Tras la decepción del comienzo de la tarde, cuando el dominicano Alcántara acabó con los sueños de medalla olímpica de Rafa Lozano júnior, la noche tenía reservada en el Centro de Exposiciones de Villepinte una estupenda sorpresa. El peso pesado Ayoub Ghadfa derrotó al armenio Davit Chaloyan y aseguró la segunda medalla en estos Juegos para el boxeo español, la sexta de su historia.
El marbellí ya desató las ilusiones en su debut olímpico. Con su pegada brutal y su determinación, acabó contra pronóstico con el kazajo Kamshybek Konkabayev, bronce en los pasados Juegos Olímpicos y dos veces campeón universal.
Ayoub, al que su padre apuntó a kickboxing para que aprendiera a defenderse de los abusos y el racismo que sufría cuando era niño, y después descubrió sus habilidades boxísticas en Madrid, fue fortaleza y precisión en el cuadrilátero del Arena París Norte.
En un combate brutal, en el que varias veces tuvo que parar porque sangraba por su oreja izquierda, el español arrasó al armenio. Sonaba "¡Ayoub, Ayoub!" en las tribunas y Ghadfa seguía golpeando sin piedad. Ganó los tres rounds, decisión unánime.
Su rival por llegar a la final olímpica será el local Djamili-Dini Abodou, que un momento antes encendió a las tribunas con su triunfo ante el ecuatoriano Congo.
Y mañana sábado, también en cuartos, José Quiles (15:30 h.) se enfrenta al uzbeko Khalokov en busca de asegurar la tercera medalla para el boxeo nacional.
El entrenador del equipo olímpico de boxeo de Samoa, Lionel Elika Fatupaito, murió el viernes en la Villa Olímpica de París-2024 a los 60 años después de haber sufrido una parada cardíaca, confirmó el sábado la fiscalía de Bobigny (cerca de París).
La Federación Internacional de Boxeo (IBA) presentó "sus más sinceras condolencias a la familia, a los amigos y a los colegas", en un comunicado en su página web.
El entrenador se encontraba en su habitación con un deportista cuando sufrió el ataque cardíaco, hacia las 10:20 de la mañana de este sábado (hora de la Península y Baleares)
A pesar de que la intervención de los servicios de emergencia, se decretó su muerte "por causa natural", precisó la fiscalía, añadiendo que no se decidió imponer ningún obstáculo médico-legal para su inhumación. La investigación sobre esta muerte fue confiada a la policía judicial del departamento de Seine-Saint-Denis (región parisina).
El estadounidense Gervonta Davis ha retenido su título mundial de peso ligero de la AMB al vencer por nocaut a su compatriota Frank Martin este sábado en Las Vegas.
Frente a Martin, que hasta entonces estaba invicto con 18 victorias en otros tantos combates, Davis utilizó su potencia para dominar a su rival antes de enviarlo a la lona en el octavo asalto.
Tras empujar a Martin contra las cuerdas con una sucesión de golpes, "Tank" utilizó un devastador gancho de izquierda para dejar definitivamente fuera de combate a su compatriota de 29 años en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas.
Con esta victoria, Gervonta Davis, de 29 años, amplía su récord de imbatibilidad a 30 victorias (30-0), 28 de ellas por KO.
La prueba B del boxeador Ryan García dio positivo por una sustancia prohibida, según reportó el jueves ESPN, pero el equipo de abogados y el promotor del púgil enfatizaron en el resultado negativo que dio una muestra de cabello para asegurar que no violó las reglas.
La prueba A de García, quien derribó a Devin Haney tres veces en Nueva York y ganó por decisión mayoritaria el 20 de abril, había dado positivo por ostarina el 1 de mayo.
Los abogados de García (Paul Greene, Matt Kaiser, Darin Chávez y Guadalupe Valencia) indicaron en un comunicado que el peleador presentó la muestra de cabello después del primer positivo. También argumentaron que los resultados de la primera prueba "fueron niveles demasiado bajos" y que estaban "en el rango de la billonésima del gramo". Que se convierte en una evidencia de que García no era culpable de tomar drogas para mejorar su rendimiento.
