La joven iba a disputar el próximo 20 de mayo en Detroit un combate contra Natalie Gage
Shalie Lipp, en una imagen subida a su cuenta de Instagram.@shalielipp
El mundo de las artes marciales mixtas (MMA) está de luto. Una de sus más jóvenes promesas falleció en un accidente de tráfico.
Shalie Lipp, de 21 años, viajaba -sin cinturón de seguridad, según apuntan varios medios americanos- en el asiento del copiloto de un coche que chocó con otro vehículo en una carretera de Minnesota (EEUU).
La luchadora iba a participar en una gran velada el próximo 20 de mayo contra Natalie Gage, el No Mercy 11, que se va a disutar en el Kent Freeman Arena de Detroit. Un combate para el que Lipp había viajado a Thailandia para prepararlo a conciencia.
Como amateur, la joven nacida en Colorado había registrado tres victorias y dos derrotas. Su entrenador, Eric Sweeney, la ha descrito en redes sociales como “una de las pocas personas que he conocido que realmente buscaba la grandeza“.
Desde el calentamiento, una cintilla rosa en la nariz, y en cada paso por el banquillo, ungüento de mentol, Vicks VapoRub, en el pecho. Los remedios de Carlos Alcaraz para combatir los problemas respiratorios del resfriado parece que funcionan. Al fin y al cabo con ellos venció a Andrey Rublev el miércoles y este viernes ante Alexander Zverev (14.00 horas, Movistar) puede clasificarse para las semifinales de las ATP Finals. Quizá acabe dependiendo de lo que ocurra en el encuentro posterior entre Rublev y Casper Ruud (20.30 h., Movistar), pero en principio con una victoria -más si es dos sets- tiene muchas opciones.
En todo caso, durante el partido, gracias al dilatador nasal y a su botecito mentolado no le faltará el aire y podrá correr y correr en los intercambios con el alemán. En teoría los dos productos le abren las vías respiratorias, de la nariz al pecho, y su cuerpo lo agradece, pero... ¿Y si son sólo placebos? Tanto en el caso del ungüento de mentol como en el cinta nasal no hay evidencia científica que respalde su uso en el deporte y menos que señale una mejora del rendimiento. Si ayudan es porque Alcaraz cree que ayudan y eso ya es importante.
«No hay estudios que respalden sus efectos fisiológicos, pero se pueden utilizar porque no tienen contraindicaciones y sirven como refuerzo moral. Cuando hablamos de efecto placebo, hablamos de placebo, pero también de efecto. Si a Alcaraz le ayuda, adelante», apunta Pedro L. Valenzuela, doctor en Ciencias de la Salud, investigador de la Universidad de Alcalá (UAH) y editor de la revista Fissac que ya recogió todos los papers referentes a ambos remedios.
"El dilatador no muestra incrementos"
En el caso de los dilatadores nasales, los primeros análisis que señalan que no aporta «beneficio alguno» en el rendimiento datan de 1995, pero en 2020 se cerró el debate sobre su funcionalidad. Entonces, seis investigadores de la brasileña Universidad Federal de Minas Gerais analizaron los 624 estudios completaron sobre la cinta en todo el mundo y llegaron a una conclusión inequívoca: «El dilatador nasal externo no muestra incremento de la cantidad máxima de oxígeno, ni de la frecuencia cardíaca ni del índice de esfuerzo percibido».
«En realidad en los últimos años esa cintilla nasal exterior se creía desfasada y todos los estudios se centraban en analizar el dilatador interno Turbine que se puso de moda entre los ciclistas. Lo utilizaba Chris Froome, por ejemplo. Se pensaba que éste sí tenía beneficios, pero tampoco se encontraron», señala Valenzuela con dudas también sobre el ungüento de mentol.
Un alivio subjetivo
Porque miles de personas -especialmente niños- han utilizado el VapoRub para aliviar el agobio que provoca la mucosidad propia de un constipado, pero su uso en competición no es muy científico. Como ocurre con los dilatadores nasales, Alcaraz no es el primer deportista que lo usa y de hecho el año pasado futbolistas del Real Madrid como Jude Bellingham o Vinicius aparecieron en varios partidos con un ungüento de mentol rociado por el pecho. Pero eso no quiere decir que sea efectivo. Un estudio de 2009 de la estadounidense Universidad de Wake Forest y otro de 2016 en el que incluso había un investigador de Procter & Gamble concluyeron que el alivio es subjetivo.
Antonio CalanniAP
El olor puede provocar una sensación de frescor, pero poco más. «El único beneficio que está realmente probado se da en circunstancias de calor extremo. Ese frescor que aporta el mentol reduce el sofoco y ayuda ligeramente a los deportistas», aporta Valenzuela que va más allá en la cuestión. El dilatador nasal y el Vicks VapoRub no ayudan a captar más oxígeno, pero es que aunque lo hicieran tampoco sería efectivo.
