Kami Rita Sherpa nació en 1970 en Thame, una aldea del Himalaya de donde han salido varios escaladores exitosos, pero ninguno como él. El montañero nepalí alcanzó la cumbre del Everest por vigesimoséptima vez este miércoles, lo que le otorga el récord del mayor número de subidas a la montaña más alta del mundo.
“Alcanzó exitosamente la cumbre esta mañana al guiar a un escalador vietnamita”, dijo a la AFP Mingma Sherpa, de la empresa Seven Summit Treks. El domingo pasado, el escalador nepalí Pasang Dawa Sherpa, de 46 años, había igualado la anterior marca de Kami Rita Sherpa con 26 subidas.
Kami Rita Sherpa, de 53 años, logró el récord por primera vez en 2018, cuando hizo su subida número 22 al Everest.
Conocido como ‘el hombre del Everest’, creció en el valle del Himalaya viendo a su padre y luego a su hermano ir de expedición como guías de montaña, antes de caminar tras sus huellas.
Con más de dos décadas como guía, escaló por primera vez hasta la cumbre del Everest en 1994 cuando trabajaba para una expedición comercial.
Desde entonces, ha subido esa montaña casi todos los años, a menudo encabezando el primer equipo que ata las cuerdas para abrir el camino al punto más alto del planeta.
“Estas marcas fueron alcanzadas no con la intención de hacerlas, sino como parte de mi trabajo como guía”, declaró Sherpa a la AFP hace unas semanas cuando se dirigía al campamento base.
Las autoridades del país han emitido este año 478 permisos a escaladores extranjeros, con una tarifa de 11.000 dólares. Con ello, el costo total para subir el Everest oscila entre 45.000 y 200.000 dólares.
Como la mayoría de ellos requieren de guía, para este año se espera que más de 900 personas, un récord, intenten subir a la cumbre más alta del mundo en la actual temporada, que concluye a inicios de junio.
La industria del montañismo en el Himalaya se basa en la experiencia de los guías, generalmente originarios de los valles del Everest. Pagan un alto precio por acompañar a cientos de aventureros cada año a la ‘Cima del mundo’. Un tercio de los muertos en el Everest son escaladores nepalíes.
Una sonrisa debe aparecer en el rostro de Carlos Alcaraz cuando se sortea el cuadro de un torneo, sea el que sea, sobre la superficie que sea, haya techo o se vea el cielo, y en su camino puede leer el nombre de un rival concreto: Stefanos Tsitsipas. El resto de estrellas de la ATP le han derrotado en alguna ocasión, saben cómo responderle -o al menos cómo intentarlo-, pero el griego no tiene ni la más mínima idea. En seis ocasiones se han enfrentado, en seis ocasiones no ha habido discusión. No sólo es que Alcaraz haya ganado siempre; Tsitsipas sólo le ha robado tres sets de 21.
Este martes, en el último episodio de tan descompensada rivalidad, el español venció en cuartos de final de Roland Garros por 6-3, 7-6(3) y 6-4 y se clasificó para las semifinales del viernes, donde le espera Jannik Sinner. El italiano, nuevo número 1 del ranking mundial, será el primer rival a la altura de Alcaraz, que vuela sobre la tierra batida de París rumbo a un posible título, a muy posible título.
Alcaraz celebra un punto ante TsitsipasALAIN JOCARDAFP
Porque desde el año pasado en Wimbledon no se veía un Alcaraz tan agresivo, tan dominador, tan concentrado. Partido a partido ha ido elevando su tenis de manera evidente. Si empezó con miedo a golpear con su derecha, ahora noquea en cuanto puede. Si empezó afinando su nuevo saque, ahora todos van dentro, con un 73% de primeros que llegó a ser un 85%. Si empezó con algunos despistes, ahora está sumergido en el juego, ni un punto concede. Si empezó perdonando muchas opciones de break a su favor, ahora es letal, este martes cuatro rupturas de seis oportunidades. Y así todo.
Los ánimos a Tsitsipas
"Stefanos, Stefanos", gritaba una y otra vez el público francés y no era para alentar la victoria de Tsitsipas, era simplemente para que hubiera partido. El griego había saltado a la pista con la intención de recortar de los intercambios, de ser muy ofensivo, de evitar que Alcaraz le dominara con su derecha sobre su revés y su planteamiento no funcionaba. Su carácter, luchador como pocos, era la esperanza de los aficionados. Y en algún momento esos ánimos funcionaron. A mediados del segundo set Tsitsipas aprovechó sus primeras bolas de break contra Alcaraz para romperle el servicio, devolver la igualdad al marcador, forzar el tie-break y soñar con un partido largo. Pero Alcaraz también controló esa muerte súbita. Entre quejas a la jueza de silla porque el español gritaba demasiado, Tsitsipas se hundía, se hundía, se hundía.
