Nadal comenzó este jueves a entrenar en Brisbane para disputar el ATP 250 con el que pondrá fin a su larga convalecencia de una lesión en la cadera izquierda
Rafa Nadal durante un entrenamiento.DARREN ENGLANDEFE
Miles de aficionados arroparon a Rafa Nadal en un acto promocional del torneo de Brisbane en el centro de la ciudad, en el que el jugador español, de vuelta a la competición por primera vez en 11 meses, declaró que se sentía “mucho mejor” de lo que imaginaba hace solo un mes y que haber regresado a la acción “ya es una victoria”.
“Me siento bien. No me puedo quejar. Me siento mucho mejor de lo que esperaba hace un mes”, dijo, en un coloquio en el que sus palabras fueron recibidas con gritos de entusiasmo por sus seguidores.
Nadal comenzó este jueves a entrenar en Brisbane para disputar el ATP 250 con el que pondrá fin a su larga convalecencia de una lesión en la cadera izquierda. “Por supuesto, cuando no estás en la pista, te pierdes algunas cosas”, dijo, “Al fin y al cabo, esto es algo que he hecho durante casi toda mi vida. Así que, cuando no puedes competir, por supuesto que echas de menos la competición, echas de menos a los aficionados, echas de menos jugar en los mejores estadios, salir y ver la pista llena”.”Lo que más eché de menos fue probablemente la sensación de estar listo para competir, de que te sientes preparado para disfrutar y para ir a por todas”, añadió el ganador de 22 Grand Slams.
Nadal apuntó que para él ahora “es imposible pensar en ganar torneos”. “Pero lo que sí es posible es intentar disfrutar de la vuelta a las canchas. No espero gran cosa. Sinceramente, lo único que espero es salir a la cancha, sentirme competitivo y dar lo mejor de mí”, comentó.
“Va a ser un proceso duro al principio. Al final, es un año sin estar en la pista de tenis y sólo he estado practicando durante el último mes a muy buena intensidad. No digo que nada sea imposible, pero sólo estar aquí ya es una victoria”, afirmó. Nadal participa en el torneo gracias a una invitación.
El ex número uno del mundo pasó un largo rato firmando autógrafos y agradeció el cariño del público.”En los momentos en que las cosas no van bien, por supuesto que el apoyo de la gente ayuda a seguir adelante”, afirmó. “Me siento muy afortunado de haber recibido un gran apoyo en todas partes y Australia siempre ha sido un lugar muy especial para mí. He pasado momentos inolvidables aquí”, concluyó.
Cuando su entrenador de baloncesto del instituto la apartó del equipo en su último año, Baileigh Sinaman-Daniel se negó a que ese rechazo, o el hecho de haber nacido con un solo brazo, acabaran con su sueño de jugar al deporte del que su ídolo de la infancia, LeBron James, la enamoró hace 15 años.
Esa determinación llevó a la escolta de 22 años de la Universidad Lesley de Cambridge (Massachusetts) a convertirse en la primera jugadora de baloncesto femenino de la División III de la NCAA con un solo brazo que anota en un partido universitario, según su entrenador, Martin Rather.
"Tiré el balón pensando que tendría que recuperarlo en un rebote", dijo Sinaman-Daniel sobre la histórica canasta que hizo desde cerca de la línea de tres puntos, que rompió la red sin tocar el aro. "Cuando el tiro entró, me quedé más sorprendida", añadió.
"Lo primero que pensé fue: 'Esto es historia y tenemos que tomarnos un segundo para celebrarlo'", dijo Rather. Todo el mundo se arremolinó en torno a Baileigh, chocando los cinco, celebrando su canasta.
El camino de esta nativa de Stafford, Virginia, hacia la historia se inició con un doloroso rechazo en el instituto Mountain View. "Había jugado en el instituto durante tres años y en mi último año de instituto, cuando volví a hacer las pruebas, como siempre hacía, me echaron y el entrenador me dijo que no me necesitaban en el equipo", explicó. Fueron dos días de sufrimiento y llanto, hasta que, sentada en el coche, tomó una decisión audaz. "Me dije a mí misma que podía hacer esto en la universidad".
¿Qué me impide hacerlo en la universidad? cuenta Sinaman-Daniel. "Así que empecé a enviar correos electrónicos a cientos de entrenadores. Sólo intentaba conseguir un posible tal vez o, mejor aún, un sí". Esa persistencia llamó la atención de Rather cuando Sinaman-Daniel, una escolta de 1,70 metros, entró en el portal de fichajes tras dos años en el Warren Wilson College de Carolina del Norte.
En Lesley, Sinaman-Daniel se ha hecho conocida por su ética de trabajo con los Lynx. Ha completado más sesiones de entrenamiento individual que cualquier otra jugadora del equipo, que está teniendo su mejor temporada en 14 años y ha llegado a los playoffs, dijo Rather.
