Fabio Silva, el arquero nómada con la misión de salvar a Las Palmas

Fabio Silva, el arquero nómada con la misión de salvar a Las Palmas

Dice Fabio Silva (Gondomar, 2002) que se identifica con el protagonista de la serie Arrow y que por eso hace el arquero en la celebración de sus tantos. Habría que preguntarse si lo que le gusta de Oliver Queen (Stephen Amell) es su faceta de multimillonario playboy, de justiciero o su personalidad con un firme concepto de la Justicia. Quizás sea sólo el arco y las flechas.

Hasta en 10 ocasiones ha realizado ese gesto en esta temporada con Las Palmas. Son los tantos que el portugués ha aportado a la salvación de un equipo que ha estado coqueteando con el descenso desde la cuarta jornada. Él es el motivo por el que los amarillos tengan aún opciones de salvarse, especialmente tras su último doblete con el que contribuyó a la victoria contra el Getafe en el Coliseum.

No es Silva un delantero que necesite de juego combinativo para anotar. El portugués es un killer que aprovecha las pocas ocasiones que su equipo genera. Las Palmas es el cuarto conjunto por la cola en expected goals, con poco más de uno por partido, mientras que es el que más ocasiones recibe de toda LaLiga con más de dos por encuentro. De ahí que los amarillos dependan demasiado de la puntería de su goleador.

Fabio Silva muestra sus dotes de Arrow o Guillermo Tell cuando dispara a portería. De hecho, es el segundo jugador de Las Palmas que más chuta, ha hecho 48 tiros en lo que va de temporada y ha anotado 10 tantos. El jugador que más se le acerca es Sandro Ramírez que ha realizado 45, pero sólo ha marcado ocho goles. Sin embargo, cuando afrontamos los citados expected goals a nivel individual no hay nadie que le haga sombra del conjunto de Diego Martínez. El portugués acumula 8,8 mientras que el segundo, a bastante distancia, es Alberto Moleiro, con 5,2.

Esos números hacen que el nombre de Fabio Silva, cedido por el Wolverhampton a la isla para esta temporada, haya sonado en muchos otros conjuntos incluido al que se enfrenta esta noche. "Se que si sigo haciendo las cosas bien como lo estoy haciendo, cosas buenas van a venir. Obviamente el Atlético es uno de los mejores equipos del mundo, un conjunto increíble que juega Champions", elogió el luso en una rueda de prensa previa al partido con los rojiblancos. También recordó que el año pasado los amarillos consiguieron vencer en casa a los de Diego Simeone por dos goles a uno.

Un cambio de aires no sería raro en el joven delantero portugués. Con apenas 22 años, Silva ya se ha vestido en siete vestuarios diferentes incluido el de dos enemigos acérrimos en el país vecino como Oporto y Benfica en su etapa de formación. Después, el Wolverhampton lo compró por 40 millones de euros a los dragoes y del conjunto británico ha jugado hasta en cuatro países diferentes: Bélgica (Anderlecht), Países Bajos (PSV), Escocia (Rangers) y, ahora España.

Su mejor curso

Quizás en España haya encontrado su mejor juego. En su quinta temporada como profesional ha alcanzado su tope de tantos con los 10 mencionados, a los que suma tres asistencias, y el curso no ha terminado. De ahí que, cuando le hayan mencionado el fin de su cesión, apenas siete partidos más como amarillo, no haya cerrado la puerta a volver al conjunto insular.

Puede que después de todo y viendo las cifras que el portugués maneja esta año y la progresión que muestra, quizás sí tenga más en común con Arrow de lo que parecía en un principio. Esa precisión, esa actitud de justicia poética de luchar por un equipo que no está precisamente entre la burguesía liguera y este sábado, además, afronta un encuentro ante un conjunto poderoso donde gran parte de su plantilla está entre la élite internacional y considerados entre los mejores futbolistas del mundo. Su espejo es Julián Álvarez otro delantero que ha protagonizado una irrupción meteórica en LaLiga, pero en diferente status. Quién sabe si el año que viene compartirán vestuario. Sería el octavo club para el superhéroe portugués.

La desconexión digital de Garazi Sánchez, del móvil al surf bajo una puesta de sol: "Mirar una pantalla seis horas al día interfiere en nuestra salud"

La desconexión digital de Garazi Sánchez, del móvil al surf bajo una puesta de sol: “Mirar una pantalla seis horas al día interfiere en nuestra salud”

Uno relaciona el modo avión con esa 'metadona' que relaja la adicción al móvil cuando estamos ante un viaje. Poca gente apaga su dispositivo electrónico cuando emprende un vuelo, principalmente, porque no quiere. Y Garazi Sánchez (Getxo, 1992) era una de esas personas hasta que realiza un viaje a México el pasado verano y ve cómo el miedo y la ansiedad vuelven a escena en su vida. "Estaba en un lugar de paz y me encontré con que los miedos seguían vigentes", explica a EL MUNDO.

