Ding Liren golpea primero y toma ventaja en el Mundial

Ding Liren golpea primero y toma ventaja en el Mundial

Actualizado Lunes, 25 noviembre 2024 - 17:21

Ding Liren lleva más de dos años deprimido y Gukesh D solo uno, pero lo tiene mucho más reciente. En la primera partida del Campeonato del Mundo de Ajedrez, con las piezas blancas y el viento a favor, el joven y favoritísimo aspirante se estrelló en una piedra pequeña y humilde: la capacidad de resistencia del campeón. Gukesh llegó a Singapur dispuesto a romper el récord de precocidad de Kasparov, pero ahora mismo está un poco más lejos. En todo caso, los dos grandes maestros han demostrado que saben levantarse después de la peor caída; quien mejor domine este arte se llevará la corona a casa.

El espíritu modesto del gran maestro chino no es un tópico. Sus primeras palabras después de su inesperada victoria fueron estas: "Me siento muy bien. Hace mucho que no gano una sola partida de ajedrez clásico y hoy lo logré, pero creo que, para ser justos, tuve mucha suerte, porque fallé en dos detalles tácticos. Por fortuna, resultó que no funcionaban para él".

Dicho esto, Ding Liren mostró a los periodistas las dos combinaciones que se le escaparon en sus cálculos. Incluso en el ajedrez existe la suerte, en este caso la de los campeones, y el ajedrecista chino se salvó porque luego se encontró, como de rebote, sendas posibilidades de escape. Ganar la primera partida no es definitivo, por supuesto. En Singapur se jugarán trece más y la tradición sugiere que empezar perdiendo puede ser bueno. Lo demostró Fischer contra Spassky en 1972, Anand contra Topalov en 2010 y el propio Ding contra Nepomniachtchi hace dos años. Lo que sí altera el resultado del primer asalto, además de destrozar casi todos los pronósticos, son los planes de ambos jugadores.

Lo anunció Carlsen

Para ser justos, Magnus Carlsen, el número 1 ausente, declaró que en las primeras partidas esperaba que Ding tuviera varias oportunidades de ganar y que el resultado final del duelo dependería de su habilidad para convertirlas. La primera fue aprovechada por el ajedrecista chino y coloca a Gukesh ante el abismo de su propia inexperiencia, con solo 18 años. A cambio, el indio tiene a favor otro dato esencial: en el torneo de Candidatos perdió una partida de la manera más cruel, pero luego desató su furia sobre el tablero y ganó la prueba. Gracias a eso está ahora en Singapur, intentando alcanzar sus sueños.

La derrota de Gukesh fue aún más dolorosa e inesperada porque en los primeros movimientos parecía que había sorprendido a Ding en alguna laguna de su preparación y que el campeón seguía sumido en su inseguridad. «El tiempo vuela», se justificó después para explicar por qué en unos pocos movimientos había consumido 45 minutos más que su rival. Parecía pillado a contrapié por la elección de apertura de su rival y las imágenes lo mostraban llevándose las manos a la cara y a punto de llorar. «Odio decir esto, pero no veo cómo Ding puede sobrevivir», aseguraba un analista cuyo nombre omitiremos por piedad.

Pero Ding siguió haciendo buenas jugadas, cada vez más rápido, y llevó al aspirante a una encrucijada, entre los lógicos deseos de ganar y la prudencia de buscar las tablas, que quizás asimiló tarde. Gukesh derrochó su enorme ventaja de tiempo y acabó con menos segundos que su rival para hacer los últimos movimientos, en un desenlace dramático. Luego desveló que la apertura había ido de acuerdo a su preparación, que recordó mejor que el campeón, pero que luego las cosas se torcieron. Ahora deberá replantearse algunas cosas, pero no demasiadas.

Contenido ante los medios

En la rueda de prensa, el indio intentó no exteriorizar su malestar, algo que no consiguió en los últimos minutos de la partida. En un momento dado, empezó a balancearse en la silla, nervioso y preocupado. Hizo muchas cosas bien y pocas mal, y sin embargo no bastó para herir a un ajedrecista que parecía hundido. Veremos cómo afronta el segundo encuentro, 24 horas después. La escuela rusa recomienda frenar la sangría y buscar unas tablas sanadoras, pero cada partida es un mundo e incluso en el transcurso de una sola se pueden escribir varias novelas con distintas tramas y finales, no todos felices.

Ding recalcó que habían pasado dos meses desde que jugó la Olimpiada de Ajedrez, donde ofreció una impresión muy pobre y no ganó ninguna partida. «He tenido mucho tiempo para recuperarme y entrenar, prepararme y llegar al torneo con una apariencia totalmente nueva. Durante la partida pensé que tal vez mi posición no era tan buena, pero encontré una idea para crear contrajuego y crear presión sobre el tablero y en el reloj», dijo feliz.

El campeón también resaltó lo bien que le había sentado la nueva estrategia de no levantarse entre jugadas, lo que le ayudó a concentrarse mejor. Él y Nepomniachtchi hicieron lo contrario en el anterior Mundial. Casi cada vez que movían se iban a su sala de descanso, de modo que el escenario llegó a quedarse vacío durante muchos minutos, lo que daba una pobre impresión. Veremos cómo acaba este campeonato, pero no ha podido empezar mejor.

Liren contra Gukesh: un defensor en caída libre ante el aspirante más joven de la historia, por el título mundial

Liren contra Gukesh: un defensor en caída libre ante el aspirante más joven de la historia, por el título mundial

Actualizado Sábado, 23 noviembre 2024 - 21:12

La primera partida del Campeonato del Mundo de Ajedrez se disputa este lunes 25 en Singapur, en un Oriente de rascacielos y culturas mezcladas, muy distinto del que cantaba Jorge Luis Borges como origen del juego milenario. En los días previos Magnus Carlsen participaba allí mismo en una exhibición del llamado freestyle chess o ajedrez 960.

En esta modalidad se sortea la posición inicial de las piezas, por lo que no es preciso estudiar aperturas, las primeras jugadas, el trabajo más tedioso para un gran maestro moderno, sobre todo desde que la inteligencia artificial elevó el listón. En Singapur, el ajedrez asistirá a una final histórica (todas lo son): será la primera vez, desde que el austrohúngaro Wilhelm Steinitz inauguró el título oficial en 1886, que no habrá ningún jugador europeo ni occidental en la lucha.

También veremos al aspirante más joven de la historia, el gran maestro indio Gukesh D., de solo 18 años, cuatro menos de los que tenía Gari Kasparov cuando derrocó a Anatoly Karpov. Es cierto que en 2002 el ucraniano Ruslan Ponomariov tenía 18 (era incluso más joven que Gukesh) cuando ganó el Mundial de la FIDE, pero aquello fue un formato distinto, por eliminatorias, sin la necesidad de arrebatarle el título al vigente campeón en duelo directo. Además, eran los años de la escisión, cuando Kasparov abandonó la Federación Internacional y expropió el control de la corona verdadera.

Motivos para el nerviosismo

Otro dato reseñable nunca visto es la debilidad alarmante que muestra el vigente campeón, aunque ambos contendientes tienen motivos para sentirse nerviosos. Gukesh, por su bisoñez, si bien parece un chico con el aplomo de un especialista en desactivar explosivos. Lo de Ding Liren es más difícil de superar: no levanta cabeza desde que le ganó el título al ruso Ian Nepomniachtchi, justo cuando Carlsen renunció a defender la corona. Ding no está ahora mismo ni en el top 20 y desde que es campeón ha conocido más derrotas que victorias.

