Fue una mano de Bono y un zurriagazo de Mané lo que metieron a Marruecos y Senegal en la final de esta Copa África. En dos duelos muy igualados y poco vistosos, marroquíes y senegaleses se verán las caras el próximo domingo a las 20.00 horas en el Príncipe Moulay Abdellah de Rabat.
El portero marroquí volvió a ser diferencial en los penaltis a los que se llegó tras un encuentro trabado y con muchas más opciones para los locales. Pero no hubo manera de romper la telaraña nigeriana en el tiempo de juego. Ni siquiera Brahim, que terminó sustituido, lo consiguió.
El menudo delantero del Real Madrid es el hombre de esta Copa Africa. El líder de la anfitriona, el máximo goleador del torneo y el responsable y pivote de casi todo el juego de ataque de la selección norteafricana. Ha encontrado su sitio en el fútbol de selecciones, sin continuidad en cambio en su club.
El malagueño fue un puñal ante Nigeria y, ayudado por Abde, fueron un absoluto quebradero de cabeza para los pupilos de Eric Chelle. Sólo Nwabali pudo contener las embestidas de los marroquíes y los remates de El Kaabi. Especialmente bonito fue uno que realizó de media chilena.
Lookman fue el mayor peligro de las 'Súper Águilas', pero apenas dieron trabajo a Bono. Se echó de menos a Osimhen, un futbolista de rendimiento muy irregular, pero siempre peligroso cerca del área. No obstante, los nigerianos consiguieron llevar el encuentro primero a la prórroga y luego a la tanda de penaltis, donde sucumbieron pese a adelantarse en la misma.
Duelo de amigos
Mané celebra el tanto de la victoria de Senegal.SEBASTIEN BOZONAFP
El Senegal - Egipto fue una cuestión entre amigos. Mané decidió despedir a Salah de la Copa de África con un cañonazo en el minuto 77 de encuentro. El delantero de Al Nassr mete así al conjuto africano en su segunda final en de las tres últimas ediciones del trofeo africano. Es el jugador que más goles (19) ha generado desde su debut en este campeonato.
Parecía una cuestión personal entre los dos, que siempre cae del mismo lado. alah no ha tenido mejor socio que Mané a lo largo de su carrera. El senegalés convirtió el penalti definitivo que decidió la Copa África 2021 y también el que dejó a Egipto sin Mundial de Qatar. Parece mentira que esa sociedad fuese tan productiva dutante sus años juntos en Liverpool.
Pero, más allá de batallas individuales, la victoria fue muy merecida para los centroafricanos, que llevaron la iniciativa durante todo el duelo y acorralaron a los egipcios, que sólo buscaban el contrataque a través de las carreras de Salah y Marmoush.
Más bronco que brillante, la agresividad senegalesa fue superior durante 80 minutos aunque sin llegar a traducirse en verdaderas ocasiones de peligro. La defensa egipcia apenas permitía disparos de media distancia como el responsable del primer y único tanto del encuentro.
La gente que bebía en los momentos previos en los alrededores de Riazor brindaba porque estos encuentros fueran habituales en el campo coruñés. Ambiente de fiesta y de sueños ante la llegada de uno de los gigantes de Primera al que se le tuteó durante muchos minutos del encuentro. Al que se le escondió el balón. Pero la calidad rojiblanca no necesita dominio, ni acelerones, aparece en chispazos. Últimamente, siempre la despierta el mismo. Griezmann sigue siendo más de Champions que de Copa. Un toque suyo vale 10 de cualquier compañero, aunque no tenga tantas piernas como hace cinco años. [Narración y estadísticas, 0-1]
Y eso que el encuentro partió diferente para ambos técnicos. Simeone, a 11 del líder en liga y eliminado de la Supercopa, se tomó la Copa como el camino más corto hacia un título esta temporada. El once estaba poblado de casi titulares y muy titulares. Mientras que Hidalgo, quizás leyó las palabras de su director deportivo en este periódico y alineó a más no habituales que habituales. El sueño de Primera es demasiado atractivo para arriesgarlo con la Copa, aunque para ello deberían reencontrarse con el camino del triunfo tras cinco partidos sin hacerlo.
Los primeros 10 minutos fueron un ida y vuelta muy propio de los duelos en Riazor. El problema es que el arsenal de los rivales suele ser inferior al del Atlético, aunque Julián Álvarez no pase por su mejor momento como demostró en un claro remate de cabeza que marró tras un gran centro de Griezmann. Quagliata devolvió el susto en una contra justo en la jugada posterior, pero su vaselina se fue fuera.
Está claro que Simeone había estudiado bien al Dépor. El argentino puso una presión media, para que los defensas coruñeses se confiaran y comenzaran el juego desde abajo. Cerrando esas líneas de pase, consiguieron robar varios balones peligrosos como el que terminó en un chut de Ruggeri que se estrelló en el palo. Hasta que Soriano, ex canterano rojiblanco, comenzó a acercarse para ayudar en la salida del esférico y habría que preguntar a Simeone por qué no se tuvo más paciencia con el de Alcalá de Henares.
Y es que fue el que marcó el ritmo durante la primera mitad. Ponía el tempo del encuentro y el vértigo corría a cargo de Mella, claro, con Yeremay en el banco. El extremo deportivista creó la gran primera ocasión para los blanquiazules a la media hora de juego tras deshacerse de Baena y ponerla en la cabeza de Zaka, que remató blando a las manos de Musso. Simeone ya advirtió en la previa sobre el Dépor y parece que los suyos no salieron con las orejas suficientemente tensas.
