hizo fuerte en los momentos clave, determinantes para cerrar la victoria sin contratiempos. Después de un arranque equilibrado e infrecuente, con una rotura de cada lado, el español y el croata amarraron el servicio hasta el séptimo juego. Fue cuando el murciano logró el quiebro decisivo para hacerse con la manga. Se puso 4-3 y consolidó. Selló el triunfo del set por 6-4.

El partido recuperó la igualdad en el segundo tramo, con el pulso hasta el noveno juego. Sin embargo, Cilic tuvo su gran oportunidad cuando con 4-3 dispuso de 0-40 para ponerse con 5-3 y encarrilar el empate. Pero reaccionó Alcaraz que dio la vuelta a la situación y, además, rompió en el siguiente para poner la victoria de cara por 6-4.

Alcaraz, que intentará convertirse en el campeón más joven en Doha desde Murray en 2009, logró el triunfo en su puesta en escena en el torneo catarí y ya espera rival en la segunda ronda. Será el ganador del partido entre el chino Zizhen Zhang y el italiano Luca Nardi procedente de la previa.

Alcaraz aprueba su asignatura pendiente en Rotterdam: también es campeón en pista dura bajo techo

Alcaraz aprueba su asignatura pendiente en Rotterdam: también es campeón en pista dura bajo techo

La memoria custodia el recuerdo de la primera gesta de Rafa Nadal, una remontada en la final del Masters 1000 de Madrid de 2005 ante Iván Ljubicic. Había perdido los dos primeros sets -entonces se jugaba a cinco-, pero no perdió el partido. Resucitó como rito iniciático, como haría después tantísimas veces. Aquella victoria aún se mantiene viva porque lo merece y por su singularidad: a los 18 años, Nadal ganó su primer y único título en pista dura bajo techo. Este domingo, Carlos Alcaraz igualó los trofeos de su compatriota en esas condiciones con su triunfo en el ATP 500 de Rotterdam.

Como le ocurría a su ídolo, su tenis luce menos sobre una superficie dura y aún menos en un recinto cerrado, pero las características del circuito le obligan a brillar en él y poco a poco lo está consiguiendo. Después de demasiadas derrotas -llevaba un balance de 17-11 en encuentros así-, se llevó por fin una alegrías después de superar a Álex de Miñaur por 6-4, 3-6 y 6-2 en una final en la que desnudó virtudes y defectos.

Carlos Alcaraz vence a Hurkacz y jugará la final de Rotterdam ante el australiano Miñaur

Carlos Alcaraz vence a Hurkacz y jugará la final de Rotterdam ante el australiano Miñaur

Actualizado Sábado, 8 febrero 2025 - 22:21

El español Carlos Alcaraz aplacó la reacción del polaco Hubert Hurkacz, que ganó un set, y, tras vencer por 6-4, 6-7 (5) y 6-3, alcanzó la final del torneo de Rotterdam, la primera de 2025 y la primera en su carrera bajo techo, que disputará ante el australiano Alex de Miñaur.

El murciano tardó dos horas y 23 minutos en ganar por cuarta vez en otros tantos enfrentamientos al polaco, que hace tiempo cayó del 'top ten' de la clasificación ATP donde estuvo instalado gran parte del pasado curso.

Alcaraz apunta a un nuevo título. Tras el sinsabor del Abierto de Australia tiene de cara su decimoséptimo éxito, el primero desde que ganó en Pekín en 2024. El español reaccionó a pesar de su mal inicio. Perdió el saque y permitió que el polaco tomara ventaja (3-0 y 4-1). Pero llegó su mejoría, evidente, especialmente en el resto y tras un parcial de 5-0 se hizo con la manga y se puso por delante en el marcador.

Después ninguno fue capaz de aprovechar sus oportunidades. Resguardaron el saque y la manga llegó hasta el desempate. Alcaraz desperdició una buena oportunidad. Con 5-4 de su lado sacó para cerrar el encuentro, pero una doble falta y un error dieron la ocasión al polaco, que amarró el set e igualó el partido.

Alcaraz se levantó y aceleró. Rompió de entrada y tomó una renta de 3-0 en el parcial definitivo que ya no desperdició. Ganó. Sumó su cuarta victoria seguida en Rotterdam y disputará su primera final bajo techo.

El murciano, que previamente dejó en el camino al neerlandés Botic Van de Zandschulp, el italiano Andrea Vavassori y a su compatriota Pedro Martínez, ganó a Hurkacz, que en cuartos se deshizo del ruso Andrey Rublev.

Alcaraz jugará la final contra el australiano Alex de Miñaur, finalista el pasado año, superado por Jannik Sinner, que ganó con autoridad al italiano Mattia Bellucci por 6-1 y 6-2.