Su descenso en la clasificación es el más grave de un campeón en toda la historia. El chino ha reconocido que teme «perder de mala manera», pero asegura que ya ha superado «los peores momentos».

En este juego de contrastes que siempre es el ajedrez, veremos también el enfrentamiento entre China y la India, dos colosos con casi 1.500 millones de habitantes. El primero tiene más recursos, pero quizá menos interés. Para el país considerado la cuna del ajedrez es una cuestión de Estado disfrutar de su segundo campeón, después de Viswanathan Anand. Gane o no Gukesh, el siglo XXI estará dominado por los ajedrecistas indios, mientras su viejo tigre se mantiene de forma asombrosa entre los diez mejores del planeta, con 54 años.

Habrá más de dos millones de euros en juego y se disputarán 14 partidas, salvo que alguno de los finalistas logre antes de lo previsto 7,5 puntos. En caso de empate final, el 13 de diciembre se celebrarían las partidas rápidas de desempate, una fórmula con muchos detractores y que podría compararse a resolver una final de fútbol en los penaltis.

Analistas secretos y superordenadores en la sombra siempre son protagonistas en duelos así, pero la verdadera guerra será la psicológica, una vez más. Por fuera, son dos ejemplos de calma extrema. Gukesh y Ding apenas se alteran, pero al campeón lo hemos visto derrumbarse varias veces.

Depresión

Detrás de su fachada de marfil hay un ser humano que sufre. Eso sí, Ding puede quedarse en silencio, lamentando un grave error después de la partida, pero nunca hace el menor aspaviento, lo que despierta aún más ternura y preocupación hacia su estado mental.

En todo caso, son dos tipos muy educados. Al contrario que Fischer, Kasparov y el propio Magnus, nunca muestran un mal gesto ni tratan de intimidar a sus rivales con su actitud. El jovencísimo aspirante, que practica el yoga y la meditación, lleva muchos meses en un estado de forma brutal: ganó el torneo de Candidatos cuando nadie apostaba por él y en la Olimpiada de Ajedrez, en septiembre, logró el oro por equipos y el individual, como mejor primer tablero. En el mismo torneo, Ding demostró que las piezas en su interior siguen sin recomponerse del todo. Si están pegadas, aún no se han secado bien.

Casi todos los expertos dan a Gukesh como favorito, aunque prevalece la prudencia porque no será fácil para él afrontar la presión del torneo más importante de su vida. También hay consenso en que las primeras partidas serán decisivas. Si el indio se pone por delante, la tarea de remontar se antoja titánica, pero Carlsen cree que el campeón golpeará primero. Vasyl Ivanchuk es otro de los que apuestan por él. Nadie olvida el modo en que tumbó a Nepo en uno de los desenlaces más emocionantes de un Mundial. Luego supimos que ya lo había abandonado su novia y estaba en crisis personal, pero supo abstraerse en busca del mayor logro de su carrera. Otra circunstancia que lo favorece, aunque sea un dato sin demasiado peso en anteriores citas, porque suele favorecer al veterano, es el marcador particular entre ambos. Al menos en ajedrez clásico, Ding ha ganado dos veces a Gukesh, que solo logró unas tablas contra el chino.

El indio, por su parte, sigue siendo un campeón indescifrable para sus colegas. Casi ninguno vio venir su victoria en el Candidatos y, en parte porque han jugado menos veces contra él, no comprenden de dónde procede su fuerza de juego, aunque todos tienen claro que aúna talento y trabajo, una clave del éxito de la camada de ajedrecistas indios que ya domina la clasificación mundial.

Javier Habans, un campeón del mundo navarro de ajedrez con 16 años: "Lo tiene todo. Una memoria espectacular, imaginación..."

Javier Habans, un campeón del mundo navarro de ajedrez con 16 años: “Lo tiene todo. Una memoria espectacular, imaginación…”

"Javier Habans tiene derecho a soñar", asegura desde Brasil el gran maestro Jesús de la Villa, entrenador del joven navarro, que acaba de ganar en Florianópolis el Campeonato del Mundo sub 16. El propio ajedrecista admite que no se había planteado demasiado la posibilidad de vencer: "Es muy bonito soñar, pero solo pensaba en hacerlo bien, aunque empecé fenomenal y vi que se ponía cada vez más cerca. Comencé a creérmelo y a concentrarme aún más. Llegado a ese punto, no quería que se me escapase de ninguna manera".

Habans es el tercer español que se cuelga un oro en un Mundial por edades, después de Paco Vallejo (campeón sub 18 en el año 2000) y Pedro Ginés (sub 14 en 2018). Nuestro ajedrez culmina así un año espectacular, con una buena colección de metales, aunque Habans es quien más ha salido en las fotos: fue miembro del equipo campeón sub 18 en el Europeo celebrado en agosto en Praga, donde también fue bronce sub 16 individual.

En Brasil, el jugador navarro se impuso casi con comodidad, con nueve puntos en 11 partidas. Ganó las seis primeras y luego empezó a dosificar los riesgos, para terminar con siete victorias y cuatro tablas. Hubo dos momentos clave. El primero se produjo en la sexta ronda, cuando ganó con negras al gran favorito, el noruego Aksel Bu Kvaloy. "Su rival cometió un error y Javier lo aprovechó inmediatamente. Ahí empezamos a pensar que podríamos conseguir el oro", cuenta De la Villa. «Todo salió muy bien. Si hubiera empatado alguna de las primeras partidas, algo que podía suceder perfectamente, tendría que haber arriesgado más, pero en ese caso unas tablas estaban bien, aunque planteamos una partida abierta por si acaso».

El equipo español en Brasil.

El equipo español en Brasil.FEDA

Lo cierto es que antes del torneo, entrenador y jugador ya practicaban un poquito ese derecho a soñar que Habans se ganó después con su triunfo. "Yo siempre uso una frase de mentalización un poco antes de los grandes torneos", cuenta De la Villa: "Dentro de dos semanas, puedes ser campeón del mundo o nuestra vida puede seguir igual. Era una oportunidad y él se veía fuerte, aunque luego en un sistema suizo (formato parecido al elegido para la Champions este año) te tiene que salir todo bien".

El segundo momento crítico se produjo en la novena ronda. Jugar con mayor prudencia no le sentó bien y "sufrió más de la cuenta", según De la Villa, para conseguir las tablas. "El polaco se estaba acercando en la clasificación y en esa partida sufrí mucho", reconoce Habans. "Incluso llegué a estar perdido y me puse un poco nervioso, porque se me podía escapar el título. Después de la décima, que gané más o menos fácil, ya me había asegurado el segundo puesto y la última sí la jugué más tranquilo". En esos momentos, el empate le daba la medalla de oro y el español lo amarró sin perder nunca el control.

