Los Buss venden los Lakers al dueño de los Dodgers por una cifra récord

Los Buss venden los Lakers al dueño de los Dodgers por una cifra récord

Actualizado Jueves, 19 junio 2025 - 01:30

Terremoto en el mundo del deporte. Los Angeles Lakers, la segunda franquicia más laureada de la NBA tras los Boston Celtics, cambiará de manos tras décadas de control por parte de la familia Buss. El acuerdo con el empresario Mark Walter, CEO de la firma de inversión Guggenheim Partners y de TWG Global, rondará los 10.000 millones de dólares por un 66% del equipo, lo que supone una operación récord en la historia del deporte estadounidense. La adquisición, que aún no se ha cerrado, podría elevar la cifra hasta los 12.000 millones de dólares, según fuentes que cita The New York Times.

Sus antiguos dueños retendrán un 15% del equipo durante un periodo de tiempo, de acuerdo a una fuente que cita ESPN. Además, Jeanie Buss seguirá ejerciendo como presidenta de la franquicia, la mujer que asumió el rol tras la muerte de su padre, el legendario Jerry Buss. Fue el patriarca del clan el que adquirió el conjunto por 67,5 millones de dólares en 1979.

Walter, que ya controlaba un 20% de los Lakers desde 2021, es también el dueño de Los Angeles Dodgers de béisbol y de Los Angeles Sparks, en una propiedad que comparte con Stan Kasten, Todo Beohly, Bobby Patton, Eric Holoman y Magic Johnson, con quien comparte el control de los Dodgers.

Para la leyenda de los Lakers, ganador de cinco anillos de campeón con la franquicia de oro y púrpura, la noticia no puede ser mejor. "Algunas cosas que puedo contarte sobre Mark: su motivación es ganar, la excelencia y hacer todo correctamente. ¡Y pondrá los recursos necesarios para ganar!", escribió Johnson su cuenta de X. "Entiendo por qué Jeanie le vendió el equipo a Mark Walter porque son iguales: son competitivos, tienen un gran corazón, les encanta contribuir y ambos prefieren estar entre bastidores. Esto tiene todo el sentido del mundo. ¡Estoy muy, muy, MUY feliz y emocionado por los fans de los @Lakers de todo el mundo!".

Walter ya había tratado de hacerse con el control de los Clippers, el otro equipo NBA de la ciudad californiana, aunque la operación no cuajó. El empresario de Iowa unió fuerzas con un club selecto de multimillonarios formado por Oprah Winfrey, David Geffen y Larry Ellison, el dueño de Oracle, pero el equipo se lo acabó quedando Steve Ballmer, presidente ejecutivo de Microsoft de 2000 a 2014.

Es, sin duda, un espaldarazo a las opciones de un equipo que ha ganado más títulos que nadie desde que los Buss se hicieron con el control de equipo —11, para ser exactos, desde 1980— y que en febrero se hizo con los servicios de Luca Doncic a cambio de Anthony Davis, Mark Christie y un pick de primera ronda en 2029. Con los amplios bolsillos de Walter detrás, las expectativas son máximas para la afición angelina, además de su brillante gestión deportiva. Tras adquirir los Dodgers por 2.000 millones de dólares en 2012, ha logrado ganar dos series mundiales con el conjunto de Los Angeles.

De momento, la combinación Doncic-Lebron James no ha dado todos los frutos que esperaba la grada. Los Lakers cayeron en primera ronda del playoffs frente a Minnesota Timberwolves. Los rumores apuntan a que buscarán reforzar su plantilla y la lista de nombres que suenan es extensa: Nic Claxton, Daniel Gafford, Robert Williams o Brook Lopez.

Awa Fam, la nueva perla del baloncesto español: "Para mis padres fue difícil dejar ir a su hija con 12 años"

Awa Fam, la nueva perla del baloncesto español: “Para mis padres fue difícil dejar ir a su hija con 12 años”

Actualizado Miércoles, 18 junio 2025 - 22:03

Awa Fam Thiam (Elche, 2006) va a toda velocidad. Así ha sido toda su carrera, marcada por la precocidad. Este jueves (17:15 h., contra Gran Bretaña) debutará en un Eurobasket con la selección española, con los 19 cumplidos esta misma semana. Hace un año ya fue llamada por Miguel Méndez y vistió esa camiseta, en la preparación para los Juegos Olímpicos. Es la más joven un equipo marcado por la regeneración, un cambio generacional que abandera la pívot nacida en Santa Pola junto a Iyana Martín o Elena Buenavida.

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«Para mí es bastante especial, porque el año pasado estaba aquí como invitada y decía que vestir esta camiseta en una competición sería un sueño", cuenta a EL MUNDO en los días previos al viaje a Hamburgo, donde España defiende la plata lograda hace dos años en Ljubljana, en un equipo en el que sólo permanecen la capitana Alba Torrens, Raquel Carrera (a la que se ha esperado hasta última hora por su lesión) y Paula Ginzo. Y en el que son baja por lesión algunas jugadores clave: María Conde, Laura Quevedo y Megan Gustafson. Y otras, por retirada como Silvia Domínguez o por su adiós a la selección, como Queralt Casas y Laura Gil.

