El alemán llegará al club azulgrana con la carta de libertad bajo el brazo en cuanto finalice su contrato con el City el 30 de junio y firmará por dos temporadas con opción a una más
Gündogan en la rueda de prensa previa al partido amistoso entre Alemania y ColombiaUwe AnspachAP
Ilkay Gündogan ya ha tomado una decisión: jugará en el Barça a partir de la temporada que viene. El centrocampista del Manchester City, finalmente, ha optado por no seguir en la Premier League, a pesar de que Pep Guardiola dio las instrucciones necesarias para tratar de asegurar su continuidad, y se incorporará al club azulgrana en cuanto finalice su compromiso con el club citizen, el próximo 30 de junio. Así, este futbolista, la gran prioridad de Xavi Hernández para reforzar la medular barcelonista, aterrizará en la entidad barcelonista con la carta de libertad bajo el brazo y firmará un compromiso por dos temporadas, con opción a ampliarlo por una campaña más. El acuerdo, ahora mismo, está sólo pendiente de que el conjunto que preside Joan Laporta lo anuncie de manera oficial.
El fichaje de Gündogan se ha precipitado este mismo miércoles. El director de fútbol del Barça, Mateu Alemany, se ha desplazado hasta Múnich para cerrar los últimos flecos de una operación en la que la entidad azulgrana llevaba trabajando ya mucho tiempo. El alemán, un jugador que ha sido clave en los esquemas del City que ha conquistado este curso su primer triplete de la mano de Guardiola, era la opción preferida por Xavi para aportarle al centro del campo azulgrana un plus de calidad. Sobre todo, viendo cómo en esta temporada 2022-23 la capacidad creativa del equipo bajaba muchísimos enteros cuando Pedri se veía obligado a estar apartado de los terrenos de juego. El centrocampista, tal y como ya ocurrió con Robert Lewandowski el verano pasado, se ha dejado seducir por los detalles del proyecto barcelonista y ha acabado por decantarse por probarse en la Liga española en lugar de seguir en un Manchester City al que llegó en 2017 y donde muchos lo consideran poco menos que una leyenda.
La gran preocupación de Gündogan es que el Barça pueda hacer efectiva su inscripción. Algo que, a pesar de que la situación económica de la entidad sigue siendo delicada, prácticamente ya le han garantizado. En su memoria, seguro, están las situaciones vividas el verano pasado por Lewandowski, Christensen, Kessié, Raphinha, Marcos Alonso o Jules Koundé. Este último, de hecho, fue prácticamente el último que pudo ser inscrito satisfactoriamente en la competición, con la Liga ya empezada y con el aval presentado por el propio presidente, Joan Laporta, y el tesorero de la entidad, Joan Olivé. En cuanto a su ficha, el centrocampista alemán percibirá unos diez millones de euros por temporada. La misma cantidad que, de hecho, ha percibido el delantero polaco en su primer curso como azulgrana, si bien en el caso del ex punta del Bayern esta es variable y aumentará tres millones más por curso hasta su tercera temporada para bajar de nuevo hasta los 13 de la segunda en caso de quedarse una cuarta.
Las emociones se sucedieron en la quinta jornada del torneo de Candidatos, del que saldrá el retador del gran maestro chino Ding Liren, actual campeón del mundo. En Toronto, el trío de ases indio pudo escribir una página histórica, pero al final solo logró la victoria el más joven, Gukesh D. El joven de 17 años derrotó al azerí Nijat Abasov, que nos dejó otra imagen de gran maestro hundido, porque así de duro es perder en ajedrez. El chaval alcanza el liderato empatado con el ruso Ian Nepomniachtchi, quien se libró de una derrota 'de laboratorio' contra el otro niño indio, Praggnanandhaa R.
La partida del día parecía la de Pragg (18 años), que tuvo a Nepo contra las cuerdas. El indio llevó de casa una idea precocinada que sirvió en el momento justo en una defensa rusa, que tiene fama de ser la más impenetrable de las formas de defenderse contra el avance de peón de rey. Ahora la berlinesa tiene una reputación casi mejor, pero esa es otra historia. El caso es que el joven Pragg traía de casa un plan peligrosísimo, que implicaba el sacrificio de dos peones primero y de un caballo después. Entregar tanto material en el ajedrez de élite solo puede acabar en desastre para alguno de los dos. O bien hay un ataque definitivo o el bando glotón se queda con el botín y remata la faena sin mayores dificultades.
