Aficionados del Atlético de Madrid insultan al brasileño a pocos minutos de jugar el derbi.
Vinicius, en el Metropolitano.realmadrid.com
Algunos aficionados del Atlético de Madrid, reunidos a las afueras del Cívitas Metropolitano en la previa del derbi madrileño, se han puesto a cantar insultando a Vinicius Jr.: “¡Eres un mono, Vinicius eres un mono!“. Así se puede comprobar en un vídeo publicado por la cuenta de Twitter de Tiempo de Juego, programa deportivo de la Cadena Cope.
Todo arrancó con unas declaraciones del representante de jugadores Pedro Bravo en El Chiringuito. “Si quieres bailar samba te vas al sambódromo en Brasil. Aquí lo que tienes que hacer es respetar a tus compañeros de profesión y dejar de hacer el mono“, dijo el colaborador del show televisivo.
Poco después, Vinicius Jr. respondió en sus redes sociales: “Mientras el color de la piel sea más importante que el brillo de los ojos, habrá guerra”. “Tengo esa frase tatuada en mi cuerpo. Tengo ese pensamiento permanentemente en mi cabeza. Ésa es la actitud y la filosofía que intento poner en práctica en mi vida. Dicen que la felicidad molesta. La felicidad de un negro brasileño victorioso en Europa molesta muchísimo más“, prosiguió.
En un intento de bajar los decibelios y viendo el revuelo que se ha creado en las redes sociales por esta actitud intolerable de una parte de la afición rojiblanca, el Atlético ha puesto un tuit pidiendo a su hinchada que anime con pasión y “con respeto al rival”. El jugador, por su parte, ha entrado escuchando música y bailando, ajeno a todo el revuelo formado.
Open de Australia
EFE
Sydney
Actualizado Miércoles,
11
octubre
2023
-
11:25Ver 5 comentariosEl director del torneo aseguró que el tenista ha confirmado...
El estreno que pulverizó todos los récords ya es un página releída en el libro de los mejores recuerdos. Cambio radical en sólo un año para Jude Bellingham. La polivalencia del británico impactó en el inicio de la anterior temporada, con una efectividad superior a la del insaciable Cristiano Ronaldo. A estas alturas del curso 2023-24, en la jornada octava de la Liga, una antes a la previa del parón por los compromisos de las selecciones, el internacional inglés sumaba seis goles en el campeonato doméstico y dos en la Champions y tres asistencias. Casi llegó a un gol por partido.
«Es increíble. Ha nacido para jugar en el Real Madrid y para marcar una época en el equipo más grande del mundo. Ojalá que nuestra conexión dure muchos años porque creo que vamos a jugar juntos aquí durante mucho tiempo. Estoy encantado con él», dijo entonces Vinicius sobre su nuevo compañero. «Tenemos la suerte de haber fichado a un jugador espectacular. Es muy inteligente y aprende muy rápido», añadió Carlo Ancelotti
Los guarismos asombrosos de hace un año contrastan con los pobres resultados del presente. Bellingham aún no ha marcado esta campaña, en la que ha disputado cuatro partidos en la Liga y dos en la Champions. Esa falta de eficacia es una de las causas del bajón exhibido durante el último mes y medio por el equipo de Ancelotti, que este sábado recibe (21:00 horas), al Villarreal, tercero en la clasificación.
«nos falta intensidad con balón»
En la Liga, Bellingham, mermado por una lesión muscular en la pierna derecha, sólo ha participado en cuatro citas, en todas ellas jugando como titular, con un total de 351 minutos y una media de 87,7 minutos por encuentro. Ha sumado una asistencia y ha lanzado a portería en cinco ocasiones, tres de ellas entre palos.
Para Ancelotti, el inglés, por su versatilidad, se ha consolidado como una pieza básica porque se desenvuelve con soltura tanto en la medular como en la línea de ataque. En este momento de juego muy discreto, el técnico pide a todos más intensidad.
«No creo que al equipo le falte un jugador de toque. Camavinga, Modric, Valverde, Bellingham tienen toque. Tchouaméni es fundamental en el aspecto defensivo del equipo. Tenemos mucha variedad, pero nos falta intensidad con balón. Tiene que haber una circulación más rápida para llegar a los delanteros. También hay que tener más intensidad a nivel defensivo», apuntó ayer el italiano, que espera estirar la racha de 40 partidos consecutivos sin perder en Primera División. Para seguir invictos y cautivar al público de Chamartín se antoja necesaria una conexión fluida entre Mbappé, Vinicius y Bellingham.