En el Atlético se puso en busca y captura a Baena y Giuliano. Los encargados de romper líneas en los rojiblancos no aparecían y el juego era muy plano de un Atlético que buscaba más el error rival que construir desde atrás. Y en una pérdida tonta en el borde del área, Griezmann rompió el larguero de Parreño. Con poco se notaba la categoría de cada equipo.
Un Dépor respondón
Aunque en el segundo tiempo, el Dépor amenazó en el primer minuto tras una jugada colectiva. Para preferir la liga, los coruñeses estaban igualando en energía a uno de los gigantes de Primera, que no sabía cómo meterle mano. Con el paso de los minutos, en cambio, los colchoneros fueron poco a poco cogiendo el mando en el partido y Julián tuvo una clarísima en el punto de penalti para inaugurar el marcador, pero sigue gafado el argentino. Lo cambió en la siguiente jugada por Sorloth, que disparó a puerta en el primer balón que tocó.
Pero no fue ni uno ni otro el que puso el toque de calidad que desniveló el encuentro. Fue Griezmann el que metió un libre directo para limpiar las telarañas de la escuadra de Parreño. El gol valió la tranquilidad rojiblanca que durmió el partido, aunque Yeremay quiso levantar a los blanquiazules del letargo. Casi lo consigue en el asedio final, pero faltó acierto a los puntas del Dépor. Sigue el Atlético, respira Simeone.
"¿Qué prefiere ganar la Copa o ascender a Primera?". La pregunta coge a Fernando Soriano (Zaragoza, 1979) con el pie cambiado. Tarda un rato en pensar la respuesta porque sabe que el Depor no es un club cualquiera. Es uno de los nueve que ha logrado LaLiga y ya tiene dos Copas del Rey en sus vitrinas así que el director deportivo que llegó para configurar la plantilla que ascendería de vuelta al fútbol profesional no termina por decidirse por ninguna de las dos opciones y apela a la historia del equipo como merecedor de estar en la máxima categoría luchando, como esta noche, contra clubes como el Atlético de Madrid. "Peleamos porque esto sea más común y no un partido esporádico de Copa del Rey", apunta a EL MUNDO.
El Depor recibe a los rojiblancos en una mala racha de resultados. Son cinco encuentros sin ganar en la competida Liga Hypermotion, pese a la victoria ante el Mallorca en Copa en los dieciseisavos. "Las diferencias de los límites salariales son mínimas. Hay una rivalidad máxima entre todos los equipos y el 80% al inicio de la competición pelea por estar arriba. En esta categoría puedes ganar o perder con cualquiera en cualquier campo", explica Soriano. Sin embargo a las 21.00 horas el que visita Riazor es el cuarto equipo de Primera División con los Julián Álvarez, Baena, Griezmann y Giuliano Simeone, entre otros, aunque el Depor cuenta con un jugador que no les va a la zaga en calidad.
"Está a un nivel muy alto, aún no lo ha demostrado en Primera y esperamos que lo haga con el Depor y creemos que es una buena piedra de toque para él". Soriano habla, como no, de Yeremay Hernández, el futbolista de mayor valor de la Hypermotion. Transfermarkt le pone 25 millones de precio, más del doble que el segundo jugador de la categoría. El reto de los coruñeses con el 10 blanquiazul es intentar retenerlo no por lo económico sino por "lo social y lo deportivo". Tanto a él como a otros jugadores "nivel Primera División" como Mella, Stoichkov o Luismi Cruz entre otros.
Pero una plantilla, recuerda Soriano, son 24 jugadores, y Antonio Hidalgo, un entrenador cholista en su sentido de la disciplina y el orden, amenaza a un equipo rojiblanco, en un torneo que "no es un marrón" para un equipo de Segunda. "Nunca es un incordio, te aporta cosas buenas y te muestra si tienes plantilla para competir en cualquier competición", explica Soriano, aunque, pese a la ilusión que genera, admite que se le da más importancia a la liga sobre el torneo del ko.
El director deportivo da una rueda de prensa.RCD La Coruña
Fernando Soriano ayudó a poner la primera piedra en la reconstrucción del Depor. El maño firmó por el club coruñés el verano anterior a su ascenso tras un terremoto en la cúpula directiva del club. Pero, pese a la presión social que existía tras cuatro temporadas en el infierno, Soriano lo vio como la oportunidad de su vida. "Poder estar en un club tan grande como el Deportivo es como que te toque la lotería", califica el mánager. Después sufrió la montaña rusa que fue aquella temporada hasta que Lucas Pérez, el futbolista que se bajó de Primera a Primera RFEF para ayudar al Depor a ascender, anotó el gol de falta directa ante el Barça B que valió la vuelta al fútbol profesional. "Fue la culminación de un año muy bonito", recuerda Soriano que dice que es más de celebrar en familia al considerarse un "actor secundario" de una hazaña que pertenece más a los jugadores.
