Carlos Alcaraz, número dos del mundo, cayó en semifinales del ATP 250 de Buenos Aires este sábado ante el chileno Nicolás Jarry, en sets corridos.
Jarry, tercer favorito del torneo sobre tierra batida y número 21 del ranking sorprendió al superar al defensor del título y máximo favorito con parciales de 7-6 (7/2) y 6-3, en una hora y 55 minutos de acción para llegar a la final.
En el partido decisivo, que se disputará el domingo, Jarry se enfrentará con el argentino Facundo Díaz Acosta, que algo más temprano había vencido a su compatriota Federico Coria por 6-2 y 6-3.
El zurdo, de 23 años y que actualmente disfruta el mejor ranking de su carrera, llegó a la definición sin ceder sets en el camino y buscará ser el primer argentino ganador en Buenos Aires desde Diego Schwartzman en 2021.
Campeón el año pasado en Buenos Aires, Alcaraz había ganado todos los partidos que había disputado en suelo bonaerense, pero esta derrota prolonga su sequía de títulos de casi siete meses, desde su consagración sobre el césped en Wimbledon en julio del año pasado.
“Ha sido increíble (…) Es una de las victorias más importantes de mi carrera”, dijo Jarry a minutos de firmar la victoria ante el español.
El chileno también se dio el gusto de ganarle por primera vez a Alcaraz, con el que había perdido los dos duelos previos, ambos el año pasado, en Río de Janeiro y en Wimbledon.
Semifinales
JAVIER MARTÍNEZ
E. Especial
@JavierMartnez5
Nueva York
Actualizado Sábado,
9
septiembre
2023
-
05:02Ver 38 comentariosVenció por 7-6 (3), 6-1, 3-6 y 6-3. El...
"¡Buen saque, Rafa!", exclama Alcaraz y Nadal se ríe: "Hay que apretar, ¿no?". Apenas 24 horas antes de que España debute en las finales de la Copa Davis ante Países Bajos (este martes, a partir de las 17.00 horas, Movistar), los dos mejores tenistas de la historia del país se citan en el pabellón Martín Carpena de Málaga para un entrenamiento conjunto y un set de práctica. ¿El marcador? 4-4. Pero eso no es lo importante.
Lo importante es que los dos preparan sus partidos individuales o, como mínimo, eso parece. Mientras Marcel Granollers se ejercita junto a Pedro Martínez y la pareja de Estados Unidos para el dobles, Nadal practica en solitario contra Alcaraz con el objetivo de medirse a Botic van deZandschulp en el encuentro que debe abrir la eliminatoria. La decisión está en manos del capitán español, David Ferrer, que ya advertido que apurará al máximo para anunciarlo -debe ser una hora antes del inicio-, pero el entrenamiento sería ilógico si finalmente Nadal juega el dobles.
Su probable rival, Van de Zandschulp, verdugo de Alcaraz en el último US Open, es un tenista inconsistente muy lejos de su mejor ranking -hoy es el 80 de la lista- y, además, el español llega en buena forma. Después de dos días de sesiones más livianas, este lunes se ejercitó al máximo y exhibió de lo que todavía es capaz. Con su familia casi al completo en las gradas -no estaba su mujer Mery, pero sí su hijo con los abuelos-, sobrepasó a Alcaraz con su saque y mandó con su derecha, a pesar de los pesares. Sus problemas llegan en el resto y en los desplazamientos laterales, pero con lo visto ya es capaz de vencer.
Jorge ZapataEFE
Si Nadal se enfrenta a Van de Zandschulp, Alcaraz se enfrentará después a Tallon Griekspoor, un rival al que siempre ha dominado -cuatro victorias sin ceder un sólo set- y si hace falta, quedará el dobles. Granollers y posiblemente Martínez se medirán a Wesley Koolhof y Van de Zandschulp en un duelo siempre incierto por la clasificación. A España, por supuesto, le conviene solventar antes en los dos partidos individuales y encarar dos días de descanso antes de unas semifinales que también serán propicias.
Allí estarían Alemania o Canadá, dos selecciones de peso, pero carentes de sus mejores tenistas. Ni Alexander Zverev ni Félix Auger-Aliassime están en Málaga así que Alcaraz y Nadal no se enfrentarán a un Top 10 hasta una hipotética final, donde sí debería estar Italia con Jannik Sinner, Estados Unidos con Taylor Fritz o Australia con Álex de Miñaur. En su contra, únicamente, la superficie rapidísima instalada en el Martín Carpena que este lunes acaparó sus quejas.
El número tres mundial (será dos tras este triunfo), Carlos Alcaraz, derrotó en tres reñidos sets a Jannik Sinner, en lo más alto de la tabla, para conquistar el ATP 500 de Pekín, el 16º título de su carrera. El duelo entre los dos tenistas llamados a dominar el circuito en los próximos años, que esta temporada se han repartido los títulos de Grand Slam (dos para cada uno), se lo llevó el español en casi tres horas y media. [Narración y estadísticas (6-7 [6], 6-4, 7-6 [3])]
Como suele ser habitual en Alcaraz, alternó momentos de gran brillantez (55 golpes ganadores por solo 30 de su rival) en el juego con sus clásicas desconexiones (52 errores no forzados a 31. Esa irregularidad le impidió, por ejemplo, cerrar el primer set con su servicio luego de haber tomado la iniciativa desde el inicio.
Tampoco aprovechó el español hasta tres bolas de break (uno de los puntos a mejorar en su juego) para apuntarse el primer parcial, una con 6-5 a favor y otras dos en el 'tie break'. Demasiados regalos para el número 1 mundial, que en la primera ocasión que tuvo para apuntarse el primer set no la desaprovechó.
sonrisa de incredulidad
Alcaraz fue más consistente en el segundo set y no cedió su servicio, lo que le valió para alargar el partido gracias al quiebre logrado en el noveno juego. El español parecía lanzado a la victoria cuando volvió a romper el servicio de Sinner en el tercer juego y colocarse con 3-1 a favor, pero volvió a sufrir una desconexión' el italiano lo aprovechó para volver a tomar la iniciativa y colocarse 4-5 al resto.
En ese juego, Alcaraz fue capaz de alternar grandes golpes, como una volea a un pelotazo de Sinner y revés cruzado a la línea que provocó una sonrisa de incredulidad del italiano, con fallos impensables en un jugador que ya ha ganado cuatro torneos del Grand Slam, pero el español se aferró a su tenis para igualar a cinco juegos.
Pese al cansancio, ambos jugadores ofrecieron en esos momentos algunos de los mejores golpes de su repertorio y deleitaron al publico pequinés con puntos espectaculares, dignos de los dos tenistas que están llamados a proganizar la gran rivalidad en la próxima década. El partido se decidió en el tie-break, donde Sinner se colocó con 0-3 a favor, pero apareció la mejor versión de Alcaraz para sumar siete puntos seguidos y apuntarse el título.