La surfista vasca, con una lesión de rodilla que no le permitió competir en el preolímpico para estar en París 2024 cuando venía de cosechar los mejores resultados de su carrera, se encontró desubicada. "No tenía el foco en qué hacer ni en qué controlar sino en lo que me faltaba", aludiendo a su ausencia en la cita olímpica por la que tanto había suspirado. El gatillo fue terminar una sesión de surf y en lugar de disfrutar la puesta de sol, la deportista corrió a ver el móvil.

Así que, tras avisar a su familia, la surfista decide apagar el teléfono durante 15 días y, además, registrarlo en un minidocumental que ella califica de "experimento" y que ha visto la luz recientemente en varios festivales de Bilbao. Su nombre es fácil imaginarlo: Modo Avión. Y su propósito "no es demonizar la tecnología, sino revisar nuestra relación con ella". "Si al que vea el documental le mueve algo... Por mi parte yo soy una persona más alegre, presente y consciente y a mí me llama a querer más de eso", apunta la protagonista, directora y productora de la pieza.

Los efectos de esos 15 días en el cuerpo de la deportista fueron menor dolor en la rodilla, desaparición del bruxismo y recuperar una mayor capacidad de concentración. En la mente, en cambio, fueron más profundos y revitalizadores como el disfrutar de estar más presente, aprender el impacto del miedo en su bienestar y aumentar su nivel de disfrute sin presión. En resumen se trata de: "Vivir durante 24 horas una vida más real", apunta.

El resultado son 16 minutos de una reflexión profunda sobre el impacto del miedo, la tecnología y la ansiedad en nuestra vida. "Las redes sociales generan una conversación constante sobre las vidas de otros", explica Sánchez y apunta que ella se ha quitado de muchas y se ha puesto límites horarios en otras porque se replantea la velocidad en la que vivimos y quiere aprender a estar presente. "Mirar una pantalla 6 horas al día interfiere en nuestra salud y quitando esas 6 horas mi vida mejoraba tanto a nivel de salud como de rendimiento deportivo", revela.

Portada del documental de Garazi.

Portada del documental de Garazi.E. M.

Este es el segundo proyecto audiovisual de la surfista tras el documental, "Vergüenza", que habla sobre la conexión con el océano, la naturaleza y la importancia del respeto por el medio ambiente respecto a los hábitos de vida y de consumo. Aquella pieza se completó con una serie de charlas con expertos en los que se ampliaban estos temas: "Quitando la vergüenza".

La inclinación artística de la surfista tiene que ver, además de con el deporte que hace, que cree que tiene una condición más "creativa" que otras disciplinas, con la reflexión a la que le llevó un terrible accidente en la playa de Hossegor en 2018 que casi la deja en silla de ruedas. "Fue un golpe del que despertar, porque no se trataba de mi carrera deportiva sino de volver a andar, pero luego te acomodas y vuelves a la velocidad de la vida", reflexiona la deportista.

Así la velocidad vuelve a ocupar la rutina de una surfista prometedora que regresa al mar y a la competición porque "un susto nos despierta y nos cambia pero luego nos dejamos volver a llevar" hasta que vuelve el miedo, la ansiedad, el estar en un campeonato de surf pensando no en cómo coger mejor una ola sino en que si la fallas, perderás patrocinadores, becas y todo lo que te permite seguir dedicándote profesionalmente a lo que amas.

Demasiada velocidad

El accidente fue un obstáculo, pero una vez pasado quedó atrás y los viejos hábitos, con ellos los viejos miedos, volvieron a aparecer. "Hay que parar y corregir sabiendo que luego vamos a seguir fallando. Las lesiones te paran y te traen aprendizaje", apunta la surfista, pero también es consciente de que "desde el miedo, las decisiones que tomamos no son muy inteligentes".

Aunque en medio de la tormenta, ella consiguió encontrar la razón. Desconectó y supo reconocer que sus problemas son temas que muchos deportistas se cuestionan desde su posición de deportista de élite: fin de la carrera, pobres resultados, presión mediática... y que, además, pueden aportar si son contados como hacía Michael Robinson en Informe Robinson, una de las inspiraciones de Sánchez. Finalmente, todo se resume en la respuesta a una pregunta que la propia Garazi se hace a diario y recomienda que esté en las rutinas habituales de todo el mundo: "¿Cómo puedo hacer para estar más contenta?".

El desaire de FIFA, la 'guerra' en España y el tiempo efectivo: los árbitros españoles, en entredicho

El desaire de FIFA, la ‘guerra’ en España y el tiempo efectivo: los árbitros españoles, en entredicho

El 5 de febrero, la Real Federación Española de Fútbol comunicaba en su página web que España e Italia eran los únicos países que tenían cinco árbitros en el grupo Élite de UEFA. Dos meses después, la FIFA decidía no contar con ningún colegiado de campo, ni español ni transalpino, para el Mundial de clubes de este verano y que lleva varios años planificando. Desde el CTA no saben si esto se debe a un "castigo o una advertencia" o es que simplemente "no lo han visto oportuno". No obstante, explican a EL MUNDO que Jesús Gil Manzano y José María Sánchez Martínez estuvieron hasta el final en el seminario que realizó la FIFA en la sede de Zúrich.

