Los gritos contra Peter Lim incendian la celebración de la junta general de accionistas del Valencia: “Si no podemos hablar, nos vamos”

Actualizado Jueves, 19 diciembre 2024 - 12:57

Fue imposible que tomaran la palabra. Las protestas de los aficionados valencianistas impidieron que el consejo de administración del Valencia, encabezado por Layhoon Chan, diera inicio a la junta general de accionistas que se celebraba en el estadio de Mestalla y, por primera en años, estaba abierta a los aficionados que tuvieran una acción en propiedad. Fueron alrededor de 200 los que ocuparon la tribuna del estadio para no parar de protestar contra la gestión que tiene al equipo colista de Primera División.

Gritos de "fuera, fuera", "Peter, vete ya", "Dile que se vaya" y "Layhoon Chan, mentirosa" atronaban en Mestalla como los días de partido. Enfrente, la presidenta, el secretario del consejo, Germán Cabrera, el director general, Javier Solís, y la directora financiera, Inma Ibáñez, junto a los consejeros Kim Koh, Ramnd Cheah y Pang Liang.

Pese al interés de la mesa por esperar a que se calmaran los ánimos, no ocurrió. "Has venido a reírte de la gente", le gritaban a la presidenta, que apenas pudo pronunciar una frase: "Se abre la sesión y doy la palabra al secretario del consejo". Cabrera no pudo hablar. "Vamos a intentarlo, cinco minutos, si vemos que no podemos paramos. Aguantamos el chaparrón, pero si no podemos hablar, nos vamos y pasaremos a las votaciones", se lamentaba.

Pasados los cincos minutos, la presidenta dio orden de retirada. El consejo y los altos ejecutivos se retiraron y la notaria, la ex consejera Ana Julia Roselló, advirtió a los accionistas de que podían entregarle por escrito preguntas o documentación que estimaran oportuno si querían que constara en acta.

Los ánimos de los aficionados no se calmaron y el presidente de Libertad VCF, José Antonio Pérez, advirtió a los presentes de que, aunque el consejo tratara de votar los puntos del orden del día sin debate, la junta podría ser considera "ilegal".

La decisión que tomó el consejo fue esa: proceder a la votación, que ganaba por la mayoría accionarial de Peter Lim, a las 13 horas. El empresario logró aprobar las cuentas Anuales y aprobar la operación de financiación del nuevo Mestalla, que supone acudir al mercado para lograr 325 millones de euros con los que afrontar las obras que deben reanudarse el próximo 12 de enero.

El Valencia araña un punto ante el Espanyol que sabe a poco

Actualizado Miércoles, 18 diciembre 2024 - 23:54

El Valencia no está para despreciar ni un solo punto, pero el arañado ante el Espanyol en Cornellá no es un tesoro. No saca del fondo de la clasificación, no ahuyenta las dudas sobre Rubén Baraja y no muestra demasiada progresión de un equipo que sigue siendo frágil y no tiene gol. Suma, pero sabe a poco. A valencianistas y a pericos. [Narración y estadísticas: 1-1]

Era una final para los dos equipos, con los mismos problemas e idénticas necesidades. Porque si el Espanyol tiene ahora cuatro puntos más, el Valencia arrastra un partido menos. Quizá por eso se repartieron el dominio en un duelo tenso donde no tuvieron más remedio que correr riesgos.

Se rebeló Rubén Baraja para gritar que es el capitán de un barco que, aunque tenga mucho riesgo de naufragio, no piensa abandonar. Un gesto de valentía que se, si no está acompañado de victorias y puntos, es un brindis al sol. Puede que el fútbol esté siendo injusto con el técnico, que haya sobre el equipo una nube negra que impida que algo caiga de su lado y que premie a sus rivales, pero lo cierto es que el Valencia se hunde y la salvación se sigue viendo lejana.

Ante el Espanyol, otro equipo atenazado, volvió a mostrar síntomas de ser un equipo de cristal al que se le niega el gol. Lo tuvo Diego López cabeceando forzado un centro de Luis Rioja que en Cornellá se vistió de lateral zurdo, ofreciéndole a los locales un zona franca a su espalda por la que atacar. Lo vio Puado, que estrelló un remate en el larguero en el minuto 20 y se quedó quedó solo ante Dimitrievski dos veces más sin conseguir batirle.

Si estaba fallón el canterano, la réplica en el otro área se la daba Diego López, que estrelló en el larguero su testarazo al centro de Fran Pérez. El duelo se lo llevó antes del descanso el jugador perico poniendo a su equipo en ventaja en esta final en los minutos de añadido en la primera parte. Un balón larguísimo a la espalda de Rioja lo bajó Roca para servir a Puado, alejado de la sombra de Mosquera, el primer gol. Otra vez el Valencia se llevaba un mazazo casi camino del vestuario.

Lejos de hundirse, el equipo de Baraja pisó de nuevo el césped y marcó. Se desquitó Diego López para darle vida. Se lanzó por el carril derecho Fran Pérez -tomando los galones que mostró su padre, Rufete, hace 22 años para salvar a Rafa Benítez-, se apoyó en Barrenechea su el centro-chut lo cazó el asturiano al segundo palo para igualar el duelo.

Como el Valencia no sabe vivir sin sustos, Cheddira se escapó de Tárrega a la carrera, lo tumbó Dimitrievski en penalti y, aunque el balón lo mandó Jofre al fondo de la red, todo quedó anulado porque nació en fuera de juego. Resopló de alivio el valencianismo antes de desesperarse de nuevo al ver cómo Dani Gómez desperdiciaba otra clara ocasión.

Desesperó el delantero que, por decisión de Baraja, dejó a Hugo Duro sin un solo minuto aunque el partido lo pidiera a gritos. Y es que el Valencia consiguió en la segunda parte mandar y arrinconar a un rival que le daba valor al punto. Volvió a hacerle daño a la contra Fran Pérez, pero Dani Gómez no acertó en su disparo. Buscó frescura Baraja y, aunque por momentos parecieron despertar los pericos, fueron poco a poco sometidos por un Valencia que no les hacía sangrar.