Una década con De la Villa

De la Villa conoce muy bien a su pupilo, al que vio por primera vez cuando aún no había cumplido los cinco años y ya se quedó asombrado de su talento y determinación. Luego, empezó a trabajar con él de manera regular desde los seis, por lo que ya llevan una década juntos. "Tiene muchas virtudes. Es muy sensato, es valiente y no se arruga en la competición, ni siquiera en las partidas importantes, pero lo que me impresionó desde pequeño es su fortaleza. Algunos lo aprenden con el tiempo; él desde pequeño ya estaba atento a lo que su rival está pensando, no solo en sus jugadas. Luego, tiene una memoria espectacular, imaginación... lo tiene todo".

¿Está preparado para llegar a la élite? "Sí, yo me lo imagino, pero también podría ser que no se produzca nunca. Debe seguir trabajando, dar paso a paso, e iremos viendo. El siguiente objetivo será el de convertirse en gran maestro. Veremos cuánto tarda y de qué forma lo consigue, con qué autoridad y contundencia. Hay que ir poco a poco, pero me gusta una frase de Jonah Lomu: 'Me atreví a soñar'. ¿Quién puede criticarme por eso? Javier tiene derecho a soñar".

Javier Habans, durante un torneo.

Javier Habans, durante un torneo.Vivian PassigFIDE

El protagonista tiene la lección bien aprendida: "Llegar a la élite es superdífícil, pero quedar campeón juvenil te da mucha ilusión y no lo descarto. Ahora no voy a estar ansioso por ser gran maestro. En un mes jugaré en Llobregat, que es un torneo muy fuerte y donde puedo intentar la primera norma (hacen falta tres), pero si no lo consigo habrá oportunidades de sobra".

Cabe la duda de si Habans llega tarde a una carrera en la que vemos a grandes maestros cada vez más jóvenes, algunos con 12 años. «Eso es una tontería. Muchos baten un récord y luego se quedan por ahí", dice De la Villa. "Carlsen no consiguió ese récord y ese enfoque me gusta mucho desde que Javier era pequeño. Eso sí, quería que fuera a campeonatos de España, luego europeos y mundiales. Es fundamental, porque te fortalece el carácter, te pone a prueba".

"Es una locura que haya grandes maestros con 12 o 13 años", apunta Habans. "Desde muy pequeños le echan un montón de horas, pero hay niños prodigio que parece que van a comerse el mundo y luego no llegan a ser tan buenos y no se acercan al título de campeón del mundo".

"Es una generación mejor"

El éxito de Javier Habans no debe empañar del todo la gran actuación de otros españoles en Brasil. Diego Macías, excampeón mundial sub 14, quedó cuarto en el sub 18 de este año, empatado a puntos con el tercero, el polaco Jan Klimowski. El valenciano solo perdió una partida, contra el kazajo Aldiyar Ansat, que acabó segundo.

En sub 14 no había españoles inscritos, pero en sub 16, además del oro de Habans, Lorenzo Perea acabó noveno y Daniel Tabuenca undécimo, ambos con 7 puntos. La única participante femenina, Paula Suárez, ocupó el puesto 14 en el Mundial femenino sub 18.

"Está claro que es una generación mejor y que hemos avanzado", apunta De la Villa. Recuerdo que en mi primera Olimpiada como jugador, en 1994, estábamos felices si terminábamos en el puesto 15. Ahora queremos quedar entre los 10 primeros y buscamos las medallas en estos mundiales. España ha progresado, pero todavía hay países bastante por delante".

Una chica en la categoría absoluta

En el torneo sub 18 hay que resaltar la participación de la argentina Candela Francisco. En ajedrez, existen las categorías femenina y absoluta. Las chicas pueden participar en cualquiera de las dos, pero es muy raro que una jugadora se apunte al torneo más exigente, donde es más difícil conseguir medalla.


Candela, campeona mundial femenina el año pasado, no tenía esa inquietud y lo hizo. Su actuación fue buena y logró 6,5 puntos, con los que terminó entre los 20 primeros. Se vuelve a Argentina con una subida de 36 puntos Elo, además de una experiencia impagable, a cambio de renunciar a un probable segundo oro.

Un niño indio de 3 años se convierte en el ajedrecista más joven en el ránking mundial

Un niño indio de 3 años se convierte en el ajedrecista más joven en el ránking mundial

Actualizado Sábado, 2 noviembre 2024 - 14:54

Un niño indio de tres años se convirtió en el ajedrecista más joven en entrar en el ranking mundial de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) tras obtener un sorprendente resultado en un torneo para menores de nueve años, en el que finalizó 24º de 140 participantes.

"¡Un saludo a Anish Sarkar, de 3 años, de la India, el ajedrecista más joven del mundo!", dijo este sábado en una publicación en X la FIDE, en la que indicó que el menor, nacido el 26 de enero de 2021, "ha conseguido su primera calificación clásica FIDE" con un Elo de 1.555 puntos.

Su entrada a la clasificación mundial se produce tras su participación en dos campeonatos abiertos de ajedrez en el estado de Bengala Occidental, en el este de la India, en los que participó en las categorías sub-9 y sub-13.

En el primer torneo, en el que tuvo que competir con oponentes de hasta nueve años, Sarkar obtuvo 5,5 puntos de 8 posibles -sumando cinco victorias, unas tablas y dos derrotas- y acabó en el puesto 24 de 140 jugadores.

Además, logró vencer en las rondas finales a dos oponentes que también forman parte de la clasificación mundial, informó la FIDE.

Posteriormente, participó en otro torneo para menores de trece años, en el que firmó una actuación más discreta -tan solo una victoria y tres tablas en ocho partidas- pero suficiente para cumplir los requisitos básicos para entrar al listado mundial, tras haberse enfrentado entre ambas competiciones a cinco oponentes con ranking.

La entrada de Sarkar en el ranking mundial, que actualmente encabeza el noruego Magnus Carlsen, con 2.831 puntos, se produce en un momento en que el ajedrez indio vive una época de gran esplendor, con dos jugadores en el top 5 mundial.

Las selecciones masculina y femenina de ajedrez de la India se alzaron con la medalla de oro en la última Olimpiada celebrada en Uzbekistán el pasado septiembre.

Además, el prodigio indio Dommaraju Gukesh, de 18 años y quinto del ranking mundial, aspirará este mes a proclamarse campeón del mundo en Singapur, donde se enfrentará al actual poseedor del título, el chino Ding Liren.

De lograrlo, Gukesh se convertirá en el segundo jugador indio en ser campeón mundial, después de Viswanathan Anand, toda una leyenda en la India.

El niño que salvó a su familia de ser deportada es el gran maestro inglés más joven de la historia

El niño que salvó a su familia de ser deportada es el gran maestro inglés más joven de la historia

Actualizado Viernes, 18 octubre 2024 - 21:47

Sabemos que la historia se repite en el tiempo, aunque también lo hace en el espacio. Antes que Inglaterra, Francia también tuvo a su pequeño inmigrante que se salvó de ser deportado de milagro, gracias al VAR de la política y el ajedrez. Gérard Depardieu dio vida en el cine al entrenador de Fahim, un chico nacido en Bangladesh que ganó el campeonato nacional sub 12 días antes de que se consumara su expulsión. A François Fillon, entonces primer ministro, le preguntaron a bocajarro por el pequeño campeón y el mandatario prefirió rectificar a recibir un jaque mate moral en directo.