En Awa están puestas muchas esperanzas de futuro. La etiqueta de perla del baloncesto nacional no se le ha despegado nunca. No sólo en la selección, también en su club, el Valencia Basket, en el que se convirtió en la jugadora más joven en debutar en el primer equipo, con 15 años. A la cantera taronja había llegado con apenas 12, un primer paso vital inolvidable, pues tuvo que abandonar a tan temprana edad el domicilio familiar. "Siempre es difícil dejar a tu hija tan joven, porque no sabes qué puede pasar, pero me apoyaron en todo momento. Me decían que fuese y disfrutase y a ver qué pasaba. También que, si realmente me gustaba, me pusiera una meta y que, si quería llegar a eso, lo conseguiría", recuerda.

Fam se tuvo que separar de sus hermanos Karim y Tala y de sus padres Madoumbe y Arame, que regentaban una tienda de productos africanos en la ciudad alicantina y vendían en mercadillos. Desde Guediawaye (Senegal) habían llegado a España hace 30 años en busca de una vida mejor. Ellos siempre le han trasladado un mensaje: "Que nunca me rinda, que sea valiente y humilde, que con los pies en el suelo pero que siga poco a poco, porque puedo llegar a conseguir lo que me proponga".

Awa Fam, durante un partido reciente de la selección.

Awa Fam, durante un partido reciente de la selección.FEB

Awa, que siempre fue muy alta (mide oficialmente 1,94 metros), ya nació en España, pero siente una gran vinculación con el país de origen de sus padres: "Siempre nos ha gustado tener esa cultura de Senegal, hemos ido mil veces, conozco a toda mi familia y estoy orgullosa de ser también de allí. Creo que conocer distintas culturas, saber el idioma y cómo viven, mola", pronuncia con orgullo.

El año pasado fue MVP del Europeo sub-20 (y eso que no lograron el oro) y esta temporada ha brillado cedida en el Lointek Gernika (10,1 puntos y 6,4 rebotes). Volverá a Valencia para el curso que viene, desoyendo de momento los cantos de la NCAA, aunque en la WNBA están sus sueños. Allá donde jugó Astou Ndour, su referente. "Primero porque es de Senegal. Siempre me ha gustado esa humildad que tenía ayudando a pueblos y escuelas de ahí, ojalá hacerlo yo. Y después porque a nivel baloncesto creo que no hace falta decir lo buena que ha sido y lo buena que es", explica.

"Va a ser una de los pívots importantes en los próximos años", reconocía Méndez hace unos meses, cuando Fam debutó oficialmente en las ventanas clasificatorias de febrero. "Lo tiene todo. Tiene el físico, tiene el talento y es una mujer que va a estar en el equipo nacional durante muchos años y será importante en el baloncesto europeo", concedió sobre la joya.

El Real Madrid saca las garras, apaga el fuego del Unicaja y avanza a la final de la ACB

El Real Madrid saca las garras, apaga el fuego del Unicaja y avanza a la final de la ACB

Apagó el infierno el Real Madrid, sofocó las llamas del Unicaja, el empuje de un equipo que es todo amor propio, que murió de pie, puro orgullo, forzando la versión más competitiva de lo de Chus Mateo, que disputarán, contra el Valencia Basket, su quinta final de ACB consecutiva, la reválida del título conseguido hace un año contra UCAM Murcia. [79-86: Narración y estadísticas]

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Fue el Madrid cinco nombres propios, un quinteto de máxima garantía en el que se tuvo que refugiar su entrenador para contrarrestar el ímpetu malagueño, el del equipo de los cuatro títulos en un año, despedido con honores en el Carpena. Una segunda mitad de un nivel altísimo, con Campazzo rey de la pista, Tavares (16 puntos, 12 rebotes) absolutamente dominante pese a sus problemas de faltas, Hezonja (20, ocho) imparable y Musa y Llull ofensivamente hirientes.

A todo eso tuvo que recurrir el Madrid para que la serie no regresara al Palacio, para desprenderse de la batalla continua del Unicaja, que dominó al inicio pero se fue quedando sin chispa y sin triples a la hora de la verdad.

Sin Tyson

Con la semifinal ya completamente en llamas, con la polémica y la tensión que exige una cita entre dos equipos de semejante tamaño y pujanza, el Madrid era consciente de que el infierno del Carpena no iba a descender ni un sólo grado. Y que el Unicaja, que no pudo contar con Tyson Pérez tras el esguince sufrido el domingo, iba a seguir con su energía desbordada, cabalgando con sus señas de identidad por el abismo de la eliminación. Así que los blancos, a los que les sobra experiencia en estos terrenos, tiraron de paciencia en el amanecer, en ese comienzo frenético de los locales, impulsado esta vez por el perímetro.