Polivalencia
Soriano afronta su tercera temporada como director deportivo de un Depor al que llegó tras salir del Ibiza, donde había desempeñado el mismo cargo. Pero lo cierto es que su trayectoria en el fútbol le ha llevado por todas las posiciones en poco tiempo. De hecho, en Almería pasó de jugador a entrenador en la misma temporada para salvar al equipo del descenso. "De las tres que he ocupado: jugador, entrenador y director deportivo, la que más se sufre y la que más se siente, a nivel mental, físico y psicológico es la del entrenador", confiesa el directivo pese a que en su época como futbolista su obsesión era el plan táctico y la estrategia. Mientras que para él, estar en el campo es donde se "viven más alegrías": "Marcar un gol en el 90, con tus compañeros y tu gente, es una droga durísima", ironiza el directivo.
Con el Atlético en el horizonte y con el 2026 recién empezado con otro empate ante Las Palmas, Fernando Soriano le pide a este año un poco de cholismo con el que el comulga 100%: "Soy un poco cholista, de trabajar y pelear día a día. Todos luchamos por intentar ganar, pero que nadie nos pueda reprochar que se ha intentado, que no nos hemos rendido, que siempre tengamos fuerza para seguir un paso más". Igual hoy, en Riazor, necesitan más de uno.
"Álvaro en un futuro podrá ser entrenador del Real Madrid". Estas palabras premonitorias de Xabi Alonso se cumplen antes, seguro, de lo que el tolosarra hubiera deseado. Las pronunció hace un mes en la previa del duelo ante el Alavés, donde la figura del técnico del primer equipo se tambaleaba, y Álvaro Arbeloa devolvió el elogio con: "Xabi es un gran amigo mío y por eso habla muy bien de mí". Hoy, ambos cruzan sus caminos en el banquillo del primer equipo blanco. Un puesto para el que Arbeloa ha ido quemando todas las etapas de La Fábrica.
El salmantino se retiró en 2017 tras un breve paso por el West Ham. Desde entonces, hasta el 2020 se centró en formarse como técnico hasta que aterrizó en el Infantil A en Valdebebas. Cada año fue ascendiendo de categoría hasta pasar al Cadete A en la 2021 y al Juvenil A en la 2022. Es en esa categoría donde se destapa la entidad del ex lateral del Real Madrid como técnico. En la temporada 2022/23, su equipo consigue el triplete (Liga, Copa del Rey y Copa de Campeones) y lo logra con sólo dos derrotas.
Este curso aterrizó en el Castilla para implementar un estilo vistoso que priorizase la posesión, el buen juego y la presión tras pérdida; tres pilares indispensables para el salmantino. De momento, el rendimiento del filial blanco tampoco estaba siendo óptimo ya que de los 19 encuentros de liga disputados, había obtenido 10 victorias, un empate y ocho derrotas situándose en el cuarto puesto de la tabla. Pero se dice que la relación entre el técnico y el presidente es muy fluida.
Así, la oportunidad de manejar el primer equipo blanco le llega tras la destitución de su compañero y amigo con el que compartió equipo durante nueve años. El salmantino llegó al spanish Liverpool en el mercado invernal de 2006 fruto de una necesidad imperiosa del Depor de arreglar su maltrecha economía. El equipo gallego le vendió sólo seis meses después de haberlo adquirido cuando el lateral acababa de firmar la señal de una casa en Coruña ya que su contrato con la entidad gallega era de cinco años.
Entonces, Rafa Benítez le trae al equipo británico para ejercer de lateral y Mascherano y Pepe Reina le hacen de anfitriones del vestuario red. "Con Xabi hay que madurar y pelear mucho la relación. Te mira y remira como pensando: '¿Este por dónde va?'", contó de sus inicios con su predecesor. Hasta que poco a poco ambos se hacen inseparables y hasta llegan juntos a la entidad de Chamartín en 2009.
Cuentan de Arbeloa que el canterano blanco era una persona muy cercana y extrovertida. Muy dada a compartir comidas y confidencias con los periodistas españoles que se desplazaban a informar de aquel Liverpool, pero que su llegada a Madrid y especialmente el fichaje de Mourinho cambió su actitud radicalmente y le hizo más receloso hasta el punto de cortar esas relaciones previas con compañeros de la prensa. "De José me gustaba la verticalidad que tenía", comentó Arbeloa.
Llegó la época de los bandos en el vestuario blanco y Xabi Alonso y Arbeloa se tornaron en pretorianos de Mou y el entrenador les agradecía su confianza con minutos. Sólo Cristiano Ronaldo jugó más que ellos en la temporada 2012/13. Así, ambos adquirieron también las maneras de manejar un vestuario del portugués, aunque luego Xabi Alonso abandonara el Real Madrid para aprender de Guardiola en el Bayern.
Grandes influencias
Arbeloa aguantó en el Real Madrid hasta esos meses en los que quiso tener un last dance en el West Ham, pero la cosa no resultó y su decidió colgar las botas para emprender esta carrera fulgurante que, en poco tiempo y sin ninguna experiencia en la élite, le ha llevado al banquillo del Madrid.
En una entrevista en The Coaches Voice, Arbeloa asegura que ha aprendido de todos los entrenadores que ha tenido, pero destaca el concepto táctico de Benítez, la movilidad de Pellegrini, el liderazgo de Mou y la organización defensiva de Ancelotti. Ahora llega a un Real Madrid con urgencias y que necesita que todo eso se traduzca en resultados inmediatos.
"Florentino te va a echar, acordáte". Esas palabras que Diego Simeone dirigió a Vinicius durante la semifinal de la Supercopa entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid llevan resonando varios días en la cabeza del técnico. Tanto lo han hecho, que el argentino ha decidido pedir perdón en la rueda de prensa previa al partido de Copa contra el RC Deportivo de la Coruña del martes a las 21.00 horas.