En el Reino Unido ha ocurrido un caso parecido, aún más llamativo porque a Shreyas Royal la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) le acaba de conceder el título de gran maestro (GM), reconocimiento que Fahim no tiene. A sus 15 años es el gran maestro más joven de la historia de Inglaterra, superando en precocidad a David Howell, quien poseía el récord desde 2007, cuando Shreyas no había nacido. Pese a su apellido, Royal, en 2027, estuvo a una casilla de la deportación, cuando el Reino Unido endureció sus políticas migratorias a finales de la década pasada. Su caso salió en todos los medios y el Gobierno también tuvo que ceder.

Sajid Javid, entonces ministro de Interior, se atribuye la decisión de salvar a los Royal y permitir que se quedaran en Londres, donde llevaban cinco años viviendo. Javid, él mismo de origen pakistaní, también esconde una película en su biografía (dimitió como ministro de Sanidad por el Covid y firmó la extradición de Julian Assange a Estados Unidos), pero esa es otra historia. Rachel Reeves, actual canciller del Tesoro, también sostiene que fue ella quien evitó la deportación del muchacho y su familia.

«una generación de oro»

Lo interesante de Shreyas Royal es que el Gobierno británico rectificó su jugada para impedir la salida por la puerta de atrás de un ajedrecista con todas las trazas de convertirse en un gran campeón. Todo esto ocurre cuando el ajedrez de las islas está en entredicho. El anterior primer ministro, Rishi Sunak, concedió una subvención de medio millón de libras para impulsar un juego que en el siglo XX le dio momentos de gloria al país, pero parece que el nuevo gobierno no ve tan clara la necesidad de conceder dicha ayuda.

La Federación Inglesa de Ajedrez, orgullosa de su camada de jóvenes ajedrecistas, se centra en los aspectos positivos. «Son talentos de los que estar orgullosos», declaró Malcolm Pein, uno de los hombres fuertes del ajedrez británico. «Tenemos una generación de oro de jóvenes ingleses que es la envidia del mundo. Esperamos que su éxito en los próximos años inspire a muchos otros jóvenes a jugar al ajedrez y disfrutar de los beneficios sociales y educativos del juego».

En efecto, entre sus promesas también cuentan con estrellas tan precoces como la niña de nueve años Bodhana Sivanandan, que acaba de formar parte de la selección inglesa en la Olimpiada de Budapest. A la niña, suplente en el equipo, la prueba le vino algo grande: ganó una partida, empató dos y perdió tres. Lo que no le pudo quitar nadie es la experiencia; pocos dudan de su proyección mundial.

Visita a Downing Street

La profusión de talentos indios tampoco es casual. El propio Royal ha declarado que confía en la victoria de Gukesh D, de 18 años, en la final del Campeonato del Mundo, que se celebrará entre noviembre y diciembre en Singapur. El indio es favorito, pese a ser el aspirante, porque el gran maestro chino Ding Liren no parece haber superado los problemas mentales que arrastra.

Shreyas nació en la India y reside en Londres desde que tiene tres años. Sus padres, Jitendra y Anju Singh, decidieron abandonar su país en 2012 y se instalaron en el sudeste de Londres en busca de una vida mejor. Cuando les venció el visado de cinco años, no ganaban las 120.000 libras que exigían los nuevos tiempos para poder quedarse.

Royal, de niño, junto a Anand y Carlsen en el London Chess Classic.

Royal, de niño, junto a Anand y Carlsen en el London Chess Classic.BBC

Ahora que es una estrella, Royal ya sabe lo que es visitar Downing Street, lo que ha hecho al lado de Sivanandan al menos en dos ocasiones. Pein, siempre en busca de rascar ayudas, insiste en que ambos se han beneficiado «de la financiación del Ministerio de Cultura, Medios y Deporte, que ha apoyado su desarrollo y ha ayudado a ofrecer la capacitación que necesitan para destacar en el escenario mundial».

Royal logró su norma definitiva de GM en el campeonato británico celebrado el pasado mes de agosto, en Hull. Allí se permitió el lujo de derrotar a su amiga Bodhana y a Howell, anterior poseedor de su récord. A cambio, el más veterano (33 años) pudo quedar por delante en la clasificación final. Shreyas terminó sexto, con seis puntos en nueve partidas y con una única derrota frente a un 'simple' maestro internacional. Cuando la Federación Internacional certificó el pasado día 8 que había completado los requisitos para convertirse en GM (hacen falta tres grandes resultados en distintos torneos), su celebración fue modesta: «La FIDE aprobó por fin mi solicitud de título de GM. ¡Soy oficialmente gran maestro!».

Entre sus mentores, destaca el flamante premio Nobel de Química Demis Hassabis, otro niño prodigio del ajedrez, que abandonó los tableros para dedicarse a empresas mayores. Hassabis fue además el creador de Alpha Zero, la máquina que mejor ha jugado al ajedrez y la única que aprendió por sí misma, con lo que revolucionó el mundo de la Inteligencia Artificial. Pero como decía Kipling, otro inglés de origen indio, esa también es otra historia.

El gran maestro Paco Vallejo pide mano dura tras la expulsión de un rival al que encontraron dos móviles: "Deberían castigar a los tramposos por diez años"

El gran maestro Paco Vallejo pide mano dura tras la expulsión de un rival al que encontraron dos móviles: “Deberían castigar a los tramposos por diez años”

La noche del domingo no durmió nadie en Melilla. Jugadores, árbitros, organizadores y otros encargados del Campeonato de España por Equipos vivieron unas horas de vértigo, desde que se supo que en uno de los servicios cercanos a la sala de juego se habían descubierto dos teléfonos móviles escondidos. Llevar cualquier aparato electrónico, incluso un reloj inteligente, está terminantemente prohibido en los torneos de ajedrez, porque con su ayuda cualquier aficionado podría ganar al campeón del mundo.

Después de las consiguientes investigaciones, que no todos consideran bien ejecutadas, el comité de competición decidió ayer expulsar al gran maestro de 22 años Kirill Shevchenko (nacido en Ucrania pero ahora rumano). Además, se le dieron por perdidas las dos partidas disputadas. La FIDE deberá determinar ahora si el jugador recibe un castigo mayor. El debate sobre la gravedad de la sanción es la comidilla en todos los foros ajedrecísticos. Paco Vallejo, víctima directa, asegura que la pena no debería bajar de diez años.

El gran maestro José Carlos Ibarra planteaba este martes otra duda: a Shevchenko le dieron por perdida su primera partida, pero su equipo ganó, pese al medio punto perdido tras la decisión del comité. "El escándalo es mayúsculo", asegura. "El encuentro contra Silla lo hemos perdido cuando queda acreditado que el equipo rival lo alteró e hizo trampas. ¿Os imagináis cualquier deporte donde un jugador del equipo contrario haga trampas y gane el encuentro?". El murciano, miembro del Duobeniaján Costa Cálida, recuerda que la FIDE, en sus competiciones por equipos, recomienda la descalificación del conjunto al completo si uno de sus jugadores comete una incorrección tan grave. Desde el Silla tratan de minimizar los daños y lo comparan con la expulsión de un futbolista; su equipo sigue jugando con uno menos, pero la cosa no va a más.