Para saber más
Esta vez fue una excepción. Nepo vomitó el exceso de ingesta y se quedó como nuevo, pero sin fuerzas para ganar. Pragg acabó decepcionado consigo mismo: había entrado en la línea soñada y no había sido capaz de rematarla. Lleva el 50% por ciento de los puntos en su primer Candidatos, pero este chico es especial y no se conforma con hacer un papel digno.
Praggnanandhaa R.MICHAL WALUSZA | FIDE
Quien tampoco acepta unas tablas sin luchar es Gukesh, que sabía que contra el más débil del torneo, Nijat Abasov, todo lo que no fuera ganar sería un fracaso. Le costó 85 movimientos y más de seis horas, en la partida más larga del torneo hasta el momento. También necesitó que su rival lo ayudara en el último suspiro; ya se sabe que en ajedrez no se consigue nada si el enemigo no colabora un poco en algún momento. Se llegó a un final en el que cualquier máquina haría tablas sin pestañear, pero los humanos sí pestañean y cometen errores, un mal imprescindible para que el juego sea emocionante y bello.
Nakamura logra divertirse por fin
Por eso no se puede negar la belleza de la otra victoria de la jornada, la de Hikaru Nakamura contra el francés Alireza Firouzja. El gran maestro nacido en Irán volvió a tropezar donde un campeón debería saltar. Ya ocupa la última posición, empatado con Abasov. En solo cinco jornadas, de las 14 programadas, está prácticamente descartado para ganar el Candidatos. Solo tiene 20 años y muchos torneos así para demostrar lo que vale, pero debería cambiar algo si quiere ser más competitivo cuando lucha por el título mundial.
Nakamura demostró también que su plan de divertirse no era tan disparatado como parecía. En su partida contra Alireza, el americano parecía en una película del Oeste, con dos caballos saltarines que hicieron salgar por los aires uno de los consejos que recibe todo aficionado: no mover más de una vez la misma pieza en la apertura. Hikaru abusó de los dos equinos y pese a todo salió de los primeros movimientos con una posición algo más que defendible.
Alireza Firouzja y Hikaru Nakamura.MICHAL WALUSZA | FIDE
Y cuando parecía que ambos se conformarían con las tablas, el estadounidense dio el último salto magistral: sacrificó una torre por el caballo enemigo y confió en el suyo propio y en sus peones. A Firouzja lo pilló con la guardia baja, como explicó el propio Nakamura en el vídeo que, como cada día, graba después de sus partidas. Esta la calificó como «salvaje», lo que justifica un poco la actitud de su rival.Desconcertado por la osadía, no atinó con el mejor plan y acabó inclinando su rey. No recibió el mate de la coz (un remate que la mayoría de aficionados conocen), pero lo echaron del tablero a patadas, en cualquier caso.
El tercer indio en liza, Vidit Santosh Gujrathi, acabó con un empate que sabe a derrota, como Pragg. Planteó la lucha de forma magistral y tuvo a Fabiano Caruana totalmente dominado, pero dejó escapar vivo al número dos del mundo. Un solo error, bastante natural, permitió que el americano contraatacara con tanto peligro que Vidit se tuvo que conformar con forzar tablas por repetición de movimientos. Por fortuna para él, tenía ese comodín en la manga, un triste consuelo.
Candidatos femenino
En el otro Candidatos, las ocho participantes acabaron dándose la mano y firmando cuatro empates en la misma jornada. Es la primera vez que ocurre, pero el porcentaje de tablas empieza a ser demasiado alto en el torneo femenino, pese a que la teoría sugiere que el absoluto, con una media de Elo mucho más alta, debería producir más empates.
Desviaciones estadísticas aparte, porque el ajedrez tiene un punto de azar pese a ser el deporte donde menos influye la suerte, parece que las partidas entre las jugadoras no están siendo tan agudas como las del cuadro absoluto.
Ayer, Kateryna Lagno pudo ganar a la china Lei Tingjie. Fue quien más cerca tuvo algo distinto al reparto de puntos. Quizás alguna ajedrecista descubra que es el momento de jugársela: el premio gordo solo es para una y conformarse con acabar cerca de la meta no tiene sentido. En caso de empate final, por cierto, habrá jornada de desempate, el 22 de abril, antes de la ceremonia de clausura.
