Varios miembros de su familia se encontraban en la casa viendo el partido que él jugaba contra el Everton
Grealish, durante el partido contra el Everton el miércoles.AP
El futbolista del Manchester City, Jack Grealish, sufrió un robo en su casa mientras jugaba contra el Everton el pasado miércoles y los ladrones se llevaron objetos por valor de un millón de libras (1,3 millones de euros).
En la casa del futbolista, una mansión de 5,5 millones de libras, había varios miembros de su familia que se habían reunido para ver el encuentro del City contra el Everton.
Cuando estos notaron el comportamiento extraño de los perros del futbolista, trataron de alertar a la policía, que a su llegada no encontró rastro de los ladrones.
Los asaltantes se llevaron relojes y joyas por valor de un millón de libras, pero no hicieron daño a ninguna de las personas que estaban en la casa.
Según ‘The Sun’, Grealish se mudó a esta mansión, que cuenta con pistas de tenis, un campo de fútbol y un lago, antes de navidades, junto a su pareja, la modelo Sasha Attwood.
La policía de Cheshire confirmó que recibió el aviso de un robo, que lo están investigando y que no han hecho ninguna detención por el momento.
Es la segunda vez en este mes de diciembre que un jugador de la Premier sufre un robo en su casa, después de que Kurt Zouma, del West Ham, fuera asaltado el pasado 2 de diciembre, con el club ofreciendo una recompensa de 25.000 libras a quien pudiera dar información sobre el caso.
El proceso más duro para un deportista es el paso del amateurismo al mundo profesional. El salto al vacío que provoca competir por dinero ha terminado por arruinar muchas carreras. Pero todo es mucho más fácil cuando viajas o entrenas representando a una Federación. Por eso, la Real Federación Española de Golf, desde hace 15 años, ha implementado el programa Pro Spain Team, donde las rutilantes promesas del golf se convierten en profesionales con ayuda.
El programa ofrece unas cuantías económicas que les ayudan a sufragar los gastos de la competición, les facilita la opción de tener un caddie profesional y les permite seguir formándose con la estructura de la RFEG, un lujo que es envidia de muchos países y federaciones.
Azahara Muñoz, Carlota Ciganda, Belén Mozo, Jorge Campillo, Adrián Otaegui, Nacho Elvira, Adri Arnaus, Iván Cantero, Ángel Hidalgo, Álex del Rey o Ángel Ayora. son solo algunos nombres que han pasado por el programa desde sus inicios en el año 2010. Otros jugadores, con nombres importantes, renunciaron a participar porque su carrera ya estaba encauzada, un detalle que les honra. El programa contempla que, si un jugador sobrepasa una cierta cantidad económica en premios, devolvería el dinero de la beca al programa. Una iniciativa clave en los buenos resultados del golf español, que no tiene parangón en ninguna de las 66 federaciones regidas por el Consejo Superior de Deportes (CSD).
Este lunes se presentó la promoción de 2025, compuesta por 18 jugadores que completan Teresa Díez Moliner, Marina Escobar, Blanca Fernández, Fátima Fernández, Paz Marfá, Marta Martín, Ana Peláez, Carla Tejedo y Teresa Toscano entre las féminas.
El plantel masculino lo forman: Alejandro Aguilera, Javier Barcos, Albert Boneta, Joel Moscatel, Víctor Pastor, Eduard Rossaud, Joseba Torres, Lucas Vacarisas y Quim Vidal.
La guinda de este gran proyecto ha sido la incorporación de José María Olazábal al cuerpo técnico federativo, quien será el gurú deportivo y espiritual de todas las jóvenes promesas. De hecho, el doble ganador de la chaqueta verde, compitió esta misma semana tres días con todos los jóvenes valores, tres jornadas inolvidables, de las que se llevan su bolsa cargada de experiencias y enseñanzas. "José María Olazábal transmite sabiduría, experiencia, pasión por el golf. Son muchas cosas al tiempo lo que hace que sus palabras te inciten a mejorar", comentaba Marta Martín, una de las veteranas en el equipo que cumplirá su sexta y última temporada dentro del programa. Presidieron la presentación del equipo de 2025, Juan Guerrero-Burgos, flamante nuevo Presidente de la RFEG, y artífice del fichaje de Olazábal, Fernando Molinedo, Director General del CSD e Ignacio Gervás, director deportivo de la RFEG.