"Ryan de forma voluntaria se ha sometido a pruebas durante su carrera, y éstas siempre han mostrado resultados negativos", indicaron sus abogados en un comunicado. "También dio negativo en múltiples ocasiones antes de la pelea ante Haney".
Golden Boy Promotions, que representa a García, también defendió de forma similar su inocencia.
"Como se indicó cuando surgieron las pruebas iniciales, creemos en Ryan, y lo seguimos haciendo hoy", dijo la promotora en un comunicado.
Haney publicó comentarios en su red social X, expresando su escepticismo sobre los resultados de la muestra de cabello.
"Ryan y su equipo sabían que daría positivo. Es por eso que hicieron esa tontería de la 'prueba de cabello' por sí solos, que quién sabe quién hizo", manifestó Haney.
Quedaban 30 segundos para el final del noveno asalto, cuando Oleksander Usyk conectó un gancho de izquierda a la mandíbula de Tyson Fury que hizo temblar al gigante británico. Resonaban las palabras prermonitorias de Usyk en la previa: "Si el tamaño importara, el elefante sería el rey de los animales".
The Cat (el gato), como buen felino, olió sangre y comenzó a golpear sin descanso al Rey Gitano que rebotaba de cuerda en cuerda. Lo hizo en cinco ocasiones, hasta que en el último apoyo el árbitro Mark Nelson decidió intervenir para iniciar un conteo.
"El árbitro tenía que haber parado la pelea", responde a EL MUNDO, Jero García, ex boxeador y presentador de televisión. A juicio de García, Nelson debió declarar ganador a Usyk para evitar la "golpiza" que le dio a Fury. "Es mejor parar la pelea un minuto antes que un segundo tarde", explicaba.
Sin embargo, Emilio Marquiegui, periodista especializado en boxeo, es de la opinión que el árbitro "hizo lo correcto". Marquiegui cree que Fury no se apoyó en las cuerdas sino que se desplomó sobre ellas y que fueron las que evitaron su caída. Así, Nelson obró según el reglamento al iniciar el conteo. "Queda a criterio del árbitro si le vio en malas condiciones o no, obviamente luego se vio que Fury aguantó hasta el final y no pasó nada más", cuenta Marquiegui.
Por su parte, Jaime Ugarte, otro periodista especialista en boxeo, compartía la visión de ambos y añadía que la campana salvó al británico del knockout. "Si el árbitro lo para cuando estaba a merced no hubiera sido raro, estaba inerte", explica el periodista y determina que fue cuestión de segundos el que Usyk terminara la pelea en ese asalto.
Uno de los golpes de Usyk a Fury.FAYEZ NURELDINEAFP
Pero continuó y finalmente el ucraniano fue declarado ganador por decisión dividida de los jueces. El español Manuel Oliver fue el que más ventaja le dio, 115-112, mientras que el estadounidense Mike Fitzgerald solo concedió 114-113 frente a los 113-114 que el canadiense Craig Metcalfe otorgó a Fury. Esa división llevó al británico a declararse ganador y a esgrimir la guerra de Ucrania como el factor que había determinado el dictamen de los jueces.
Todos los expertos consultados por EL MUNDO piensan que Usyk fue el justo ganador. Si bien si Jero García mantiene que debía de haber sido por ko en el noveno, Marquiegui cree que el "mejor final" del ucraniano le hizo merecedor de la victoria. "Fury tuvo la pelea más complicada de su vida", explica y detalla que el combate se le fue "por su desgaste físico al no dosificar" y "por los palos que recibió en el noveno".
"Papá, ¿me oyes? Lo hemos conseguido", gritó Usyk en ucraniano al pabellón de Riad cuando le colgaban los cuatro cinturones (Consejo Mundial de Boxeo (CMB), Asociación Mundial (AMB), Federación Internacional (FIB) y Organización Mundial de Boxeo (OMB)) de campeón de peso pesado en los hombros. Es el primer campeón unificado en más de dos décadas. Sustituía a Lennox Lewis cuya unificación databa del siglo pasado, noviembre de 1999, ante Evander Hollyfield.