Lo cierto es que España sí está representada entre los colegiados seleccionados para ejercer el videoarbitraje. No sólo representada, sino que son dos los árbitros elegidos, Carlos del Cerro Grande y Alejandro Hernández Hernández. Italia cuenta con uno en la misma labor. Desde el estamento arbitral mantienen que la FIFA es un organismo con muchas federaciones y se ha intentado que la mayor parte acuda a esa cita y que la presencia en la sala VOR es un reconocimiento al esfuerzo realizado con esta controvertida herramienta.

No obstante, esa discusión en España trasciende a la labor desempeñada desde las Rozas. El trabajo de los colegiados ha sido muy controvertido esta temporada, especialmente desde el duro comunicado del Real Madrid en el que cuestionó la integridad del colectivo. Comunicado no secundado por otros equipos, pero que muchos de ellos, a posteriori, han presentado quejas individuales desde el mismo canal cuando ciertas decisiones les han perjudicado, como ha sucedido con Alavés, Real Sociedad o Espanyol, entre otros.

Puede que esa polémica, con el caso Negreira aún en el imaginario desde que estallara en febrero de 2023, haya traspasado al órgano regidor del fútbol mundial que cuenta, curiosamente, con dos italianos al frente del arbitraje, Pierluigi Collina, como presidente de la Comisión de Árbitros, y Massimo Busacca, director de la Subdivisión de Arbitraje. Aunque en esta vuelta de cuartos de la Champions haya habido un italiano y un español, Sánchez Martínez, en el campo, en los duelos Borussia Dortmund-Barcelona y Aston Villa-PSG, respectivamente. Sin embargo, para el Mundial de clubes, habrá 11 trencillas europeos, aunque sin españoles.

No se cuestiona el arbitraje de los colegiados españoles en el ámbito de las competiciones de clubes organizadas por la UEFA. Hay cuatro que han representado a España, tanto en la Champions como en la Europa League o la Conference League, y sus actuaciones no han suscitado los recelos que han alcanzado en las competiciones domésticas.

Tiempo efectivo

Y es que hay datos que no dejan en buen lugar el desarrollo de los encuentros por parte de los trencillas españoles. En lo que respecta al tiempo efectivo, en la Champions, por ejemplo, es la competición en la que más se permite jugar sin interrupciones, con casi 60 minutos según un informe reciente de Opta. Sin embargo, de las cinco grandes ligas, la española es la que más parones registra, lo que dificulta el desarrollo del juego. Así, Inglaterra lidera la clasificación, con 58.15 minutos; Francia es segunda, con 57.33, y Alemania, tercera, con 57.19. España se sitúa por detrás de los 55.29 de Italia, con sus 55.06, aunque ha aumentado en 90 segundos en un año.

Respecto a las tarjetas, sin embargo, la Liga no destaca especialmente. El Chelsea, equipo de la Premier, es el club que lidera la estadística con 89 amonestaciones. A los londinenses les sigue de cerca Las Palmas, con 88, y luego estarían el Augsburgo, con 77, y el Montpellier, con 74. Eso sí, el equipo inglés suma una jornada más que la Liga, por ejemplo, y tres que la competición alemana o la francesa.

Más allá de las explicaciones que se puedan buscar respecto a la labor de los árbitros españoles, el CTA cree que "no es bueno" no disponer de ningún colegiado de campo en una cita tan importante como el Mundial de Clubes y que, pese a ser una cita de menor importancia que una de selecciones, todos los países quieren estar representados en un torneo que se disputará en Estados Unidos desde el 15 de junio al 13 de julio.

El Inter minimiza al Bayern y se pide al Barça para semifinales

El Inter minimiza al Bayern y se pide al Barça para semifinales

A veces apelar a la historia y a la nostalgia funciona. Kompany, con poco de eso como entrenador, pero mucho como jugador, llamó a filas a Müller, el goleador en la ida, el perro viejo, para obrar el milagro en la vuelta. Pero el Inter es viejo por decreto. Sabe jugar cientos de partidos, porque los ha jugado todos. No siempre los gana, pero nunca los regala y, si le espolean, te mata. Como hizo ayer al ex rodillo alemán.

Los primeros minutos fueron de tanteo, aunque se jugó a lo que quiso el Inter, con ventaja en la eliminatoria. Aparecieron sus estrellas de manera esporádica, casi siempre a la contra y con un Lautaro Martínez que es un jugador diferente y que organiza el ataque como nadie y, en muchas ocasiones, también lo finaliza. Aunque fue una falta la primera gran ocasión del encuentro que marró Thuram tras una prolongación de Darmian. Respondió el Bayern con una doble ocasión que terminó desbaratando Sommer. Poco más reseñable en una primera mitad soñada y planteada por los italianos.

Y cuando nada había pasado y cuando el Bayern menos lo había merecido, Kane se inventó un gol para pelear contra su maldición y contra el tiempo. Los alemanes metían la historia en la balanza y el británico, en sus hombros. Pero ese tanto despertó la voracidad italiana. Así, Lautaro comenzó el arreón y Pavard lo continuó para poner patas arriba el Giuseppe Meazza. Ambos tantos de córner, la supuesta fortaleza alemana. Ambos errores defensivos alemanes.