"Me gana la puta máquina"

El segundo día de competición, el domingo 13, Shevchenko derrotó al español Paco Vallejo, cinco veces campeón de España y campeón del mundo juvenil en el año 2000. Hablamos con el menorquín nada más terminar su partida de la tercera ronda, en la que ha firmado unas tablas sanadoras contra Jorden Van Foreest. Es un buen resultado por la dureza del rival, instalado en la élite desde hace años, y porque su estado mental no era el más apropiado después del escándalo.

Vallejo está convencido de que la partida no fue normal. Los fenómenos extraños comenzaron muy pronto según relató: "El primer momento clave es jugada 4. Mi rival mueve y sale corriendo. Yo había jugado una línea que el tipo no podía esperar, porque nunca la había jugado antes. Tardo medio minuto o un minuto en responder y él no está ahí todavía. Me levanto y le digo al árbitro: '¿Dónde está este tío? Esto es muy raro. Entonces vuelve y me mete una ristra de jugadas diabólicas, todas precisas y al toque -sin pensar-. Es interesantísimo lo que juega, dentro de una línea que no podía esperarse".

La partida sigue y, pese a la dureza de las jugadas de su oponente, Vallejo sigue vivo. Piensa un movimiento durante más de un cuarto de hora y encuentra "una jugada galáctica", regalando un peón de forma imprevisible, lo que podría darle el empate. "Me vuelve a responder al toque, como si lo que yo había hecho fuera lo más normal del mundo. Entonces, claro, ya me mosqueo, pero digo: 'yo qué sé, pues será buenísimo este tío'", apunta.

Más adelante, a Paco Vallejo le vuelve a sorprender la elección de jugadas de Shevchenko, que hace algo fuera de lo habitual: "Me cambia torres cuando cualquier humano las habría conservado para jugar a ganar. Luego veo que es lo más preciso, según la máquina, pero me parece una decisión muy rara. En ese tipo de posición, el humano mantiene las piezas porque así es más fácil liar a tu rival".

Las sospechas aumentan cuando el español, nada más perder la partida y de vuelta a su habitación, comprueba sus movimientos con ayuda del ordenador: "No es que la jugada sea rara, pienso. Me está ganando la puta máquina". Otro factor que mueve a pensar mal es que en las jugadas finales, cuando Paco está tan apurado de tiempo que a su rival no le da tiempo a ir al servicio entre jugada y jugada, empieza a cometer imprecisiones.

"Ya no hay honor"

Pese a todo, relata Vallejo, cuando pierde felicita a su rival. "'Buena partida', le dije. 'Juegas muy bien'". Al pentacampeón de España no le extraña tanto que haya ajedrecistas así, jóvenes con gran futuro que podrían arruinar su carrera por tomar atajos. "Este es el mundo en que vivimos, donde ya no hay honor. Así va todo. Lo único que importa es ganar. Lo vemos en la política, en el deporte y en todas partes", valora.

"Creo que esta era mi quinta partida contra un tipo que luego ha sido castigado. Es así de habitual, tristemente", añade Vallejo, quien cree que hacen falta sanciones muy duras para detener esta lacra: "Es muy difícil pillar a alguien. Cuando lo haces, si le metes dos años, por ejemplo, es ridículo. Para mí debería ser una sanción de diez años como mínimo, si se demuestra".

Vallejo tampoco cree que en este caso haya muchas dudas: "Hay evidencias o pruebas muy claras. Hay una nota en un móvil con su letra. Más que eso no vas a encontrar nunca, prácticamente. ¿Qué quieres, pillarlo con el móvil en la mano? Si el tío se mete en el baño y lo sorprendes, estás cometiendo otra ilegalidad. ¿Qué prueba hay mayor que una nota con tu propia letra en un móvil en el baño? Tampoco es mi lucha. Yo soy un casi jugador. Puedo jugar 15 partidas al año y me pasa esto".

"Aquí tiene que entrar la FIDE, la FEDA y quien tenga que entrar, porque son escándalos constantes, que pueden hacer mucho daño al deporte", añade. ¿Podrá jugar el resto del torneo con buen ánimo? "Sí, no pasa nada. Dentro de lo malo, me quedé relativamente contento. La sensación fue buena. Felicité al tipo porque jugó mejor que yo, pero yo no lo hice mal. Estuve muy cerca de hacer tablas contra una mezcla de un tipo duro y una máquina", concluyó.

Expulsan a un ajedrecista del Campeonato de España por hacer trampas tras encontrarle dos móviles escondidos en el baño: "Estaba demasiado tranquilo"

Expulsan a un ajedrecista del Campeonato de España por hacer trampas tras encontrarle dos móviles escondidos en el baño: “Estaba demasiado tranquilo”

Las trampas vuelven a sobrevolar los tableros, esta vez en un torneo en vivo y en una competición de élite. Ha ocurrido en el Campeonato de España de Ajedrez por equipos, que se celebra en Melilla desde el pasado sábado. El jugador Kirill Shevchenko, nacido en Ucrania hace 22 años (desde 2023 juega para Rumanía), ha sido expulsado después de solo dos rondas. En la primera partida, Shevchenko hizo tablas con Amin Bassem, el mejor gran maestro de África, y en la segunda derrotó al cinco veces campeón de España Paco Vallejo.

La final del Campeonato de España en División de Honor la disputan ocho equipos, en los que juegan casi todos los mejores ajedrecistas españoles y un buen número de estrellas internacionales, entre ellas las hermanas Anna y Mariya Muzychuk, campeonas del mundo en distintas modalidades y el prodigio argentino Faustino Oro, que justo este lunes cumple once años. Entre los españoles, destacan las medallistas olímpicas Sara Khadem y Sabrina Vega. Es una competición de primer nivel, en la que no cabría esperar comportamientos irregulares.

Sabrina Vega y Sara Khadem, en el Campeonato de España de ajedrez.

Sabrina Vega y Sara Khadem, en el Campeonato de España de ajedrez.FEDA

Las sospechas contra Shevchenko se produjeron en su partida contra Vallejo, quien reclamó a los árbitros. El jugador del club Silla, de la Comunidad Valenciana, se levantaba con una frecuencia inusual para ir al baño, donde luego permanecía demasiado tiempo, siempre en el mismo cubículo cerrado. El peligro en estos casos es que el ajedrecista pueda acceder a un teléfono móvil. En la actualidad, una aplicación gratuita tiene una fuerza de juego muy superior a la de cualquier gran maestro, incluido el campeón del mundo. Los expertos saben que dos o tres consultas en momentos clave pueden ser suficientes para decantar una partida.

Alertados por el comportamiento del ajedrecista, los árbitros empezaron una labor de vigilancia, algo habitual en estos casos. El desarrollo posterior de los hechos confirmó las sospechas cuando se encontró un teléfono móvil en el baño. El día anterior, una limpiadora ya había hallado otro aparato, que entregó en la recepción del hotel en el que se juega, el Melilla Puerto. Nadie preguntó por él. Al lado del móvil había una nota: "¡No toques! ¡El teléfono se dejó para que el huésped contestara por la noche!". Los árbitros cotejaron la letra con las planillas en las que los jugadores apuntan las jugadas y llegaron a la conclusión de que era la de Shevchenko. Incluso la tinta coincidía con la de su bolígrafo.

