Pedro Acosta puede marcharse de Tailandia con la moral por las nubes. Tras apuntarse su primera victoria en MotoGP en la sprint race del sábado, peleó por hacerse con un meritorio segundo puesto en la carrera del domingo que le permite acabar el estreno de la temporada como primer líder del Mundial. Por delante, tuvo a un Marco Bezzecchi que se resarció de su caída en la primera prueba dominando de principio al fin el Gran Premio para reforzar con el triunfo la velocidad que había mostrado a lo largo de las últimas semanas.
Los hermanos Márquez, mientras, no tuvieron el día. Marc, pese a llevar la única Ducati que pudo estar cerca de la cabeza, tuvo que abandonar tras un aparente llantazo que le hizo perder el neumático trasero y Álex, condenado a luchar lejos de la cabeza, se fue al suelo cuando quedaban apenas cuatro vueltas para el final.
«Estamos muy contentos con el trabajo que ha hecho el equipo. Recordando lo que nos costaba sacar puntos el año pasado, este doble podio es increíble», recalcó Acosta al término de la prueba. «Las últimas cinco o seis vueltas fueron muy difíciles, pero, en cualquier caso, hemos empezado muy bien la temporada. Tenemos este podio y estos puntos y se trata de disfrutar el momento. Vamos a intentar mantener esta línea», aseveró un Raúl Fernández capaz de rodar segundo durante gran parte de la carrera, siempre por detrás de un Marco Bezzecchi que lideró la prueba sin dar opción al resto de los competidores y se sacó así la espinita de su caída en la sprint race. «Lo del sábado fue un pequeño error con grandísimas consecuencias, así que esta vez traté de darle la vuelta. Busqué firmar una buena salida y el equipo hizo un gran trabajo», explicó.
Por primera vez en mucho tiempo, las Ducati se quedaron fuera no solo del podio, sino también de las primeras plazas. Aprilia reforzó su aparente actual dominio no solo con la victoria de Bezzecchi y el tercer puesto de Raúl Fernández, sino también con una cuarta posición conquistada por un Jorge Martín que sigue recuperando sensaciones tras un 2025 para olvidar y un Ai Ogura capaz de encaramarse hasta la quinta plaza. Justo detrás del japonés entró Fabio di Giannantonio con la primera de las Ducati, aunque fuera con los colores del VR46 Racing Team, mientras que Pecco Bagnaia, quien parece estar aún lejos de su mejor forma, vio cómo Franco Morbidelli le adelantaba en la última vuelta para condenarlo a acabar la carrera en el noveno puesto.
En cuanto a las Honda, su aparente camino de retorno de la mano de un Joan Mir capaz de rodar séptimo durante un buen rato quedó esta vez cercenado por un problema mecánico que obligó al piloto a maldecir su suerte y abandonar la prueba en sus últimos compases, mientras que las Yamaha, ahora mismo, parecen las peores máquinas del paddock. Con la segunda de las oficiales, Álex Rins acabó decimoquinto, justo por detrás de su compañero Fabio Quartararo, con Maverick Viñales cerrando la clasificación de los españoles como decimosexto clasificado.
El campeonato, ahora, viajará a Brasil, donde se celebrará la segunda prueba del curso el próximo 22 de marzo con tres españoles en los cuatro primeros puestos: Pedro Acosta, como líder, Raúl Fernández, como tercero, y Jorge Martín, como cuarto clasificado. Marc Márquez, que empezó el curso anterior mostrando de buenas a primeras una indiscutible prueba de cómo se disponía a arrasar en su primer año en el equipo oficial de Ducati, mientras, lo hará desde la octava posición de la tabla. Ahondando, seguro, en dar varios pasos más en su recuperación física tras la lesión que le obligó a cerrar el año pasado lejos de los circuitos. Pero, sobre todo, con el cuchillo entre los dientes.