Historia
Marquiegui, García y Ugarte sitúan la hazaña de Usyk en diferente medida. Mientras que para el primero es algo anecdótico, "un premio pichichi" que no te sitúa como uno de los mejores delanteros de la historia. García y Ugarte sí piensan que convertirse en campeón unificado pone al ucraniano en el escalón de los Ali, Lewis y compañía.
Pero ninguno se olvida que este chico, que dejó el fútbol con 15 años para pasarse al boxeo, ha sido oro olímpico así como gran dominador de dos categorías en su conversión a profesional: crucero, donde también fue campeón unificado, y pesado. Con esta victoria, además, ha arrebatado el invicto a Fury 34 (24 KO)- 1 por su 22 (14 KO)- 0.
Sin embargo, y pese a que el ucraniano ponía en liza tres de los cuatro cinturones, es el británico el que se lleva mayor bolsa por este combate del siglo. De los algo más de 100 millones que había en juego, 70 han sido para Fury, de los cuales uno irá supuestamente para organizaciones benéficas de la guerra de Ucrania, y 30 para Usyk. Un reparto que, previsiblemente, cambiará algo para la revancha de octubre. "Usyk no vende tanto", explica Ugarte.
Es precisamente esta revancha la que hará que Usyk pierda uno de los cuatro cinturones poco después de haberlo ganado. El ucraniano no podrá defender el título de la FIB ante el púgil Filip Hrgovic, por lo que el croata se lo disputará ante el también británico Daniel Dubois, al que ya venció Usyk en una defensa del título de la AMB.
El boxeador Sherif Lawal, de 29 años, ha muerto trs recibir un nocaut en el combate que iba a ser su debut profesional en Reino Unido. El combate se celebró el domingo en el Harrow Leisure Centre de Londres, según avanza TMZ.
En él se enfrentaba al boxeador portugués Malam Varela pero durante el cuarto asalto, un derechazo en la sien de Lawal le tiró al suelo y enseguida el árbitro se dio cuenta de que el boxeador necesitaba atención médica urgente.
Aunque el equipo médico le realizó maniobras de reanimación de manera inmediata y posteriormente fue trasladado al Hospital Northwick Park, el joven murió esa misma noche. "Por desgracia, durante el combate Sherif sufrió un colapso y, a pesar de los esfuerzos de los paramédicos, fue declarado muerto", ha anunciado Warren Boxing Management, que ha enviado en una publicación de Instagram sus condolencias a la familia del boxeador.
Lawal comenzó a boxear en el año 2018 y fue a principios de este año cuando decidió dar el salto al mundo profesional.
El mexicano Saúl 'Canelo' Álvarez derrotó este sábado por decisión unánime a su compatriota Jaime Munguía para mantener sus cuatro cetros mundiales de boxeo en la división súper mediana.
Álvarez fue de menos a más para imponerse con tarjetas a favor por 117-110, 116-111 y 115-112.
El retador Munguía, invicto hasta este sábado, salió a negar los momios que lo anunciaban como posible víctima y en los tres primeros asaltos impuso condiciones con su 'jab' de zurda, que aterrizó en la anatomía del 'Canelo' con un promedio de ocho por cada asalto.
Álvarez comenzó con la guardia cerrada, pero a partir de la segunda vuelta comenzó a castigar a los brazos de Munguía.
El punto de quiebre del pleito fue el cuarto 'round'. Munguía insistió en llevar la iniciativa. En su afán de agredir, descuidó la defensa y fue derribado por un 'upper' de derecha del campeón defensor, que envió a la lona a su rival.
A partir de ahí, 'Canelo' mostró su mejor versión, con variadas combinaciones ante un oponente que bajó el ritmo, y disminuyó la potencia de sus ataques.
Munguía resurgió en el octavo asalto, combinó mejor, escapó con certeros movimientos de cintura y hizo fallar al 'Canelo', que emparejó las acciones en el noveno, parejo.
Aunque recibió dos derechas en el rostro, Munguía volvió a proponer, a pegar más en el décimo asalto. 'Canelo', con ventaja en las tarjetas apostó más a la calidad que a la cantidad de sus golpes y se encaminó a la victoria.