Tuvo un disparo de bolea Canós y otro más Gómez que estrelló en el lateral del área tras un pase filtrado por Javi Guerra, que puso talento. Volvió a marcar Diego López, pero en fuera de juego en el minuto 83, y el Espanyol, a pesar de que ya sólo pensaba en no perder, aún forzó algún error. Tuvo la fortuna a su favor en la penúltima jugada del partido, cuando Joan García repelió un tiro de Guillamón pero la pelota se le escapó y la cazó Dani Gómez. Ese fuera de juego evitó el castigo al Espanyol y que el Valencia pudiera despegar.

Crónica del día en que el fútbol español eligió el barro: miedo, euforia y traiciones

Crónica del día en que el fútbol español eligió el barro: miedo, euforia y traiciones

Que nadie se tome muy en serio la comparación, pero cuando ayer Salvador Gomar llegó a la Federación y se cruzó con el presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), David Aganzo, debió de sentir algo parecido a lo que, en la Nochevieja de 1958, con la orquesta tocando Guantanamera y Batista saliendo por piernas de Cuba, sintió Michael Corleone al abrazar a su hermano Fredo. «Sé que has sido tú, me rompiste el corazón... ¡Me rompiste el corazón!». El personaje interpretado por Al Pacino expulsaba así la rabia por la traición de su hermano, que casi le cuesta la vida, y aunque a Gomar y a Aganzo no les une parentesco alguno, el valenciano sintió en ese momento algo parecido a la traición, una traición que no la va a costar la vida, sólo faltaba, pero sí, según su entorno, le costó las elecciones a la Federación Española de Fútbol, ganadas ampliamente por Rafael Louzán (90 votos contra 43 de un total de 138 asambleístas, pues faltaron tres: dos jugadores profesionales, Toni Lato (Mallorca) y Pedro Alcalá (Cartagena), y un entrenador, Javier Calleja (Real Oviedo). Hubo, además, un voto nulo y cuatro en blanco.

Para saber más

Sostienen en la candidatura de Gomar, la derrotada, que en la reunión que mantuvieron con AFE la semana pasada les prometieron varias cosas, entre ellas una vicepresidencia deportiva, tener peso en la Junta Directiva y algunas vías de ingresos nuevas para poder financiarse mejor. Siempre según esta versión, Aganzo y su entorno les dieron a entender que sus votos (aproximadamente 25) serían para él, para Gomar, y lo hicieron con frases, digamos, implícitas: «Brindaremos con cava o con champagne». Desde AFE eran rotundos ayer a preguntas de este periódico: «Eso es totalmente falso».

Lo que sí parece obvio es que ese número de votos (en torno a 25 o 30) es lo que le ha dado la presidencia de la Federación a Louzán, gallego de 57 años, frente a Gomar, dejando en las paredes de la Ciudad del Fútbol varios sentimientos: de euforia en algunos trabajadores que abrazaron el rochismo tras ser desterrados por Luis Rubiales, de alivio en muchos cargos intermedios por lo que supone de continuidad, y de miedo en algunos otros, que veían la opción de un cambio rupturista.

Louzán tenía de su lado a muchas territoriales, algunas de mucho peso como Cataluña o Madrid, y también a LaLiga, apoyo explicitado antes y después por Javier Tebas. Gomar contaba con Andalucía, Castilla La Mancha y Asturias, entre otras, así como varios árbitros y entrenadores. Sin embargo, no fue suficiente. El fútbol volvió a elegir el barro que supone un presidente, ya electo, que tiene sobre sí una condena de siete años de inhabilitación para cargo público por un delito que es tan feo como grave: la prevaricación.

Javier Tebas, presidente de LaLiga.

Javier Tebas, presidente de LaLiga.EFE

Se trata de una actuación en la construcción de un campo de hierba artificial en la localidad de Moraña. En la sentencia del Juzgado número 3 de Pontevedra, ratificada por la Audiencia Provincial, se recoge que la Diputación que él presidía pagó, en 2013, 86.311 euros por unas obras de mejora que ya habían sido realizadas en 2011, y a Louzán le atribuye la responsabilidad in vigilando como presidente del organismo (lo fue durante 12 años).

Esa inhabilitación para cargo público es, pues, la gran sombra que se cierne sobre Louzán. Según los estatutos de la Federación, en su artículo 19.4, uno de los requisitos para ser presidente es «no estar inhabilitado para desempeñar cargos públicos». Esa frase no hace referencia alguna al carácter firme o no de la sentencia, argumento al que se agarra Louzán (que su sentencia no es firme pues está pendiente de recurso) para justificar su idoneidad. Además, los asesores del nuevo presidente también ven hueco para pelear en el carácter público o no del cargo de presidente de la Federación, cuya definición jurídica es la siguiente: «Una entidad asociativa privada, si bien de utilidad pública». Sea cual sea el resultado de todas estas aristas, el ruido no va a desaparecer de la Federación en los próximos meses.

David Aganzo, presidente de la AFE.

David Aganzo, presidente de la AFE.EFE

Primero porque el Gobierno, a través del Consejo Superior de Deportes (CSD), está estudiando si denuncia de oficio a Louzán ante el TAD (Tribunal de Arbitraje Deportivo) ahora que ya es presidente y que incumple claramente ese artículo 19.4 de los estatutos federativos. Y segundo porque el próximo 5 de febrero, el Tribunal Supremo debe decidir sobre el recurso que ha presentado contra la sentencia que le condena. Ocurre que, según fuentes jurídicas, un porcentaje altísimo de esas apelaciones ante el Alto Tribunal terminan con la ratificación de la sentencia, que pasaría a ser firme.

Si eso ocurre, entonces ya sí debería abandonar el cargo y habría nuevas elecciones, pero se celebrarían con esta misma Asamblea. De modo que habrá que estar atento para ver a quién elige Louzán como vicepresidente primero, pues ese nombre será, probablemente, su sucesor, y se presentaría a esos próximos comicios. Si no hay otro candidato (Gomar no lo será), ese hombre o mujer designado por Louzán sería presidente hasta 2028 y el fútbol español, de un modo u otro, seguiría caminando sobre el barro.

