El escalador polaco Pawel Tomasz Kopec ha fallecido en su intento de escalar el Nanga Parbat, un pico de 8.126 metros de altura situado en Pakistán, que es conocido por como “la montaña asesina” por los más de 80 alpinistas que han muerto en sus laderas desde el primer intento de escalarlo en 1895.
Según el portavoz del Club de Alpinismo Pakistaní, el montañero habría sufrido un grave mal de altura cuando se encontraba en una zona cercana a la cima, a 7.400 metros de altitud.
A su vez, el montañero paquistaní, Asi Bhatti, se encuentra atrapado en el pico sin posibilidad de descender por sus propios medios porque la nieve le ha cegado. Por el momento, se están realizando esfuerzos para el rescate, pero los equipos de socorro solo cuentan con un día para salvarlo antes de que las condiciones meteorológicas empeoren.
Cada año, cientos de montañeros locales y extranjeros intentan escalar el Nanga Parbat, que fue coronado por primera vez por el austríaco Hermann Bulh en 1953 y que posee una pared de 4.000 metros que se debe escalar para ser superada.
El alpinista polaco murió al día siguiente de que varios montañeros, incluidas las mujeres paquistaníes Naila Kiani y Samina Baig, alcanzaran la cima de la “montaña de la muerte” y emprendieran el regreso al campamento base.
El serbio Novak Djokovic pidió el domingo más transparencia alrededor de las suspensiones por dopaje en el tenis y consideró que los jugadores con un ranking alto parecen recibir un trato diferente a otros.
El vencedor de 24 torneos Grand Slam dijo estar de acuerdo con el australiano Nick Kyrgios, quien afirmó el sábado que la integridad actual de su deporte era "horrible".
Los dos jugadores se referían a los casos de violaciones de las reglas antidopaje por parte de los dos números 1 mundiales, el italiano Jannik Sinner y la polaca Iga Swiatek, a lo largo del año 2024.
Sinner dio positivo en clostebol (un anabólico) dos veces en marzo de 2024, y recibió breves suspensiones por cada caso, pero el italiano alegó una contaminación involuntaria y fue completamente blanqueado por la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA). Sin embargo la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) recurrió esa decisión ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), que todavía no ha emitido un veredicto.
Meses más tarde del caso Sinner, la polaca Iga Swiatek, actual número 2 pero entonces en la cima del ranking, también fue suspendida un mes por dopaje tras dar en agosto positivo a la a la trimetazidina (TMZ). En este caso, la ITIA aceptó también la excusa de una contaminación.
Según Djokovic, de 37 años, quien jugará en dobles con Kyrgios en el torneo de Brisbane esta semana, los jugadores de alto nivel como Sinner o Swiatek son tratados de forma diferente a los que ocupan puestos más bajos en el ranking ATP y WTA.
"Creo que Nick (Kyrgios) tiene argumentos válidos en lo que respecta a la transparencia y coherencia de los protocolos y de las comparaciones caso por caso", destacó el serbio. "Tenemos jugadores que esperan desde hace más de un año que sus casos sean resueltos".
Si bien Djokovic dice creer a Sinner cuando asegura que la contaminación al clostebol se produjo por medio de su fisioterapeuta, el serbio afirmó haber "estado muy frustrado, como la mayoría de otros jugadores, por haber estado en la ignorancia durante cinco meses", indicó.
"(Sinner) recibió la noticia (de los positivos) en abril y el anuncio no se hizo hasta agosto, justo antes del US Open. La ATP no ha explicado realmente en profundidad las razones por las que guardó este caso oculto del público", lamentó.
"Luego tuvimos los casos de (Simona) Halep y el de Swiatek en el circuito WTA y no es una buena imagen para nuestro deporte", explicó en referencia al caso de la rumana, exnúmero 1 mundial inicialmente suspendida a cuatro años en 2022 por un control positivo y una irregularidad en su pasaporte biológico, sanción reducida a nueve meses en marzo de 2024.
"Simplemente me pregunto sobre cómo funciona el sistema", añadió Djokovic. "¿Por qué no son tratados de la misma forma que otros? Quizás porque hay razones del ranking detrás o quizás porque otros cuentan con más apoyo financiero detrás de ellos o de equipos jurídicos más fuertes".
La misma historia en la final masculina de los 100 metros que en la femenina. En el tablero de ocho piezas, Estados Unidos presentaba tres (Noah Lyles, Fred Kerley y Kenneth Bednarek). El resto del mundo, cinco. Dos Jamaica (Kishane Thompson, Oblique Seville) y una Sudáfrica (Akani Simbine), Botswana (Letsile Tebogo) e Italia (Lamont Marcell Jacobs). Un mapa geográfico y étnico.
