Así se ha convertido Luis de la Fuente en un gran reclamo (con un caché alto) para empresas y marcas: “Podría ser tu vecino”

Así se ha convertido Luis de la Fuente en un gran reclamo (con un caché alto) para empresas y marcas: "Podría ser tu vecino"

El 12 de diciembre de 2022, Luis de la Fuente tenía 61 años. Hoy se encamina hacia los 65 (21 de junio), y en estos tres años y medio, su figura ha cambiado de tal manera que asistimos, según expertos en el sector, «a una de las transformaciones más grandes de una figura pública española en las últimas décadas». Porque el día que se presentó como seleccionador, las miradas fueron de recelo, cuando no de desprecio. Un señor mayor, con la única experiencia de las categorías inferiores y opuesto por completo a Luis Enrique, un tipo aparentemente sin carisma, ni vibra, ni aura. Hoy, en cambio, ese mismo seleccionador es campeón de Europa, de la Liga de Naciones y dirige, sin objeciones, a un puñado de chavales que conforman el núcleo de la gran favorita para ganar el Mundial: es España la mejor selección del mundo ateniéndose a la única clasificación posible en este tinglado, que es el ranking FIFA.

Ese cambio, obvio, no ha pasado desapercibido para las empresas y las marcas comerciales, que se disputan hoy la presencia de Luis en sus charlas para ejecutivos o en los anuncios de sus productos. En la génesis de esta explosión está lo deportivo, cómo no, pero también la decisión de fichar por Youfirst, una agencia de representación con la que ya hizo su renovación en el cargo en 2025, llevándole a los 3,5 millones de salario bruto. La compañía, por cierto, fue comprada poco antes por Gersh, un gigante estadounidense de la representación, así que se puede decir, por qué no, que De la Fuente (y Alexia Putellas, por ejemplo) comparten agencia con nombres como Meg Ryan, Sofia Coppola o Jean-Claude Van Damme. En fin, que esto da un poco igual.

El caso es que el entrenador riojano es, hoy, una de las piezas más codiciadas por empresas y marcas, que si quieren contratarle, han de preparar, en el caso de una acción con directivos, una cantidad superior a los 5.000 euros. «Luis transmite la imagen de normalidad, un tipo normal que ha llegado a lo más alto. Podría ser tu vecino, y es uno de los mejores entrenadores del mundo», explican desde su agencia, que acumula peticiones (alrededor de 40 mensuales) para que Luis haga alguna «acción», como se dice en ese mundo. Entrando todavía más en detalles, su forma de ser le hace apetecible para ámbitos muy diversos. «Es un líder sin dar voces. Las grandes empresas le quieren porque él les puede explicar cómo tratar a los jóvenes, pues él ha conseguido que gente como Lamine o Nico le sigan. Esa gestión de la juventud es muy atractiva. Y lo hace a través del convencimiento, no de la imposición. Transmitir cómo hacer eso es muy valioso», insiste uno de sus colaboradores.

Buenas personas

Toda la prensa que sigue a la selección tiene una cosa clara desde que él llegó al cargo. A Las Rozas llegan los buenos, sí, pero los buenos que saben convivir en grupo, que facilitan la convivencia. Ha habido algún jugador que, tras una presencia, no ha vuelto, y no porque su nivel futbolístico no sea suficiente, sino porque entendía el entrenador que le podía desestabilizar el grupo. «Él ejerce un liderazgo muy concreto, un liderazgo que nace del respeto. El que él tiene con los que dirige y el que exige a esos jugadores entre ellos. No es una pose. Siempre suele decir: ‘pudiendo elegir, elijo a las buenas personas’», cuentan desde su entorno, que ahora se ha hecho más grande, pero que en la Federación sigue siendo el mismo. Su grupo de trabajo, su staff, como dice él, y un reducido número de trabajadores, entre ellos la responsable de comunicación que él ha pedido expresamente tener cerca y que se encarga de acompañarle a casi todos los actos que tiene. Seguramente será una de las pocas personas que ya ha leído “La vida se entrena cada día”, la autobiografía que él mismo firma y que saldrá a la venta el 7 de mayo.

Otro aspecto define su imagen. «Es la marca España», resumen en Youfirst, y compañías de relojes, de ropa, de transporte, quieren esa imagen. «Él viene de una generación, los nacidos en los 60, a los que les dijeron que todos eran mejores que los españoles. Los italianos, los ingleses, los alemanes… Y él defiende que no, que aquí somos tan buenos como el que más, y que no hay que tener ningún complejo de ser español y presumir de nuestras tradiciones, de nuestra forma de hacer las cosas», cuentan. En ese contexto cabe su defensa, desacomplejada, de los toros y de la fe, de lo español, cosas de moda precisamente, así lo dicen las encuestas, entre los jóvenes, el público con el que él trabaja y al que ha llevado a la cima del fútbol.

Un último dato explica la relevancia de su figura. No tiene redes sociales porque rechazó que alguien las gestionara por él, un servicio que suelen ofrecer las agencias de representación. Y, sin redes sociales, fue nombrado el año pasado Influencer del año por la revista especializada del sector. «¿Por qué? Porque llega a todo el mundo y la idea de liderazgo, experiencia, la gestión de grupos desde el respeto y la ‘marca España’ se refleja perfectamente en él», concluyen desde Youfirst mientras él, sin hacer ruido, mira al Mundial con ambición. Y sin complejos. Ya se los quitó.

kpd