Clasificaciones después de 5 rondas:
En el torneo absoluto, Nepo y Gukesh tienen 3,5 puntos, medio más que Caruana y uno más que Pragg y Nakamura. Vidit está en tierra de nadie, con 2 puntos, mientras que Abasov y Firouzja cierran la tabla con 1,5 puntos.
En el Candidatos femenino, sigue en primera posición Tan Zhongyi (3,5), seguida por Goryachkina (3). Salimova y Lagno las persiguen con 2,5 puntos y las cuatro jugadoras restantes empatan a 2, en la última posición. Son Muzychuk, Lei Tingjie, Vaishali R. y Humpy Koneru.
No ganará el Mundial, pero volverá a ser encumbrado. No firmará el quinto consecutivo, pero todo el mundo pensará que es el mejor piloto del año. Lando Norris levantará el trofeo de campeón en la gala de la FIA, pero Max Verstappen podrá sentirse orgulloso de haber vuelto a conquistar con su talento algo más importante que un título. Max se llevará la admiración, el respeto y el acuerdo unánime de que este año, pese a no ganar, ha vuelto a ser el mejor.
Necesitó muy poco para engancharse a la pelea. Una sutil mejora del coche en Italia le bastó para recortar diferencias y meterle el miedo en el cuerpo a McLaren. Después llegó una progresión frenética y, hasta México, nos convenció de que el milagro era posible. Pero hace dos semanas, en el Autódromo Hermanos Rodríguez, se frenó la racha. Max no pudo ganar (hizo tercero) y Lando Norris empezó a mostrarnos su mejor versión.
En Brasil, lejos de cambiar la situación, vimos algo insólito. Por primera vez en su vida Verstappen cayó eliminado en la Q1. No había ocurrido antes que marcando un tiempo en la primera fase de la clasificación no fuera suficiente para que Max pasase a la siguiente ronda. Cambió reglajes y motor, salió en carrera desde el pit lane y volvió a hacer lo que sí es habitual cuando el holandés parte desde muy atrás: remontar. De decimonoveno a tercero con un catálogo de adelantamientos admirable. En especial, el que le hizo a George Russell por fuera en la curva 1. No lo pensó, no dudó, simplemente ejecutó. En realidad, todo le salió bien porque no estaba pensando en ese adelantamiento. Como los buenos jugadores de ajedrez, Max estaba pensando en el siguiente movimiento. Y ese era adelantar a Kimi Antonelli para ser segundo. La única forma de llegar a Kimi a tiempo era no perder un minuto con Russell. Le adelantó como un autómata. Como si adelantar al inglés fuera algo que estaba escrito, algo ya descontado, algo inevitable.
Max no pudo con Antonelli y su remontada terminó ahí, en un tercer puesto que le valió para subir al podio otra vez (lleva siete consecutivos), le sirvió para ser elegido piloto del día en las votaciones de millones de espectadores de todo el mundo, pero le apeó del campeonato. A falta de tres carreras y una Sprint para llegar al final del campeonato, 49 puntos parecen una distancia insalvable incluso para Max.
El bajón de rendimiento de Red Bull en los dos últimos grandes premios coincide con otros factores determinantes. Lando está mostrando una confianza y una solidez que desconocíamos. Ha hecho dos fines de semana perfectos en México y Brasil. Su brillo es inversamente proporcional a la decadencia de su compañero Oscar Piastri. Lleva seis carreras consecutivas terminando por detrás de Norris, ha perdido frescura, ritmo y confianza. Y no sólo eso, ha perdido el liderato después de que Norris en las últimas seis carreras le haya recortado 58 puntos. De tener 34 de colchón ha pasado a tener 24 de desventaja.
Esta situación hace que las opciones de mantener a Verstappen en la lucha se desvanezcan. Desde hace tiempo no hay lucha ni igualdad entre los dos pilotos de McLaren y eso hace que no haya riesgo en la pista. Sólo un doble cero de los coches papaya podría meter en el campeonato al holandés, pero el acierto de uno y la falta de ritmo del otro hace que esto no sea posible.
Las cosas cambian muy rápido en la Fórmula 1, pero Norris tiene bastante perfilado su primer título. A su compañero todo le sale mal y el que podría haber sido el enemigo real está ahora demasiado lejos. Que nadie descarte un giro inesperado de guion, puede ocurrir, pero si sigue esta tendencia la idea de un final de Mundial de infarto se desvanece. ¡Qué pena! Fue bonito mientras duró.
