Aficionados del Atlético de Madrid insultan al brasileño a pocos minutos de jugar el derbi.
Vinicius, en el Metropolitano.realmadrid.com
Algunos aficionados del Atlético de Madrid, reunidos a las afueras del Cívitas Metropolitano en la previa del derbi madrileño, se han puesto a cantar insultando a Vinicius Jr.: “¡Eres un mono, Vinicius eres un mono!“. Así se puede comprobar en un vídeo publicado por la cuenta de Twitter de Tiempo de Juego, programa deportivo de la Cadena Cope.
Todo arrancó con unas declaraciones del representante de jugadores Pedro Bravo en El Chiringuito. “Si quieres bailar samba te vas al sambódromo en Brasil. Aquí lo que tienes que hacer es respetar a tus compañeros de profesión y dejar de hacer el mono“, dijo el colaborador del show televisivo.
Poco después, Vinicius Jr. respondió en sus redes sociales: “Mientras el color de la piel sea más importante que el brillo de los ojos, habrá guerra”. “Tengo esa frase tatuada en mi cuerpo. Tengo ese pensamiento permanentemente en mi cabeza. Ésa es la actitud y la filosofía que intento poner en práctica en mi vida. Dicen que la felicidad molesta. La felicidad de un negro brasileño victorioso en Europa molesta muchísimo más“, prosiguió.
En un intento de bajar los decibelios y viendo el revuelo que se ha creado en las redes sociales por esta actitud intolerable de una parte de la afición rojiblanca, el Atlético ha puesto un tuit pidiendo a su hinchada que anime con pasión y “con respeto al rival”. El jugador, por su parte, ha entrado escuchando música y bailando, ajeno a todo el revuelo formado.
Explicaba José Quiles que, en los días previos a su combate en los Juegos de París, chupaba cubitos de hielo para tener algo en la boca y no pensar en el hambre atroz que tenía que soportar. Por su altura y su constitución, su peso normal debería rondar los 70 kilos y su peso como boxeador, como mucho, los 60, 61 o 62 kilos, pero el Comité Olímpico Internacional (COI) varió sus categorías y le obligó a bajar de los 57 kilos. Una tortura. Este sábado cuando perdió en cuartos de final contra el uzbeko Abdumalik Khalokov, el campeón del mundo, el máximo favorito, no pudo contenerse y se derrumbó al recordar lo mucho sufrido para al final no conseguir una medalla.
"Ahora sólo quiero ir con mi familia y poder tener una vida normal. No sé si volveré a unos Juegos Olímpicos, si lo podré hacer de nuevo, pero seguro que no lo haré en este peso", aseguraba Quiles que, además, vivió su derrota como una injusticia.
"En el primer round sí me ha sorprendido con su velocidad, pero en el segundo sólo ha habido dos o tres golpes claros y han sido míos. Creía que me daría a mí el empate y todo se decidiría en el tercer round. No lo entiendo. Él [por Khalokov] sólo se ha dedicado a correr, no tiraba golpes, y el árbitro no le decía nada", denunciaba Quiles, en caliente, pero con cierta razón.
"Un 5-0 ha sido demasiado"
En el primer round, el español fue dominado por Khalokov, pero en el segundo conectó una ráfaga de golpes y, pese a ello, no le dieron ni una ligera ventaja. Los cinco jueces por unanimidad decidieron que había dominado el uzbejo. Después del 5-0 en el primer round y el 5-0 en el segundo round, el combate ya estaba decantado. "En el segundo round el 5-0 ha sido injusto. Como mucho podía haber perdido por 3-2, pero un 5-0 ha sido demasiado", valoraba el seleccionador, Rafa Lozano, que no quería cargar con sus críticas.
Al fin y al cabo, a España todavía le quedan dos participantes en pie, dos medallistas asegurados. En los próximos días Enmanuel Reyes Pla y Ayoub Ghadfa pelearán por el oro, una realidad que hace que, pase lo que pase, la alegría española sobrevuele siempre el Arena París Nord, la sede del boxeo.
"Llevábamos 24 años sin medallas y ahora vamos a tener dos. Estamos muy contentos, no lo podemos negar. Es el fruto del trabajo que venimos haciendo desde hace 10 años, con pocos medios, con mucho esfuerzo", finalizaba Lozano antes de marcharse a consolar a Quiles, roto por la derrota y por el hambre.
Con la caída de la bandera a cuadros en Silverstone, Enea Bastianini entró en un club exclusivo: el de pilotos capaces de llevarse la sprint race y la carrera del domingo en un fin de semana de Gran Premio. El italiano, con su sexto triunfo en MotoGP, selló un doblete en el que hizo gala de un ritmo espectacular. De nada le sirvió a su compañero en el equipo Ducati oficial, Pecco Bagnaia, liderar gran parte de la prueba. Jorge Martín, implacable, le adelantó al aprovechar un quizás inesperado bajón en su rendimiento y logró recuperar a la postre el liderato del Mundial, a pesar de verse condenado finalmente a la segunda plaza, con su gran rival, seguro, respirando aliviado finalmente desde la tercera.
«Estaba tratando de hacer una buena gestión del neumático trasero, pero empecé a perder el tren delantero. Cuando Martín me adelantó, traté de engancharme, pero vi que seguía perdiéndolo y pensé 'ya me caí ayer, mejor vamos a acabar la carrera'. En cualquier caso, estoy contento y esperamos conseguir un mejor resultado en la próxima», aseguró Bagnaia al término de una carrera en la que se conmemoró el 75 aniversario del Campeonato del Mundo con decoraciones especiales en todos los equipos. «Tengo que darle las gracias a mi equipo. El tributo a Ángel Nieto ha sido fantástico. El ritmo ha sido súper alto, siempre vamos al límite, pero la verdad es que Enea ha sido más fuerte que yo. Al final, hemos podido recuperar el liderato, estoy muy contento y vamos a por el fin de semana número 11», señaló por su parte Martín.
Bastianini rodeado por Martín y Bagnaia en el podio de SilverstoneBENJAMIN CREMELAFP
«Ha sido una carrera muy difícil, cometí errores al principio, pero tenía confianza en que podría remontar. En las últimas vueltas, Jorge empujó muchísimo, fue complicado acercar las distancias, pero, en las dos o tres vueltas finales, cómo ya sabéis, siempre tengo algo más y esta vez también ha sido así. Es muy bonito poder volver a lo más alto», zanjó por su parte Bastianini. En las primeras 12 vueltas, nada invitaba a pensar en un desenlace como el que se vivió finalmente en Silverstone. Pecco Bagnaia se puso en cabeza muy pronto y, por momentos, como suele ocurrir cuando el italiano rueda en primera posición, pareció casi inalcanzable para el resto, con un Martín presentándose como el único en disposición de plantarle batalla. El bajón en el rendimiento del doble campeón mundial, con todo, acabaría por propiciar tanto el golpe de efecto del de San Sebastián de los Reyes como el fulgurante paso adelante de un Bastianini que, a la postre, se haría finalmente con el triunfo.
En cuanto a los pilotos españoles, el mejor clasificado fue Marc Márquez, con una cuarta posición por la que tuvo que pelear mucho con Aleix Espargaró, a la postre sexto a pesar de partir desde la pole. Álex Márquez, por su parte, terminó la carrera en la séptima posición, Pedro Acosta fue noveno, Maverick Viñales, decimotercero y Augusto Fernández, decimosexto. Raúl Fernández, mientras, se fue al suelo en el arranque de la prueba junto con Miguel Oliveira y tanto Brad Binder como Joan Mir tuvieron que retirarse por problemas mecánicos.