En otro error, este italiano, llegó el empate del Bayern. Lo hizo Dyer al segundo palo para poner algo de picante en la eliminatoria. Hubo otro intento de Olise y varios córners en los que el público local contuvo la respiración, pero el oficio de los transalpinos en estos menesteres es complicado de igualar tengas la historia que tengas.

El Atlético supera los sustos y la pereza para doblegar al colista

El Atlético supera los sustos y la pereza para doblegar al colista

Hay partidos que dan pereza. Porque es víspera de Semana Santa, porque eres un equipo top y juegas cada siete días y porque te enfrentas a un rival que no ha ganado en cuatro de los últimos cinco duelos y con el que no has perdido en 16 años. Y esos partidos pueden ser tan aburridos como peligrosos. El Atlético mezcló puntos de presión alta para intentar resolver pronto con desconexiones que pudieron costarle caras. Pero las piezas de uno y otro en el tablero son muy diferentes y si un equipo ladra, el otro muerde. Y los ladridos asustan, aunque sean del colista, pero sólo eso. [Narración y estadísticas (4-2)]

Fue sufrir el Atlético el primer arañazo y en un suspiro metió dos mordiscos. Ambos con la firma de Giuliano. Si el Cholito inventó un penalti metiendo el pie para provocar el pisotón de Javi Sánchez, luego persiguió una picadita de Barrios para recortar y meter él a la escuadra. Quizás Ferreira pudo hacer algo más. Antes de eso había un empate a goles de penalti. Sylla castigó la imprudencia de Lenglet y Julián aprovechó la picardía de su compatriota.

Tras esos cinco minutos de locura y VAR, Díaz de Mera no fue capaz de pitar los penaltis sin la ayuda del videoarbitraje, el duelo se inclinó tímidamente hacia los intereses del Atlético. Volvió a adormilarse el conjunto colchonero salvo cuando intervenía el Cholito, pura adrenalina en cada toque. A veces, incluso, pecó de exceso de precipitación. Decía el Cholo que entrenar mucho aburre, haciendo referencia al descanso intersemanal de los rojiblancos, y quizás se notara en la primera parte.

Por suerte o por torpeza

Lo que pasa es que este Valladolid es un equipo muerto, enfrentado y sin energía para la rebelión. Salvo que te encuentres una granada en la mano y te la dé tu rival en forma de balones parados. Hay castillos complicados de conquistar y el de Atlético era una quimera, aunque hubo susto por suerte o por torpeza. En este caso de Lenglet.

El Atlético quiso resolver tras la salida de los vestuarios para evitar precisamente eso: sustos. Uno por noche es suficiente. Jugando rápido y con combinaciones precisas hicieron dos ocasiones en tres minutos. No encontraron el gol por centímetros, pero luego el juego se atascó y casi medio estadio miró al Cholo para que moviera el árbol. No le dio tiempo y se encontró con el 2-2 casi sin querer. Otro susto. Un nuevo error de Lenglet terminó con una falta al borde del área que transformó Javi Sánchez con algo de fortuna porque el cuero rebotó en la barrera y engañó a Oblak.

Artillería

Luego llegó el triple cambio con la artillería. Sorloth sustituyó a Griezmann y en su primer remate casi la clava al ángulo. Se fue por milímetros. Con ellos comenzó el asedio y llegaron los goles. El primero fue un error de la zaga blanquivioleta, otro. Penalti tonto que Julián volvió a anotar. El siguiente ya fue de madurez de partido.

Jugada magistral de Riquelme, disparo del delantero argentino y llegada de segunda línea del noruego, que no perdonó. Poco quedó ya de duelo porque el Atlético quiso terminar rondando el area de Ferreira consciente de que un paso atrás podía traer otro susto. No hubo. El Barça sigue a siete y el Madrid, a tres puntos. La Liga está casi imposible... casi.

Los pecados de Luis Pérez y la penitencia de Pucela y su "Mululu, vete ya"

Los pecados de Luis Pérez y la penitencia de Pucela y su “Mululu, vete ya”

"Mululu vete ya, Mululu vete ya". Esos son los cánticos que Luis Pérez (Utrera, 1995) recibe recientemente de su propia afición en los partidos el Valladolid disputa en su estadio. El desencuentro entre el jugador con la grada de Pucela es tan grande que los seguidores blanquivioletas, especialmente los del Fondo Norte (el sector de animación del club), han decidido utilizar la palabra que en Utrera se refiere a los que se consideran "tontos o idiotas" para descalificar al que fuera el tercer capitán del equipo.

Ya no lo es después del desagradable incidente que el defensa protagonizó con Juanmi Latasa en el banquillo durante el encuentro ante el Getafe. El club le abrió un expediente sancionador del que se desconocen aún las consecuencias, salvo la retirada de la capitanía, puesto que el dorsal número 2 del Valladolid ha entrenado con normalidad con sus compañeros. "¿Si Luis Pérez va entrar en la convocatoria? No lo sé", dijo su entrenador el sábado sobre un partido en el que los pucelanos visitan el Metropolitano, un campo aciago para ellos.