"Quería pedirle disculpas al señor Florentino y al señor Vinicius, obviamente sobre los episodios que vieron, no está bien de parte mía ponerme en ese lugar", ha admitido el técnico en una pregunta acerca de si había visto la final entre el Real Madrid y el FC Barcelona.
El entrenador rojiblanco ha entonado el mea culpa, pese a que fuentes del vestuario aseguran que el brasileño estuvo todo el partido dirigiéndose con desprecio al banquillo colchonero y que el Cholo intentó en un primer momento quejarse por esa actitud ante el cuarto árbitro del encuentro.
En una pregunta posterior, sin embargo, el entrenador ha concretado que "pedía disculpas, no perdón" por su actitud en el derbi en el que el Real Madrid terminaría eliminando a su equipo. Una circunstancia que el brasileño le recordó tras el encuentro en un comentario en un post de Fabrizio Romano.
Respecto a la defensa de Xabi Alonso, en la que el técnico madridista calificaba su actitud como poco deportiva, el argentino ha mantenido que no tenía nada que agregar.
Con la Supercopa ya en el horizonte, el Atlético se centra en una Copa de la que el entrenador dice que guarda la misma ilusión que antes de la eliminación en el torneo de Arabia y de la que no se plantea nada sobre su formato porque "no influimos con nada de lo que podamos decir. Nos dicen contra quien tenemos que jugar y hacerlo lo mejor posible".
El argentino no se pone más presión por haber perdido ya uno de los trofeos a los que aspiraba su equipo. "Siempre la he sentido desde el día que llegué, pero no me saca del foco, sé cual es el objetivo, sé cual es el camino y no voy a parar hasta que las energías se me acaben", ha concluido.
El clásico ha vuelto a arreglar una relación que se estropeó en el primero de la temporada, pero no le valió al Madrid para llevarse la Supercopa de Yeda. "Hay que pasar página, es un partido, una competición, de las que tenemos, la menos importante", destacó Xabi Alonso tras el duelo.
Aquel cambio de Vinicius en el Bernabéu, aquellas palabras de "yo me voy del equipo" y aquella petición de perdón del brasileño en la que omitió a su entrenador, parecen haber ocurrido hace décadas. Será por la falta de represalias del técnico tras el desaire, por sus abrazos en cada cambio posterior tras la conjura de Atenas o por la defensa acérrima a su jugador tras la polémica con el Cholo, pero ahora tolosarra y brasileño parecen uña y carne. Juntos no han podido contra el Barça de un gran Raphinha. "Vini ha hecho un gran partido, el daño que ha hecho por banda izquierda, el equipo ha trabajado mucho y ha dado la cara, pero no ha podido ser", contó Alonso.
El siete blanco solucionó con un eslalon impresionante lo que parecía un drama para su técnico después de que Raphinha abriera la lata del encuentro y consiguió romper su racha de 16 partidos sin marcar. El caño a Koundé fue monumental y la definición posterior dejando plantado a Cubarsí, lo mismo. Ese gol recuperó la fé en el plan de Xabi Alonso, un plan en el que el entrenador quiso hacer bueno aquello que le recomendó Pep Guardiola, el que fuera su técnico en el Bayern, que "meara con la suya".
Y es que el Real Madrid salió descaradamente a defender en esta Supercopa, una suerte que históricamente no ha sido precisamente su seña de identidad. Los blancos se plantaron con una defensa asimétrica de cinco jugadores con Fede Valverde a medio camino entre la última línea y el mediocampo merengue. Un sistema que el tolosarra ya probó en el Mundial de Clubes y que ha recuperado ante un Barcelona que partía como favorito tras aniquilar al Athletic en las semifinales. "Han jugado con el bloque muy bajo y necesitábamos más paciencia para llegar a gol", destacó Robert Lewandowski.
La salida de balón del Madrid se basaba en pelotazos de Courtois, la posesión estaba 78% a 22% para los blaugrana mediado el primer tiempo y, desde el minuto 22 al 29, el balón estuvo únicamente en los pies de los jugadores culés. Sólo un renacido Vinicius amenazaba a la espalda de la adelantada línea de Flick. El brasileño fue aquel jugador que aspiró al Balón de Oro que finalmente fue otorgado a Rodrigo. Encarador, vertical y una amenaza constante a la defensa rival. Al descanso se fue el brasileño con 4 disparos y un tanto además de otras ocasiones de peligro. En ese duelo de estrellas, Vinicius consiguió opacar a un Lamine Yamal que tuvo apariciones con peligro, especialmente en el primer tiempo, pero que no fue tan resolutivo.
Raphinha, en cambio, mostró su importancia en este Barça que adoleció de su pegada cuando estuvo ausente por lesión a principio de temporada. El brasileño no sólo marcó, por dos veces, sino que estuvo en todas las partes del campo para ayudar tanto en fase ofensiva como defensiva. Fue el MVP del encuentro de manera merecida.
Pedri estuvo algo más irregular, pero dio una maravillosa asistencia a Lewandowski para adelantar por segunda vez a los azulgrana en el marcador. Al primer envite serio de este curso, Flick ha optado por el polaco frente a Ferran. Cualquiera duda de un técnico que nunca ha perdido una final, ocho títulos sin fallo.