Por otro lado, el gran maestro José Carlos Ibarra también presentó una queja en representación del Duobeniaján Costa Cálida, ya que su jugador Amin Bassem le comentó en privado que su rival en la ronda 1 se había ausentado en numerosas ocasiones para ir al baño.

Expulsión y pérdida de las partidas

Después de escuchar a todas las partes, el comité de competición ha resuelto este lunes expulsar a Shevchenko del campeonato y darle por perdidas las dos partidas disputadas. El club valenciano ha presentado una reclamación oficial, porque considera que los indicios no prueban al cien por cien que su jugador fuera el propietario de los móviles hallados. El jugador, que lo niega todo, ha decidido abandonar el torneo. También ha devuelto al club el dinero que había recibido por jugar en Melilla.

José Antonio García, delegado del club Silla y árbitro internacional, admite que no está seguro de la inocencia de Shevchenko, pero considera que no se puede aplicar el castigo si no se está seguro al cien por cien de su culpabilidad. "Todos los miembros del club nos pusimos a disposición de los árbitros para colaborar desde el momento en que nos lo dijeron. Los primeros que queremos que se pille a los tramposos somos nosotros", relata García.

El delegado añade que sus jugadores están con los ánimos por los suelos y que el presunto culpable "no habla español" y es muy introvertido. "No puedo decir que sea culpable. En el club queremos que si hay un tramposo se actúe con justicia, como marcan los reglamentos, pero que estén seguros de verdad, porque si se produce un error el daño es irremediable". De entrada, explica, jugarán la próxima ronda con un jugador menos y no sabe si podrán conseguir un sustituto antes de que termine el torneo.

En el campeonato de España de División de Honor participan ocho equipos, con seis jugadores cada uno. El club aragonés MyInvestor Casablanca, en el que juega Vallejo, recuperará el punto perdido y con ello ganará el encuentro, que en un principio terminó en empate. Es el único equipo en el que todos sus participantes son españoles, algo así como el Athletic de Bilbao del ajedrez.

Paco Vallejo medita una jugada en el campeonato de España.

Paco Vallejo medita una jugada en el campeonato de España.FEDA

En la partida entre Vallejo y Shevchenko, por otro lado, no hubo jugadas espectaculares, de las que resultan sospechosas a primera vista, pero al parecer el segundo sí hizo varios movimientos demasiado rápido, sin reflexionar apenas, después de sus visitas al servicio. El porcentaje de precisión tampoco prueba nada, ni en un sentido ni en el contrario, pero el de Shevchenko fue del 92,3%, por un 86,7% de Vallejo.

La competición acaba de empezar, pero el líder provisional es el Solvay, de Cantabria, con 4 puntos, seguido por Magic Extremadura, con 3. El Silla, que también tenía los mismos puntos, se queda ahora con 2. Las diferencias entre los equipos son pequeñas y todos los encuentros pueden resultar determinantes. En el Campeonato de España de División de Honor participan 38 grandes maestros y 19 maestros internacionales.

El delegado del club Silla también comenta la valentía de los árbitros. "Yo no me atrevería si no estuviera seguro al cien por cien", insiste. "Ahora es posible que Shevchenko recurra ante la FIDE y tendrá buenos abogados. El presidente de la Federación Rumana de Ajedrez es un multimillonario, de la marca Superbet". Al mismo tiempo, José Antonio García admite que le extraña la reacción del jugador después de las acusaciones. "Estaba demasiado tranquilo. Si a mí me acusaran de algo que no he hecho, me pondría hecho una fiera".

Los secretos del estallido del ajedrez español: un psicólogo, un experto en Inteligencia Artificial y algo de espionaje

Los secretos del estallido del ajedrez español: un psicólogo, un experto en Inteligencia Artificial y algo de espionaje

Un psicólogo, un experto en Inteligencia Artificial y ciberseguridad, un superordenador y un gran espíritu de equipo propiciaron el mejor resultado de España en la Olimpiada de ajedrez. En Budapest se lograron tres medallas individuales y un cuarto puesto del equipo femenino, además de la quinta plaza combinada. Los protagonistas nos explican que no fue solo fruto de la casualidad o la inspiración. El gran salto de España en la Olimpiada de ajedrez: dos platas y un bronce | Más deporte

Las novedades más llamativas son las técnicas, aunque el factor humano fue clave. La Federación Española de Ajedrez (FEDA) adquirió a principios de año un superordenador. Un móvil barrería al campeón del mundo, pero no todas las máquinas son iguales. Las necesidades de cálculo son tan altas que los mejores grandes maestros suelen alquilar servicios en la nube.

Además de contar con el equipo apropiado, hacen falta exprimir sus recursos. Aquí aparece Isaac Lozano, doctor e investigador de la Universidad Rey Juan Carlos, experto en IA y ciberseguridad. Además de poner a punto el servidor, que supuso «un gran ahorro, porque unos servicios así en la nube cuestan 6.000 euros al mes», regaló un tiempo valiosísimo a los capitanes. Minutos después de conocerse los rivales de España en cada jornada, Lozano les pasaba un informe de todos los jugadores, con sus puntos débiles, aperturas habituales y dónde solían equivocarse. También analizaba cómo administran el tiempo. "A veces decíamos: mira, esta jugadora lo utiliza mal y falla en esta fase, hay que mantener la tensión", comenta Iván Salgado, capitán del equipo femenino.

"Era un lujo tener ese servicio", afirma. "En años anteriores, a mitad de torneo ya no tenía energía y aquí pude aguantar hasta las últimas rondas, que son decisivas. Isaac era un jugador más del equipo". En términos casi idénticos se expresa el maestro internacional David Martínez, capitán del conjunto absoluto: "Nos ayuda a cualquier hora y día de la semana. Gracias a él tenemos bien configurado el servidor, que permite a los jugadores dar un salto de calidad. Es uno más del equipo". El gran maestro Alan Pichot, bronce en el cuarto tablero, no es menos entusiasta: "Fue fundamental, un factor decisivo".

Nombres falsos

Lozano también investigaba otros datos, sin hacer nada ilegal ni cuestionable. La mayoría de ajedrecistas juegan por internet partidas de prueba, con nombres falsos para no dejar rastro. Lozano localizaba sus nicks, una información valiosísima. Son secretos que pueden poner en juego incluso un Mundial. Le ocurrió a Fabiano Caruana contra Magnus Carlsen y al actual campeón, Ding Liren, en su duelo contra el ruso Nepomniachtchi. El primer consejo de Lozano fue que nadie analizara conectado ni usara el wifi del hotel.

¿Otros países también tienen estas armas? "En innovación no lo tengo claro", responde Salgado. "En superordenadores, seguro, aunque suelen trabajar en la nube. Pero gastan más en entrenadores. Algunos tenían hasta tres de primer nivel y yo estaba allí solo con mi psicólogo".

Salgado se refiere a Carlos Martínez, a quien contrató de su bolsillo. "Fue una apuesta que copié de los franceses. Lo pagué yo después de tener una conversación con mi mujer. '¿Creéis que podéis ganar?', me preguntó. Si estoy solo, imposible. A la mierda: apuesto por él porque va a funcionar. Ahora la FEDA tendrá que tomar una decisión, si les parece que ha servido. No logramos la medalla por mala suerte".

