Los dueños de los palcos del estadio Azteca amenazan con boicotear el Mundial: “La FIFA vino a pisar nuestras leyes”

Los dueños de los palcos del estadio Azteca amenazan con boicotear el Mundial: "La FIFA vino a pisar nuestras leyes"

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Con el inicio del Mundial a la vuelta de la esquina, el Estadio Azteca (rebautizado como Estadio Ciudad de México) se encuentra en el ojo del huracán. A pesar de que está programado para albergar el partido inaugural de la Selección Mexicana, los dueños de los palcos amenazan con un boicot que podría poner en riesgo la celebración de los encuentros en este recinto: la FIFA quiere el control total del estadio, pero los dueños de los palcos no quieren liberar sus asientos.

La disputa por los 15.000 lugares de palcos y plateas tiene su origen en la exigencia de este organismo del control del total de las localidades de los estadios mundialistas, algo que hace desde 1998.

El problema con el Estadio Azteca, es que para culminar su construcción en 1966, la empresa vendió estos palcos y plateas con derechos para presenciar, sin restricciones, todos los eventos por 99 años. Gracias a ese contrato estos propietarios han podido presenciar, además de numerosos conciertos y eventos de otros deportes, los partidos del Mundial de 1970 y 1986 en los que México fue anfitrión.

Ante las múltiples trabas que los dueños de palcos y plateas han tenido para avanzar en sus derechos para este Mundial, Roberto Ruano, representante de la Asociación Mexicana de titulares de palcos y plateas, dijo que considerarán hacer uso del apoyo que les ofreció la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y otros grupos sociales, que ha desquiciado con sus protestas la capital mexicana en las recientes semanas.

Podrán ingresar, pero con restricciones

Tras una serie de negociaciones entre la FIFA y la asociación de palquistas encabezada por Ruano, un tribunal colegiado resolvió que, aunque los propietarios podrán usar sus espacios, tendrán estrictamente prohibido ingresar alimentos o bebidas; en su lugar, estarán obligados a consumir los menús ofertados por el organismo internacional.

La tensión escaló cuando Ruano y un grupo de dueños acudieron al inmueble para notificar formalmente su inconformidad. Los abogados del estadio les impidieron el paso de forma tajante, advirtiéndoles que no los dejarían entrar porque aquí las leyes de la FIFA son las que mandan”. Ante este cierre de puertas, Ruano expresó la indignación colectiva y aseguró que la percepción generalizada en el país es que la FIFA “vino a pisar las leyes de México”.

kpd