Cid Campeador
Mbappé apareció en los últimos 15 minutos para intentar la machada como el Cid Campeador. El segundo tanto de Raphinha y tercero del Barça obligó a Alonso a recurrir al francés para buscar el milagro. Prescindió en cambio de Vinicius para el final del encuentro, con saludo y sin desaire del delantero. No hay mayor demostración de recuperación de relaciones que esa sustitución en el duelo en el que el siete había sido de largo el mejor de su equipo. "Confiamos plenamente en él, es un gran jugador y tiene una gran calidad, ha sido una pesadilla para ellos", ensalzó Thibaut Courtois a su compañero. Finalmente no hubo milagro.
Se abre ahora el periodo de reflexión clásico en Chamartín tras una derrota ante el eterno rival y más con un título en juego. El técnico blanco buscó ganar de manera muy diferente a cómo lo hizo en el Bernabéu, bloque bajo y contragolpe. No tuvo tiempo de aprovechar la expulsión de De Jong en el minuto 90. Pero Courtois ensalzó especialmente la segunda parte de su equipo, del que dice que mereció ganar: "Somos un equipo vivo y podíamos haber ganado el partido".
"La fe ve lo invisible, cree lo increíble y recibe lo imposible". Con esta frase de la activista neerlandesa Corrie ten Boom, Diego Simeone felicitaba las fiestas en un año muy especial. El pasado 23 de diciembre, el Cholo hacía 14 años al frente del Atlético de Madrid, el entrenador más longevo de Primera División en un banquillo y el séptimo en la historia del fútbol. En ese periodo, el argentino ha hecho crecer al equipo y al club hasta niveles nunca vistos en la entidad rojiblanca. Estos han sido los 14 hitos que se han vivido desde que sustituyó a Gregorio Manzano en el banco colchonero. Hoy comienza la andadura hacia otro título que sumar a su palmarés.
1. Champions
La llegada del argentino sacó al Atlético de la clase media del fútbol español y le instaló en la élite desde la primera temporada que disputó completa con el argentino. Diego Simeone ha clasificado para Champions al Atlético de Madrid durante 14 cursos seguidos, sólo seis equipos en Europa mantienen ese récord (Real Madrid, Barcelona, Bayern de Múnich, Manchester City y PSG). No cabe duda del impacto europeo que ha generado el técnico convirtiéndose en un enemigo incómodo en la máxima competición continental con grandes victorias ante el Bayern, el Liverpool o el Inter de Milan.
2. Ocho títulos en 14 años
Simeone es el entrenador más laureado en la historia del Atlético de Madrid con ocho títulos (dos Ligas, una Copa del Rey, dos Europa Leagues, dos Supercopas de Europa y una de España). Dobla al tercero que es Ricardo Zamora con cuatro y le saca dos al mito rojiblanco como Luis Aragonés con seis. Lo ha logrado con una temporada menos en el banquillo que el Sabio de Hortaleza y con el doble que Ricardo Zamora.
3. Mejor porcentaje de victorias
Los 750 encuentros con el Cholo en el banquillo se cuantifican en 433 victorias, 166 empates y 141 derrotas. Es decir, un 59% de los partidos ha terminado en victoria, en 22 % en empate y tan solo un 19 % en derrota. Mientras que si se toman como referencia los 750 partidos anteriores. Se acumulaban 329 triunfos, 167 empates y 254 derrotas. Es decir, 43,9% de victorias, tablas en un 22,3% de los choques y 33,9 % de encuentros perdidos. El equipo es más ganador y menos perdedor que antes.
Los jugadores mantean a Simeone tras ganar la Europa League.Luis TejidoEFE
4. Oblak y sus seis Zamoras
El esloveno llegó al club en 2014 procedente del Benfica por 16 millones de euros lo que le convertían en el portero más caro de la competición. Nadie se acuerda ahora del precio de uno de los capitanes del Atlético, clave en todos los éxitos del club y que viene de conseguir el sexto Zamora la temporada pasada, el que más de toda la historia. El guardameta recibe una media de 47 goles por temporada. Son ya 511 partidos como rojiblanco, 401 en la Liga de los que 182 no ha recibido ni un tanto.
5. Fin a la racha ante el eterno rival
Simeone consiguió cerrar una de las mayores heridas que supuraban en el corazón rojiblanco. Fue el que consiguió romper la racha de 14 años sin ganar al Real Madrid. Lo logró, además, en una final de Copa del Rey en el feudo blanco. Diego Costa y Miranda se encargaron de hacer historia remontando el gol inicial de Cristiano Ronaldo. El argentino no sólo ganó el siguiente duelo de liga sino que ha conseguido que el balance con el vecino sea de 13 victorias, 15 empates y 20 derrotas en 48 encuentros.
6. Dos finales de Champions
Sin embargo, en el pecho del argentino quedarán para siempre, especialmente la de Milán, esas dos finales de Champions perdidas ante el eterno rival. La exigencia del Cholo hace que la derrota en Lisboa y en la ciudad italiana duelan por la oportunidad perdida, pero el Atlético sólo había disputado una final antes de la llegada del Cholo y con él ha logrado llegar a dos, aunque no se haya podido ganar ninguna de las tres.
7. Dos Europa Leagues
Simeone fichó por el Atlético un 23 de diciembre de 2011, el equipo estaba décimo en liga y disputaba la Europa League. El 9 de mayo de 2012 alzaba la Europa League tras vencer 3-0 al Athletic Club con dos golazos de Falcao. Con idéntico resultado repetiría entorchado el equipo rojiblanco en la 2017/18 frente al Olympique de Lyon. En esta final, la estrella y el encargado de firmar un doblete sería un tal Antoine Griezmann.