Rafael Louzán, el bedel que cambió la fontanería política por el control del fútbol español

Rafael Louzán, el bedel que cambió la fontanería política por el control del fútbol español

Nadie como Rafael Louzán Abal (Ribadumia, 1967) sabe lo que ganar elecciones. Da igual que sean municipales, provinciales, a órganos dirección de un partido político o de la mayor institución del fútbol español. El nuevo presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) se mueve como pez en el agua porque ha pasado su vida pendiente de las urnas. Ni campaña le ha hecho falta para imponerse por el doble de votos a Salvador Gomar. Algo más veterano al frente de una territorial, el gallego ha echado mano de su habilidad en la fontanería electoral para convencer a la Asamblea de que era el mejor candidato. No le ha vencido ni la sombra de la inhabilitación que le perseguirá, al menos, hasta el mes de febrero.

Louzán ha sabido construirse desde abajo, desde la conserjería del polideportivo municipal de Ribadumia, donde sacó su plaza de bedel-funcionario antes de, en 1995, convertirse en teniente de alcalde de la localidad bajo las siglas del Partido Popular y vicepresidente de la Diputación de Pontevedra. Ala sombra de hombres fuertes que aspiraban a suceder a Manuel Fraga, como Xosé Cuíña, Louzán creció.

En 1998, fue nombrado secretario de organización del PP en la provincia. Dos años después, en 2000, ya lo presidía y formaba parte de la Junta Directiva Nacional. El ascenso político siguió hasta la presidencia de la Diputación, que ejerció durante doce años, de 2003 a 2015.

La red de apoyos que tejió con los alcaldes fue clave entonces. Recuperó alcaldías a fuerza de mociones de censura y tuvo tanto control que hasta se le buscó para garantizar el apoyo de la provincia a Alberto Núñez Feijóo para que fuera el sucesor de Fraga. Y Louzán se lo garantizó aunque fuera a costa de su padrino Cuíña.

Pese a apostar por el candidato ganador, su olfato político le llevó a detectar el ascenso del PSOE, con Abel Caballero en Vigo a la cabeza, y antes de perder la Diputación en 2015 buscó refugio en la Federación Gallega de Fútbol. Gran aficionado y seguidor del Celta, desde la corporación provincial multiplicó la inversión en instalaciones deportivas, especialmente en campos de césped artificial, lo que le había permitido hacer contactos que acabarían por llevarle a la presidencia.

De aquella etapa política arrastra la sombra que empaña su elección al frente de la RFEF. En 2021, un juzgado de Pontevedra lo condenó por fraude y prevaricación al considerar probado que la Diputación en 2013 había pagado 86.311 euros por las obras en el campo de fútbol de la localidad de Moraña que, en su mayoría, ya habían sido ejecutadas por otro contrato de 2011. Louzán recurrió la condena que le exoneró del delito de fraude pero no así del de prevaricación y de la inhabilitación para ejercer cargo público durante siete años.

Tras tres recursos contrarios a Louzán, es ahora el Supremo quien deberá pronunciarse en febrero. Si mantiene la condena y la inhabilitación, el mandato de Louzán apenas habrá durado unos meses. Eso si el Consejo Superior de Deportes (CSD) no denuncia al TAD. Lo hizo con Rubiales y lo hizo con Pedro Rocha, la duda es si lo hará con un presidente recién respaldado con una amplísima mayoría por el fútbol español.

Louzán ya se garantizó que esa denuncia no llegara del presidente del CENAFE, Miguel Galán, con quien alcanzó un acuerdo previo a las elecciones que le allanó el camino para poder ser candidato.

Aparcada la política en 2015 -sus relaciones con el PP gallego se enfriaron- se afianzó en su carrera federativa. En 2017 hizo el Curso Superior Universitario de Gestión Deportiva, organizado por la RFEF, la Universidad Rey Juan Carlos y el CIES, y se presentó a la reelección en la territorial gallega en 2018. No tuvo rival y, pese a la condena, al no ser firme, se mantuvo en el cargo.

Con Luis Rubiales, fue presidente de Tercera RFEF, después de Segunda RFEF y, desde abril, lo era de Primera. La relación con el ex presidente no fue fluida pero tampoco lo contrario. Como a todas las territoriales, Rubiales le cuidó. En 2022, y dentro del Plan Interterritorial para el desarrollo del fútbol español, le inyectó 2,25 millones con los que saldar la deuda bancaria que contrajo para financiar las nuevas sedes de la federación en Pontevedra, A Coruña, Lugo, Santiago y Vigo. Eso saneó las cuentas de Louzán.

El beso de Rubiales a Jenni Hermoso lo calificó de «errores que se cometen en la vida», aunque luego fue uno de los firmantes de la carta de barones territoriales que pidió la dimisión. Con Pedro Rocha en la presidencia, se convirtió en su mano derecha, pero dejando sin aparecer demasiado. El jefe de expedición en la Eurocopa, por ejemplo, fue Alejandro Morales Mansito, presidente de la Federación Interinsular de Fútbol de Tenerife (FIFT). Sólo cuando el TAD confirmó la inhabilitación de extremeño, su figura emergió como presidente in pectore, tratando de conseguir "unidad" en torno a su figura para que hubiera un único candidato. No lo logró, pero sí un apoyo arrollador.

El Valencia da oxígeno al Valladolid y sale de Zorrilla colista con Baraja en el alambre

Actualizado Viernes, 13 diciembre 2024 - 23:20

El peor Valencia de la historia salió de Zorrilla colista de Primera División y da pasos en firme para caer de bruces al abismo. Rubén Baraja no da con medicina que haga reaccionar a un equipo con 10 puntos, falto de calidad, romo y sin más recursos que el corazón. Cada partido acaba siendo un calvario y la primera víctima puede ser el entrenador, si es que Peter Lim muestra la más mínima preocupación. [Narración y estadísticas (1-0)]

Es imposible que el Valencia salga del infierno si comete errores que pesan como una losa. Espeso como el cemento en ataque y sin gol, no puede condenarse a remontar, pero lo hace una y otra vez. Da igual jugar con cuatro o cinco defensas, con un punta o un par. Es de cristal y el Valladolid se aprovechó de eso para hundirlo.