"Creo que cualquier equipo de este país se beneficiaría de tener en su plantilla a una jugadora con el corazón de Baileigh", afirmó Rather. El logro es especialmente notable dada la escasez de jugadoras mancas en el baloncesto universitario que podrían haber servido de modelo. "No es muy común ver a alguien con un solo brazo jugando al baloncesto. Creo que probablemente haya dos o tres como nosotros en el nivel universitario", dijo Sinaman-Daniel.
Aunque hay pocos jugadores universitarios de baloncesto mancos, el que más éxito ha cosechado es Hansel Emmanuel, de Austin Peay, a quien su entrenador describe como "la mayor inspiración del deporte universitario". El éxito deportivo de este jugador júnior de la División I masculina, de 1,88 m y cuyo brazo fue amputado a los 6 años tras un accidente, ha demostrado que las limitaciones no definen el potencial.
Dado que Sinaman-Daniel no siempre podía utilizar las técnicas estándar de equilibrio y manejo del balón que emplean los jugadores con dos brazos, su éxito en la cancha ha requerido métodos de entrenamiento únicos que le han permitido desarrollar habilidades fundamentales. "Recibir pases o dar un buen pase, o desarrollar la forma correcta de lanzar... he tenido que ajustar y adaptarme", afirmó.
Sinaman-Daniel anotó su segunda canasta el día de su cumpleaños, unas siete semanas después de su primera anotación, lo que añadió un nuevo grado de satisfacción a su gran temporada. La escolta junior, que nació con un brazo derecho diminuto que no puede utilizar, estudia Psicología en la universidad, a las afueras de Boston, y espera que su hazaña sirva de inspiración a otras personas que se enfrentan a retos similares.
"Cuando la gente me mire, espero que me vean como Baileigh, como una jugadora de baloncesto y también como alguien que está dispuesta y es capaz de hacer todo lo que hacen los demás", dijo la jugadora.
Su entrenador extiende el impacto más allá de la cancha. "Estamos demostrando que podemos ganar y que tenemos jugadoras de gran calidad que quizá no se parezcan a todas las demás de nuestro equipo", afirmó.
«Un agente me pide el 5% de comisión, ChatGPT sólo me cobra 15 libras por su suscripción premium». La osadía de Demetri Mitchell, un modesto defensa de la League One (la Tercera División inglesa), ha puesto en alerta al sector de representantes de futbolistas. Muchos despachos, sobre todo de agentes de segundo nivel, han comenzado a inquietarse por la entrada de la IA en el fructífero negocio de las comisiones por traspasos, una actividad que ha generado imperios como los de Gestifute (empresa controlada por Jorge Mendes), CAA Stellar (Jonathan Barnett) o One Sarl (heredera de Mino Raiola).
Mitchell ha sido el pionero en negociar un traspaso usando un modelo de Inteligencia Artificial, diseñado para reconocer determinados patrones y tomar decisiones sin la intervención humana. Ha sido el primero en cerrar, sin la ayuda de un intermediario, un acuerdo con el Leyton Orient, un meritorio club de Londres. Mitchell tiene 28 años y procede de la cantera del Manchester United.
Son los nuevos tiempos que obligan al reciclaje profesional en todos los ámbitos. Óscar Cordón, catedrático de IA en la universidad de Granada, apunta que lo ocurrido en el fútbol inglés abre una senda, pero que esta se debe afrontar con prudencia. «Hay muchas actividades, como la de inversores en Bolsa, que ya no son necesarias, porque con un cruce de datos puedes obtener información sobre finanzas. La negociación sin representantes en el fútbol se va extender, sin duda, pero no es la panacea. La IA es un modelo de lenguaje que predice movimientos, pero eso no significa que sea preciso con la realidad. La máquina provoca lo que llamamos 'alucinaciones', que son errores de fondo. Hay que tener mucho cuidado con su uso, ya sabemos que hay chicos que lo utilizan para sus relaciones personales y algunos han terminado en suicidio. Ese mundo de interacción hay que cogerlo con pinzas».
Complemento perfecto
El uso de la IA crecerá en el campo de la representación y en otros sectores, dice Cordón: «La Inteligencia Artificial puede recomendar contrataciones y también qué futbolista puede ser el complemento perfecto para un equipo desde el punto de vista deportivo y económico».
El profesor de la universidad de Granada también advierte de que el uso de estos novedosos modelos puede mejorar el trabajo diario de los intermediarios.
Daniel Lorenzo, agente español, incide en que en agencias como la suya ya se debate sobre cómo la Inteligencia Artificial puede influir en la actividad cotidiana: «En la actualidad, la IA es un modelo avanzado del Big Data, que proporciona muchos datos y disminuye los márgenes de error. Todas esas herramientas hay que aprovecharlas. Hay que subirse a ese barco, pero con precaución. Estamos en los primeros pasos».