Simeone da indicaciones a Griezmann en un encuentro.Javier SorianoAFP
8. Griezmann, leyenda rojiblanca
Quién le iba a decir a un futbolista que le costó asentarse en la titularidad con el Cholo cuatro meses después de llegar al Atlético de Madrid, se terminara convirtiendo en la mayor leyenda de su historia. Antoine Griezmann consiguió la temporada pasada encaramarse al puesto de máximo goleador de la historia rojiblanca tras adelantar a Luis Aragonés. Son ya 207 tantos en su haber como colchonero y parece que aún le queda cuerda al 7 del Atlético. Y su entrenador ya le califica como leyenda del club.
9. Koke, camino de récord
Decían que el eterno capitán debería acostumbrarse a otro rol dentro de la plantilla, incluso lo insinuó Simeone en rueda de prensa, y resulta que Koke es esencial esta temporada en los onces del argentino. Son 708 partidos en el club de su vida y este curso, además, está añadiendo goles al rol de máximo asistente de la liga con 116 pases de gol. Llegará un día en que se agoten sus piernas, pero nunca negociará con el esfuerzo. Partido a Partido.
10. Rotura hegemonía, Real Madrid- Barcelona en liga
En los últimos 21 años, sólo un equipo ha roto la hegemonía en la Liga de Real Madrid y Barcelona: ha sido el Atlético de Madrid del Cholo. Blancos y culés se han repartido 19 de las últimas 21 ligas: 12 para los barcelonistas y siete para los blancos. Pero Simeone ha conseguido arrebatar dos campeonatos nacionales, en 2013/14 y 2020/21, pese a tener presupuestos muy inferiores a ambos. Su primer trofeo, además, se ganó en el Camp Nou después de que Godín empatara el tanto con el que se adelantó el equipo de Messi.
Simeone, en un entrenamiento del Atlético.Fernando VillarEFE
11. Mudanza al Metropolitano
En 2017 se produjo un momento muy traumático para la hinchada rojiblanca como el traslado del Vicente Calderón al Metropolitano. Se cerraba un ciclo histórico pero Simeone se aseguró, mediante resultados, de que esa mudanza resultara menos dolorosa. Hoy el club ha batido récord de socios con más de 150.000 y su salud deportiva y económica se ha mantenido, en parte, gracias a un estadio que ha albergado una final de la Nations League, otra de Champions y repetirá en 2027 el último partido de la máxima competición continental de clubes.
12. 13 de 14 años top3 de LaLiga
Muchas voces critican al Cholo que su objetivo en la Liga es quedar tercero, siempre por detrás del Real Madrid y del Barcelona. Pero históricamente, el equipo rojiblanco ha mantenido un comportamiento irregular que el Cholo ha cambiado. Con el argentino, el Atlético sólo ha quedado una vez fuera del top3 y fue en la 2023/24 que quedó cuarto. Hubo otra temporada, la de su debut, que finalizó quinto, pero el técnico llegó en Navidad y cogió al equipo décimo.
Simeone con el escudo del Atlético de fondo.Javier LizónEFE
13. De club rico a club pobre
El crecimiento del Atlético de Madrid desde la llegada del Cholo ha sido exponencial también a nivel financiero. En 10 años, el presupuesto y las ganancias del Atlético se han multiplicado: de los 187 millones de ingresos por 195 de presupuesto en la 2014/15 a los 409,5 y 459, respectivamente de la 2023/24. Gracias a esa estabilidad ha llegado Apollo al club para dotarle de mayor músculo económico y proyección futura para proyectos deportivos y extradeportivos como la Ciudad del Deporte.
14. Muerte del pupas
Casi nadie se acuerda ya de aquel apodo sempiterno que sobrevolaba de manera despectiva a los seguidores del Atlético de Madrid. El club rojiblanco ha dejado hace tiempo de ser el pupas para codearse con la realeza europea y con los dos transatlánticos que comparten océano liguero. No son pocos los hitos que se han conseguido bajo la batuta del Cholo y la salud deportiva y económica prevén muchos más.
Pocos jugadores pueden decir esta temporada que llevan más minutos con su selección que con su club en la mitad de duelos. Menos aún que hayan marcado el cuádruple de goles con el equipo nacional que con la entidad con la que entrenan a diario. Quién le iba a decir esto a Brahim Díaz (Málaga, 1999), cuando en marzo de 2024 andaba deshojando la margarita entre España y Marruecos hasta decantarse finalmente por el país de su abuela paterna. El malagueño es el pichichi y la estrella de esta Copa África que se celebra en el país magrebí y cuya selección es una de las favoritas para conseguir el trofeo.
Volviendo a los datos de este curso, el 10 de Marruecos lleva 605 minutos disputados con el combinado nacional en ocho encuentros, sumados los últimos 85 que disputó contra Tanzania. Esta temporada, Brahim apenas ha jugado 484 minutos en 18 encuentros, seis de Champions y 12 de Liga, con el Real Madrid. Mientras que en un sitio es la estrella y el líder del equipo, en el otro apenas resulta un revulsivo puntual. "Está en un buen momento y entiende lo que se espera de él porque es un jugador clave", elogió su técnico en el combinado nacional, Walid Regragui.