Cada temporada hay un equipo que se descompone camino de Segunda en un funeral larguísimo. Al primer síntoma de no puntuar se añade pronto otro muy evidente: sus desgracias no dejan de aumentar. Lesiones y carambolas siempre perjudican. El Valencia se plantó en Pucela sin Gayà ni Mamardashvili y, en un partido que comenzó serio e intimidando por la fe del desbocado Fran Pérez, cometió un solo error en los primeros 20 minutos que se convirtió en el gol del Valladolid.

Viviendo en el alambre

Se durmió Mosquera ante la presión de Marcos André, que mordió en el carril del lateral casi en el centro del campo para que apareciera Anuar pegado a la cal y enfilara área por una autopista. Sin complejos, recortó a Tárrega, mal perfilado, y fusiló a Dimitrievski. La bombona de oxígeno que estaba en juego se la colocó el Valladolid en su primera ocasión.

No se había sentido incómodo el equipo de Baraja después de abandonar los experimentos tácticos y soltando a Javi Guerra para que pisara área. Intenta el joven centrocampista mostrar su talento y catalizar el ataque. Alimentó en la derecha a Fran Pérez e incluso encontró a Hugo Duro, pero faltaba algo más.

Baraja, sin complejos porque vive en el alambre, buscó soluciones en el descanso para ajustarse algo más, con Yarek en el lateral zurdo, y horadar el muro que alzó el Valladolid confiando en André Almeida. Ayudó a pisar el área, aunque sin generar la más mínima inquietud en Hein. El portugués es lo poco diferencial que tiene en el banquillo junto a Rafa Mir, que entró en el 60 en el lugar de Javi Guerra. Con el crono corriendo y el Valladolid sobreviviendo, Baraja buscó un movimiento desesperado quitando un defensa, Foulquier, para acumular hombres en ataque con Sergi Canós. Desatar el caos como única alternativa.

La roja a Latasa

Si Baraja está cuestionado, para Álvaro Rubio era su último partido porque el argentino Diego Cocca ya ha llegado a Pucela. Sin nada que perder, mandó al campo a incomodar a Latasa y Machís. Si se desataba el rival, había que pillarles en otro error. Sin embargo, quien se sobreexcitó fue Latasa, que soltó un codazo en el pecho a Tárrega que el VAR cazó y Ortiz Arias le mandó al vestuario con una roja.

Desde ese momento, ya nada tuvo sentido. El partido se desordenó, con un equipo en inferioridad agarrado a un gol que le da vida y sin salir de su campo y otro absolutamente volcado, con dos defensas y el resto de jugadores alocados tratando de hacer un gol como fuera. Lo rozó Hugo Duro cabeceando cualquier balón que volara en el área, salvó bajo palos Juma Bah el remate de Tárrega y hasta Víctor Meseguer tuvo el segundo cuando pilló a Dimitrievski en una salida. No hizo falta. El gol de Aunar les sirvió.

España se juega el camino al Mundial 2026 en marzo: si gana se medirá a Turquía, Georgia y Bulgaria y si pierde le esperan Polonia, Finlandia, Lituania y Malta

España se juega el camino al Mundial 2026 en marzo: si gana se medirá a Turquía, Georgia y Bulgaria y si pierde le esperan Polonia, Finlandia, Lituania y Malta

Grupo A: El ganador del Alemania-Italia, Eslovaquia, Irlanda del Norte y Luxemburgo.

Grupo B: Suiza, Suecia, Eslovenia y Kosovo.

Grupo C: Perdedor del Portugal-Dinamarca, Grecia, Escocia y Bielorrusia.

Grupo D: Ganador del Francia-Croacia, Ucrania, Islandia y Azerbayán.

Grupo E: Ganador del España-Países Bajos, Turquía, Georgia y Bulgaria.

Grupo F: Ganador Portugal-Dinamarca, Hungría, Irlanda y Armenia.

Grupo G: Perdedor del España-Países Bajos, Polonia, Finlandia, Lituania y Malta.

Grupo H: Austria, Rumanía, Bosnia, Chipre y San Marino.

Grupo I: Perdedor del Alemania-Italia, Noruega, Israel, Estonia y Moldavia.

Grupo J: Bélgica, Gales, Macedonia del Norte, Kazajistán y Liechestein.

Grupo K: Inglaterra, Serbia, Albania, Letonia y Andorra.

Grupo L: Perdedor del Francia-Croacia, República Checa, Montenegro, Islas Feroe y Gibraltar.

Ferran Torres resuelve una noche trepidante en Dortmund

Actualizado Miércoles, 11 diciembre 2024 - 23:12

Hay momentos en que entender a Hansi Flick no es fácil. Encontrar explicación a por qué quita del campo de una tacada el talento de Dani Olmo, el colmillo de Raphinha y el oportunismo de Lewandowski no es fácil. Pero en Dortmund, cuando lo ganado parecía que se le escapaba como agua entre los dedos en una segunda parte desatada, al alemán le funcionó. En la locura, cuando el Borussia se aprovechaba de los pocos errores que cometieron los azulgrana, emergió Ferran Torres para amarrar tres puntos que casi certifican que el Barça estará en octavos. [Narración y estadísticas (2-3)]

No fue una cuestión tanto de suerte como de merecimiento. Mostró este Barça de doble cara la dominadora en el Signal Iduna Park, aunque a los alemanes les costara un minuto forzar el primer córner. Aún no habían engrasado los azulgrana el fuera de juego en el que atraparía una y otra vez a los alemanes. En escenarios gigantes como el dominado por el Muro Amarillo, apareció una vez más el equipo sólido que, por primera vez en la era Flick, también mostró una versión de control y paciencia para ir desajustando al rival poco a poco, sin tanto machetazo.

En esa trampa cayó el Dortmund, incapaz de arrebatarle la pelota, impreciso y salvando el pellejo por la imprecisión del Barça en el área. Dejaron conectar demasiado a Dani Olmo, Lamine Yamal y Raphinha y eso les hizo sufrir mucho durante los primeros 20 minutos.

Presión alta y efectiva

Probó Balde con un centro lateral al que no llegó Raphinha. Le dio réplica Lamine con otro que no cazó por milímetros el capitán brasileño y volvió a probar a Kobel con un disparo lejano. La presión del Barça era altísima y efectiva porque su rival apenas podía correr a su espalda y, cuando lo lograba, caía en clamorosos fueras de juego. Aún así tuvo latigazos para calentar a Iñaki Peña que, aunque la jugada estuviera invalidada, se lucía.

