El español confirma su regreso antes del Open de Australia. “Ha llegado el momento de volver”, anuncia.
Nadal, en el último Open de Australia.EFE
Rafa Nadal ya ha anunciado la fecha y el lugar de su regreso a la competición oficial: será la primera semana de enero en el ATP 250. Casi un año después de su último partido oficial, ante Mackenzie McDonald, en segunda ronda del último Open de Australia, el española volverá a las pistas ya recuperado de sus problemas físicos.
Con este anuncio se da por hecho que Nadal, que se entrena con normalidad desde octubre, estará presente en el próximo Open de Australia, que se disputará del 14 al 28 de enero.
El español se operó de la cadera el pasado 2 de junio, precisamente un día antes de cumplir 37 años, y desde entonces se realizaban hipótesis sobre la fecha exacta de su regreso. Actualmente en el 662 del ranking ATP, muy posiblemente recibirá una invitación para jugar el Open de Australia, pero, según el sorteo, podrían tocarle jugadores como Novak Djokovic o Carlos Alcaraz en las primeras rondas.
“Después de un año, ha llegado la hora de volver. Será en Brisbane, en la primera semana de enero. Nos vemos allí”, aseguró Nadal en un breve vídeo de anuncio en sus redes sociales.
Será la segunda vez que el español juega en Brisbane antes del Open de Australia -la anterior fue en 2017, cuando cayó en cuartos-, aunque en su carrera ha disputado varios torneos en esa época del año. Con Doha como competición habitual, en 2022 llegó a llevarse el ATP 250 de Melbourne antes de ganar su segundo Open de Australia.
Según lo que ocurra en esa gira australiana, Nadal ordenará su calendario para el 2024 con Roland Garros y los Juegos Olímpicos de París como objetivos preferentes.
En mitad del frenesí de un calendario del que todo el mundo se queja pero contra el que nadie hace nada, un pequeño parón puede descolocar las inercias. Lo superó el Real Madrid, media plantilla repartida por el mundo con los compromisos de selecciones nacionales, con su quinta victoria consecutiva. Hace nueve días tumbó al Hapoel en Bulgaria y ayer al Anadolu Efes en Estambul. Partidos ásperos, triunfos trabajados y un pequeño empujón para la clasificación en Euroliga. [75-81: Narración y clasificaciones]
El paradigma de la victoria fue Usman Garuba, el rey del esfuerzo. Se marchó de la cancha sin lanzar a canasta. Ni una vez. Pero no hubo nadie tan determinante. En un choque que no estaba hecho para Tavares (el Efes, con Poirier lesionado para largo, optó por los hirientes Smits y Osmani), cargado además pronto de faltas, el de Azuqueca emergió en los minutos finales con una defensa impresionante. Siempre el primero en la ayuda, valiente en los tapones, insuperable en los unos contra uno y dominante en el rebote. Ante eso se apagó el equipo local, plagado de bajas y todavía asimilando el despido de Igor Kokoskov.
Esa reacción la temía Sergio Scariolo, partido trampa, rival deprimido pero talentoso con entrenador interino (Trifunovic). Que plantó cara desde el comienzo. Y al que sólo el paso adelante defensivo blanco en la segunda mitad acabó por rendirle. Porque el Madrid se reencontró con el acierto desde el perímetro (11 de 25), pero no fue su tarde más lúcida en ataque, viviendo de los puntos de Hezonja (22) y de pequeños destellos de Maledon, Okeke y Lyles.
La primera mitad fue una especie de extraño intercambio de canastas. Como dos púgiles sin verdadera intención de hacerse daño con sus golpes. Un tanteo de ritmo lento, punto arriba y punto abajo hasta el descanso. Y eso que había amanecido el duelo con la estruendosa aparición de dos tipos que son puro talento ofensivo. Dos pistoleros con ganas de rock and roll.
Mario Hezonja, tan irregular en este inicio de curso, el mejor de largo en el último triunfo blanco, la semana pasada ante el líder Hapoel, asestó los 10 primeros puntos del Madrid. Pero encontró respuesta en el francés Cordinier y sus fulgurantes penetraciones.
Esa igualdad se iba a mantener, más dañino el Efes en la pintura, con esos falsos pívots, tan versátiles, que son Roland Smits y Ercan Osmani. Dominando también el rebote. Encontraban puntos sencillos entre otras cosas porque Tavares, tras sus dos faltas rápidas, no volvió hasta la segunda parte. Una contra de Cordinier cerró los primeros 20 minutos ante un Madrid demasiado obtuso ofensivamente.
Curiosamente, Chuma Okeke imitó a la vuelta de vestuarios la puesta en escena anterior de su compañero Hezonja. El ex NBA, apagado últimamente después de unos buenos apuntes en el inicio de curso, despegó con 10 puntos consecutivos, otra vez para mantener la balanza en una batalla que no terminaba de decantarse ni de tener dominador. Y que iba a presenciar otro intercambio eléctrico, pues Smits y Osmani (una pesadilla) golpeaban y Hezonja respondía, ahora con otros 12 puntos de carrerilla.