"Tienen capacidad pulmonar de sobra"
Lo importante para el rendimiento es la cantidad de oxígeno en los pulmones si no la capacidad para metabolizar ese oxígeno. «Lo normal es que los deportistas metan más aire del que pueden utilizar, tienen capacidad pulmonar de sobras. Son como coches con un depósito de más de 100 litros de gasolina, pero lo que realmente les define es el motor», concluye el investigador, que se reafirma en el efecto placebo.
Más de una semana lleva Alcaraz con el constipado a cuestas y ha mejorado su gestión. El lunes, en su debut en las ATP Finals ante Ruud, apareció agobiado, atenazado por tan incómodos mocos. El miércoles, ante Rublev, en cambio, se centró en su juego y ganó. Pese a la falta de evidencia científica, la cintilla en la nariz y el Vicks VapoRub le vinieron bien. Si ayudan es porque Alcaraz cree que ayudan.
En Pekín se está celebrando esta semana el Tour de Mentougou, una vuelta ciclista que recorre varios distritos montañosos al sur de la capital de China. Participan 105 corredores de 20 equipos procedentes de una decena de países, entre ellos España. La primera etapa arrancó el domingo, con un papel destacado de tres ciclistas del Burgos Burpellet BH, que ocuparon los tres escalones del podio. Aunque el protagonista de la jornada, por algo que sucedió fuera de la carretera, fue un español que quedó en séptima posición.
El lunes, en varias redes sociales chinas hubo una oleada de críticas dirigidas hacia Mario Aparicio, ciclista de 25 años de Aranda de Duero. La polémica nace de un post en las redes del español: junto a una captura con el mapa de la etapa y los kilómetros recorridos, Aparicio publicó el emoji de un cerdo junto a la bandera nacional china.
La publicación de Mario Aparicio.
"Un ciclista de ruta español publicó contenido inapropiado en redes sociales, yuxtaponiendo la bandera nacional china con un emoji de una cabeza de cerdo, lo que desató una gran polémica", explicaba una noticia en la web del diario The Paper, controlado por el gobernante Partido Comunista Chino (PCCh).
De repente, la polémica en redes había saltado el lunes a muchas webs de diarios estatales y locales. "Algunos internautas chinos que viven en España señalaron que el ciclista trató de hacer una asociación ofensiva porque en español se usa a menudo la palabra 'cochina' como término despectivo. Fue un insulto a nuestra nación. Además, los usuarios pudieron verificar que el deportista español, en otras competiciones, ha publicado tras las carreras únicamente la bandera del país donde competía, sin añadir ningún emoticono, por lo que denota una clara intencionalidad grosera", señalaba otro diario chino.
Horas después de la polémica, los medios también se hacían eco de un comunicado emitido por la organización del Tour de Mentougou en el que anunciaban que Aparicio había sido descalificado de la competición. "La publicación en sus redes sociales personales constituye un comentario inapropiado que atenta contra el espíritu deportivo, daña la imagen del evento y tiene un impacto social negativo", señalaban.
El escrito de la organización continuaba afirmando que, tras examinar la publicación del ciclista (que fue borrada tras la polémica), se había determinado que "sus acciones violaron el reglamento del torneo y el código de ética deportiva".
"Exigimos una disculpa pública por sus insultos hacia China", decía un comentario muy compartido en Weibo, equivalente en el país asiático a X. No es la primera vez que, en las redes sociales de China, dominadas por una corriente cada vez más nacionalista, se viraliza una polémica en torno a un comentario en redes sociales de algún deportista o personaje público extranjero.
"Una broma hacia un compañero"
En conversaciones con este periódico, el equipo Burgos Burpellet explica la versión de lo sucedido, defendiendo que todo se ha sacado de contexto. "Mario publicó el emoji del cerdo como una broma hacia el compañero que había ganado la etapa, algo sin malicia y sin relación con el pueblo chino. Solo una desafortunada coincidencia. Sin embargo, la gente lo vio y lo sacó de contexto, malinterpretándolo, ya que la bandera china aparecía junto a él", aseguran.
"Entonces, comenzaron a publicarse una gran cantidad de comentarios en su perfil de Strava y en las redes sociales chinas con insultos hacia el ciclista e incluso muchas amenazas de muerte, una situación muy loca. Después de eso, los organizadores de la carrera y el jurado decidieron descalificar al ciclista. Hemos hablado con ellos para explicarles lo que pasó y aclarar que no había ninguna intención ofensiva hacia China en el mensaje y que solo fue una desafortunada coincidencia. El ciclista ya ha abandonado el país y todo se ha resuelto", sentencian.
Desde el equipo detallan que las etapas de ayer y de hoy transcurrieron sin problemas y que los ciclistas del Burgos Burpellet han ganado la carrera, con Clément Alleno imponiéndose en la clasificación general, logrando un triplete junto a sus compañeros García Pierna y Antonio Angulo.
Unos 15 minutos después de que Rafa Nadal abandonara la Philippe Chatrier, cuando los aficionados ya desfilaban y abarrotaban el village de Roland Garros, toda la familia del 14 veces campeón seguía en las gradas de la pista central haciéndose fotos, guardando el momento en sus teléfonos. Estaban los habituales, la mujer del tenista, Mery Perelló, su graciosísimo hijo, Rafa, sus padres, Sebastián y Ana María, o su hermana, Maribel, pero también estaban todos sus tíos, incluidos el ex futbolista Miguel Ángel, o su abuela materna, Bel, de 93 años.