Se estaban gustando los azulgrana y parecía sólo cuestión de tiempo que llegara el gol. Lo falló Raphinha en una ocasión hilvanada entre Olmo y Lamine que envió rozando el palo. El Barça había dejado a un lado su verticalidad para amasar el partido ante un contrario muy ordenado en su área. Pese a la maraña de piernas amarillas, Lamine fue capaz de encontrar el espacio suficiente para armar un zurdazo que obligó a la mejor parada de Kobel. Ese susto hizo desperezarse al Borussia, que se estiraba con Duranville creando problemas a Balde y Gittens a Koundé, dos estiletes en las bandas que debían alimentar a Guirassy. Al guineano le amargó Peña al tapar un cabezazo picado bocajarro pegado al palo.

Todo el control en el que se había recostado el Barça saltó por los aires en la segunda mitad. Sahin echó mano de Yan Couto para intimidar y Guirassy consiguió batir la meta azulgrana, otra vez en fuera de juego. Aún no era aún su momento, era el de un jugador brasileño que lleva el brazalete de capitán tatuado. Raphinha siempre aparece al rescate para dar el picotazo letal. Fue una jugada casi del manual Flick: Pedri roba y protege, encuentra a Olmo que, con un control orientado, lanza al capitán a la carrera entre Can y Schlotterbeck para encarar y batir a Kobel.

Casadó y Ryerson pugnan por un balón.

Casadó y Ryerson pugnan por un balón.AP

La alegría azulgrana de ver en el marcador reflejado su dominio duró un suspiro. Lo que tardó en lanzar una contra el Dortmund y que Cubarsí, en un gesto infantil, derribara de un empujó a Guirassy en el área. No dudó el francés Letexier en pitar penalti que el propio guineano convirtió en el empate.

Fue entonces cuando Flick agitó el banquillo con Fermín y Ferran. También con De Jong, pero el holandés está opaco. Koundé se escapó hasta la línea de fondo y puso un centro en el punto de penalti que golpeó el andaluz ante Kobel. El suizo no embolsó la pelota y apareció Ferran para rebañarla. De nuevo el Barça tenía ventaja en el minuto 75. Y de nuevo no sabría protegerla. Desde el mismo saque de centro nació el empate cuando Gross esquivó la trampa del fuera de juego y le regaló el segundo gol a Guirassy.

No se cansó de remar este Barça y volvieron a asociarse los mejores para evitar que se escapara la proeza de ser el único equipo en asaltar el Signal Iduna Park en tres años, desde noviembre de 2021. Pedri, catalizador, buscó a chispa de Lamine y el joven astro, en otro partido de personalidad, dejó al valenciano franco para batir a Kobel. Bendita locura.

Salvador Gomar: "El presidente de la Federación tiene que estar inmaculado. Si tiene causas pendientes, por el bien del fútbol no debería estar""

Salvador Gomar: “El presidente de la Federación tiene que estar inmaculado. Si tiene causas pendientes, por el bien del fútbol no debería estar””

Salvador Gomar (Valencia, 1965) se define como hombre de fútbol, de césped, pelota y también despachos, pero poco dado a lidiar con los medios. No tiene más remedio si quiere ser presidente de la Federación Española, pero sabe que los 71 votos que necesita se los meterá en el bolsillo yendo puerta a puerta donde están los votos indecisos: fundamentalmente Asturias, Castilla y León y Madrid. No dejará de contar su programa por todo el país es una semana frenética en la que no parará ni un segundo. Su única meta es ganar las elecciones. Confianza no le falta.