En la menuda pista 9 de Roland Garros todo se oye y por eso cuando Paula Badosa replica a su equipo el público se entera. «Millor no em diguis res!», reclama, es decir, «¡Mejor no me digas nada!». Su entrenador, Pol Toledo, le había pedido que arriesgara con el revés, ella había arriesgado con el revés y la pelota casi acaba fuera del recinto. El error no impediría la victoria de la española este jueves ante la kazaja Yuliya Putintseva por 4-6, 6-1 y 7-5 y su pase a tercera ronda, pero sí confirma una certeza: el tenis tiene una revolución pendiente.
Pese a que los técnicos pueden dar instrucciones desde las gradas a las mujeres desde 2020 -antes podían hacerlo bajando a la pista- y a los hombres desde 2022, la comunicación es mínima en casi todos los casos. En la Philippe Chatrier, Nenad Zimonjic, nuevo entrenador de Novak Djokovic, le lanzaba una indicación y él miraba a su palco, ponía la oreja, cerraba un poco los ojos y se concentraba para entender algo que seguramente no entendía. Tampoco importó mucho. Al final ganó por 6-4, 6-1 y 6-2 a Roberto Carballés, pero quizá la propuesta de Zimonjic le habría ahorrado algún esfuerzo.
«Es un poco decepcionante para los que amamos este deporte y lo consideramos muy táctico. Imagínate poder dar indicaciones a un ajedrecista durante una partida. La permisión del 'coaching' durante los partidos no se está aprovechando en absoluto. Actualmente sólo se dicen cosas genéricas, palabras de ánimo, pero podría servir para mejorar aspectos específicos. Podría cambiar el juego totalmente. Estoy seguro que llegará», apunta en conversación con EL MUNDO el analista Craig O'Shannessy, impulsor del cambio que vendrá.
Como experto en táctica, trabajó con Djokovic entre 2017 y 2019 y en los últimos años ha impulsado una empresa de análisis que colabora con varios torneos y federaciones. Hay alguna compañía más, como la que dirige el ex tenista argentino Franco Davin, pero su papel todavía es secundario. Todos los entrenadores les reclaman las estadísticas en directo, la mayoría las observan durante el partido, pero raro, muy raro, es quien las utiliza para aconsejar a su pupilo. «Formamos la primera generación de analistas y, de momento, nuestro trabajo se utiliza para explicar qué ha pasado, a posteriori, no para cambiar lo que está pasando. Para mi el futuro es que haya un analista en cada palco y que éste directamente dé instrucciones al jugador», expone O'Shannessy, muy optimista con el porvenir de su oficio.
Las reticencias del circuito
Porque el tenis, un deporte atado a las tradiciones como pocos, todavía reniega de la importancia del 'coaching'. En primer lugar porque estuvo prohibido durante décadas y quien se saltaba la norma estaba muy mal visto, sobre todo en los países anglosajones. Y en segundo lugar porque es muy difícil que funcione. Son dos o tres segundos de intercambio, normalmente entre los ánimos del público, y el jugador no siempre está receptivo.
«Una indicación puede ayudar a ganar un partido, pero esa comunicación tiene que estar trabajada. Más que palabras, deben ser gestos. Por ejemplo, tocarte el hombro izquierdo si quieres que saque por la izquierda, indicarle con las manos que juegue más largo o que haga más dejadas. Hay jugadores que no hacen ni caso y entrenadores que no saben controlar sus emociones y ponen más nervioso a su pupilo», señala Javi Fernández, responsable de la Tennis Group Academy de Marbella y actual técnico de Mario González, jugador de la quinta de Carlos Alcaraz que intenta hacerse un hueco en el circuito.
"Lo más aconsejable es que animen"
«Hay muy poco tiempo y el jugador está concentrado, por eso el coaching durante el partido es complicado. Lo más aconsejable es que los entrenadores animen, que transmitan su apoyo al jugador, pero que no den muchas instrucciones. Si no, puede llegar lo que llamamos parálisis por análisis. Si en tres segundos indicas al tenista que juegue más profundo, que ataque más al revés y que salte más en el saque, lo normal es que luego cometa una doble falta. Como mucho una indicación y si puede ser comunicación no verbal, mejor», añade Miguel Crespo, doctor en psicología y entrenador de entrenadores como responsable del Departamento de Educación de la Federación Internacional de Tenis (ITF), que pese a todo cree que «el tenis evolucionará en ese sentido», más si vuelven a cambiar las reglas.
Stefanos Tsitsipas, este miércoles, en Roland Garros.CHRISTOPHE PETIT TESSONEFE
Ahora los entrenadores pueden hablar, pero sólo cuando el tenista está en su lado y no en todos los torneos. Los Grand Slam acceden, pero algún Masters 1000 todavía se resiste. «Shut up!», es decir, «¡Cállate!», le exigía Stefanos Tsitsipas a su padre, Apostolos, este miércoles en pleno partido ante el alemán Daniel Altmaier, que también terminaría ganando. Realmente el tenis tiene una revolución pendiente.