Porque eso, los triples, fue la diferencia con lo anterior. Osetkowski, que ni convocado fue en los dos primeros envites, se fue al descanso con sus cuatro intentos convertidos. Chus Mateo tuvo que recular pronto con sus amagos de ampliar la rotación (ahí apareció hasta Rathan-Mayes) cuando se vio 12 abajo (33-21). Fueron Llull, Hezonja y Musa (apoyados en el dominio blanco del rebote, importante Garuba) los que echaron agua al incendio, los que avisaron a Unicaja que el Madrid no estaba dispuesto a dejarse arrollar.

Tavares, defendido por Balcerowski.

Tavares, defendido por Balcerowski.Mariano Pozo

Y tanto. Pues los visitantes se asentaron en el Carpena. A los nueve segundos Tavares se había cargado absurdamente con la tercera, pero acertó Mateo en mantenerlo en pista un poco más. Siete puntos seguidos del gigante propiciaron la igualada y una canasta, al fin, de su suplente Bruno Fernando, la primera ventaja blanca (51-53).

Así que a Unicaja le tocó volver a empezar, a pulsar F5 a su frenesí. Lo hizo apoyado en un enorme Balcerowski, en más triples (Díaz, Kalinoski), pero la diferencia en rebote era abismal y los mejores hombres del Madrid estaban todos entonados. En el momento de la verdad, mientras avanzaba el acto definitivo, Campazzo agarró las riendas, Tavares oscureció todo y Llull, Musa y Hezonja anotaron como de ellos se espera. Coincidió con los nervios locales, con fallos y más fallos mientras Ibon Navarro mantenía en el banquillo a Carter, Perry y Taylor.

El Facu estiró la ventaja (72-79), Tavares se fue con cinco faltas, Perry y Carter acercaron a los locales, pero una genialidad de Campazzo, un dos más uno de pura fuerza y habilidad, fue la puntilla, el remate a una semifinal de alto voltaje. El Madrid buscará contra el Valencia su primer y único título de la temporada.

La "revolución total" que explica la fuga de talento del baloncesto español: ¿por qué Aday Mara, Baba Miller o Álvaro Folgueiras cobrarán más que Llull, Garuba o Brizuela?

La “revolución total” que explica la fuga de talento del baloncesto español: ¿por qué Aday Mara, Baba Miller o Álvaro Folgueiras cobrarán más que Llull, Garuba o Brizuela?

El escenario, tan insólito, podría ser el siguiente. Cuando en unas semanas Sergio Scariolo anuncie la convocatoria de la selección absoluta para el próximo Eurobasket y, además, añada los nombres de la novedosa España B que la escoltará en su camino, pensando en futuro, se producirá el siguiente fenómeno: los sueldos de muchos de los jugadores del segundo combinando, más jóvenes ellos, serán superiores a la de la mayoría de los del primero. «Quitando a Santi Aldama (seis millones de dólares el próximo curso en los Grizzlies) y a los hermanos Hernangómez, los tres siguientes mayores salarios de jugadores españoles están en la NCAA», explican expertos en el mercado. La «revolución total».

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Aday Mara, Baba Miller, Álvaro Folgueiras o Great Osobor ganan más que Llull, Garuba, Abalde o Brizuela. Por ejemplo. El mayor ladrón de talento del baloncesto nacional está al otro lado del charco y no es la NBA. Desde que en el verano de 2021 la liga universitaria se desprendiera de complejos y empezar a pagar a los jugadores a través del artilugio que denominó NIL (Name, image and likeness), el éxodo ha sido masivo. «Ocho de los 10 mayores proyectos de estrella del baloncesto español están formándose fuera». Ha dejado de ser una competición amateur: no pueden pagar a sus estrellas por sus logros deportivos, pero sí, por ejemplo, por su presencia en redes sociales o por participar en campañas publicitarias.

Lo que antes era rareza es ahora norma. Y al revés. Expoliados han sido Madrid y Barça, en cuyas oficinas empieza a plantearse aquello de para qué sirven sus canteras. Sergio de Larrea, campeón del mundo júnior en 2023 e inmerso a sus 19 años en los planes de Pedro Martínez en el Valencia que disputará la final de ACB, es excepción. «Seguramente ganaría más dinero en otra parte. Pero han cuidado de él y le están dando minutos... Cada decisión es un mundo», exponía hace unas semanas Juancho Hernangómez. El madridista Hugo González también entra en ese grupo, aunque el próximo draft de la NBA escribirá su futuro.