Alcaraz vuelve a ganar sin desgaste y ya está en semifinales del ATP 500 de Rotterdam

Alcaraz vuelve a ganar sin desgaste y ya está en semifinales del ATP 500 de Rotterdam

En las horas previas la ATP anunciaba que era el primer enfrentamiento entre Carlos Alcaraz y Pedro Martínez, compañeros en la Copa Davis con España, pero no era cierto. En 2019, en el challenger de Murcia, un Alcaraz de apenas 15 años ya venció a Martínez, entonces de 21, y estableció las diferencias entre ambos. Martínez, un tenista capaz de aguantar largos intercambios, sufrió entonces con su servicio y acabó derrotado por Alcaraz, pese a su adolescencia, pese a su falta de experiencia. Este viernes, en los cuartos de final del ATP 500 de Rotterdam ocurrió lo mismo. De hecho, los seis años de diferencia entre ambos enfrentamientos lo único que hicieron fue exagerar su distancia.

Como le ocurrió en el encuentro anterior ante Andrea Vavassori -que también disputó aquella edición del challenger de Murcia-, Alcaraz volvió a disfrutar de una victoria plácida, en este caso por 6-2 y 6-1 en una hora y 10 minutos de juego. Por su superficie, el torneo holandés se planteaba como una dura prueba para el español y de momento está siendo sólo un entrenamiento. Este sábado, en semifinales, ante el ganador del duelo entre Andrei Rublev y Hubert Hurkacz tendrá un verdadero test; si lo vuelve a superar con holgura, ya sólo le quedará la final ante Alex de Miñaur o el sorprendente Mattia Bellucci.

Ante Martínez, Alcaraz tan sólo necesitó concentración. Desde el primer juego, el número tres del mundo se abalanzó sobre el débil servicio de su compatriota y dominó el encuentro. Martínez apenas logró el 50% de sus puntos con su primero y un 40% con su segundo para ceder un break tras otro. Su estrategia era valiente: notable defensor, propuso un juego creativo, con muchos cambios de ritmo y muchas subidas en la red, pero con ello apenas logró estirar el encuentro. Poco más. Muy consistente con su saque, Alcaraz nunca llegó a dudar. Ganando 29 de sus 36 puntos al servicio, sólo necesitaba esperar para apretar a Martínez en su turno.

Sander KoningEFE

Le queda a Martínez el consuelo de su buen resultado en Países Bajos después de ganar a Roberto Bautista en primera ronda y de superar a Holger Rune en segunda ronda. Pese a los problemas físicos del danés, afectado por un catarro, quedará igualmente como la primera victoria del español ante un Top 10 en pista rápida. El próximo lunes Martínez aparecerá en el número 40 del ranking ATP y volverá a su lucha por escalar en los torneos grandes.

Alcaraz derrota fácilmente a Vavassori y ya está en cuartos de final en Rotterdam

Alcaraz derrota fácilmente a Vavassori y ya está en cuartos de final en Rotterdam

Actualizado Jueves, 6 febrero 2025 - 21:20

El español Carlos Alcaraz, primer favorito, se impuso este jueves al italiano Andrea Vavassori, número 317 de la clasificación mundial, por 6-2 y 6-1 en los octavos de final del ATP 500 de Rotterdam (Países Bajos).

Alcaraz, número tres del mundo, ganó en una hora y cinco minutos. No necesitó exprimir su juego. Le bastó con sus juego agresivo y con conservar su saque en todo momento para asegurarse la victoria.

El murciano apenas tuvo problemas para ganar por segunda vez a Vavassori, al que anteriormente había superado el año pasado en los cuartos de final de Buenos Aires, también dos mangas.

El español aguarda al último choque de la tarde entre su compatriota Pedro Martínez y el danés Holger Rune para conocer a su rival en la siguiente ronda.

La renuncia de Alcaraz a jugar en Sudamérica o el fin del tenis sobre tierra batida: "No sé si sólo habrá torneos dos meses"

La renuncia de Alcaraz a jugar en Sudamérica o el fin del tenis sobre tierra batida: “No sé si sólo habrá torneos dos meses”

Actualizado Miércoles, 5 febrero 2025 - 23:24

Abrigado hasta arriba, como exigirán los seis grados que este jueves enfriarán Rotterdam, Carlos Alcaraz llegará al pabellón Ahoy y se enfrentará sobre pista dura a Andrea Vavassori en octavos de final del ABN AMRO Open (sobre las 19.30 horas, en Movistar). Si vence, al día siguiente quizá se mida a Holger Rune, en el puesto 14 del ranking ATP, y luego le esperarán Andrei Rublev, Alex De Miñaur o Daniil Medvedev, todos entre los 10 mejores de la lista. Pese a ser un torneo menor, de categoría ATP 500, el español está jugando en la superficie que menos le favorece y el cartel de rivales espanta. ¿No podría haber escogido un calendario más amable? La respuesta es no. O muy difícilmente.