Después de 10 'rounds' de desgaste, los dos rivales dieron muestra de una gran preparación; en el undécimo Munguía hizo impactos con las combinaciones y no desentonó ante el favorito.
'Canelo' esperó de pie el asalto final y salió a noquear en el duodécimo asalto. No lo logró, pero conectó buenos impactos ante un Munguía que, aunque derrotado, no desentonó y por momentos puso en apuros al campeón.
Álvarez llegó a 61 victorias, 39 antes del límite, con dos empates y dos derrotas, en tanto Munguía perdió el invicto luego de 43 triunfos, 34 por nocáut.
"Esperé mi momento; Munguía es un gran boxeador, fuerte, aunque un poco lento y pude pegar a la contra. Ahora estoy en posición de hacer lo que quiera y pedir lo que quiera", dijo Álvarez, al referirse a la posibilidad de enfrentar a David Benavides, quien ha pedido que se respete su condición de retador mandatorio del Consejo Mundial de Boxeo, pero ha sido ignorado.
El ex campeón mundial de boxeo sudafricano Dingaan Thobela fue encontrado muerto la noche del lunes en su casa de Johannesburgo a la edad de 57 años, tras padecer problemas de salud, confirmó un amigo del fallecido.
"Extrañamente, no respondía a su teléfono y su familia, acompañada de la Policía, consiguió acceder a su lugar de residencia y descubrió que había muerto", declaró a medios locales a última hora del lunes Eddie Mutungutungu, amigo de Thobela.
El deportista, conocido como la 'Rosa de Soweto', el antiguo gueto negro de Johhanesburgo donde nació en 1966, boxeó de manera profesional entre 1990 y 2006 y ostentó tres títulos mundiales en dos categorías.
Dingaan Thobela durante un combate.AP
Thobela fue campeón mundial de peso ligero de la Organización Mundial del Boxeo (WBO, por sus siglas en inglés) entre 1990 y 1992, un título que también le concedió en 1993 la Asociación Mundial del Boxeo (WBA), además de campeón mundial de peso supermediano en el año 2000 del Consejo Mundial del Boxeo (WBC).
Las redes sociales se inundaron este martes de mensajes de pésame por la muerte del querido boxeador, a los que se sumó el Gobierno sudafricano, que lo describió como una "leyenda".
"Entristecidos tras conocer la muerte de la Rosa de Soweto. Con gran pesar, damos nuestro más sentido pésame a la familia. Que los recuerdos de Dingaan Thobela les brinden consuelo", dijo el Ejecutivo sudafricano a través de la red social X.
El ex campeón de la UFC Francis Ngannou anunció este lunes la muerte de su hijo de 15 meses, llamado Kobe. "Era demasiado pronto, pero ya se fue", escribió en la red social X, antes Twitter.
"Mi pequeño, mi amigo Kobe, estaba lleno de vida y alegría". "Ahora yace sin vida. Grité su nombre una y otra vez pero no responde". "Yo era la mejor versión de mí mismo con él y ahora ya no sé quién soy. La vida es tan injusta que nos golpea donde más duele", ha dicho Francis Ngannou.
Unas horas antes de revelar la muerte de su hijo, publicó en X: "¿Cuál es el sentido de la vida si aquello por lo que luchamos con uñas y dientes (...) es al final lo que más nos golpea?" "¿Por qué la vida es tan injusta y cruel?", volvió a preguntar.
El ex campeón de MMA (artes marciales mixtas), reconvertido en boxeador profesional desde octubre de 2023, recibió mensajes de condolencias de varias personalidades del mundo de las artes marciales.
"Lamento saber de tu pérdida, Francis, mis oraciones están contigo y tu familia en este momento", ha publicado Conor McGregor, otra estrella de UFC, en X.
"Por favor, respeten a @francis_ngannou y su familia durante este momento de trauma. Junto con millones de personas más, rezaremos por su fortaleza", ha pedido Marquel Martin, representante del franco-camerunés.