Salgado destaca que, por primera vez, ninguna española perdió dos partidas seguidas. "Sabrina Vega —medalla de plata— sufrió su única derrota contra Francia y estaba destruida, pero charlamos mucho y volvió como un toro". "Tuvimos un error de planeamiento", cuenta ella. "Los primeros minutos fueron dramáticos, porque estaba fuera de la preparación y además yo cometí un error. Fue una derrota dura, pero saqué conclusiones muy buenas. No perdí la confianza y el equipo me arropó. El capitán contaba conmigo y tenía a Carlos, esencial en la parte psicológica y emocional".

Respaldo anímico

Sara Khadem, nuestra número uno y la otra medallista española, está en el top 20 mundial. En la selección ha encontrado "apoyo emocional y técnico", aunque cree que "queda mucho por hacer, como tener más de una concentración al año". Su llegada a Budapest no fue fácil: "Antes de la Olimpiada quedé última en un Grand Prix, pero gracias al equipo, a Iván y a Carlos recuperé la confianza". Sara Khadem, la estrella del ajedrez que huyó de Irán: "No pueden detener a todo el mundo" | Más deporte

David Martínez también conoce bien a Carlos, aunque en Budapest no trabajara con el equipo masculino. "Sabe escuchar y aconsejar, debería trabajar todo el año con nuestros jugadores de élite. En una Olimpiada ves claramente quién es fuerte mentalmente y quién no, y los puntos que eso te proporciona".

El propio psicólogo nos explica su trabajo, que empezó meses antes de la competición: "Iván y yo hicimos un estudio individualizado de cada jugadora y de sus rivales para armar las alineaciones". "Luego, tocaba fortalecer el grupo", añade Martínez, "algo que trabajamos antes y durante la Olimpiada. Hacía falta que fueran al unísono, dispuestas a sacrificar sus resultados individuales si hacía falta. Fue esencial la comunicación. Yo trabajé con algunas, pero casi todos los mensajes los mandaba Iván, para ajustarlos bien". "Al final, son ellas las que juegan y han conseguido un resultado fantástico. Se merecen todo lo bueno que les ocurra".

A Sabrina Vega se le quedó grabada una frase antes de su mayor éxito, el subcampeonato de Europa en 2016. "Yo ya me había clasificado para la Copa del Mundo, mi primer objetivo, pero él me dijo: 'La vida te ha regalado una ronda más. Disfrútalo, es tu momento, no tienes presión'. Hablando con nosotras o a través del capitán, Carlos ha sido el motor de coherencia y estabilidad emocional".

La ajedrecista canaria también destaca el refuerzo de Khadem: "Es una grandísima jugadora. Ha sido un refuerzo básico y, después de su adaptación a una nueva etapa de la vida, ahora puede centrarse. Tiene potencial, talento y calidad. Ojalá la veamos en los puestos más altos".

¿Qué nos falta? "La FEDA tiene limitaciones porque depende del dinero público", responde Salgado, "pero me parecería increíble que una empresa privada potente no quiera apoyar a la selección y a Sara, que puede ser campeona del mundo. Es prácticamente seguro que se lograrán resultados. No es una apuesta difícil". "Es una pena lo difícil que es encontrar apoyos privados para el ajedrez, no solo para la selección", añade Martínez.

El gran salto de España en la Olimpiada de ajedrez: dos platas y un bronce

El gran salto de España en la Olimpiada de ajedrez: dos platas y un bronce

Este domingo terminó la Olimpiada de Ajedrez, una competición por países con casi 200 participantes, aunque nueve de ellos no movieron ni un peón. Por un motivo u otro, les resultó imposible llegar a Budapest, como al primer conjunto de refugiados acogido por la Federación Internacional (FIDE), que tiene más voluntad que recursos. La victoria final, incontestable, fue para India. España brilló como nunca, sobre todo el equipo femenino. El ajedrez solo ha formado parte de los Juegos Olímpicos en contadas ocasiones y a modo de exhibición -como el skateboard en París-, pero tiene su propia Olimpiada. A lo largo de 11 jornadas, se jugaron casi 4.000 partidas entre ajedrecistas de todos los niveles: del número uno, Magnus Carlsen, a los niños que se cuelan en las alineaciones. Faustino Oro, El Messi del ajedrez, debutó con 10 años, como capitán del equipo argentino. Él no jugó, pero otros más pequeños sí lo hicieron

LA ERA INDIA. India, cuna del juego, demostró su superioridad en las dos competiciones, femenina y absoluta. Ellas lograron el primer puesto y se llevaron dos oros individuales. Los chicos ganaron 10 encuentros y empataron uno, contra Uzbekistán, que presentó otro equipo jovencísimo y acabó en tercera posición. En las 44 partidas disputadas, India solo perdió una. Es el legado de Vishy Anand, ex campeón del mundo (2007-2013) y todavía un top 10, con 52 años.

LA MEJOR ESPAÑA. Como nunca. España cosechó tres medallas a título personal y, por equipos, la clasificación combinada indicó un quinto puesto, solo por detrás de India, EEUU, Armenia y China. En la selección femenina se notó la incorporación de Sara Khadem, una de las mejores del mundo, que eligió España tras abandonar Irán por los problemas que le ocasionó jugar el Mundial de Kazajistán sin velo, en 2022. Khadem empezó tímida, pero completó una actuación magnífica en el primer tablero, que le permitió ganar la plata. No menos brillante fue el torneo de Sabrina Vega.

La canaria también es un ejemplo fuera del tablero. En 2018 ganó el Premio Nacional del Deporte y en 2021 el Reina Sofía tras renunciar a jugar un Mundial en Arabia Saudí, en protesta por el trato que reciben las mujeres. Después de ganar su última partida, Sabrina no pudo contener las lágrimas, extenuada y con una emoción contagiosa. Vega (plata) fue el motor del equipo, la única pieza que el capitán, Iván Salgado, no quitó nunca del engranaje.

En las 11 partidas disputadas, sumó 9,5 puntos, los mismos que la ganadora del oro, la india Divya Deshmukh. Completaron el equipo Marta García, Ana Matnadze y Mónica Calzetta. Esta última, campeona del mundo de veteranos, volvió a la selección después de alguna ausencia polémica. La selección masculina terminó en el décimo puesto. El jugador que más brilló fue Alan Pichot, quien cambió de bandera hace unos meses por desavenencias con la Federación Argentina. Logró la medalla de bronce y sumó victorias vitales. David Martínez, capitán del equipo, creó el ambiente necesario con la colaboración y los puntos de Alexei Shirov, David Antón, Paco Vallejo y Jaime Santos.

CARLSEN, SIN EQUIPO. La importancia de tener un buen equipo puede comprobarse con ejemplos como el del noruego. El número uno, Magnus Carlsen, volvió a quedarse lejos de lograr el único trofeo que le falta, el oro olímpico por equipos. Noruega es sexta del mundo y debió terminar por delante de España, pero acabó con un punto menos, en el puesto 14.

