El asalto al número 25 de la lista ATP tuvo lugar mientras conducía
Dimitrov, en un partido en el Masters de MontecarloSebastien NogierEFE
Los ladrones violentos especializados en sustraer relojes de alta gamma no respetan ni a los deportistas de élite. Los Mossos d’Esquadra investigan el asalto que sufrió el tenista búlgaro Grigor Dimitrov mientras conducía un coche en la zona de Sarrià de Barcelona el pasado viernes por la noche cuando volvía de entrenar ya que participará esta semana en el Open Barcelona Banc de Sabadell, conocido como torneo Godó.
El tenista fue víctima de una banda especializada, según fuentes policiales por el método empleado para robarle. Así, mientras iba un coche un motorista pasó por su lado y le cerró el retrovisor en un semáforo. Cuando él sacó la mano para recolocarlo los ladrones le sujetaron el brazo y le quitaron el reloj valorado en 70.000 euros.
Tras el asalto, el tenista acudió a presentar denuncia ante los Mossos d’Esquadra que han iniciado la investigación para atrapar a los sospechosos. Las primeras indagaciones apuntan a que podrían ser miembros de una banda extranjera desplazados a Barcelona para cometer este tipo de robos especializados en relojes de alta gamma o joyas, según adelantó ‘El Caso’.
No es el primer deportista al que le roban en Barcelona. En agosto pasado, casí recién llegado a la ciudad tras su fichaje por el Barça, un ladrón robó el Rolex de la muñeca del jugador Robert Lewandowski cuando llegó al entreno en la Ciutat Esportiva Joan Gamper de Sant Joan Despí y se paró con su coche para firmar autógrafos a algunos de los aficionados. Poco después el sospechoso fue detenido en una zona próxima al campo de entrenamiento en la que hay huertos.
Hace un año, coincidiendo con su participación en el Gran Premio de España celebrado en el circuito de Montmeló, el piloto de Fórmula 1 Sebastian Vettel se encontraba en la ciudad cuando unos ladrones aprovecharon que su coche estaba parado frente a un hotel en paseo de Gracia para quitarle la bolsa de mano.
El piloto usó un patinete eléctrico para perseguir el rastro de los cacos ya que dentro de la bolsa de mano había unos auriculares inalámbricos con geolocalizador. Vettel no encontró a los ladrones pero si recuperó los auriculares que se dejaron en una tienda del distrito de Ciutat Vella.
La 37 edición de la Copa América, la competición deportiva más antigua del mundo, con 173 años de historia y que en este 2024 se celebrará por primera vez en Barcelona, da hoy su pistoletazo de salida. Y lo hace con una regata preliminar (a modo de exhibición), la tercera después de las celebradas en Vilanova i la Geltrú y en Jeddah, en la que el defensor del trofeo, el Emirates Team New Zealand, y los cinco aspirantes que competirán por medirse a él en la regata final, el Ineos Britannia, el Alinghi Red Bull Racing, el Luna Rossa Prada Pirelli Team, el NYYC American Magic y el Orient Express Racing Team. Todos ellos medirán sus fuerzas con los espectaculares AC75.
En las anteriores ocasiones, los contendientes pusieron en los desafíos en el agua sus AC40, embarcaciones similares, aunque a escala reducida, que son las que usarán los equipos que competirán tanto en la categoría juvenil como en la femenina, la gran novedad de esta edición. Dos competiciones en las que se unirán a los contendientes principales un total de seis equipos invitados, entre los que se encuentra el español Sail Team Barcelona.
Muchos definen los AC75 como auténticos Fórmula 1 del agua. La velocidad que pueden alcanzar estas embarcaciones y los desafíos tecnológicos que se han afrontado para desarrollarlos les dan sin duda la razón. Pueden volar por encima del agua a una altura de 30 centímetros y maniobran con una increíble soltura.
Las tripulaciones se han visto reducidas, pasando de 11 a ocho miembros. Cuatro de ellos se encargan de manejar tanto el timón como los sistemas de control del barco. Los otros cuatro deben proporcionar la fuerza necesaria para alimentar los sistemas hidráulicos. Algo que en los AC40, con sólo cuatro tripulantes, se hace por medio de baterías. Para generar la potencia necesaria, se recurre a los cyclors, quienes usan las piernas en una suerte de bicicletas estáticas y que proporcionan así hasta un 40% más de potencia que los tradicionales grinders, quienes usaban sus brazos.
Una novedad que fue determinante para que Team New Zealand se hiciera con el trofeo en 2017 y que logró introducirse gracias a la actuación del abogado español Luis Sáenz Mariscal, quien se apoyó en un tecnicismo para que el término «manual» fuera sustituido por «humano» a la hora de definir en el reglamento el método aplicado para generar dicha fuerza. Los cyclors fueron prohibidos para la edición de 2021, pero, en esta ocasión, sí podrán estar presentes en Barcelona.
«Los barcos tienen un aspecto fantástico, el rendimiento, particularmente con viento fuerte, es espectacular tanto a favor como contra el viento y creo que los espectadores se sorprenderán mucho. Es todo un privilegio navegar en ellos, con esta preciosa ciudad de fondo. Creo que esta edición está destinada a ser una de las mejores de la historia», aseguró sir Ben Ainslie, CEO del Ineos Britannia.
El Team New Zealand es el actual poseedor de un trofeo que, pese a su origen británico, nunca ha sido conquistado por un equipo de dicha nacionalidad. El Club de Yates de Nueva York, con la goleta America, fue su primer vencedor, en 1851, pero no volvió a poner en juego la conocida como Copa de las Cien Guineas hasta 1870. Desde entonces y hasta 1983 fue siempre capaz de defender con éxito su posesión.
Ese año, el Australia II rompió brevemente el dominio norteamericano, recuperado a continuación durante tres ediciones seguidas por el Club de Yates de San Diego. En 1995 y 2000, el Real Escuadrón de Yates de Nueza Zelanda, vencedor también de las dos últimas ediciones, las de 2017 y 2021, se alzó con un trofeo que fue a parar a manos del Alinghi suizo en 2003, que al no tener salida al mar, eligió Valencia como sede. En 2007, el trofeo fue recuperado también brevemente por los norteamericanos, a través del Club de Yates Golden Gate de San Francisco, en 2010 y 2013.
La regata que se celebra desde este jueves hasta el próximo domingo es preliminar, compiten todos los contendientes del evento principal con sus mejores galas. A partir del día 29 de agosto, arranca la Copa Louis Vuitton, un formato de liga a dos vueltas en la que también compiten todos, pero no se tienen en cuenta los resultados del Team New Zealand.
En esta liga, un barco será eliminado y los otros cuatro se medirán en semifinales, al mejor de nueve regatas, y en una final, al mejor de 13, que definirá el desafiador final del actual poseedor del trofeo. La final, también al mejor de 13, se disputará, en principio, desde el 12 hasta el 27 de octubre. Entre el 17 y el 26 de septiembre, tendrá lugar la competición juvenil y, del 5 al 13 de octubre, la novedosa apuesta femenina.