En la tradicional e incruenta guerra de los mundos de la velocidad, e
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Quizá serán 10, 15, 20 o incluso quizá se acercarán a 50 o 100 seguidores. El caso es que el próximo lunes a las 14.00 horas, el Open de Australia ha convocado a todos los aficionados que crean que se parecen a Nick Kyrgios a un concurso de imitadores. Antes de la jornada, los valientes se colocarán en el centro de la mismísima pista central del Melbourne Park y el público decidirá el ganador. ¿El premio? En realidad, ninguno. La gracia está en ser parte de la broma, aunque habrá un peluquero que peinará a los candidatos como lo hace el tenista australiano.
«¿Por qué? Menuda pérdida de tiempo». «Nadie quiere parecerse a ese payaso». «Qué locura, vais en la mala dirección». «¿De verdad?¿Después de todo lo que ha hecho? Eso quiere decir que el Open de Australia apoya su actitud». El pasado lunes, en cuanto el Grand Slam, anunció el concurso, sus cuentas en Instagram, TikTok, Facebook y por supuesto X se llenaron de comentarios negativos: la idea no le gustó a nadie. Los 'look-alike Contest' están de moda y funcionan para animar al público, pero sigue sin haber tenista más controvertido que Kyrgios. Su conversión en un personaje para todos los públicos realmente no ha funcionado.
Inactivo desde el verano de 2023, el australiano, cuya cima fue el número 13 del ranking ATP y aquella final de Wimbledon ante Novak Djokovic, dedicó toda la temporada pasada a labrarse una imagen distinta fuera de las pistas. Genial con una raqueta en las manos, también había protagonizado mil polémicas como tenista -escupitajos a la grada, insultos a jueces y rivales e incluso una masturbación simulada-, pero se estaba reciclando como un preciado comentarista de televisión.
El chiste sobre Kalinskaya
Su talento le permitía leer los partidos con precisión y su locuacidad, explicarlos como pocos. En el pasado Open de Australia trabajó para Eurosport -llegó a hacer entrevistas en la pista-, en Wimbledon para la BBC y en el US Open, para ESPN.
Con sólo 29 años y mientras se recuperaba de sus lesiones de muñeca y rodilla, Kyrgios se estaba convirtiendo en una estrella televisiva hasta que se descubrió el positivo de Jannik Sinner. Como muchos otros, el australiano fue muy crítico con el número uno del mundo y con la gestión del caso realizada por la ATP, pero eso no fue lo que le perjudicó.
Alastair GrantAP
Sus opiniones se mezclaron con un chiste sobre Anna Kalinskaya, ex novia del propio Kyrgios y actual pareja de Sinner, y en las últimas semanas se han convertido en un acoso constante. Por ejemplo, hace unos días Cruz Hewitt, hijo de Lleyton Hewitt, completó un entrenamiento en Melbourne junto a Sinner y Kyrgios llenó su Instagram de comentarios desagradables. "Pensaba que éramos amigos", le soltó al chaval de apenas 16 años entre emojis de jeringuillas.
La guerra con Roddick
Por ello, Kyrgios, que como comentarista estaba ganando adeptos, ha regresado a la polémica. De censor a censurado. A la espera de saber si podrá disputar este Open de Australia, para el que está clasificado con ranking protegido pese a las molestias que aún arrastra, el pasado martes fue el protagonista del último episodio del podcast del ex número uno del mundo Andy Roddick. Kyrgios había insinuado que el propio Roddick se dopó porque éste defendió a Sinner y su respuesta fue inequívoca.
"Nick necesita los me gusta, necesita las interacciones. Ahora mismo es un influencer de tenis. Vive por y para los me gusta, por y para la sección de comentarios. Se siente guay, claro. Es uno de los tenistas más talentosos que he visto en mi vida, pero es un hipócrita cuando juzga a la gente", apuntó Roddick que no dudó en recordar que años atrás Kyrgios se declaró culpable de agredir a una ex novia, Chiara Passari: "Es alguien que se ha declarado culpable de agredir sexualmente a tu novia, y quiere que la gente entienda su contexto, diciendo que estaba en un mal momento, que tomaba drogas. Siempre será el tipo que se declaró culpable de agredir a una mujer".
El próximo lunes a las 14.00 horas, quizá 10 o quizá 100 seguidores se acercarán al concurso de imitadores de Kyrgios, pero seguirá siendo el tenista más controvertido del mundo.