El cuarto triple de Osmani sin fallo iba a ser el último acercamiento turco (72-74). Campazzo se sacó de la manga la respuesta, cuando ya Garuba frustraba cada ataque rival. Al propio Osmani le frenó un rato antes con un potentísimo tapón. En el enredo de los últimos ataques, ya el Efes sólo iba a anotar cuando estaba rendido (se quedó en 34 puntos en la segunda mitad). Es el tercer triunfo a domicilio en Europa del Madrid.
Día histórico en el Santiago Bernabéu, que hoy, 16 de julio, vio por primera vez de blanco a Kylian Mbappé. El delantero fue presentado en el coliseo madridista ante 85.000 espectadores, acompañado de su familia, su padre Wilfried, su madre Fayza, niños de la Fundación que lleva su nombre, representantes del club como Pirri, Butragueño, Raúl, Solari y Arbeloa y uno de los hombres más importantes en su carrera y en su fichaje por el Real Madrid: Zinedine Zidane.
"Zizou, hace 12 años invitaste a un niño a visitar la ciudad deportiva del Real Madrid...", recordó Florentino Pérez, ovacionado también por la grada. "Hoy ese niño se presenta aquí. Damos la bienvenida a Kylian Mbappé", anunció el presidente, para éxtasis de la afición.
Una pasarela, imágenes en el videomarcador 360º, vídeos de diferentes épocas, unas imágenes inéditas de Mbappé, en diciembre de 2012, entrenando en Valdebebas a las órdenes de Zidane... Fue una presentación inigualable.
Florentino, que comenzó su discurso felicitando a la selección española de fútbol, "la mejor selección", se congratuló de "volver a la normalidad" cinco años después de la última presentación en el estadio, que fue la de Hazard en el verano de 2019.
"Seguiremos alimentando el mito de este club, y lo haremos en este renovado Bernabéu, imponente templo del fútbol mundial. Un Bernabéu que ha visto a los mejores y ahora está preparado para lo que será un antes y un después en la historia del Madrid", avisó el máximo mandatario madridista.
BallesterosEFE
Ese antes y después es también Mbappé, que entró andando desde el túnel de vestuarios, vestido al completo con la nueva equipación del Madrid, con botas de fútbol y una sonrisa de oreja a oreja. En las sillas del césped, su madre Fayza no podía evitar las lágrimas. "Felicidades por cumplir tu sueño. Tu amor por el Madrid te ha dado la fuerza necesaria para superar todas las barreras para llegar a este club. Has conseguido tu sueño porque no te has rendido nunca. Estás aquí porque tú lo has querido. Gracias por hacer un esfuerzo que muchos ni se imaginan", explicó Florentino, mientras Mbappé aguardaba de pie a su espalda. Se refería, obviamente, a las duras negociaciones y situaciones con el PSG en los últimos años.
Y le tocó a Mbappé.
"Buenos días a todos, voy a hablar en español", dijo, con acento perfecto, provocando la ovación de la grada. "Guau... es increíble estar aquí. He soñado muchos años con jugar en el Real Madrid y hoy se realiza mi sueño. Soy un chico feliz. Quiero dar las gracias al presidente Florentino Pérez que ha confiado en mí desde el primer día. Han pasado muchas cosas... pero gracias", resumió. De nuevo, protagonismo para los últimos años, con esa polémica renovación con el PSG en 2022.
Zidane, el padre de Mbappé, Mbappé, la madre del jugador, Florentino y Pirri.Javier BarbanchoMUNDO
"Desde que era niño sólo tenía un sueño y era estar aquí, significa mucho para mí. Gracias a los madridistas porque desde hace muchos años me dan su amor. Ahora tengo otro sueño, el de estar a la altura de la historia este club. Voy a dar la vida por este club y este escudo", declaró, mientras besaba el escudo. Otra ovación de un Bernabéu repleto de niños pequeños, a los que se dirigió: "Yo fui niño como vosotros. Con la pasión y el sueño podéis lograr lo que queráis".
"No sigo que voy a acabar llorando...", se emocionó, antes de homenajear a su gran ídolo. Como hiciera Cristiano Ronaldo en su presentación de 2009, Mbappé pidió al público que le acompañara en una frase: "Quiero hacer con vosotros esto... Todos juntos. ¡¡1,2,3 HALA MADRID!!".
Después, el francés realizó una vuelta de honor por el estadio regalando balones al público y terminó gritando el himno del conjunto blanco: "¡Hala Madrid!", se despidió hacia la sala de prensa. "El 1, 2, 3 era un guiño a Cristiano, siempre ha sido mi ídolo", admitió.