Su documental, cuando se ruede, empezará con una fecha y un lugar: 6 de julio de 2024, Las Vegas. Cooper Flagg, entonces un estudiante de instituto de 17 años, apareció en la concentración del USA Team previa a los Juegos Olímpicos de París y se puso a jugar con las estrellas que más brillan, LeBron James, Stephen Curry o Kevin Durant. Era sólo un entrenamiento, pero también algo más: «¿Realmente este chico es tan bueno?». En pocos minutos ya había respuesta. Flagg acababa una bandeja por encima de Bam Adebayo, mareaba a Jrue Holiday o anotaba un triple desde la esquina sobre Anthony Davis.
«Será un jugadorazo, un talento generacional. Ya juega como un veterano, sin nervios, y mejorará con la experiencia», sentenció Durant después de la sesión y el chico quedó bendecido. Desde entonces y hasta el próximo 26 de junio, cuando será escogido número uno del draft de la NBA, sólo quedaba la duda de si sería capaz de dominar la NCAA, la liga universitaria, una duda que se resuelve estos días. En el March Madness, el torneo a un solo partido que decide el título, su universidad, Duke, ya está en cuartos para enfrentarse este jueves a la Arizona de Conrad Martínez, ex del Joventut.
Cualquier otra cosa que no sea una victoria absoluta de Duke con Flagg elevado a MVP sería una sorpresa después de una temporada regular para la historia. Pese a ser un debutante, fue elegido mejor jugador de su conferencia con una media de 18,7 puntos, 7,5 puntos y 4,2 asistencias por partido y mucho dominio. En todo el año, Duke sólo ha perdido tres partidos con Flagg y otros dos jugadores, el tirador Kon Knueppel y el pívot Khaman Maluach, llamados a acompañarle entre los 10 primeros del draft. Pero... ¿En qué destaca Flagg? En realidad, en casi todo.
JARED C. TILTONGetty Images via AFP
Alero de 2,06 metros, fortísimo a su edad, lo mismo lanza triples con más de un 40% de acierto que rebotea o tapona, excelente defensor. En los profiles, los estudios previos al draft, suelen compararlo con Kawhi Leonard, aunque ya hay quien lo considera una suerte de LeBron James blanco. Porque sí, Flagg, es blanco, y de ahí su peculiaridad. En los últimos años ha habido varios estadounidense números uno del draft con quien se le puede comparar, como Anthony Edwards o Paolo Banchero, pero todos eran negros. Flagg, de hecho, sería el primer yankee blanco en ser escogido en primer lugar desde hace casi 50 años, desde Kent Bentson en 1977.
Muchos partidos de los Celtics
Nacido en Maine, en una comunidad rural que ya organizó una cabalgata en su honor cuando llevó al instituto Nokomis al primer título estatal de su historia, Flagg creció en una familia de jugadores de baloncesto -su hermano gemelo, Ace, también apunta a la NBA- e idolatrando a la leyenda blanca, Larry Bird. De pequeño, siempre viajaba con un DVD portátil para ver partidos de los Celtics de 1986 y aprender de sus movimientos. Pesadilla para la España de Hugo González o Izan Almansa en el Mundial sub-17 de 2022, luego se marchó a la academia Montverde de Florida, pero no perdió la unión con su lugar de nacimiento. Cuando todas las empresas de zapatillas le ofrecieron un contrato millonario, él escogió New Balance porque tiene dos grandes fábricas en Maine.
Centrado ahora en mandar en la NCAA, corren ya los cálculos sobre qué franquicia de la NBA disfrutará de su talento y, lo que más interesante, los análisis sobre dónde encajaría mejor. Hay una opción remota de que se una a Victor Wembanyama en los Spurs, pero lo normal es que acabe en los Hornets, los Utah Jazz o los Wizards, los peores conjuntos de la liga. «No quiero ser racista, pero Utah es un lugar muy blanco. Estoy seguro que lo ven [a Flagg] como su próxima gran esperanza, encajaría muy bien», comentó Draymond Green en su podcast.