Aficionados del Atlético de Madrid insultan al brasileño a pocos minutos de jugar el derbi.
Vinicius, en el Metropolitano.realmadrid.com
Algunos aficionados del Atlético de Madrid, reunidos a las afueras del Cívitas Metropolitano en la previa del derbi madrileño, se han puesto a cantar insultando a Vinicius Jr.: “¡Eres un mono, Vinicius eres un mono!“. Así se puede comprobar en un vídeo publicado por la cuenta de Twitter de Tiempo de Juego, programa deportivo de la Cadena Cope.
Todo arrancó con unas declaraciones del representante de jugadores Pedro Bravo en El Chiringuito. “Si quieres bailar samba te vas al sambódromo en Brasil. Aquí lo que tienes que hacer es respetar a tus compañeros de profesión y dejar de hacer el mono“, dijo el colaborador del show televisivo.
Poco después, Vinicius Jr. respondió en sus redes sociales: “Mientras el color de la piel sea más importante que el brillo de los ojos, habrá guerra”. “Tengo esa frase tatuada en mi cuerpo. Tengo ese pensamiento permanentemente en mi cabeza. Ésa es la actitud y la filosofía que intento poner en práctica en mi vida. Dicen que la felicidad molesta. La felicidad de un negro brasileño victorioso en Europa molesta muchísimo más“, prosiguió.
En un intento de bajar los decibelios y viendo el revuelo que se ha creado en las redes sociales por esta actitud intolerable de una parte de la afición rojiblanca, el Atlético ha puesto un tuit pidiendo a su hinchada que anime con pasión y “con respeto al rival”. El jugador, por su parte, ha entrado escuchando música y bailando, ajeno a todo el revuelo formado.
La Copa del Rey tiene la magia de llevar regalos allá donde el fútbol de las estrellas no llega. Bien porque permite ver su fulgor de cerca, bien porque lo apagan con gestas que quedan para la historia. Guadalajara buscó la suya en una noche en la que pareció que el Pedro Escartín se iba a quedar medio vacío por el retraso de un permiso para las gradas supletorias que acabó llegando, pero hizo contener la respiración a 2.500 aficionados durante más de dos horas. Alentaron todos a su Deportivo Guadalajara que hizo sudar al Barça hasta que el minuto 76, cuando Christiansen rompió la igualdad y Rashford congeló la victoria. Antes, asfixiaron a Lamine Yamal, desplazado por Flick al centro del campo, frenaron las diabluras de Fermín y le recordaron con su descaro a los azulgranas que tienen en Ter Stegen un guardameta aunque no juegue desde hace siete meses.
Se defendió con uñas y dientes el Guadalajara, conscientes de que arrebatar el control al Barcelona era imposible, pero contenerlo una tarea, aunque titánica, a su alcance. Y eso fue lo que hicieron en los primeros 45 minutos. Cierto que Cañizo puso a prueba la atención del portero alemán un par de veces, sin que eso significara que los azulgranas se inquietaran. Si llegaron al descanso con el partido abierto fue por su falta de acierto ante la solidaria muralla que formaron los alcarreños. Porque el asedio fue constante.
Consiguieron frenar que un pase atrás de De Jong, desde la línea de fondo, lo cazara Rashford, vestido de falso 9 mientras Lewandowski y Ferran miraban desde el banquillo. La respuesta fue una contra en la que Cañizo apareció ante Éric García para cruzar el exceso su disparo desde la frontal. Otra vez el delantero recibió en el área, pero el neerlandés apareció para rebañarle la pelota. Quería el Barça resolver sin sorpresas su estreno copero como campeón sin caer en ninguna trampa, pero no se sacudía a un pegajoso rival. Un latigazo de Fermín que laminó el travesaño a la media hora de partido fue la última ocasión clara, porque ya solo pudieron acercarse en lanzamientos de falta.
Ter Stegen inicia la jugada del Barça.AP
El Pedro Escartín celebró con una victoria el empate a cero al descanso, momento en que Flick agitó su once. Retiró a Marc Bernal y recurrió a Cubarsí para, en un movimiento en cascada, devolver al centro a Casadó, a quien había sacrificado al lateral derecho, y encomendar a su Éric, chico para todo, esa tarea. El panorama apenas cambió. El control era azulgrana, la posesión y las ocasiones, pero no el acierto.
La más clara fue un remate de Rashford que salvó Dani Vicente con una parada con el pie de portero de balonmano. Sin embargo, de ahí nació una contra inquietante que acabó despejando Jofre. Ese era el plan del Deportivo y casi le sale con una escapada por el costado izquierdo para poner un centro a Cañizo que solo tenía que empujar y que evitó Christensen. En el minuto 70, el Guadalajara no levantaba el pie y a Flick no le quedó más remedio que buscar la varita de Pedri para agujerear muros y la contundencia de Koundé.