"Todo el mundo del deporte y más allá está devastado y apoya a Francisco con dolor en este momento", dijo Michael Buffer, famoso locutor de boxeo. "Sepan que millones de nosotros abrazamos al pequeño Kobe con nuestras oraciones", ha añadido
Ayoub Ghadfa (Marbella, 1998) desafía al porvenir y se vislumbra de oro en agosto, en la Suzanne Lenglen de París. Pero el púgil también otea el pasado y se proyecta en Uzkudun, en Urtain, en Evangelista y sueña con seguir esa estela rota de los grandes pesos pesados de la historia de España, ídolos de un país en blanco y negro, gigantes que conmueven como nadie sobre un cuadrilátero. Ayoub es ahora imponente, como lo fueron ellos, 195 centímetros, 105 kilos, bíceps como cañones para el asalto olímpico, un billete en juego el próximo mes de mayo en el último Preolímpico de Bangkok. Pero Ayoub no fue siempre así. Y esa infancia de bullying en Marbella la lleva tatuada en el alma con que afronta cada combate.
«Mi padre estaba harto. '¿Quieres aprender a defenderte?'», recuerda ahora esas palabras que le pusieron contra las cuerdas, no tan lejanas de su infancia. «Me hacían bullying en el colegio. Mi padre me apuntó a kickboxing. Yo estaba gordito, era muy grande. Si jugábamos al fútbol, me ponían de portero. Me excluían, se metían con mis orejas, con mi físico y llegaba llorando a casa», relata esa génesis de lo que ahora es su vida. Pues con el kickboxing como base y una fortaleza física y mental fraguadas en esos abusos, en esos insultos constantes -«me decían moro de mierda, gordo, orejón... de todo»- y en el racismo que le llevaba a preguntar a sus padres, de origen marroquí, que por qué él no era blanco como ellos, devino a su llegada a Madrid -fue descubierto por José Valenciano en su gimnasio del barrio de Argüelles- para estudiar la carrera de INEF en un boxeador de categoría, que no tardó en ser reclutado por el equipo nacional.
«Lo pasé mal, fue una época dura. Siempre eran los mismos. Hace años no estábamos tan mentalizados, se lo decías a los profesores y pasaban. Mis padres me iban a cambiar de colegio. Una vez me amenazaron con un cúter, el chaval decía que me quería matar. Luego le expulsaron. Ahora, con todos ellos me llevo bien. Cuando eres un niño haces cosas que te arrepientes», sigue Ghadfa, que hace unas semanas perdió contra el italiano Lenzi en el preolímpico de Busto Arsizio, una decisión controvertida de los jueces. «El segundo asalto lo gané claro, pero un juez no me lo dio. Era un rival factible e hice una buena pelea, lo suficiente para ganar. Pero no somos perfectos y hay cosas que mejorar. Vamos a trabajar y aprender la lección», reflexiona.
Ayoub Ghadfa.Angel NavarreteMUNDO
Ayoub forma una hermandad asentada en el noble arte y en la religión musulmana con Enmanuel Reyes Pla y Gazi Khalidov, otros dos púgiles españoles con anhelos olímpicos. Admira la personalidad de Mohamed Ali y la pegada de Mike Tyson. Está enganchado a la lectura, a la trilogía La novia gitana de Carmen Mola. Y cuando sube al ring, no tiene miedo. «Ahí arriba es una mezcla de sensaciones. La tensión, la responsabilidad de no cagarla, de no llevarte un mal golpe. Cuando suena la campana, se dispara la adrenalina. A veces ni te acuerdas de lo que pasa», describe quien fuera plata en el Europeo de 2022 y bronce en el último Mundial, donde se comprobó capaz de estar entre los mejores con su juego de pies y su dominio de la distancia larga.
Ghadfa, licenciado en INEF, se confiesa «obsesionado» con los Juegos. «Te cambian la vida para siempre. Lo quieres, lo quieres y lo quieres. Pero como me dice mi psicólogo, hay muchos factores y no hay que perder la cabeza ni estar ansioso». De momento, ya hay tres españoles con billete a París (José Quiles, Laura Fuertes y Reyes Pla). Ayoub quiere ser el cuarto.