El entrenador destaca la inteligencia del malagueño en el último tercio del campo, donde se deciden los partidos. Y él lo demuestra con goles y asistencias. Brahim ha marcado cuatro tantos en la Copa África, uno por partido, el primer futbolista que alcanza ese hito con la camiseta roja y verde en la historia de este torneo. Precisamente un tanto suyo fue el que le dio la clasificación a los Leones del Atlas ante Tanzania en octavos de final. Aunque el primer control y el regate del delantero son maravillosos, Masalanga, el portero tanzano, falla estrepitosamente en el primer palo tras el disparo del delantero. "Estoy feliz de poder marcar goles con Marruecos y quiero agradecer a mi familia su apoyo permanente", declaró tras el duelo.
Sin embargo, uno lleva con el Real Madrid y fue en la manita que el Madrid endosó al débil Kairat Almaty en Champions. El malagueño, que llegó al equipo blanco del Manchester City, no pasa por su época de mayor protagonismo en las filas blancas. De hecho, habría que volver a aquel marzo de 2024 en el que eligió Marruecos pese a estar en la prelista de Luis De la Fuente para entender la decisión de un jugador que la rompió en Milán y que sus minutos en el equipo blanco han ido disminuyendo año a año desde su llegada en enero de 2019.
"Había que mejorar en calidad y en el banquillo. Tras el Mundial, ya empecé a trabajar en ese tema", cuenta Regragui el inicio del fichaje de Brahim para Marruecos. Ese trabajo incluyó "muchos" viajes para convencer a una "pieza clave" en el ataque marroquí según alaba la prensa local. Hasta que el delantero malagueño, en un momento en que tuvo abiertas las puertas de ambas selecciones y pese a que había jugado en todas las categorías inferiores de España, se decidió por Marruecos. "Reconozco que tuve miedo. Es la decisión más difícil para un jugador. El pueblo marroquí le estará siempre agradecido", apuntó Regragui en una entrevista previa.
El jugador celebra un tanto con Marruecos.PAUL ELLISAFP
El 10 debutó oficialmente el 22 de marzo de 2024 en un partido amistoso frente a Angola y disputó 87 minutos. Cuatro días después, frente a Mauritania, completó el encuentro, pero su despegue llegó en los encuentros de clasificación del Mundial, en junio de 2024, en los que sumó sus primeras asistencias ante Zambia y Congo. Y ya en los encuentros de clasificación de la Copa África comenzó su andadura goleadora con siete tantos en cuatro partidos. Hoy su cifra se eleva a 12 y dos pases de gol.
Agradecimiento y cariño
"Son dos países que amo, España y Marruecos. He crecido en España, Málaga es mi ciudad, y tengo raíces marroquíes por mi familia. Lo he decidido así. Me han brindado una oportunidad, tienen las mismas ganas que yo, me han dado cariño y amor". Así agradeció Brahim la pelea que realizó el país de su abuela para incorporarle a sus filas y quiso devolver el cariño a uno de sus compañeros, el lesionado Ounahi, levantando su camiseta con el gol que clasificaba a Marruecos para los cuartos de final que les enfrentarán este viernes a Camerún. Con la ausencia del 8, la responsabilidad recaerá en las espaldas de un futbolista que ha adoptado otro rol con su selección, la de líder y la de nunca bajar los brazos. Aunque esto último también lo demuestra a diario en su club.
"No alcanza con esto". Así se expresaba Giuliano Simeone tras empatar su equipo, el Atlético de Madrid, ante la Real Sociedad en Anoeta. Ese punto les coloca a 11 del líder, el FC Barcelona, a siete del Real Madrid y empatado a puntos con el Villarreal, aunque los amarillos cuentan con dos partidos menos. No es la situación ideal para un club que el curso pasado fue campeón de invierno aunque tenía al vecino a un punto y a los culés, que finalmente terminarían llevándose el trofeo, a cuatro.
Es precisamente el Barça el club que ha salvado un mayor déficit para ganar la liga. Fue el equipo de Figo, Rivaldo y Guardiola el que remontó nueve puntos al Mallorca, pero en la jornada 14 de la temporada 1998/99. Ya en este siglo, los blancos, con Vicente del Bosque en el banquillo, recuperaron siete puntos a la Real Sociedad en la 2002/03 y el Valencia les devolvió la moneda al año siguiente con Rafa Benítez a los mandos remontando ocho puntos a falta de 12 fechas.
"Si queremos llegar a un lugar más importante tenemos que, partido a partido, sumar una cantidad de puntos mucho más importante", expresó Diego Simeone en la rueda de prensa post partido. "38 puntos posiblemente es poco para el objetivo que es llegar al final teniendo opciones", había comentado minutos antes en las televisiones. 44 tenían los rojiblancos el curso pasado a estas alturas, pero sus pinchazos en Leganés y Getafe, especialmente, arruinaron sus opciones.
El Atlético de Madrid ha mostrado una actitud irregular durante todo el campeonato comenzando de manera muy floja, con sólo una victoria en los primeros cinco duelos. Luego comenzó a engrasar la maquinaria, especialmente aprovechando los partidos en el Metropolitano, para engancharse en la cabeza de la liga de la que le descolgó el Barça y luego se le atragantaron ambos equipos vascos hasta los 11 puntos de déficit que suman ahora.