La sacudida activó al Barça, que encontró el gol en un centro en diagonal llovido de Frenkie De Jong que cabeceó Christensen, tocó en Julio Martínez y despistó a su portero. No se rindió el Guadalajara. En una contra hizo lucirse a Ter Stegen ante un obús de Mendes desde la frontal y un despeje poco ortodoxo de Koundé con la chepa que ataja el alemán. Cualquier sueño de proeza al que habían aspirado lo enterró Rashford en el minuto 90 para colocar al Barça en el bombo de los octavos de final.
Para nosotros siempre el punto será un punto y seguido... porque siempre seguirá latiendo un «¡Vamos Rafa!» dentro y fuera de la pista. Siempre serás aliento, motor, inspiración y admiración.
Todos acompañan su nombre con números, estadísticas, récords... Y, si bien es cierto e irrefutable que los números de Rafa son elocuentes y abrumadores, Rafa es mucho más que unas cifras épicas y casi sobrenaturales; es inhumano en sus conquistas con la raqueta , es inhumano en su capacidad de sacrificio constante, en su esfuerzo extenuante y en su proceso de superación personal ardua y profunda. Pero por encima de todo ello, Rafa es humano, y es el Rafa más humano el que nos has ganado en cada gesto, en cada punto, en cada logro, en cada triunfo y en cada derrota, en cada luz y en cada sombra de un largo y exitoso camino que todos hemos transitado a su lado.
Rafa es mucho más que un ranking ATP, que un marcador en una pista central. Rafa es pasión, es emoción, es sentimiento. Y evocar su nombre es vibrar, es un despertar de vivencias emocionales que todos guardamos en nuestro álbum de la vida y que será siempre la mejor medalla, la mejor Copa, el mejor trofeo que nos ha podido regalar su trayectoria profesional.
Su vida de competiciones, éxitos e hitos deportivos va unida a nuestra trayectoria vital, a nuestros hitos evolutivos y a nuestras fuentes de bienestar de esas siestas de euforia colectiva y alegría desmedida. Hoy viajo hasta mi adolescencia de su mano, a mi casa familiar donde disfrutaba con sus partidos comentando con mi familia sus puntos mágicos y su manera única de ser él, sus primeras finales de Roland Garros y Wimbledon que siempre coincidían con la época de exámenes y que ahora recuerdo con nostalgia y una mueca de añoranza.
Afortunadamente Rafa es mucho más que la técnica perfecta, que su deportividad exquisita. Él es lo que nos conecta con nuestras emociones y nos genera gratitud, orgullo y motivación, sentimientos que tan bien alimentan a nuestra alma y que nos cuidan y procuran salud y bienestar emocional.
Nadal, durante el torneo de Wimbledon de 2022.GLYN KIRKAFP
Nadal es el sentimiento que nos une y nos invita a ser mejores, a explorar nuestros miedos y límites, a romper barreras psicológicas y a luchar por los sueños con dedicación, entrega, compromiso, humildad, constancia, renuncias y resiliencia. Resulta fácil escribirlo pero cuán complejo es llevarlo a la práctica cada día. Y mantenerlo durante 24 temporadas, 22 Grand Slam, con sus 365 días de obstáculos físicos y mentales, de presiones y exigencias objetivas y autoimpuestas, de dolores físicos y afectivos. Y en ese camino un mismo patrón de comportamiento: la lucha con su cuerpo, su mente y el ruido exterior. Este patrón de conducta que lo ha erigido como el humano sobrehumano, como el rey de la tierra batida en la Tierra. Y, sobre todo, como la mente prodigiosa de la que tanto tenemos que aprender.
Escribo estas líneas y me cuesta hacerlo como profesional de la psicología deportiva pues hoy mi cerebro es irracional y límbico y cedo la palabra al corazón de una admiradora fiel e incansable que se emociona con el vídeo del grande del tenis español y el gran ser humano que hay detrás de su raqueta.
Son muchas las cualidades extraordinarias que reúnen los deportistas de élite y en Rafa se aúnan formando una combinación perfecta. Sin duda su mente es el software preciso y exitoso configurado a base de entrenamiento en factores psicológicos que lo hacen su seña de identidad. Su mente ha sido su golpe más acertado, su derecha invencible y su saque más potente. Ha moldeado su cerebro ambicioso en la pista y humano fuera y dentro. Rafa es sin duda es el origen de la conciencia y el valor de la importancia de trabajar y perfeccionar la mente.
Un cerebro adiestrado y enfocado que nos dice lo difícil que es poder jugar sin limitaciones y lo entendemos porque si algo representa Rafa es jugar dándolo todo, jugar sin límites y sobreponerse a ellos, adaptarse y transformarlos en fortalezas.