Que un barón territorial sea presidente de la RFEF, ¿garantiza que haya cambios y entre aire fresco en una institución con una imagen dañada en los últimos años? Hay un candidato pendiente de inhabilitación...
Yo creo que el presidente de la federación, sea presidente territorial o no, tiene que estar inmaculado y yo creo que eso es lo importante. Si alguien tiene alguna causa pendiente, yo creo que por el bien del fútbol no debería de estar.
¿Cómo pretende recuperar esa imagen?
Bueno, modificando algún proceso, con un plan estratégico como el 'Valenta' de fútbol femenino que pusimos en marcha en la Comunidad Valenciana, generando derechos de formación a nivel nacional que no está ahora implantado para los clubes modestos. También dándole realce al Mundial 2030, con la importancia que tiene... No se trata tanto de cambiar, sino de mejorar la Real Federación Española de Fútbol.
¿Y la transparencia y las medidas de control de los órganos de gobierno para que no vuelva a producirse una situación como la de Villar o Rubiales, investigados por presunta corrupción?
En mi programa existe un plan. Hay un decálogo de transparencia y buen gobierno que ya existe y que tengo hablado con una persona referente en Europa, que es valenciano además, para aplicarlo. Vamos a crear procesos para que esos controles existan y cuando haya alguna cuestión rara, piten. Como cuando alguien se lleva algo de un centro comercial y pasas por la barrera y suena porque has hecho mal. Pues aquí lo mis
¿Se ve siendo un presidente con todo el poder, como lo fue Rubiales?
No, me gusta delegar. Es lo mejor. En los profesionales, en nuestros presidentes territoriales, que todos tienen algo que enseñar y de los que se puede aprender todos los días. Sin duda tendré que tomar decisiones como presidente, pero las menos posibles porque la mayoría deberían ser consensuadas
¿Fue una estrategia anunciar que se retiraba?
No. El día que dije que no me iba a presentar es que lo sentía de verdad, porque había ocurrido una serie de cosas que me hicieron flaquear. Pero bueno, te levantas y al día siguiente te llaman y te animan otra vez y al final reflexionas. Y aquí estoy.
¿Considera que Rafael Louzán y Sergio Merchán son el oficialismo?
No, somos tres presidentes territoriales, yo ya no lo soy, y no considero a nadie oficialista.
Ha anunciado que una de sus primeras medidas será renovar a Luis de la Fuente, ¿ha hablado con él?
A Luis de la Fuente, como a Montse Tomé y al resto de seleccionadores, los conozco desde hace muchos años y he hablado con ellos varias veces, pero no en los últimos días. Tengo suficiente confianza con ellos como para, cuando salga presidente, llamarles inmediatamente.
¿Y ponerle un contrato encima de la mesa?
Sí, claro. Montse ya lo tiene y Luis de la Fuente se lo merece.
Se emocionó hablando de los daños de la DANA en el fútbol valenciano, ¿se ha hecho poco la RFEF hasta el momento?
Hay que entender que es una comisión gestora la que existe ahora mismo, pero vamos a pelear por sacar el partido de la selección ante Países Bajos en Mestalla, que eso daría un apoyo muy grande económico y social, y espero que a partir de la semana que se consiga mucho más.
¿Ha habido algún momento de chantaje con ese asunto?
No. En algún momento, cuando he dicho que no era suficiente sí he escuchado que me estuviera tranquilo, que ya llegarían las ayudas. Creo que era más por frenar mi ímpetu por intentar conseguir lo más posible que porque me quisieran desviar de la intención de ser candidato.
¿Y si Salva Gomar no es presidente de la RFEF, cuál será su futuro?
Volveré a la valenciana y pelear con todas mis fuerzas para que los afectados por la DANA tengan lo que deben tener. Eso lo voy a pelear aquí y en todas las partes que haga falta.
¿Y ahora, puerta a puerta, a por 141 votos?
Sí, claro. A todos no puedo visitarlos, pero sé que todos tienen el programa.
¿Y le salen las cuentas?
Sí, claro que me salen. Más de 71.
¿El voto secreto le beneficia?
Creo que es lo mejor porque cada uno libremente puede manifestar lo que quiera en esa papeleta. No sé si habrá sorpresa. Ahí estarán los votos y, cuando se cuenten, en un proceso que no durará más de media hora, se verá quién gana.
Desde la marcha de Rubiales vino defendiendo que había que convocar elecciones, ¿ya tenía previsto presentarse?
Al principio, cuando se habla de la transitoriedad de Rocha, es cuando entre todos hablamos de buscar un consenso. Y ahí empiezo a valorarlo. Luego ya dejo de pensar en ello porque viene la gestora, viene un presidente, Rocha. Y ahora ya en los últimos días es cuando pensé en dar el paso.
Ha habido críticas por el hecho de que se haya quedado fuera candidatos que no forman parte de la estructura federativa...
Una cosa es la representación y otra cosa es la gestión. Para la gestión pueden entrar los mejores profesionales de España o del mundo, pero en la representación yo creo que una persona de fuera es difícil porque es así en todas las federaciones. El sistema habla de que vota el fútbol, los cuatro estamentos del fútbol. Y el sistema no lo hemos hecho los federativos.
¿Está Rubiales detrás de algún candidato?
De Salva Gomar ya le digo que no. Desde el 25 de agosto del año pasado todo el mundo sabe que yo no he estado con Rubiales. Ni he estado, ni he tenido conversaciones de ningún tipo. Yo no fui elegido a dedo para ser presidente de la gestora o de la Federación. Fue elegida otra persona que, a su vez, ha elegido a otros candidatos.
Si Pedro Rocha hubiera sido candidato, ¿usted se hubiera presentado?
No. Todo el mundo sabía que si Rocha se presentaba habría unanimidad.
¿Sería bueno que el nuevo presidente tuviera el respeto o la colaboración del Gobierno?
No, el Gobierno va por una parte y el deporte por otra, aunque tienen lazos. Lo que tenemos que hacer es tener una colaboración estrecha y directa con el Gobierno, además ante un reto muy importante como el Mundial 2030. Lo que propongo es ir juntos, ir de la mano. Cada cosa importante, comunicarla al CSD para que sepa en todo momento dónde está la Federación Española de Fútbol.
¿Y con la Liga?
Lo mismo. Si acaso la relación debe ser incluso más estrecha, porque hay convenios de colaboración o de coordinación donde Liga y Federación no solo pueden sumar, sino multiplicar
¿Y si la Liga se decanta por un candidato?
La Liga como entidad creo que no, pero bueno, no lo sé.
¿Y la AFE?
La AFE creo que no ha avalado a nadie. Pero yo creo que la Asamblea son 141 votos libres y hay que conseguir la mayoría.
Usted lleva dos en la Federación de la Comunidad Valenciana...
Esto es diferente, es un monstruo, un transantlático. Yo soy una persona cercana que no me gusta la notoriedad. Creo que debe ser para De la Fuente, Tomé, Velasco o Christian. Nosotros no tenemos que ser protagonistas de nada.
Eso se ha demostrado que es muy difícil...
Cuando haya que tomar una decisión la tomaremos, pero creo que es necesario estar a un ladito.
¿Y gana el lunes se va a sentir el lunes como David contra Goliath?
Qué sé yo. Si gano estaremos muy contentos todos y si no, pues a colaborar con el fútbol, que es para lo que estamos aquí. Pero vamos, que voy a ganar.
Salva Gomar, candidato a la presidencia de la RFEF: defiende el papel de las territoriales y anuncia que su primera medida será renovar a Luis de la Fuente

Salva Gomar, candidato a la presidencia de la RFEF: defiende el papel de las territoriales y anuncia que su primera medida será renovar a Luis de la Fuente

Hablar de fútbol. De dar valor a las exitosas selecciones nacionales, de crear una escuela de excelencia del colectivo arbitral, de conseguir la igualdad real, de conseguir que los entrenadores cobren sus finiquitos y que los jugadores dejen derechos de formación a los clubes en los traspasos nacionales, de mejorar las relaciones con LaLiga o de que la final del Mundial 2030 tiene que disputarse, sin duda alguna, en España. Eso es lo que quiere Salvador Gomar si es elegido presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF) el próximo lunes y en eso va a centrar la campaña que ha arrancado este lunes en Madrid.

"Vengo a ser conciliador. Fuera juicios y judicializaciones", aseguró el candidato, que huye de cualquier sombra de Luis Rubiales ."No sé nada de él desde el 25 de agosto de 2023. Soy Salva Gomar y sólo Salva Gomar. No me lo he encontrado ni de casualidad. Nadie que tenga relación con Rubiales me ha ayudado y de Rubiales eramos todos los territoriales porque él era el presidente. Ese no es le partido, pero si lo es, él eligió a Rocha y él a uno de los candidatos", matizó.