La carrera de Thomas Heurtel es una oda a las polémicas, un enredo permanente, el culmen de los culebrones. Siempre hay un capítulo aún más surrealista por descubrir. Cuando todo parecía enterrado en el pasado, sus disparatadas salidas tanto de Barça, primero, como de Real Madrid, después, el base francés, a sus 35 años, ha escrito otro episodio. O más bien esta vez se lo han escrito. Con todo atado para su vuelta al equipo que le dejó tirado en un aeropuerto de Estambul por estar negociando a sus espaldas con el eterno rival y con el talento de Béziers ya en la Ciudad Condal tras haber tomado una avión desde China, su fichaje ha saltado por los aires (o no) por el mismo motivo por el que parecía increíble.
Heurtel, por tanto, se encuentra en Barcelona donde, a su llegada a El Prat celebró su reincorporación a la dinámica azulgrana -al sustituto del gravemente lesionado Laprovittola, Raulzinho Neto, le rescindieron el contrato por sus problemas físicos-. "Estoy muy feliz y con muchas ganas de empezar. He hablado con todos. Con Navarro, con Mario (Bruno Fernández), Joan... He entrenado mucho en China así que el estado de forma física no va a ser un problema", advirtió. Pero la filtración de su fichaje había levantado ampollas (cómo no) en las horas previas, lo que, según informan varios medios catalanes, ha hecho recular a la misma directiva que había decidido que era el refuerzo más adecuado. El galo cumplía los requisitos: talento, experiencia, plaza de comunitario, salario asequible...
Para entender el cisma hay que rebobinar. En junio de 2017 el Barça firmó por dos temporadas a Heurtel, cuyo gran impacto inicial se tradujo bien pronto con el MVP de la Copa de 2018, ganada por el Barça del recién aterrizado Pesic en Gran Canaria (también lo sería en la del siguiente año). En el verano de 2019, el internacional francés renovó por dos cursos más, pero todo se empezó a torcer. Hasta el punto de protagonizar uno de los episodios más sonados y polémicos de los últimos años en el baloncesto europeo. En diciembre de 2020, tras un partido en Estambul contra el Efes y descubrir que Heurtel estaba negociando su fichaje con el Real Madrid cuando todos creían que lo hacía con el Fenerbahçe para el siguiente año, el Barça le hizo quedarse en tierra y no volver a España con el resto de la plantilla de Jasikevicius.
Salida del Madrid
El galo se explicó tiempo después en L'Equipe. "Al pie del autobús me dicen: 'Nos vamos. Te quedas. Te hemos reservado un billete de avión para mañana'. Está claro que debería haberme negado a ir a Estambul, haber puesto las cartas sobre la mesa, haber dicho con quién estábamos negociando, incluso si eso significaba correr el riesgo de que se negaran. El club siempre ha sido claro y justo conmigo. Después, el club y Sarunas Jasikevicius son dos cosas diferentes... Tras su llegada, todo cambió. Y después del incidente de Estambul, ni siquiera me hablaron. Fue muy duro para mí y para mi familia".
El caso es que tras unos meses en el ASVEL, Heurtel acabó vistiendo de blanco. Pero su aventura en el Real Madrid también acabó de mala manera. Una noche de fiesta en Atenas a finales de marzo justo antes de un encuentro de Euroliga contra el Panathinaikos terminó con la paciencia de Pablo Laso y el club. El francés y Thompkins fueron apartados (Yabusele, que también formó parte, no) y a final de temporada salió del equipo. "Salimos y lo destruí todo", confesó.
Desde entonces, Heurtel ha ido dando bandazos. Volvió al ASVEL, fichó por el Zenit ruso apartado de la Euroliga por la guerra con Ucrania y el pasado verano se fue a China para firmar con los Shenzen Leopards. Aterrizado en Barcelona para ponerse a las órdenes de Joan Peñarroya hasta final de curso, sólo le faltaba ya el reconocimiento médico y la firma. Pero el revuelo social parece que ha acabado por arruinar (decisión directa de Joan Laporta) su fichaje. Incluso ya se especula su incorporación al Girona o al Lleida, equipos ambos de ACB.
Este viernes, Heurtel y sus agentes comparecerán para explicar la surrealista situación y lo que ocurrirá con su futuro. Un rato antes de que el Barça, en plena crisis, dispute su partido de Euroliga en París.