PFC, que le gusta decir a Luis Pérez en sus redes sociales: Partido Fuera de Casa. Aunque en el caso del futbolista, éste se refiere con esas siglas a los que juegan en Pucela y lo hace como crítica a su propia afición por el trato que recibe en su estadio. De hecho, fue él el primero en utilizar el término mululu y lo hizo contra los aficionados que le criticaban. Apelativo que, tras los incidentes que este deportista ha protagonizado tanto con la grada como con sus propios compañeros, se le ha vuelto en contra.

El historial de desencuentros comienza en 2023, con el Valladolid en Segunda División. En un partido ante el Cartagena, cuando el equipo había comenzado mal su andadura en la segunda categoría profesional, el futbolista se encaró con un aficionado que le criticó y ambos terminaron insultándose, con el defensa teniendo que ser retirado por sus compañeros al vestuario. Esa misma temporada, en otro duelo ante el Eibar, los aficionados acusaron al jugador de burlarse de ellos después de que, tras remontar un resultado ante el equipo vasco, el defensa se bajara los pantalones, supuestamente para acomodarlos, poniendo el culo en pompa hacia la grada.

Posteriormente, con el equipo peleando por los playoffs, las discrepancias con la afición alcanzaban también al cuerpo técnico y especialmente a su entrenador, Paulo Pezzolano, que en la celebración del ascenso cantaría el famoso "Pezzolano, vete ya". En el duelo ante el Huesca, que los pucelanos terminaron ganando defendiendo de manera agónica, Luis Pérez, en lugar de celebrar con sus compañeros, se dirigió a los guardias de seguridad para señalarse a unos aficionados que, supuestamente, le habían insultado durante el encuentro

El ascenso suavizó la relación entre Pérez y la afición, pero los malos resultados de esta temporada han vuelto a encender los ánimos que estallaron con las declaraciones del futbolista tras la derrota ante el Rayo. "Recibo insultos de mi propia afición, cuando lo único que quiero es lo mismo que ellos: salvarme y trabajar como el que más. Voy a seguir haciéndolo, pero obviamente no es agradable cuando el fondo de animación va en contra de su propio jugador", expuso.

Mala imagen

La situación se enquistó tanto que el entrenador Álvaro Rubio ha decidido no alinearlo en los partidos de casa como titular desde el duelo ante el Sevilla, en el que fue pitado en cada balón que tocaba, como respuesta a sus quejas en Vallecas. Ni un minuto ha jugado ante el Celta y Getafe. Esta semana trascendió su enfrentamiento con Latasa en el banquillo.

Tras cuatro derrotas consecutivas y a 14 puntos de la salvación, la confrontación de Luis Pérez y la afición debería ser el menor de los problemas del Valladolid. En el fondo, es la evidencia de una desafección que existe entre la propiedad y una grada que ha tomado como villano al defensa. Además, el equipo visita hoy al Metropolitano y juega ante el Atlético, al que no ha ganado en los últimos 15 años. Precisamente ante los blanquivioletas, pero en Pucela, celebraron los rojiblancos su último título liguero en el año de la pandemia.

Mbappé podrá jugar la Copa, Soto Grado califica su entrada de "fuerza excesiva" y su sanción será de uno a tres partidos

Mbappé podrá jugar la Copa, Soto Grado califica su entrada de “fuerza excesiva” y su sanción será de uno a tres partidos

Kylian Mbappé podrá disputar la final de Copa ante el FC Barcelona el próximo 26 de abril después de que el árbitro Soto Grado calificara de "fuerza excesiva" su dura entrada sobre el mediocentro del Alavés Antonio Blanco en el acta del encuentro y no hablara de agresión.

"Mbappé Lottin, Kylian fue expulsado por el siguiente motivo: Por entrar con el pie en forma de plancha a la altura de la espinilla de un contrario, en la disputa del balón, usando fuerza excesiva", escribe el colegiado. Esa inclusión de la expresión "fuerza excesiva" y también "en la disputa del balón", serán claves a la hora de sancionar al francés.

El Código Disciplinario de la Real Federación Española recoge, en su artículo 130, la sanción por la entrada que realizó el delantero francés del Real Madrid: "Producirse de manera violenta con ocasión del juego o como consecuencia directa de algún lance del mismo, siempre que la acción origine riesgo, pero no se produzcan consecuencias dañosas o lesivas, se sancionará con suspensión de uno a tres partidos o por tiempo de hasta un mes".

Pese a la dureza de la acción, ocurrida en el minuto 38 de partido, Antonio Blanco pudo seguir disputando el encuentro con lo que, sumado a la propia consideración de Soto Grado, es más que probable que la sanción a Mbappé no supere los tres encuentros.