Gomar tiene claras cuáles serán sus dos primeras medidas si es elegido presidente el próximo lunes 19. "La renovación de Luis de La Fuente y las ayudas a los afectados de la DANA de Valencia. Tenemos que pelear y pedir colaboración a FIFA y UEFA para que vuelvan a poder jugar las 20.000 licencias que tenemos en esa zona", advirtió.

Después de un periodo de vaivenes judiciales que han sacudido los cimientos institucionales del fútbol español y han golpeado su imagen, el valenciano propone una mirada reconstructiva que vuelva a centrar a la RFEF y fortalezca a todos los estamentos. Con 25 avales consiguió ser candidato, pero necesita que los 141 asambleistas, que representan a los cuatro estamentos del fútbol, le den mayoritariamente su apoyo frente a las candidaturas de Rafael Louzán -la que mayor número de avales recabó y, por tanto, favorita- y la de Sergio Merchán.

Si lo logra y da la sorpresa, Gomar será la cara visible, pero estará apoyado por una secretaría general y, por primera vez, en un CEO encargado de llevar el día a día de la maquinaria administrativa y de supervisar el departamento de Marketing y Negocio con el objetivo de explotar el tirón de la Selección Nacional. La transparencia, la paridad en los órganos de gobierno y la implatación de protocolos específicos de contratación y de un control económico que evite casos judiciales como Soulé, que acabó con la presidencia de Ángel María Villar, o Brody que investiga la de Luis Rubiales. Además, pretende también acabar con la mala fama de los barones. "Es injusto, porque son los trabajadores del fútbol", advirtió.

Gomar tiene propuestas para convencer a todos los estamentos. También a las 14 territoriales que no le dieron su apoyo, a las que propone devolver el 1% de los ingresos de las licencias que iban a la RFEF y ayudas económicas "para la adquisición de sedes sociales e infraestructuras deportivas". Además, crearía un comité formado por todos los presidentes para la "designación de sedes y partidos" de las diferentes selecciones nacionales de todas las modalidades (fútbol, fútbol sala y fútbol playa). Además, plantea devolver el prestigio perdido a los campeonatos de selecciones autonómicas, algo que algunas federaciones llevan reclamando.

A los entrenadores, poco contentos con el Comité Nacional y que son 16 en la Asamblea, les propone firmar un convenio con LaLiga para que todos tengan asegurado o afianzado el cobro a final de temporada, algo que ahora no ocurre porque los clubes, sobre todo cuando despiden a un técnico, alargan los pagos hasta tener que acudir a los tribunales.

Nada propone Gomar respecto a que la RFEF comparta el control sobre la formación y las licencias, algo que sí parece haber pactado su rival Louzán con el presidente del CENAFE, Miguel Galán, que pese a su intención de denunciar ante el TAD la imposibilidad de que el gallego sea candidato al estar pendiente de una inhabilitación por condena judicial, no ha acudido a los tribunales esperando que la nueva RFEF reconozca la titulación del Centro Nacional de Formación de Entrenadores.

Para los árbitros, se creará una escuela de excelencia y un Área de Arbitraje, que contará con un presidente distinto "en nombre y rango" al del Comité Técnico de Árbitros. Eso sí, no pone en duda el trabajo de Medina Cantalejo, cuya figura lleva tiempo en cuestión. "Es un gran profesional, ha abierto mucho el arbitraje y es una persona importante en la RFEF", explicó.

Los audios del VAR se seguirán haciendo públicos pero, como ocurrió en el Mundial Femenino de Australia, serán los propios colegiados quienes explicarán al público su decisión tras recurrir al VAR mientras se exhibe en el videomarcador el motivo del chequeo. Se trata de "humanizar" a los colegiados. Además, la RFEF creará un fondo de pensiones y otro de retirada para colegiados de competiciones no profesionales.

En cuanto a los futbolistas, Gomar tiene que ganarse el disputado voto de 32 futbolistas, más cuatro de fútbol sala y de la AFE, que no dio su aval a ninguno de los candidatos. Por eso propone recuperar el partido a beneficio del sindicato o la creación de otro fondo de retirada para jugadores de categorías no profesionales. Para él, recuperar la relación con la AFE y LaLiga es fundamental. "No es que sumemos, es que multiplicamos", advirtió. Con David Aganzo, presidente de la asociación de futbolistas, tiene previsto reunirse en breve.

Los clubes son 56 (50 fútbol, 5 fútbol sala y otro más de fútbol playa) y el foco se pone en los no profesionales, que son competencia única de la RFEF. Su candidatura propone crear derechos de formación nacionales como mecanismo de solidaridad, de manera que, como ocurre con los traspasos internacionales, los clubes formadores cobren un pellizco de cada movimiento de los futbolistas que han criado.

Otro de los puntos relevantes es la comercialización de los derechos de televisión, muy controvertida en los últimos años, que no ha dado el rendimiento esperado desde la creación de la Primer RFEF. Además, en esta competición, se pretende establecer un control económico y financiero similar al creado por LaLiga, de manera que el salto en caso de ascenso sea menor.

En cuanto a competiciones, la Supercopa de España masculina, que reporta más de 20 millones de euros anuales, se mantendrá tal cual, salvo en el reparto económico a los participantes, sobre el que se propone una revisión. "Romper el contrato hasta el 2029, supondría un quebranto. Hay que pensar en los adelantos que ha supuesto. Quiero que se juegue en España si podemos generar los mismos ingresos", aseguró.

Fútbol Femenino y Mundial

Si de algo puede hacer gala Salvador Gomar es de haber apostado por el fútbol femenino en la Comunidad Valenciana a través de la Liga Valenta, exclusivamente femenina, que ha potenciado el fútbol femenino de cantera. En su asalto a la RFEF también está entre sus prioridades con un proyecto estratégico que exporte ese modelo por todo el territorio nacional y aplicará la discriminación positiva para llegar a la igualdad real, empezando por una vicepresidencia y al menos el 40% de mujeres en los órganos de Gobierno. En cuanto a competiciones, se abrirá la Copa de la Reina a todos los clubes y la Supercopa dejará de ser "una competición clandestina". A eso añade que la igualdad entre las selecciones masculina y femenina, incluido recursos y premios, será una realidad.