Este verano el fenómeno ha dado otra vuelta de tuerca. Es tal el músculo económico de las universidades americanas, que hasta jugadores que ya han se han asentado en ACB (o están en ello) han decidido dar el salto. Ahí están los casos de Rubén Domínguez (del Bilbao Basket a Texas A&M) o Mario Saint-Supéry (de estar cedido por Unicaja en Manresa a estar eligiendo destino en la NCAA) quien incluso abonará su cláusula de salida, en torno al medio millón de euros. También no españoles, claro. El belga De Ridder, también de Bilbao, dará el salto con casi 24 años. «Es una mezcla de todo. Lo más importante es lo económico, claro. En algunos casos es dinero que nunca van a ganar en Europa. Son salarios a los que en España sólo tiene acceso el Madrid y el Barcelona, oportunidades que no se pueden dejar pasar», explica Guillermo Bermejo, Director Europeo de la agencia You First, que desgrana un fenómeno «imparable».

Raúl Villar, con el Barça.

Raúl Villar, con el Barça.ACB Photo

«Desde el momento en que se aprueba el NIL... El verano pasado ya se empiezan a pagar unas cantidades bastante altas. Y este año ha explotado completamente. Ante el anuncio de las normas que van a regular las cantidades pagar, tras el juicio que se está llevando a cabo, se han gastado el dinero. Va a seguir siendo un mercado que para chavales de 18 ó 19 años no existía antes y se van a seguir pagando grandes cantidades, pero seguramente no al nivel de este verano", explica, añadiendo los otros dos factores. "Por otro lado, la NCAA ha bajado la mano con los criterios de amateurismo. Antes, un jugador que hubiera cobrado de un club, era imposible. Ahora hay ciertos mecanismos que permiten eso", sigue. "Quizá la parte más compleja sea la académica. Lo que no quieren es que vayan jugadores con notas cuestionables o que no hayan aprobado el Bachillerato. Eso lo miran con lupa".

Los casos son incontables. Dame Sarr dejó tirado al Barça en plenos playoffs de la Euroliga para jugar Nike Hoop Summit, un torneo de exhibición. Lo que para cualquiera parecería una locura, tiene una argumentación. El italiano cobrará casi tres millones la próxima temporada en Duke. Del Barça también salta Raúl Villar (a Charlotte) o Mathieu Grujicic (a Ohio State), como el año pasado lo hizo Kasparas Jakucionis hacia Illinois. El éxodo en el Madrid es insólito: Gildas Giménez (Bella Vista CIA) y Sidi Gueye (Arizona) se unen a los que ya se fueron (Egor Demin, Ismaila Diagné, Jan Vide...). Juanma Ruiz, Guillermo del Pino, Lucas Marí, Ian Plattweuw... La lista es interminable.

Saint-Supéry, defendido por Huertas.

Saint-Supéry, defendido por Huertas.ACB Photo

Una huida que no tiene por qué ser negativa, porque el panorama en España lleva siendo años desolador para el interés de los canteranos. "Esta temporada el número de jugadores seleccionables en ACB ha sido del 23%, un descenso paulatino cada año", protesta Alfonso Reyes, presidente de la ABP (sindicato de jugadores), que recuerda que los equipos españoles han estado años "esquilmando canteras de Europa y África" y ahora ven cómo el fenómeno se les vuelve en contra. Y que ve con buenos ojos, aunque "llega tarde y sin contar con la ABP", la liga sub 22 que este miércoles anunciarán la FEB y la ACB (con el respaldo económico, unos cinco millones de euros, del CSD) y en la que los equipos que participen (aún por confirmar) deben tener al menos seis jugadores seleccionables.

El caso es que la peregrinación es la comidilla del baloncesto europeo desde hace tiempo. Hace unos días, Juancho Hernangómez razonaba en Piratas del Basket: "Es una puerta que años antes no había y me parece una gran oportunidad. Si los chavales universitarios en cuatro años pueden ayudar a su familia y, por así decirlo, tener la vida hecha, ¿por qué no? ¿Cómo vas a decirle a un chaval de 19 o 20 años que no coja un millón y medio o dos millones?". "¿Quién les va a prometer minutos en ACB? Dime cuántos chavales están jugando en ACB", se quejaba. "Si se van a la NCAA, qué jugadores de 22-23 años va a haber aquí dentro de cuatro años. A qué se va a jugar, si la media de los equipos va a ser de 32 y 33 años. Me preocupa eso", exponía Ibon Navarro.

La FIBA ha intentado reaccionar, temiendo también por sus ventanas de clasificación en mitad de temporada, puesto que los chicos de la NCAA no iban a tener el permiso. "Las universidades están cada día más cerca de ser entidades comerciales, clubes profesionales, y eso desafía nuestro ecosistema", reconocía Andreas Zagklis, secretario general, que avisó: "No podemos quedarnos de brazos cruzados, ni podemos permanecer como meros observadores".

Izan Almansa dio positivo por cannabis en un control antidopaje en Australia

Izan Almansa dio positivo por cannabis en un control antidopaje en Australia

Actualizado Martes, 17 junio 2025 - 13:47

Uno de los mayores talentos y esperanzas del baloncesto español, Izan Almansa, es noticia y no porque se acerque el draft de la NBA (al que se ha presentado). El murciano, que juega en los Perth Wildcats de Australia, dio positivo por cannabis en un control antidopaje que se le realizó el 1 de diciembre de 2024, según adelanta 'MARCA'.