Desde que era prácticamente un adolescente, es decir, desde sus inicios como profesional en 2020, Alcaraz siempre había pasado el febrero en Sudamérica, disfrutando del calor, de la tierra batida y de partidos ante adversarios más asequibles. Pero este año ha tenido que renunciar a ello. Cambiar de superficie entre el Open de Australia y el doblete Indian Wells-Miami era demasiado para el cuerpo, un desgaste que solía acabar en lesiones y/o derrotas. Este curso para él, igual para la mayoría de tenistas, la tierra batida queda reservada para la primavera. Y, de ahí, el problema.

La final del torneo de Buenos Aires, el año pasado.

La final del torneo de Buenos Aires, el año pasado.GETTY

«La superficie que más puntos en el ranking otorga es la pista rápida y en el circuito ya no puede haber especialistas sólo en tierra batida. Ahora todos deben saber jugar en rápida y para ello necesitan hacer su calendario, adaptar su temporada a esa superficie. No sé si corremos el riesgo de que sólo haya tierra batida dos meses al año, pero está claro que los torneos que más crecen son en pista dura», explica David Ferrer, director del Trofeo Conde de Godó y finalista en Roland Garros en 2013, en conversación con EL MUNDO sobre la reducción de torneos en arcilla.

Adiós a Estoril, Niza o Sopot

Entre abril y mayo la gira que enlaza Montecarlo, Barcelona, Madrid, Roma y Roland Garros parece inamovible, pero en el resto de meses parece imposible organizar una competición en una superficie que no sea pista dura. Mientras los torneos sobre sintético crecen, como Dallas y Doha, ahora ascendidos a ATP 500, aquellos que se disputan en tierra batida van perdiendo interés, importancia y patrocinadores. Si hubo un tiempo, no tan lejano, en 1994, en el que el calendario ATP recogía 34 torneos sobre polvo de ladrillo, hoy sólo son 21 eventos. El propio Ferrer, por ejemplo, jugó en su reciente carrera en competiciones en Stuttgart, Estoril, Niza, Sopot, Palermo o Valencia que ya no están dentro del circuito ATP o no existen o han cambiado de superficie.

Esta temporada la gira sudamericana únicamente ha conseguido atraer a Alexander Zverev entre los 10 mejores del mundo y una de sus organizadoras, Catalina Fillol, del ATP 250 Chile Open que se disputa en Viña del Mar, admitió esta semana a la revista ‘Clay’ que se plantean jugar también sobre dura. El ATP 500 de Río de Janeiro y el ATP 250 de Buenos Aires sufren y otros directamente han desaparecido, como el ATP 250 de Córdoba, en Argentina. Algo parecido les pasa a los torneos europeos de julio, como Bastad, Gstaad, Umag o Kitzbuhel, desabrigados desde que perdieron la compañía de Hamburgo como Masters 1000. Si al tenis sólo se juega sobre hierba en junio, en Wimbledon y los torneos previos, la tierra batida cada vez más se reduce sólo a la primavera.

Carlos Alcaraz supera con apuros a Van de Zandschulp en su debut en Rotterdam

Carlos Alcaraz supera con apuros a Van de Zandschulp en su debut en Rotterdam

Actualizado Martes, 4 febrero 2025 - 22:42

Carlos Alcaraz, actual número 3 del mundo, debutó con victoria, por 7-6 (3), 3-6 y 6-1, ante el neerlandés Botic Van de Zandschulp (84), en la primera ronda del ATP 500 de Rotterdam. Se medirá al ganador del duelo entre el canadiense Felix Auger-Aliassime y el italiano Andrea Vavassori en los octavos de final.

Alcaraz suma así su tercera victoria ante el neerlandés en el cara a cara particular (3-1), a pesar de que en el último duelo Van de Zandschulp eliminó al del Palmar en la segunda ronda del último Abierto de Estados Unidos, en tres sets (6-1, 7-5, 6-4).

Además, el de Wageningen fue quien venció a Nadal en el último encuentro del balear en su carrera en la final entre ocho de la Copa Davis en Málaga por un doble 4-6 en los cuartos de final que cruzaron a España y a Países Bajos.