Que difícil me resulta escoger cómo cerrar este artículo de reflexión y dedicatoria personal al que siempre será para mí el más grande de la historia del tenis español y adalid de valores tan necesarios para las generaciones actuales y venideras. Mil gracias a ti Rafa por ser tan elegante y generoso hasta para elegir el día que haces pública esta decisión, ya que es el día que dedicamos a la salud mental. Tú, paradigma de la fortaleza mental nos sigues inspirando y demostrando la importancia de cuidar y trabajar nuestra mente para lograr nuestra felicidad sea en el escenario que sea.
Gracias por ser la banda sonora emocional de nuestras vidas.
El círculo se cierra para ti y has conseguido quizás sin ser consciente otro logro más que es abrir el círculo de las ilusiones y sueños para tantos niños que ahora mismo están empuñando la raqueta con la mirada puesta en el héroe que hoy ha jugado su/nuestro punto más difícil.
Cuando Mats Hummels debutó en el Borussia Dortmund en la temporada 2007/2008, era el más joven del campo. Cuando Mats Hummels salte al césped de Wembley este sábado, será el más viejo del terreno de juego... hasta que salga Modric. Han pasado casi 17 años desde que disputó su primer partido como jugador amarillo y, a día de hoy, todos los compañeros de aquella plantilla están retirados.
No es que Hummels sea alguien muy mayor, 'solo' tiene 35 años, pero ha sido uno de esos jugadores rara avis que se mantienen en la élite mucho tiempo. Tanto y a un nivel tan alto, que el central amarillo es, por puntución UEFA, el mejor jugador de esta Champions, por delante de Mbappé y Vinicius. El alemán tiene 586 puntos, por 576 del francés y 504 del brasileño. Dependerá de lo que ocurra en Wembley que la clasificación se mantenga así, toda vez que Mbappé ya no podrá sumar más puntos en su casillero.
Precisamente, su marcaje al parisino y las dos porterías a cero del Borussia frente al PSG en las semifinales de la competición son los que le han permitido distanciarse de los dos grandes delanteros del momento y que, si no hay un terremoto, jugarán juntos en el equipo blanco el año que viene.
"Mats supo cuestionarse para volver a ser imprescindible. Actualmente es impresionante. Han pasado años desde que fue tan convincente. Permite a nuestro equipo estar mejor equilibrado y gestionar situaciones de peligro con mayor tranquilidad", es Edin Terzic quien elogia a su pupilo y el nivel que ha alcanzado este año.
Hummels le limpia un balón a Mbappé.FRANCK FIFEAFP
Seguro que tras llegar a la final, algo que el jugador alemán calificó de ser "un sueño" en un aceptable español que aprendió en el colegio, obtuvo el pulgar hacia arriba de su padre y representante Herman Hummels. Costumbre que realiza con su hijo, al que entrenó en las categorías inferiores del Bayern, después de cada encuentro. "Conoce el fútbol desde hace 35 años y no me gustan mucho los representantes", explicó el futbolista sobre él en una entrevista. A día de hoy, ninguno está ya en las filas del gigante bávaro, pese a que Mats volviera tres años entre 2016 y 2019.
Precisamente fue Hermann, como entrenador de fútbol base del Bayern Múnich, quien retrasó la posición del pequeño Mats desde la punta de ataque, primero hasta el mediocentro defensivo y después hasta la posición de central que ocupa hoy. De hecho, cada vez que le preguntan a Hummels quién es su jugador preferido, sigue eligiendo a Zinedine Zidane, fruto de ese deje ofensivo que le dejaron sus años en el último cuarto de campo.
Ya son muchos años jugando como central, primero formando una pareja indiscutible junto al serbio Subotic, que llegó a la cumbre en 2013. El 25 de mayo de ese año se jugó en Wembley la primera final alemana de Champions de la historia. Borussia y Bayern disputaron 90 minutos a sangre y fuego, pero Hummels no llegó en las mejores condiciones. Al final, los bávaros impusieron su condición de favoritos ante el imberbe Dortmund de un ya conocido Jurgen Klopp.
Amistad con Klopp
Precisamente, el ya ex entrenador de Liverpool fue uno de los primeros en felicitar a Hummels cuando fichó por el Bayern en aquel periodo de tres años. El central alemán siempre ha admitido que sin sus consejos no cree que pudiera haber llegado al nivel que está exhibiendo hoy y el que le ha permitido tener una nueva oportunidad en Wembley.
Aunque mantenga el 7-1 de Alemania a Brasil en el Mundial carioca como el partido preferido en su carrera, quién sabe si no tiene la oportunidad de hacer historia en Londres y ayudar al Borussia a conquistar su segunda Champions. Lo que es seguro es que si lo consigue, no lo celebrará con una cerveza, la aborrece, lo hará con uno o varios gin tonics.