Al parecer, el jugador de 20 años ya ha cumplido la sanción de un mes que le impuso la liga australiana, del 7 de abril y hasta el 6 de mayo. La duración de la sanción era bastante mayor pero gracias a un programa sobre tratamiento de abuso de sustancias que ha llevado a cabo el español, el tiempo de castigo se ha reducido.

El test antidopaje que le fue realizado dio positivo en tetrahidrocannabinol (THC), principio activo del cannabis y sustancia prohibida por el código mundial antidopaje.

El MVP del Mundial Sub-19 en 2023, MVP del Mundial Sub-17 en 2022 y MVP del Europeo Sub-18 de 2023, busca este año dar el salto a la NBA desde la liga australiana, a la que acudió para hacerse notar y tener minutos de calidad para optar al draft, que se celebra la próxima semana. En Australia ha promediado 6,8 puntos y 3,9 rebotes.

Hospitalizan al italiano Achille Polonara, ex del Baskonia, por una leucemia mieloide

Hospitalizan al italiano Achille Polonara, ex del Baskonia, por una leucemia mieloide

Actualizado Martes, 17 junio 2025 - 09:21

Un duro golpe para la Virtus Bologna y el baloncesto italiano. A pocas horas del tercer partido de la final por la liga, que el equipo lidera 2-0 frente a Brescia, se ha conocido que Achille Polonara ha sido diagnosticado con leucemia mieloide. El alero, que entre 2019 y 2021 militó en el Baskonia, es también internacional com Italia.

El jugador de 33 años, que no juega desde el tercer encuentro de semifinales ante el Emporio Armani Milan, fue sometido a una serie de exámenes médicos que revelaron la enfermedad. Actualmente se encuentra hospitalizado en el Hospital Sant'Orsola Malpighi, donde ya ha iniciado el tratamiento específico.

No es la primera vez que Polonara enfrenta una situación médica delicada. En octubre de 2023, durante un control antidopaje de rutina, se le detectó una neoplasia testicular que lo obligó a pasar por el quirófano y someterse a ciclos de quimioterapia. Tras casi dos meses de recuperación, regresó a las canchas a comienzos de diciembre, en un partido ante Tortona.

Polonara lanza a canasta durante un partido entre el Baskonia y el Zalgiris en 2020.

Polonara lanza a canasta durante un partido entre el Baskonia y el Zalgiris en 2020.SHUTTERSTOCK

Casado con Erika y padre de dos hijos —Vitoria y Achille Jr.—, Polonara ha demostrado una enorme fortaleza tanto dentro como fuera del parquet.

Hace apenas cuatro días, el jugador ha querido tranquilizar a sus seguidores con un mensaje alentador: "Estoy mucho mejor". El club, por su parte, le ha mostrado todo su apoyo. "Toda la familia de Virtus Bologna está cerca de Achille y sus seres queridos, y le desea una pronta recuperación", se lee en el comunicado oficial.

Virtus disputará este martes en Brescia el tercer partido de la final, con la intención de dedicarle un eventual título a Polonara. Una liga que aún no ha conseguido levantar, pese a haber disputado finales con Reggio Emilia, Sassari y la propia Virtus Bologna.

Oklahoma se queda a un paso del anillo gracias a Shai y a su escudero Jalen Williams, que firma el partido de su vida con 40 puntos

Oklahoma se queda a un paso del anillo gracias a Shai y a su escudero Jalen Williams, que firma el partido de su vida con 40 puntos

Los Oklahoma City Thunder, con 40 puntos de un Jalen Williams extraordinario, acarician el título de la NBA tras someter este lunes por 120-109 a los Indiana Pacers y colocarse con 3-2 en la serie por el anillo.

En la historia de las Finales de la NBA que llegaron al cuarto encuentro empatadas por 2-2, el equipo que se impuso en el quinto duelo conquistó el título en el 74,2% de las ocasiones.

El sexto partido se jugará este jueves en Indianápolis mientras que un hipotético séptimo encuentro tendría lugar el domingo de vuelta en Oklahoma City.

La diferencia fue abismal en la primera parte con los Thunder a un nivel fabuloso, pero tras el descanso llegaron las curvas y los Pacers amenazaron con otra remontada marca de la casa que finalmente no concretaron.

Williams firmó la actuación más importante de su carrera con 40 puntos (14 de 25 en tiros de campo con 3 de 5 en triples y 9 de 12 desde la línea de personal), 6 rebotes y 4 asistencias.

Logró así su nuevo récord de anotación en 'playoff' y se unió a Russell Westbrook como el único 'thunder' con 40 puntos o más en las Finales.

Shai-Gilgeous Alexander completó una dupla demoledora con 31 puntos (9 de 21 en tiros, 13 de 14 en libres), 10 asistencias, 2 robos y 4 tapones.