El murciano empezó el encuentro con un juego agresivo pero precipitado, con exceso de riesgo desde el fondo de pista y abusando de las voleas, lo que le llevó a perder el servicio en el tercer juego, y le obligó a ir a remolque el resto del set.

Los fallos de Carlos

Delante tenía a un gigante neerlandés con las ideas muy claras: apoyarse en su revés para salir de los aprietos y 'machacar' con la derecha las bolas a media pista del rival, un muro paciente y sin fisuras que esperaba a los fallos de Carlos.

La rotura de Van de Zandschulp al murciano en el quinto juego parecía definitivo para el set, sin embargo Alcaraz se repuso y llevó al rival al tie-break, donde se impuso por 7-3 con comodidad.

El segundo set empezó con susto para el del Palmar, que tuvo que salvar dos pelotas de rotura ante un neerlandés un poco más agresivo y muy metido en pista.

Van de Zandschulp acabó por romper el servicio de Alcaraz, de nuevo en el quinto juego, ante la desesperación del español, que veía como poco a poco su rival le iba comiendo terreno y no cedía su saque.

Siempre a remolque, el murciano intentó volver a darle la vuelta al marcador, pero a diferencia del primer set, el neerlandés estuvo más entero con su saque y disipó cualquier esperanza de remontada de Carlos con un 6-3 final.

La manga para el desempate no pudo comenzar mejor para Alcaraz, que repuesto mentalmente y más acertado con la derecha empezó mandando 3-0 en el tanteo ante un Van de Zandschulp sin soluciones ni reacción.

El ritmo del número tres del mundo había subido considerablemente, sobre todo en el duelo de derechas en el que se encuentra siempre tan cómodo, además de mejorar sus prestaciones al servicio.

Con 4-1 a favor, el español logró romper al neerlandés y matar definitivamente el partido, que sólo tuvo un dueño en un tercer set que terminó 6-1 y un partido que duró 2 horas y 27 minutos.

En el duelo español de dieciseisavos de final se impuso el 44 del mundo Pedro Martínez -por 6-3 y 6-2- a Roberto Bautista (52) y se enfrentará en la próxima ronda al ganador del encuentro entre el danés Holger Rune (14 del mundo) y el italiano Lorenzo Sonego (34).

Sólo Alcaraz puede sentarse en la mesa de Sinner

Sólo Alcaraz puede sentarse en la mesa de Sinner

Actualizado Domingo, 26 enero 2025 - 19:30

«Eres demasiado bueno», admitió Alexander Zverev dirigiéndose al ya bicampeón en la ceremonia de entrega de premios tras la final del Abierto de Australia. No fue un mero mensaje de cortesía sino el reconocimiento sincero de aquello que ya había sentido, padecido, según avanzaba un duelo en el que tardó poco en darse cuenta de que estaba ante un Jannik Sinner de nuevo inabordable. Le duró poco la convicción inicial al alemán, que no fue capaz de aprovechar el descenso en el porcentaje de primeros servicios de su adversario desde mediado el segundo set hasta el comienzo del tercero. Tampoco le funcionó su juego más directo en ese segundo parcial, asumido que no obtenía provecho de los largos intercambios. Forzó el desempate, su mayor logro en un partido que Sinner dominó con claridad. Fue mejor en todas las facetas del juego.

Entre las muchas virtudes de Sinner se encuentra la inteligencia táctica. Supo situar a Zverev ante su propia realidad, la que le persigue al constatar el flanco débil en su golpe de derecha, sobre el que hizo sangre el de San Cándido, cerebral, calculador, metódico, constante, frente a la visceralidad y el progresivo desorden de su oponente, mermado en su energía y credibilidad a medida que se topaba con la evidencia. Había un lugar claro donde atacarle y empezó a acumular errores. Camino de los 28 años y ya con tres finales del Grand Slam sobre sus hombros, sigue sin culminar el objetivo.

Sinner le devolvió poco a poco a un pasado no muy lejano, el del jugador vacilante con su saque y desestabilizado emocionalmente. Y lo hizo al retrasar la posición en el resto. Es muy complicado encontrar las cosquillas al ahora mismo indiscutible número 1 del mundo y ganador de los dos últimos títulos grandes. Requiere un ejercicio de precisión y persistencia para el que muy pocos están capacitados.

Si alguien puede estar en disposición de hacerlo es Carlos Alcaraz, que no ha llegado al torneo en las mejores condiciones. Los demás jugadores, salvando de manera puntual a Novak Djokovic, cuyo cuerpo pagó el peaje de su encuentro de cuartos ante el español, no están preparados para las exigencias que impone Sinner ni para sacarle de su zona de confort, para poner en duda una autoridad que resulta incontestable en estos momentos.