Y es que, si un jugador es condenado a un máximo tres duelos, deberá cumplir esa sanción en la misma competición en la que se produjo la acción por la que fue penado. Mientras que si fueran cuatro encuentros o más derivados de una conducta violenta, el futbolista tendría que hacerlo en todos las torneos nacionales según indique el Comité de Competición.

La acción del francés por la que se ha disculpado tanto ante sus compañeros como ante el propio Antonio Blanco no se considera una conducta violenta del juego, que le supondría una sanción de cuatro a 12 partidos. Esas conductas están recogidas en los artículos 102 y 103 del Código Disciplinario de la RFEF.

Al Real Madrid le quedan sólo dos partidos (sin contar con la vuelta de Champions), ambos de liga, antes del clásico copero, el duelo en casa ante el Athletic y el del Getafe en el Coliseum. En ellos sería en los que cumpliría el galo la sanción impuesta o, si fuera uno más, también ante el Celta en casa, pero quedaría excluida la final de La Cartuja.

Respiran aliviados en el Real Madrid ya que el francés se encontraba en gran forma. Había anotado cinco goles en los últimos cinco duelos ligueros de los blancos y parecía la única pieza afinada del ataque merengue.

Igualdad de fuerzas

Otro alivio es el poder seguir apretando al FC Barcelona en Liga después de conseguir sacar el duelo ante el Alavés con victoria tras el tanto de Camavinga. Los azulgrana habían hecho los deberes el sábado ante el Leganés en Butarque y el Madrid cumplió tras jugar más de media hora con uno menos.

Y es que el duelo se igualó en fuerzas en el minuto 70 después de que Soto Grado expulsara a Manu Sánchez por una entrada muy parecida a la del francés sobre Vinicius. La redacción del acta es similar a la de Mbappé y solo cambia espinilla por gemelo.

El Inter se agarra a Lautaro para conquistar Alemania

El Inter se agarra a Lautaro para conquistar Alemania

Da igual que cambie el formato, que evolucione la competición y que se abra a otras opciones, a estas alturas de la Champions, la aristocracia futbolística europea vuelve a la palestra. Un Bayern - Inter es un duelo de lustre antiguo y como tal se comportaron estos dos nobles de Alemania e Italia. Demasiado respeto hasta la locura final en la que reinaron los italianos. Fratessi puso la puntilla a los alemanes que habían conseguido mediante Müller igualar el primer tanto de Lautaro. [Narración y estadísticas, 1-2]

El duelo comenzó con mucho respeto entre ambos, como si jugaran los 22 con el peso de las camisetas y de la competición. Un Inter algo más agazapado, pero sacando el balón siempre con criterio y un Bayern con mayor iniciativa, pero sin querer descubrirse atrás. No obstante, dispuso Kane de la primera clara de los bávaros tras una gran jugada. El delantero inglés terminó con un cabezazo flojo a las manos de Sommer.

Los alemanes buscaban la jugada elaborada, mientras que los italianos recurrían a las contras, que solían terminar en disparos de fuera del área de Calhanoglu. Por la parte bávara, las ocasiones vinieron a cargo de Olise y Guerreiro. El portugués, casi toda su carrera en el ala izquierda, se encontró de enganche, función que no terminó de desarrollar con eficacia.

Aunque fue Kane el que marró la primera gran ocasión del encuentro tras una cesión de Sané. El inglés se debió de ver tan sólo ante Sommer y con tanto tiempo que se pasó al ajustar la mirilla y su disparo se marchó pegando en el palo. Lleva 34 tantos esta temporada y 10 en Champions, cuesta creer que a un killer así se le escapara semejante oportunidad. Respondió el Inter con sus armas, dos contras fulgurantes que no pudieron concretar. Augusto la estrelló en el lateral y Lautaro se resbaló en su recorte para encarar a Urbig.

No falló el argentino poco después tras una gran dejada de Marcus Thuram. Apareció el delantero en el punto de penalti para poner el exterior y adelantar a los italianos. Era la culminación del crecimiento del Inter en el partido, venían los transalpinos mejorando tras el ecuador de la primera parte y lo materializaron antes del descanso.

El Inter salió con más confianza en el segundo tiempo, con el resultado a favor y un poso que no tiene este Bayern de Kompany. Lautaro perdonó el segundo en los primeros 10 minutos y los bávaros no eran capaces de amenazar a Sommer. Está muy bien trabajado el equipo de Inzaghi tanto en fase defensiva como en ofensiva y los italianos son capaces de acelerar y frenar el ritmo del partido a voluntad.

Le faltaban al Bayern sus aceleradores habituales, especialmente Musiala, la gran estrella que está por llegar ausente por lesión. Sané estuvo desaparecido todo el encuentro y Kompany decidió recurrir al sempiterno Müller para agitar un poco el recio tronco azzurro. Se mantuvo recio e inerme a las tímidas acometidas bávaras. ¿Dónde está el famoso rodillo alemán que tantos equipos apabulló en este Allianz?

Locura final

Apareció tímidamente en los últimos 10 minutos, consciente de que llevar una eliminatoria en desventaja al Giuseppe Meazza era un mal negocio para las aspiraciones de este equipo en la máxima competición continental. Kane perdonó un disparo franco desde el borde del área y la defensa italiana bloqueó otro a Müller.