Aaron Wiggins (14 puntos con 4 de 7 en triples) y Cason Wallace (11 puntos con 3 de 4) dieron oxígeno desde el banquillo a unos Thunder imperiales en defensa, ya que forzaron 23 pérdidas de balón de los Pacers (32 puntos para Oklahoma) con 15 robos y 12 tapones.

En cambio, Tyrese Haliburton protagonizó una noche para el olvido y además sufrió molestias en el gemelo de esa pierna derecha que le está dando problemas durante las Finales.

El base, mermado claramente, selló una horrible estadística de 4 puntos (0 de 6 en tiros de campo, 4 de 4 en libres), 7 rebotes y 6 asistencias con 3 pérdidas.

Pascal Siakam (28 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias con 6 pérdidas), T.J. McConnell (18 puntos) y Obi Toppin (12 puntos) encabezaron a los Pacers, que no perdían dos partidos seguidos desde marzo y que por primera vez en este 'playoff' están por debajo en una eliminatoria.

Oklahoma vibra

Gane quien gane el anillo, la NBA ha contado en estas Finales con dos aficiones totalmente entregadas y con ambientes magníficos en el Paycom Center de Oklahoma, como sucedió de nuevo este lunes, y en el Gainbridge Fieldhouse de Indianápolis.

Con el incansable y muy ruidoso apoyo de su afición, los Thunder idearon un arranque prácticamente perfecto.

Dos mates de Williams y tres pérdidas de balón obligaron a Rick Carlisle a pedir un tiempo muerto cuando se habían jugado poco más de cuatro minutos.

La situación empeoró para el técnico de Indiana cuando se llevó una técnica segundos después por arremeter totalmente furioso contra los árbitros.

En una serie marcada por la igualdad, el primer +10 para Oklahoma llegó antes del ecuador del primer periodo. Indiana, habitualmente un equipo sereno y confiado dentro de su locura, era un manojo de nervios.

Nada menos que 7 pérdidas de balón (3 de Siakam) acumularon unos Pacers temblorosos y precipitados ante unos Thunder avasalladores en defensa y con todos sumando en ataque: Shai (7 puntos), Williams (6), el banquillo (11 entre Alex Caruso, Wiggins y Wallace...).

Aunque la estadística que mejor reflejó su potente primer cuarto (32-22) fueron sus 10 asistencias, las mismas que consiguió Oklahoma en todo el cuarto partido.

Estos Pacers son el equipo de las reacciones imposibles, de las remontadas quiméricas, de la fe por encima de cualquier obstáculo. Pero en el segundo cuarto no ofrecieron respuesta.

En cambio, los Thunder alcanzaron su máxima diferencia con un +18 tras un parcial de 16-6. Williams atacaba el aro con un ímpetu impresionante, Shai estaba en su salsa y la defensa era un muro impenetrable.

Lo único que les faltó a los de Mark Daigneault fue haber roto el partido porque el 59-45 al descanso se quedó corto para lo visto.

Williams (16 puntos), Shai (13 puntos y 5 asistencias) y Wiggins y Wallace (9 puntos con 3 triples cada uno) lideraron a unos Thunder con un 47,1 % desde el perímetro (8 de 17).

Siakam (10 puntos) fue el principal anotador de unos Pacers irreconocibles con un 33,3 % en tiros (31,2 % en triples) y 11 pérdidas.

Por primera vez en su carrera en 'playoff', Haliburton llegó al descanso con 0 puntos (0 de 5 en tiros). La aportación del base fue mínima con un rebote y 2 asistencias.

Rebelión sofocada

Nada de nada resulta sencillo en estas Finales. Los Thunder perdieron fuelle en el tercer cuarto y los Pacers, en un visto y no visto, se reengancharon a un encuentro que parecían tener perdido.

La rebelión no la orquestaron las figuras sino los suplentes, con un tramo explosivo de Toppin (7 puntos) y sobre todo de un McConnell volcánico (13 puntos con 6 de 7). El banquillo de Indiana masacró al de Oklahoma por 0-20 en el tercer periodo.

A solo 5 puntos se colocaron los Pacers con McConnell soltando bombas aquí y allá mientras en Oklahoma reaparecían los fantasmas de aquel primer encuentro que dejaron escapar incomprensiblemente.

El guion del quinto partido se asemejaba cada vez más al inicio de la serie, pero un enorme Williams (13 puntos en el cuarto) y el respaldo de Shai (9) permitieron que Oklahoma aterrizara en el final con colchón (87-79).

Esta vez no hubo milagro de Indiana pero los corazones locales sufrieron una barbaridad.

Un triple de Siakam situó a los Pacers a solo 2 puntos con un mundo por delante, pero la respuesta de los Thunder fue brutal con un parcial de 18-4, Williams y Shai turnándose en ataque y una defensa asfixiante para dejar a los fans de Oklahoma en éxtasis y a un solo triunfo del título.