Magnus dormía en otro hotel, separado de su equipo, e incluso llegó un par de veces tarde a sus partidas, que estuvo a punto de perder sin jugar. Al final solo disputó ocho. Su resultado no fue malo, pero perdió contra el esloveno Vladimir Fedoseev y tampoco superó sus expectativas. Carlsen triunfó al menos en el campo de la diplomacia, un terreno de juego que no es su fuerte. Cuando recogió el premio como mejor jugador del siglo -la mejor jugadora, indiscutible, fue Judit Polgar-, aprovechó su discurso para mostrar su oposición al levantamiento de las sanciones a Rusia. Otro ejemplo de equipo disfuncional fue el de EEUU, el más fuerte sobre el papel, pero es una suma de individualidades sin un objetivo común. Sería más poderoso con Hikaru Nakamura, número dos del mundo, que no quiso jugar. A las puertas se quedó el discutido Hans Niemann.

TORNEO DESCAFEINADO. Una de las imágenes tristes de la Olimpiada fue la actuación de Ding Liren, campeón del mundo. Con problemas de salud mental que no termina de superar, fue incapaz de ganar una partida. En el encuentro decisivo contra India, no jugó. Todo es posible en el ajedrez, pero sólo quedan dos meses para que Ding y Dommaraju Gukesh se jueguen el título mundial en Singapur. Nadie quiere apostar por el gran maestro chino y los expertos no imaginan que pueda presentar batalla.

LOS AMIGOS DE GUKESH. Gukesh, o Gukesh D, como le gusta aparecer, ya era favorito para arrebatar la corona a Ding Liren antes de la Olimpiada. Con 18 años, el indio se perfila como el campeón más joven de la historia. En Budapest firmó una actuación de más de 3.000 puntos Elo, una cifra reservada a las máquinas y 200 puntos por encima de Carlsen. Es el número 5 del mundo y está cerca de los 2.800, una barrera sólo superada por 15 ajedrecistas en toda la historia. Lo mejor para el ajedrez indio es que en el mismo equipo jugaba Arjun Erigaisi, que ha tardado un poco más en explotar -ahora tiene 21 años- pero que está por delante de su compatriota. Semidesconocido para el público, sin invitaciones para jugar los grandes torneos, Erigaisi ha escalado puestos y ya es el número 3, por detrás de Carlsen y Nakamura.

RUSIA, DIVIDIDA. Otra lección aprendida en la Olimpiada es que el lema de la FIDE, Gens una sumus (Somos una familia o somos una nación), está más desfasado. En Budapest se celebró una asamblea de la FIDE convulsa, en la que se vivió una votación de los delegados que obligó a su presidente, Arkady Dvorkovich, a pedir perdón: aparecieron 50 votos de más, que no cuadraban con el número de delegados. Fue el preludio del punto más controvertido del orden del día: debatir si se levantaban las sanciones a Rusia y Bielorrusia por la invasión de Ucrania. Tras algunos movimientos en la sombra, la Federación Internacional salvó la cara con una tercera vía. Recordemos que el presidente de la FIDE es ruso, ex ministro y hombre bien visto por el régimen de Vladimir Putin. Al final, se decidió levantar el castigo sólo a los niños y a los ajedrecistas con discapacidad en las competiciones internacionales.

Una ajedrecista rusa envenena a una rival durante un torneo

Una ajedrecista rusa envenena a una rival durante un torneo

Actualizado Viernes, 9 agosto 2024 - 10:17

Uno de los grandes misterios de la historia del ajedrez es la muerte de Alexander Alekhine, en 1948. La autopsia del cuarto campeón mundial asegura que se atragantó con un trozo de carne cuando comía solo en su habitación de hotel, en Estoril. El genio nacido en Rusia se llevó a la tumba el título y el secreto de su final. Si sufrió un infarto, no había motivos para inventar otra variante. Se cree que fue envenenado o incluso que lo asesinaron de algún modo más violento.

Lo único seguro es que la fotografía prefabricada de su cadáver ante un tablero de ajedrez es tan falsa como la versión oficial de las autoridades portuguesas. Como en el caso de Samuel E. Ratchett, protagonista de 'Asesinato en el Orient Express', la novela de Agatha Christie, había demasiada gente interesada en darle jaque mate, del KGB a la Resistencia francesa.

Los médicos que atendieron a Umayganat Osmanova, de 30 años, tienen menos dudas sobre las causas que llevaron a la ajedrecista rusa a sentir mareos y náuseas durante una partida del Campeonato de la República de Daguestán. El diagnóstico fue claro: los síntomas eran compatibles con un envenenamiento, por lo que el árbitro principal del torneo decidió revisar las grabaciones registradas por las cámaras de seguridad.

Las imágenes muestran el momento en que su rival de ese día, Amina Abakarova, de 40 años, se acerca al tablero donde ambas debían sentarse 20 minutos después. Sin demasiado disimulo, la entrenadora y jugadora rusa impregna con alguna sustancia el rey blanco y el borde del tablero más cercano a su oponente. Una vez comprobados estos hechos, el árbitro llamó a la Policía, que detuvo a la ajedrecista. Antes, el responsable del torneo guardó en una bolsa los restos de la sustancia sospechosa, todavía visibles. En los primeros análisis se confirmó que entre sus componentes destaca el mercurio, probablemente procedente de un termómetro.

Grabada por las cámaras

Se sabe también que antes de llevar a cabo su acción, Abakarova preguntó si las cámaras estaban todavía apagadas. Por error o por lo que fuera, le dijeron que sí. Resulta evidente que el talento de la acusada como asesina no es mucho mayor que como jugadora.

En efecto, la presunta envenenadora tiene 1.776 puntos Elo, una calificación inferior a la de numerosos aficionados. Las máximas autoridades de la Federación Rusa de Ajedrez consideran "incomprensible" lo ocurrido en una competición relativamente menor. "Lo que hizo podría haber tenido un resultado muy trágico, amenazando la vida de todos los que estaban presentes, incluida ella misma. Ahora deberá responder ante la ley", aseguró la ministra de Deportes de Daguestán, Sazhida Sazhidova.

En realidad, lo que estaba en juego en la Casa del Ajedrez de Majachkalá, capital de Daguestán, iba más allá de lo deportivo. Abakarova confesó antes de ser arrestada que su intención era asustar a su oponente y "apartarla del torneo", pero que en ningún caso pretendía causarle daño y mucho menos matarla. Entre ellas hay viejas rencillas. Se conocen desde hace años y se han enfrentado en muchas ocasiones. La detenida dijo que su enemiga había hablado mal de ella en público. El colmo de la ofensa fue quedar por delante unos días antes, en el Campeonato de Ajedrez Rápido de Daguestán.

Posible cárcel

Andrey Filatov, presidente de la Federación Rusa, confirmó que Amina Abakarova se enfrenta a una probable sanción de por vida. Eso puede ser la menor de sus desgracias; la prensa británica comenta que podría ser castigada hasta con tres años de cárcel.

La víctima describió su experiencia como "terrible" y afirmó que cuando supo el motivo de su malestar se sintió "repugnante y moralmente deprimida". Según su versión, otro jugador y un miembro de la organización también enfermaron por culpa de la sustancia tóxica utilizada por Abakarova.

"Todavía me siento mal", añadió a Russia Today. "En los primeros minutos, sentí falta de aire y sabor a hierro en la boca. Tenía que pasar unas cinco horas en este tablero. No sé qué me habría pasado si no lo hubiera visto antes".

Dentro de lo que cabe, la historia tuvo un final feliz. Osmanova pudo recuperarse y terminar el torneo, en el que acabó logrando la medalla de plata.