Christophe EnaAP
En la previa el griego recordaba aquella tarde en la que Rafa Nadal le descubrió el miedo. Fue en la Laver Cup de 2019 y Alcaraz sólo tenía 16 años, y todavía no había jugado un partido en ATP, y tenía un cuerpo todavía por hacer. Pero Nadal avisó a Tsitsipas: 'Será muy bueno'. Y éste supo en aquel mismo instante que tenía un problema. "Pensé que Nadal seguramente tenía razón y que ese chaval sería uno de mis grandes rivales en el futuro. Mi predicción resultó ser correcta", comentaba entre la broma y el disgusto. Entre sus armas para derrotar a Alcaraz por primera vez en su vida estaban los precedentes. El griego pensaba que, con un balance tan desequilibrado entre ambos, asumidos los papeles de dominador y dominado, el español podía saltar a la Philippe Chatrier con un exceso de confianza.
El desgaste de Alcaraz
Su plan era lógico: arrebatarle el primer set con un juego muy directo y luego luchar, agarrar la victoria con las uñas y los dientes. Pero no fue así. En sus cuatro partidos anteriores en París, Alcaraz había empezado dormido y había entregado su primer saque al rival. De inicio, break. Pero esta vez pasó lo contrario. El número tres del mundo no sólo le arrebató a Tsitsipas su juego, también se llevó el suyo propio y, además, lo hizo en blanco.
La Philippe Chatrier, durante el duelo entre Alcaraz y Tsitsipas.EMMANUEL DUNANDAFP
Su excelente progresión en Roland Garros le permitirá ahora llegar a semifinales muy fresco, más teniendo en cuenta que contará con dos días de descanso hasta medirse a Sinner. El peor encuentro, ante el holandés Jesper de Jong, la única vez que cedió un set, se fue más allá de las tres horas: el resto han durado poco. Si ante un rival tan peleón como Tsitsipas venció en sólo dos horas y 14 minutos de juego, el cómputo total sólo puede ser muy favorable. En total suma poco más de 12 horas. Con esa ligera mochila, después de tumbar otra vez a su rival preferido, está preparado para enfrentarse al nuevo número 1, Jannik Sinner, el adversario más complicado posible.
LaLiga Santander
Espanyol 2 Barcelona 4
FRANCISCO CABEZAS
@FCabezas78
Cornellà de Llobregat
Actualizado Domingo,
14
mayo
2023
-
23:53Ver 27 comentariosEl equipo de Xavi Hernández...
Las lluvias del viernes y el sábado en París ensuciaron el agua del Sena y obligaron a cancelar el primer entrenamiento de triatlón en el río, aunque los organizadores olímpicos "confían" en celebrar las pruebas martes y miércoles, anunciaron la madrugada del domingo.
El comité organizador de los Juegos, la Unión Internacional de Triatlón y las autoridades locales tomaron "la decisión conjunta de cancelar la parte de natación del triatlón de familiarización", previsto para el domingo, debido a que los "niveles de agua no presentan suficientes garantías", indicaron en un comunicado.
El río que atraviesa París fue declarado apto para nadar tras pruebas efectuadas a mediados de julio, aunque persistieron dudas de si serían adecuadas para la competición. Sin embargo, los organizadores advirtieron la tarde del sábado que los aguaceros podrían haber degradado la calidad del agua.
Los organizadores, que se reunieron para analizar la calidad del agua en el Sena, "recordaron que la prioridad es la salud de los atletas", por lo que suspendieron esa parte del entrenamiento de triatlón.
El triatlón es la primera prueba olímpica prevista en el Sena, antes de la natación en aguas abiertas la segunda semana de los Juegos.
"Dadas las previsiones meteorológicas para las próximas 48 horas, (los organizadores) confían en que la calidad del agua volverá a estar debajo de los límites antes del inicio de las competiciones de triatlón el 30 de julio".
Señalaron que con las condiciones veraniegas de julio, de más sol y ausencia prolongada de lluvias, "la calidad de agua del Sena ha mejorado notablemente". En caso de fuertes lluvias, aguas residuales sin tratar pueden ir a parar al río.
En la misma línea, Pierre Rabadan, adjunto a la Alcaldía de París, concejal de Deportes y responsable de la Organización de los Juegos, destacó en una conferencia de prensa este mismo domingo que, pese a las lluvias, "todo lo que se ha implementado ha funcionado, previniendo que ocurran desbordamientos, por lo que esperamos alcanzar una calidad satisfactoria del agua muy pronto". Eso sí, como también aclaró, "todo dependerá del pronóstico del tiempo para los próximos días".
Si la calidad del agua llega a presentar niveles elevados de contaminación, una alternativa sería aplazar la competición unos días o trasladar la natación de triatlón a Vaires-sur-Marne, en el río Marne al este de París.
La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, nadó el 17 de julio en el Sena junto al jefe del comité organizador de los Juegos, Tony Estanguet, para demostrar que las aguas del afluente eran aptas para las pruebas.