Está claro que este año el problema no es defensivo. Los rojiblancos son, con 17 goles, el segundo equipo menos goleado del campeonato junto al Real Madrid y a sólo un tanto del Villarreal. Sin embargo, a nivel ofensivo, las cosas no terminan de funcionar ya que al equipo le falta contundencia en el área contraria. Y, lo que es peor, su gran estrella, Julián Álvarez no termina de encontrar portería.
"Nos dio mucho desde que llegó y ahora que no nos puede dar lo que quiere se busca el motivo. Mientras vea que corre, que tiene intensidad y se comporte como hace...", expresó el Cholo del argentino. Pero lo cierto es que el delantero sólo ha marcado en cuatro duelos de la primera vuelta. Han sido siete tantos, en total, dos de ellos a balón parado. Ahora que ha sido padre, el niño le traiga goles bajo el brazo.
El Atlético tiene aún la segunda vuelta para intentar revertir la línea de la temporada. Tras un gasto en la plantilla de casi 400 millones en dos cursos, las exigencias para el cuerpo técnico exceden el tercer puesto que muchas veces se ha mencionado en rueda de prensa. El jueves tienen un derbi para recuperar sensaciones y acercarse al primer título del curso. Quizás la Supercopa sea el impulsor que necesita el partido a partido.
A veces el fútbol es impaciente y pide imposibles. A veces el deporte reclama que un técnico que lleva 14 días y que no había debutado en la liga venza a uno que acumula 14 años y ocho títulos. Pero este juego es tan bonito e impredecible que todo pudo ocurrir en San Sebastián. Finalmente, el empate fue justo. Algo también raro. No siempre ocurre lo que uno merece, pero hubo alternativas tanto para el gigante que quiere seguir el ritmo a los transatlánticos como para un equipo que pudo mostrar señales de resurrección. [Narración y estadísticas, 1-1]
Lo cierto es que los donostiarras evocaron a aquella Real asfixiante de los primeros años con Imanol Alguacil. Kubo volvió a ser un puñal por la izquierda y Oyarzabal mantuvo el nivel de esta temporada, que está siendo estratosférico. Faltaban muchos nombres, pero estaba aquella energía alentada por un Reale Arena que vio mejores entradas otros años. Los rojiblancos, en cambio, no entraron al duelo como le gusta al Cholo pese a que en los inicios Julián perdonó una volea sólo en el área tras un córner. Una que no suele perdonar el argentino.
Tuvo otra poco después que también falló tras una cesión de Baena, y los atléticos se preguntaban si el hijo que acaba de recibir Julián y su pareja, Emilia Ferrero, vendría con algún que otro gol debajo del brazo. Empezó con un 0 de 2, pero con uno que entrara, valdría para que el delantero intentara recuperar el estatus y la confianza que alcanzó el año pasado. Pese a esos fallos, los rojiblancos inclinaron poco a poco el campo hacia la portería de Remiro.
Brais y Turrientes son buenos centrocampistas, pero no llegan al nivel de los Zubimendi y Merino que pusieron rumbo al líder de la Premier con un año de diferencia. Y eso, la Real era imposible que no lo terminara notando tarde o temprano. Si además tienes enfrente a Koke y Barrios, ambos en un gran estado de forma, parecía difícil que los donostiarras consiguieran imponerse en el tempo del encuentro.
Terminara como terminaran los 90 minutos, Matarazzo ha conseguido reactivar a las huestes realistas, decaídas y al borde del descenso en un tren de cola preocupante especialmente para clubes que ya se han olvidado de esas latitudes. Será la disciplina alemana y el espíritu estadounidense del técnico con raíces italianas. Rarezas.
Como la que le hizo Sorloth a Gómez antes del descanso, como si de Lamine Yamal se tratara. Tiene esas cosas el noruego que sorprenden a propios y a extraños. Es capaz también de fallar ocasiones increíbles, pero en cambio embocó la primera que tuvo aunque en la portería contraria tras una falta botada por Carlos Soler. Le salvó el VAR por fuera de juego posicional de Brais que le despistó en el salto.
Una de cal y otra de arena
La precaución deportiva y física obligó a la entrada de Gallagher y Le Normand por Barrios y Ruggeri tras el descanso. Perdían toque los colchoneros y ganaban físico. Pero hemos de volver al noruego, que esta vez sí, al principio del segundo tiempo, acertó en la portería buena tras una jugada increíble de Giuliano. Una de cal y otra de arena. Pudo duplicar la ventaja el Atlético dos minutos después, pero el británico desperdició un pase maravilloso de Baena.
La pregunta era cómo respondería la Real a ese aluvión rojiblanco. No se arredraron los donostiarras y aprovecharon una subida de Le Normand al ataque para coger desprevenido al Atlético a la espalda de Hancko. Kubo se la puso a Guedes que tuvo todo el tiempo que quiso para ponerla en la escuadra.
El duelo perdió finura y ganó en nervio. Había urgencia por los puntos, unos para alejarse del infierno y otros para no perder comba con la cabeza. Había que agarrarse a los líderes y la Real apelaba a la maestría de Oyarzabal, que tuvo un encuentro con Oblak que el público reclamó como penalti. El Cholo mandó a los suyos al banquillo, salvo Griezmann, al que no se le da mal el conjunto donostiarra. Ocho tantos le ha hecho para cumplir la ley del ex. Aunque tuvo un mano a mano sólo que marró con una vaselina muy complicada. Empujaron más en los últimos minutos los realistas, con cambios ofensivos y con una actitud muy diferente al del primer tercio de tempoarada. Pero al final, nadie contento.