«Algunos futbolistas ya han acudido a ellas para negociar su futuro, eso nos afecta, hablamos de ello, pero no hay que perder la perspectiva. Ahora recuerdo lo que sucedió con el ebook, cuando se decía que iba a terminar con la venta de libros. La IA acierta, pero también falla mucho, por eso, en todas las actividades el factor humano es fundamental», recalca Lorenzo.
Este intermediario asegura que ya hay equipos de fútbol diseñados con Inteligencia Artificial, pero que eso no garantiza el éxito: «La IA vaticina lo que va a pasar en función de lo que ya ha pasado. Al futbolista le dice qué virtudes atesora y lo que debe mejorar, pero no explica, por ejemplo, cómo debe congeniar con su entrenador ni cómo va responder en el campo cuando tenga un problema sentimental o familiar. La IA no analiza emociones y el fútbol, precisamente, tiene un componente emocional muy intenso, por eso no todo se puede predecir».
Categorías inferiores
Unos déficits que no amedrentaron a Demetri Mitchell, encantado con su nuevo asesor. «Empecé a utilizar ChatGPT y le pregunté cómo debía negociar el contrato y qué tenía que responder. Le dije lo que ganaba en la última temporada, que me tendría que mudar a Londres, cuál era el coste de la vida allí, que mi mujer y mi hijo se venían conmigo. Sabía que podría negociar por encima de lo que me habían ofrecido», comentó el defensa del Leyton Orient en el podcast From My Left.
Demetri Mitchell, con el Leyton Orient.Pete NortonAFP
La iniciativa abierta por Mitchell afectará a corto plazo a las agencias que cuentan en su cartera con futbolistas alejados de la élite y especializadas en categorías inferiores. Los jugadores de rango superior seguirán confiando en los intermediarios poderosos, capaces de influir en la configuración directa de las plantillas. «Hay muchos directores técnicos que firman contratos en función de su amistad con el representante. Las cuadras siempre han existido y existirán», dice un técnico que prefiere permanecer en el anonimato.
Las labores del director deportivo y del ojeador también están afectadas por una nueva tecnología que es capaz de estudiar las características de los futbolistas que necesita una determinada plantilla. Pep Guardiola, desde que entrenaba al Barcelona, utiliza sistemas de datos y estadísticas sobre pases, lanzamientos y velocidad para mejorar el rendimiento del grupo.
«La IA puede hacer una lista de jugadores que por edad, salario o modo de jugar se acomoden a un club, puede crear un equipo, pero no puede adelantar, por ejemplo, que un central, en un momento determinado, pueda jugar de lateral y a partir de esa modificación rendir como nunca ¿Cuándo hay un fracaso, a quién se le pide responsabilidad? A la IA, no», recalca Lorenzo.
Datos fríos
Joyce Moreno, representante y ex defensa del Real Madrid, señala en la misma dirección: «La llegada de IA preocupa en nuestro sector. Ya estamos debatiendo sobre cómo nos puede afectar. En los últimos años han aparecido varias plataformas que ha mejorado las labores de los scouts relacionadas con el valor y las características de los jugadores. Esto hay que entenderlo como un plus para nuestro trabajo».
«Te tienes que adaptar y renovar, pero a mí no me gustan los datos fríos sobre el equipo por el que puedas fichar o sobre el rendimiento específico de un jugador, porque a la hora de negociar también hay que atender a otras variables, como la educación, la familia, el entorno y el ambiente del futbolista. En todas las negociaciones hay intangibles que la IA no aprecia», incide Joyce Moreno.
Guillermo Ricardo Simari, informático y director del Laboratorio de Investigación y Desarrollo de Inteligencia Artificial en la Universidad Nacional del Sur de Buenos Aires, alerta sobre el mal uso de estas herramientas. «Sistemas como LLMS, ChapGPT o Gemini son realmente poco fiables, porque muestran lo que lo que los diseñadores llaman alucinaciones. Al no tener noción de lo que es la verdad (en la jerga de la IA se llama ground truth) ponen lo que les parece que queda bien en el texto que se está generando. No son sistemas inteligentes, sólo completan textos glorificados», explica el especialista argentino.
Simari dice que esos modelos nunca sustituirán a los profesionales, como representantes o directores deportivos, pero que sí servirán como apoyo para mejorar una actividad que ya se domina: «Si el 'scout' humano lo usa con prudencia puede ser útil. Son completadores de textos sofisticados».
Herramientas novedosas que han llegado para quedarse en el complejo mundo del fútbol. Jugadores, técnicos y agentes se preparan para ello.