Semifinal sangrienta

Semifinal sangrienta

Actualizado Domingo, 15 junio 2025 - 20:16

Las zonas pintadas en la serie entre Real Madrid y Unicaja son callejones peligrosos. Hasta tres jugadores hemos visto con cortes en cejas y frente. Garuba, Sima y Perry se han llevado golpes que han teñido los televisivos planos de rojo.

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La hemorragia ya había empezado cuando la renta de los locales se acercaba a los 20 puntos, pero el Madrid recuperó y llegó con el palmeo de un Garubayabuseleizado, con esa bandana medio sanitaria, medio comercial.

Y eso que Unicaja empezó a jugar el tercer partido en la zona mixta del segundo. Con Ibon Navarro clamando "sólo pido un poco respeto" tras forzar su descalificación con el partido ya decidido para el Madrid. Es uno de los entrenadores españoles más triunfadores del siglo XXI, objetivamente es así. Y los títulos dan voz. Él la usó.

Los equipos europeos que optan a triunfar manejan plantillas de 14-16 jugadores. Eso implica un ejercicio que no enseñan en los cursos de entrenadores: graduarse en recursos humanos, lo que ahora llaman el departamento de personas. El MVP desconvocado en el segundo fue Dylan Osetkowski, que parece que fichará por el Partizan porque ya no pesa la sanción por dopaje que revoloteó la Costa del Sol durante muchísimos meses. El californiano anotó 21 el domingo puntos y supuso una sutura táctica para el rival. Pasar de no estar convocado a ser el mejor cambia destinos, ya le pasó a Spanoulis contra el Barça en el quinto partido de cuartos de Euroliga con Papagiannis. En la derrota, la herida inciso contusa siempre se la lleva el técnico.

¿Tanto se puede equivocar un entrenador? No, pero se puede equivocar. Por eso cuando veo plantillas que por lesiones se reducen a 8-9 jugadores, sé que van a jugar a su máximo nivel porque el que está en el banquillo tiene menos decisiones que tomar y los jugadores menos dudas de confianza. Ahora, gestionar plantillas largas en un baloncesto físico es clave en esta época de contacto total de playoff y de temporadas largas. Ya no puedes optar a casi nada con 10 jugadores. Por mucho que acierte tu director deportivo.

Este junio algunos abonados del equipo profesional de Unicaja han mostrado billetes de curso legal y han lanzado carteras ¿vacías? a la cancha. Es irónico pues Unicaja (el Banco y la Fundación) han hecho una labor de décadas sobre la educación financiera de sus clientes. Parece que quieren referirse al trabajo de los árbitros o los comentaristas. Cuanta más musculatura, velocidad, potencia y centímetros e iguales dimensiones de la cancha se requiere una mayor necesidad de definición televisiva, telemetría, capacidad de juicio y algo de suerte. ¿Cuántos centímetros puede abrir un jugador ofensivo el brazo que no lleva la bola pero protege? Musa fue condenado por acto de violencia. ¿Si no hubiera habido sangre recurrente se hubiera señalado antideportiva?

Sangre, sudor, polémica y orgullo: Unicaja sigue con vida tras derrotar al Madrid en un desenlace agónico

Sangre, sudor, polémica y orgullo: Unicaja sigue con vida tras derrotar al Madrid en un desenlace agónico

Del Palacio salió Unicaja lastimado en su baloncesto y también en su orgullo. El Real Madrid, lanzado y obligado a estas alturas de temporada sin títulos, le había zarandeado hasta volverle irreconocible y le había dejado con un imposible por delante, un 2-0 en contra, una "montaña" para el campeón de Supercopa, Copa y Champions. Pidió respeto Ibon Navarro a los árbitros y se lo ganó en el Carpena, un triunfo, una reacción, de puro coraje, de sangre, corazón y hasta polémica final para evitar su adiós y el paso blanco por la vía rápida a la final, donde desde el sábado aguarda el Valencia Basket. [86-84: Narración y estadísticas]

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Sumaba el Madrid 24 victorias de carrerilla en ACB y fue en Málaga donde le pararon los pies. Un Unicaja fiero, enrabietado, intratable casi de principio a fin. Porque ahí, en el fin, llegó lo insospechado. Tras una serie de fallos por ambos bandos, una contra con la que Musa se disponía a igualar por primera vez en muchos minutos el duelo y que acabó con palmeo de Garuba, el bosnio impactó con su codo en el rostro de Kendrick Perry. Tras la revisión, que no pudo por norma anular la canasta posterior, llegó la antideportiva y los dos tiros libres con los que Alberto Díaz cerró la angustia.

Una victoria de sangre (en los rostros de Perry y antes en el de Sima, tras codazo de Tavares, e incluso en el brazo de Campazzo), de polémicas con el arbitraje, de lesiones (la de Tyson Pérez en su tobillo) y de una tensión que engrandece una semifinal de la que se esperaba semejante temperatura. Alzó la voz Unicaja, que fraguó su resistencia en una primera mitad de puro rock and roll y en su aguante después a los intentos blancos de remontada, jugueteando con el abismo que se extendía ante los verdes.