El mayor reto de la nueva presidencia será la organización del Mundial 2030 que se celebrará en España, Marruecos y Portugal. Para Gomar es innegociable que la final se celebre en España y, para ello, España debe retomar la colaboración estrecha con FIFA y UEFA para recuperar el prestigio y el nivel de influencia perdido en el último año y medio en los que se han sucedido los escándalos.

A lo que también se compromete es a no perpetuarse y firmar que no tendrá más de tres mandatos: "No tengo problema en limitarlo a título individual", ha concluído.

El Rayo incendia Mestalla y agota el crédito de Rubén Baraja

El Rayo incendia Mestalla y agota el crédito de Rubén Baraja

Mestalla con la herida sangrando de otra derrota que hunde más al Valencia pobló la grada de pañuelos, miró al palco en un intento estéril de que reaccione quien está a miles de kilómetros, pero acabó abucheando a sus jugadores, temblorosos y sobrepasados por una situación que les lastra los pies, incapaces de igualar el gol de Pathé Ciss en el minuto 7. No saben cómo escapar, y tampoco parece que lo tenga claro Rubén Baraja. Nadie le gritó 'Pipo, vete ya' durante el partido, sólo la Curva Nord con la grada ya vacía, pero haber sumado diez puntos de 42 le convierte en el eslabón más débil. El Rayo ha agotado su crédito.[Narración y estadísticas: 0-1]

El Valencia ha perdido sus constantes vitales y cada jornada un poco más la fe en que puede escapar de un destino lúgubre. No encuentra de forma de sobreponerse a la falta de calidad, a la inexperiencia que este año sí les está pensando y se empequeñece ante el más mínimo contratiempo. No hace temblar a sus rivales, ni siquiera los intimida.

De aquel equipo vertical que construyó Baraja ya no queda nada. Ni siquiera los principios tácticos a los que ha renunciado el propio entrenador con mareantes cambios que el vestuario no encaja. Apenas pervive alguna cabalgada de Gayà, estéril porque nunca hay nadie al remate. Sólo hay un ataque más romo en toda la Liga que el valencianista y lo tiene el Valladolid, que en el fondo de la clasificación. El equipo no es que sea fallón cuando pisa área, que lo es porque casi siempre elige mal, es que el campo se le empina como si fuera una montaña cuando intenta encarar la portería contraria. La pelota siempre acaba volviendo a los centrales, que bastante tienen con no errar.

La tarea la tenían encomendada ante el Rayo Barrenechea y Javi Guerra, porque a Pepelu le tocó banquillo de manera inexplicable. El argentino optó más por la seguridad, incluso cuando pisaba frontal, sin confianza para armar la pierna y probar una alternativa para hacer daño. Guerra lo buscaba, pero sus intentos de lanzar al equipo no cuajaban. Al Valencia le pesaban las botas ante un Rayo desahogado que se vio el marcador de cara en un pestañeo.

Si Valera reclamó un penalti en su primer acelerón del partido, los vallecanos respondieron con dos saques de esquina casi consecutivos. Las dos jugadas fruto de las carreras de Álvaro García a la espalda del improvisado carrilero Diego López. En el segundo córner, Isi cogió el mando y teledirigió la pelota a la cabeza de Pathé Ciss, que le ganó el duelo en el salto a César Tárrega. La montaña ya fue una cordillera y el runrún de Mestalla se disparó.

La feligresía que llena el estadio cada jornada está hastiada, enfadada con la condena que le ha impuesto Peter Lim, decepcionada con sus jugadores y perdiendo la fe en Baraja. Si nadie despierta al equipo, lo ven en segunda y, por momentos, asisten a su funeral.

Sin el calor de la grada, las dudas aumentaban y el Rayo se sentía cada vez más cómodo. No tenía que arriesgar y su rival tenía miedo de hacerlo. Además, tembló ante un contratiempo de Mamardashvili. Ver al georgiano echarse al césped fue un mazazo anímico más, pero se sobrepuso y el parón permitió a Baraja resetear las bandas.

Eso provocó que Rioja, ahora por la izquierda, robara una pelota y se colara hasta la línea de fondo. De nada sirvió porque no había nadie al remate, como ocurrió al filo del descanso con otro centro al que sólo llegó Mumin para ayudar a Batalla. Tampoco acertó Álvaro García a cazar un centro de Ratiu que hubiera sido la sentencia.

Lesión de Gayà

Si temió el valencianismo la lesión de Mamardashvili, al regreso del vestuario se encontró contra peor: la de Gayà. El capitán se quedó en la caseta con problemas musculares y a Jesús Vázquez le recibieron con pitos por su falta de rendimiento. Deshizo Baraja sus cinco defensas para estirarse, algo que seguía costando y que sólo lograba con disparos lejanos de Rioja y Valera.

Rafa Mir dialoga con los aficionados de la Curva Nord.

Rafa Mir dialoga con los aficionados de la Curva Nord.M. BRUQUEEFE

Arrinconaron al Rayo, que demostró tablas para sostenerse porque sabe nadar en aguas turbulentas, con más corazón que fútbol. Su rival sólo había logrado tirar a puerta dos veces, pero la sensación era de que el Valencia podía buscar y buscar que no hallaría la forma de batir a Batalla.

Desde el banquillo mandaron al campo a Pepelu y a Rafa Mir, que saltó entre la indiferencia y fue protagonista de un gol fantasma. Su problemas con la justicia, muy graves, se olvidaron por momentos ante la necesidad. El Valencia es incapaz de sobrevivir en Mestalla y eso es un mal augurio.

El proyecto Baraja arrastra la losa de haber brillado por encima de sus posibilidades la temporada pasada, pero fue entonces, en abril, cuando empezó a mostrar síntomas de una enfermedad que es hora de atajar.

La decisión la tiene Singapur. "¿Irme yo? ¿Estás loco? Yo no soy de retirarme", advirtió. Con dos años de contrato por delante, seis millones de finiquito, el técnico no va tirar la toalla. Nadie va a librar a Peter Lim de tomar la decisión.