«No le gusta hablar. Tenéis que aceptarlo como es porque nunca cambiará. Él es así». Las frases son de Kylian Mbappé y hacen referencia a Michael Olise (Londres, 2001), el futbolista de moda que hoy, ante Senegal, debutará en el Mundial mientras los ojos de los despachos más importantes de Europa, incluido el del Real Madrid, no se despegan de él. El tímido extremo derecho del Bayern Múnich apunta a titular en el estelar ataque galo junto a Dembélé, Mbappé y Doué. Casi nada.
Para saber más
Olise nació en Londres, de padre nigeriano (exjugador en la selección de cricket del país africano) y madre franco-argelina. Pudo elegir entre cuatro selecciones (Inglaterra, Nigeria, Francia y Argelia), pero siempre lo tuvo claro. «Desde pequeño, mi sueño es jugar para Francia», aseguró cuando debutó con la sub’18 francesa. Nigeria, eso sí, intentó varias veces convencerle, incluyéndole en la lista de reservas para partidos oficiales y esperando que las raíces paternales le hicieran decidirse. Pero no.
En 2024, Thierry Henry le convocó para los Juegos Olímpicos y le dio las llaves de la selección nacional gala tras su gran final de curso en el Crystal Palace. Fue la gran estrella del equipo, pero perdió la final ante la España de Fermín, Pubill, Cubarsí, Eric García o Baena, entre otros.
Curiosamente, un mes antes de ese encuentro, justo antes del inicio de los Juegos, el Bayern se adelantó a otros grandes de Europa e hizo oficial su fichaje a cambio de 53 millones de euros y 6 más en variables. Una apuesta contundente que el conjunto bávaro no piensa abandonar ahora que los cantos de sirena del fútbol continental se ciernen sobre el fino atacante.
El interés del Madrid
Tal y como informó este periódico, Olise es deseado por el Madrid, y durante los últimos días también se ha deslizado el interés del PSG. En el Allianz ya trabajan en la ampliación de su contrato y no dejan de enviar mensajes directos al Madrid: «Por 150 millones no conseguirían ni una pierna de Olise. Ni por 200. No tiene precio», fue la declaración que un directivo alemán realizó al diario L’Equipe esta semana.
Olise ha participado en 88 goles en 96 partidos durante las últimas dos temporadas del Bayern, brillando durante la liguilla de Champions y ante el Madrid en los cuartos de final antes de perder contra el PSG en aquella loca semifinal. «Puede que Michael sea tímido cuando coge un micrófono, pero tiene una visión de la vida y del fútbol. Su propia visión, y por eso a veces fuera del campo la gente no le entiende. Habla con el balón», asegura Thierry Henry.
En los últimos meses, los aficionados han comprobado el carácter especial de Olise. Salta al campo vestido de calle para pisar el césped apenas dos pasos y se vuelve a vestuarios, no quiso salir en la mayoría de fotos de la celebración de la Bundesliga del Bayern y se mostró muy cortante con la prensa. «¿Reyes de Europa?», contestó tras eliminar al Madrid. «No sé», respondió esta semana al ser preguntado por «una estrella de Brasil», algo que sentó mal en la concentración de la ‘canarinha’.
“Es introvertido”
«Es introvertido, es escaso en palabras, pero es una gran persona», le defendió Mbappé esta semana. En el vestuario francés ha caído bien, aunque tiene sus manías y una ‘adicción’ al ajedrez online, algo cada vez más común entre los futbolistas: «Tengo 1400 de ELO, pero quiero llegar a 1500».
Por costumbre, sigue entrenando con un pantalón más largo a pesar del calor de Boston y continúa dando largas a los periodistas. «Tiré y marqué», contestó tras su hat-trick ante Irlanda del Norte. Le da un poco igual todo y aunque ha mejorado su nivel de francés, no quiere demostrarlo. «Ahora hablamos francés juntos y lo habla muy bien, pero los periodistas no lo saben porque no quiere hablar con ellos», bromeó Mbappé estos días.
Olise es inglés por acento y estilo de vida. Estuvo en la cantera del Chelsea desde los siete hasta los 14 años, pasó brevemente por el Manchester City y terminó accediendo al profesionalismo gracias al Reading, en unos años que ralentizaron su llegada a la elite pero le dieron todavía más peso. Más barro. Tres años en el Reading, en Segunda División, otros tres en el Crystal Palace y fichado por el Bayern. No es el aterrizaje de una gran estrella juvenil, pero «a su manera», como decía Henry, le ha servido para alcanzar el éxito.
«No soy una persona muy emocional. No reacciono como reaccionan los demás», señaló en una entrevista con una revista de moda ‘Highsnobiety’, una de las pocas, poquísimas, que ha hecho antes de este Mundial donde ha recibido miles de peticiones.
Su particular carácter se traslada también a las redes sociales. Mientras las jóvenes estrellas de hoy son muy activas, Olise apenas publica nada. No tiene foto de perfil, no añade comentarios a las fotografías que publica ni comenta las fotos de sus compañeros. «Él es así», añadió Mbappé en rueda de prensa. Un futbolista especial con un carácter especial que en Estados Unidos puede poner un cierre extraordinario a su temporada de explosión.