No consiguieron rechazar el segundo, a medio metro de la línea de gol. El tanto de toda la vida. Aprovechando un despiste de la defensa italiana, el único y llegó en el minuto 84. Despiste que le devolvieron los germanos casi desde el saque italiano. Barella filtró un pase al espacio para Augusto que vio cómo llegaba Fratessi como un trailer. Gol y conquista en Alemania. Toca remar en Italia, pero este barco no es el de otras épocas.

Harry Kane, en busca de romper su maldición: ningún título en su carrera y seis finales perdidas

Harry Kane, en busca de romper su maldición: ningún título en su carrera y seis finales perdidas

"Siento fuego en el estómago cuando pienso en las finales perdidas, me gustaría volver atrás para intentar dar un paso más". Estas palabras podrían reflejar la actitud de cualquier deportista que ha sufrido dolorosas derrotas que "se quedan para siempre en tu vida", pero en la boca de Harry Kane suenan especialmente desgraciadas. Uno de los mejores delanteros de la historia de Inglaterra no ha podido ganar ningún título en 14 años como profesional y ha perdido seis finales en ese periodo: la maldición de Kane.

Si nos referimos sólo a los títulos que se dirimen en finales, Kane ha perdido con el Tottenham dos Carabao Cup ante Chelsea en 2015 y Manchester City en 2021 y la final de Champions frente al Liverpool en 2019. Con Inglaterra ha sido derrotado en las Eurocopas de 2021 y 2024, la primera en penaltis ante Italia y la segunda en la prórroga contra España. Y la última, la Supercopa de Alemania en 2023 ante el Leipzig tras su mudanza a Múnich.

El fichaje de Kane por el Bayern en el verano de 2023 pareció un movimiento estratégico del delantero inglés para romper con esa preocupante sequía. El Tottenham, club en el que había jugado casi toda su carrera, no había ganado un título desde 2008, mientras que el conjunto bávaro había vencido en las últimas 11 Bundesligas y nada hacía presagiar que no consiguiera la duodécima seguida.

71 goles con su selección

"Las expectativas son ganar algo cada año, es lo que sentí el pasado", declaró el delantero en una entrevista a ESPN. Pero emergió el Bayer Leverkusen, con aquella histórica racha de imbatibilidad, y borró a los muniqueses del torneo. Así, el inglés recordó: "Como no ganamos hubo mucho ruido alrededor del club y con razón, así que cuando estás en estos sitios los estándares son altos tanto para ti como para el equipo".

Lo cierto es que los estándares de Kane han estado siempre muy por encima de la media. El delantero británico es el máximo goleador de la historia de su país con 71 tantos en 105 partidos. Para poner en perspectiva esa cifra hay que situar al segundo, que es Wayne Rooney con 53 en 120 duelos, o al mítico Bobby Charlton, tercero, con 49 en 106. Sus goles, además, han llegado en grandes torneos como en el Mundial de Rusia de 2018 o la última Eurocopa en los que fue el pichichi de ambos torneos con seis y cinco tantos respectivamente, aunque en la cita alemana empató con el español Dani Olmo.

En los dos clubs en los que ha militado, el Tottenham y el Bayern, sus cifras anotadoras han sido siempre sobresalientes. En el conjunto británico es el máximo goleador histórico con 280 tantos y ha sido el pichichi de la Premier tres temporadas. En la escuadra bávara, en su primer año, casi alcanzó un gol por partido, y en este lleva 32 en 36 encuentros.

Gran asistente

Pero Kane no es un killer al uso. El británico añade a su juego una capacidad inmejorable para interpretar el fútbol, de ahí que año tras año esté también entre los mejores asistentes del club en el que milita. De hecho, en la temporada 2020-21 fue el máximo asistente de la Premier League con 14 pases definitivos. En el Tottenham completó 59 en 435 partidos y en el Bayern lleva 21 en 81.

Todo ello hace presagiar que este año la suerte de Kane pueda cambiar. Pese al batacazo en Copa ante el Leverkusen, marcado por la temprana expulsión de Manuel Neuer, parece que la Bundesliga, con seis puntos de ventaja sobre los chicos de Xabi Alonso a falta de 18 por disputarse, romperá esa larga sequía.

La otra oportunidad llega hoy, ante el Inter en los cuartos de la Liga de Campeones, el torneo preferido de Kane. "Ganarla ha sido mi sueño desde pequeño, tenemos la oportunidad este año y además en casa frente a nuestros fans del Allianz, lo que la haría aún más especial", apuntó. El torneo, que los germanos han conquistado en seis ocasiones, lo comenzaron de manera irregular, pero ahora son uno de los favoritos. Pero con sus antecedentes, el sueño podría convertirse en pesadilla.

El Atlético no deja de creer y aprovecha el tropezón de los titanes

El Atlético no deja de creer y aprovecha el tropezón de los titanes

Vienes de un marzo negro, de una depresión de resultados preocupante y atisbas el domingo con los periódicos informando de un tropiezo de los colosos. Estás lejos, pero quién sabe... Es imposible, pero y si... Tienes que ganar todo y ellos perder bastante, pero quizás...