Unicaja no iba a firmar la rendición así como así, sin al menos un ramalazo de rabia, una versión real de lo que ha sido y es. Con la losa del 2-0 pero con el orgullo intacto, los de Ibon Navarro afrontaron la tercera batalla, con el Carpena a reventar, como si no hubiera más allá. Con el baloncesto frenético que es su bandera, tiros rápidos, defensa agresiva, transiciones, rebote y descaro. Un ritmo inaguantable al que unieron la habilidad de no perder balones (sólo uno en toda la primera mitad), un cóctel explosivo que ni el Real Madrid supo contrarrestar entonces.

Tavares, en acción en el Carpena.

Tavares, en acción en el Carpena.Jorge ZapataEFE

Apenas los blancos aguantaron la salida en tromba. Cuando Alberto Díaz piso cancha el nivel de energía se elevó todavía más. Y Unicaja empezó a sobrevolar el Carpena, como si en vez de pies tuviera motores. Era un ataque con todo, una labor coral en la que sobresalían Kravish, Sima y Osetkowski, sin miedo a Tavares. Al descanso habían anotado todos los malagueños menos Kameron Taylor, precisamente su máximo anotador. Y ni los percances les apartaban de la misión.

Porque mediado el segundo cuarto, tras un espectacular mate, Tyson Pérez se torció de mala manera su tobillo izquierdo. Al poco, Perry cometió una falta antideportiva sobre Campazzo. Igual daba, la diferencia siguió elevándose, hasta el +19 tras una canasta a aro pasado de Barreiro. Ni siquiera los triples les eran necesarios. El Madrid, con sus pérdidas y su incapacidad para igualar la agresividad, achicaba agua como podía.

El rostro de Perry, tras el codazo de Musa.

El rostro de Perry, tras el codazo de Musa.ACB Photo

Pero no estaba muerto. Un parcial tan suyo, de esos de entreactos, un 5-22 apoyado en una zona defensiva, fue el primer aviso blanco. Se recompuso Unicaja a lomos de Tyson Carter, volvió a tomar algo de aire con los triples de Osetkowski, pero no la suficiente distancia como para evitar una recta de meta de esas en las que el Madrid parece no conocer imposibles.

A falta de 1:23, tras otra canasta de Perry, caía por cinco (84-79). Llegó un triple fugaz de Hezonja tras tiempo muerto y la concatenación de errores, entre ellos una falta de ataque de Tavares que evitó la primera igualada. Y todo se iba a resolver en una revisión, valiente Perry en su defensa tras el fallo anterior, en jugarse el físico ante un Musa que sacó el codo a pasear.

El Valencia Basket sentencia en Tenerife y jugará la tercera final de su historia

El Valencia Basket sentencia en Tenerife y jugará la tercera final de su historia

Actualizado Domingo, 15 junio 2025 - 00:14

El Valencia Basket se convirtió en el primer finalista de la Liga Endesa tras sumar su tercer triunfo ante La Laguna Tenerife en una gran actuación de Brancou Badio, autor de 28 puntos, bien secundado por Jaime Pradilla (19 y cinco rebotes) y Josep Puerto (13+8). [Narración y estadísticas (87-94)]

El equipo valenciano, que jugará la tercera final de su historia, supo esperar su momento y dar la vuelta al marcador en los instantes más importantes. Un parcial de 15-33 en el tercer cuarto acabó con las posibilidades del equipo de Txus Vidorreta, que había controlado la situación hasta el descanso.

Hubo muchas rotaciones por parte de ambas escuadras, pero la segunda unidad del Tenerife fue más efectiva. En los dos primeros cuartos el partido tenía un tono diferente al de los dos disputados en Valencia. Vidorreta, a base de cambios, no permitía ningún tipo de relajación defensiva, aunque en ataque el nivel de aciertos no era el mismo.

Malas decisiones

Lo cierto es que el Tenerife supo mantener su ventaja ante un rival que con un 1 de 9 en triples, no encontraba la fórmula de poder darle la vuelta al partido.

Tras el descanso, todo cambió todo en unas malas decisiones en ataque que permitieron al Valencia Basket ganar confianza. Los triples de Pradilla y Badio apretaron el choque (52-51) y el conjunto taronja empezó a acorralar a los locales, que ya no encontraban con facilidad el camino hacia canasta.

Poco a poco las diferencias fueron a más hasta y aunque en el último cuarto los tinerfeños tuvieron rachas buenas y opciones de volver a dominar el choque, el Valencia estaba mejor posicionado en la cancha y se lanzó a por la victoria. Un triple de Badio (78-87) y otro de Josep Puerto (84-92) pusieron punto final a la temporada del Tenerife y dispararon al Valencia a la tercera final de su historia.