La 'àvia', muy unida a Nadal, había acudido de su mano a algunos actos en Mallorca, pero nunca antes se le había visto en un partido, ni tan siquiera décadas atrás, en los inicios del tenista. Tanta era la importancia del día. Tanta fue la emoción vivida. Llegados de Mallorca el mismo día por la mañana -cosas de la huelga de controladores aéreos franceses-, todos acabaron retratándose con los ojos rojos por culpa de las lágrimas, orgullosos, emocionados. ¿Todos? «Nadal press conference now».
El mensaje de la Federación Internacional de Tenis (ITF) llegaba de repente a los periodistas que todavía cerraban sus crónicas en la tribuna de prensa. Mientras los suyos seguían con los sentimientos a flor de piel, Nadal pasaba rápido por la ducha, se cambiaba y llegaba a la sala de prensa antes de dirigirse a su hotel, el Intercontinental de la Plaza de la Ópera. Después de caer ante Alexander Zverev por 6-3, 7-6 (5) y 6-3 en primera ronda de Roland Garros, el español mostraba una actitud muy distinta a la que tuvo tras sus eliminaciones en Barcelona, Madrid o Roma. Entonces, sensible y sentido, hablaba de emociones, de la vida, de lo que vendrá. Este lunes, en cambio, Nadal estaba en «modo competición», como él mismo admitía, con la mente puesta al 100% en el tenis.
"Me gusta el tenis"
«Cuando estás en competición vives el día a día, no puedes pararte a pensar. Cuando pasé el tiempo valoraré un poco más lo que ha pasado aquí», comentaba y se reconocía, más que nada, «decepcionado por perder». «He ofrecido un buen nivel de tenis, me he sentido bien, estoy feliz por eso. Si es la última vez estaré en paz conmigo mismo», añadió.
Nadal, este lunes en rueda de prensa.YOAN VALATEFE
Llegados a este punto, ¿Qué es lo que te empuja a seguir?
En el futuro quiero saber que hice todo lo que estaba en mi mano. Haberlo dado todo es lo que siempre me ha hecho sentir mejor cuando estoy en casa, más incluso que los títulos. No quiero que pase un año, encontrarme bien físicamente y empezar a pensar: '¿Por qué no intenté seguir?'. Estoy aquí, lo estoy intentando y lo intentaré hasta que esté motivado. Me gusta el tenis, me gusta la competición y estoy disfrutando de esta época, viajando a los torneos con mi familia.
En los días previos a su estreno, Nadal ya había rechazado un homenaje oficial de Roland Garros y por eso, al acabar el mismo, sólo hubo una rareza: la directora del torneo, Amelie Mauresmo, bajó a la pista en persona y le pidió unas palabras. El español aceptó el requirimiento, habló unos minutos, agradeció su cercanía al público, se llevó una ovación atronadora y ya encaró los vestuarios. «Soy feliz sintiendo tanto amor en un sitio que he querido tanto», comentó.
El respeto de Zverev
En los últimos años, la afición parisina ya había cambiado su actitud hacia Nadal, no había ni rastro de los abucheos que tuvo que escuchar en sus primeras victorias, pero nada parecido a lo vivido estos últimos días. En los entrenamientos previos a su duelo ante Zverev se desató una especie de locura. La organización decidió colocar una de sus sesiones en la Suzanne Lenglen, la segunda pista, con capacidad para 6.000 personas, y se llenó, pero además cualquier movimiento suyo fue seguido de cerca por centenares de fans. Este lunes, por la mañana, de hecho, en su calentamiento en la pista 4, generó una cola de más de 150 metros para intentar acceder a las gradas. Muy pocos lo consiguieron.
Rafa Nadal en los Roland Garros 2024
Luego, durante el partido, escuchó algún «¡Allez, Rafa!» y muchos, muchísimos «¡Vamos, Rafa!» con marcado acento francés. Con Novak Djokovic, Carlos Alcaraz o Iga Swiatek entre los espectadores, Nadal negó cualquier ejercicio de melancolía con un juego intenso, tan intenso que durante muchos minutos fue Nadal. Si delante hubiera habido cualquier otro rival, incluso más de un Top 10 del ranking ATP, hubiera sufrido más para derrotarle, si lo lograba.
Más allá de un arranque nervioso y de una conclusión fatigada, el español ofreció un segundo set de altura. Zverev, que en cada intercambio le cedía primero el paso a Nadal en señal de respeto, pudo haberse enredado ahí. Algún rastro de inseguridad por su parte habría abierto la puerta al español y su instinto competitivo, pero negó toda opción. «No tengo mucho que hablar. Hoy no soy el protagonista, el protagonista es Rafa», dijo el alemán tras el partido en la habitual entrevista al ganador para echarse a un lado y dejar que ocurriera todo: un público entregado, una familia emocionada y un Nadal disgustado. Todos querían llorar cuando él sólo quería ganar.