Toda época oscura tiene final. Tras semanas de lluvia, siempre sale el sol. La luz es Barrios. Hay que sentir para seguir creyendo. Y el canterano lo hizo, y con él, el Atlético, que remontó el gol de Agoumé con un tanto de penalti del de siempre y la fe del número 8. [Narración y estadísticas, 1-2]

Quiere creer y soñar el Sevilla. Poco importan las dos últimas y dolorosas derrotas, que su temporada en casa sea floja, por decirlo educadamente, y que la planificación deportiva sea cuestionada día sí, día también, por la grada del Pizjuán. De hecho, uno de sus fichajes más cuestionados, Lucien Agoumé, quiso transmutarse en Toni Kroos, ahora que estamos en cuaresma, y cuando despertaba el partido metió un putt con el interior desde el borde del área para batir a Oblak. Quedaba un mundo, pero la declaración de intenciones no era mala.

El Atlético, por su parte, empezó vago, con una presión desordenada y un bloque medio, como sin saber si morder o esperar. Un sueño para un Sevilla que tiene una identidad extraña este año, más largo que compacto y con querencia por el juego directo. Jugadas de cuatro pases y gracias. En una de esas, Ejuke desbordó a Molina para ponerla en el corazón del área pequeña, Oblak y Le Normand salvaron el segundo antes de los primeros 20 minutos.

Entonces llegó uno de los errores, habituales este curso, que impiden que el Sevilla aspire a mayores hazañas. Un balón que no iba a ningún lado en el área, Badé decidió perseguirlo como un búfalo hasta que arrolló a Gallagher. Penalti incuestionable y esta vez, pese a la historia interminable del doble toque, lo pateó Julián y lo introdujo en la portería de Nyland. El partido empezaba de nuevo con media hora menos.

Julián celebra su tanto.

Julián celebra su tanto.Jose Manuel VidalEFE

Sevilla y Atlético son espejos en esta fase de la temporada. Jugando a destellos, acodados en sus mejores jugadores y con poco control del juego. Uno de esos destellos lo protagonizó Lukebakio, la estrella sevillista, la única esta temporada, puso un pase medido a Akor que lo estrelló ante un atento Oblak. Lo dicho, poco fútbol y muchas oportunidades. Las defensas, especialmente la rojiblanca, apáticas. Aunque Badé, a veces, no sabía qué portería guardaba.

Simeone apremió a sus pupilos que terminaron apretando al final de la primera parte. Tras 45 minutos en tercera, decidieron jugar en sexta los cinco del descuento. A estas alturas de liga ya no te puedes permitir tirar una parte a la basura y menos tras la mala experiencia ante el Espanyol. Aún así, si Gallagher hubiera resuelto mejor una contra tres para uno, el Atlético se habría ido uno arriba en el marcador. Inmerecido, sí, pero a falta de ocho jornadas hay que ganar por lo civil o por lo criminal.

Sacó Simeone a Molina en el descanso, cuya primera parte no iba a pasar a la historia, y la segunda comenzó parecida al inicio del encuentro, intensidad sevillista y ocasión de Akor, bien resuelta por Lenglet y luego otra de Kike Salas. Ambas provocadas por errores de Griezmann en salida. Cada vez se explican menos los minutos que el Cholo concede al francés. Una cosa es respetar la historia, que la tiene e inmejorable, y otra que sea intocable en un maratón de partidos ya complicado para un veinteañero, imposible para un veterano.

Oblak recoge objetos del césped.

Oblak recoge objetos del césped.Jose Manuel VidalEFE

Lo retiró en el minuto 55 por Sorloth y también saltó al terreno de juego Koke, ausente el último mes. El equipo creció en intensidad, pero el partido se interrumpió por una protesta contra la directiva por parte de la grada Gol Norte. Soto Grado detuvo la contienda cinco minutos tras la caída de decenas de objetos.

Lanzamiento de objetos

Tardó un tiempo el Atlético en recalentarse tras el parón y aprovechó la electricidad de Riquelme, que salió por un invisible Giuliano, para volver a empujar hacia la portería de Nyland. Precisamente, podría haber desnivelado el marcador el canterano rojiblanco si Gallagher hubiera puesto bien el pase atrás. Estaba solo en el punto de penalti. El Cholo vio el momento y quiso prolongarlo con Lemar, más toque y profundidad que el inglés al que sustituyó, pero casi lo lamenta después de que Badé, tras un córner, por poco adelantara a un Sevilla que ya se centraba más en aguantar que en atacar.

El Atlético, pese al cansancio, pese a la depresión, nunca dejó de creer y tuvo que ser un canterano, el que tiene marcado el escudo en el pecho, el que aprovechó el tropiezo de los titanes en el descuento. Barrios puso la izquierda tras un gran eslalon y Nyland solo pudo mejorar la foto. A tres del Real Madrid y a siete del Barça, Imposible... o casi.