El portero del Real Madrid, Thibaut Courtois, se ha convertido en nuevo accionista del Club Deportivo Extremadura, el equipo extremeño que, con cambio de denominación, llegó a jugar en Primera División en la década de los 90. En esta temporada ha acumulado su cuarto ascenso consecutivo tras su refundación en 2022 y jugará el próximo curso en la Primera Federación.
La entrada del guardameta belga en el conjunto de Almendralejo se produce a través de su plataforma de inversión deportiva cofundada por Courtois y por Gonzalo Vila, denominada NXTPLAY, convirtiéndose así en copropietario del club extremeño, junto a su actual presidente Daniel Tafur, que continuará liderando el proyecto deportivo e institucional, según ha asegurado el club azulgrana en un comunicado de prensa. Bajo la presidencia de Daniel Tafur, el Extremadura ha pasado de competir en Segunda División Extremeña a tocar con los dedos el fútbol profesional,
La operación, en la que se ha estado trabajando durante casi un año, se convierte en el segundo proyecto de inversión de NXTPLAY en un club de fútbol, tras la entrada de la plataforma en el capital del Le Mans FC, conjunto que la pasada semana logró un histórico ascenso a la Ligue 1, máxima categoría del fútbol francés.
Desde el Club Deportivo Extremadura se ha dado la bienvenida a NXTPLAY al presentar la incorporación de un grupo internacional “con ambición, visión y pasión por el fútbol supone un paso muy importante para seguir creciendo juntos” y ha añadido la entidad extremeña que “estamos convencidos de que esta alianza nos hará más fuertes para afrontar los grandes retos que vienen y continuar llevando el nombre de Extremadura a lo más alto. Gracias por confiar en nuestro proyecto, nuestra afición y nuestra historia. El futuro empieza hoy”, ha finalizado, con referencias a la confección de una plantilla que pueda dar el salto de nuevo a la elite del fútbol español.
El pebetero olímpico volverá a alzarse con todo su esplendor sobre el jardín de las Tullerías del 23 de junio, y así durante todos los veranos hasta los Juegos de Los Angeles, por gentileza del COI y como símbolo del espíritu olímpico que aún empapa París, dispuesta a "jugar el tiempo extra" para prolongar aquella inolvidable sensación.
Por aclamación popular, el globo aerostático con la "llama olímpica" diseñado por Mathieu Lehanneur, iluminará de nuevo las noches parisinas gracias al efecto creado por 40 luces LED y agua nebulizada. Su vuelta a las Tullerías, con decenas de eventos culturales en su entorno, durará temporalmente hasta 14 de septiembre, marcada como nueva fiesta nacional del deporte y la inclusión.
El destino final del pebetero está aún en el aire, como lo estuvo en su día la torre Eiffel, diseñada para la Exposición Universal del 1889 como una estructura temporal que iba a durar no más de veinte años. El Hangar y en Meudon, diseñado por el propio Gustave Eiffel para albergar zepelines, se baraja como el "garaje" definitivo del pebetero, que podría volver a brillar como una segunda luna sobre París en momentos especiales.
Para saber más
En cualquier caso, la llama olímpica parece dispuesta a prolongarse en el tiempo. Jouez les prolongations es el precisamente el lema elegido para la campaña que aspira relanzar el París post-olímpico y reivindicar para Francia el título del país más visitado del mundo (codeándose en el podio con España). El tirón de los Juegos sirvió para elevar el listón hasta los 100 millones de turistas extranjeros en el país a lo largo del año olímpico.
"El 2024 está ya grabado en la historia como un año excepcional para Francia", certificó la ministra de Turismo Nathalie Delattre en un acto celebrado en la torre Eiffel, por la que pasaron en el 2024 cerca de siete millones de turistas (el 7% españoles). "El 2025 ha arrancado con un aumento del 8% de las llegadas aéreas internacionales", certificó la ministra, gracias sobre todo al impulso de los visitantes de Canadá, Brasil, Japón, China y los países nórdicos (y a pesar del estancamiento de los turistas estadounidenses, que el año pasado fueron los primeros).
"Los Juegos de París fueron mucho más que un evento deportivo", agregó Nathalie Delattre. "Por primera vez en la historia, los Juegos salieron de los estadios y se disputaron junto a la torre Eiffel, en La Concorde, el Gran Palais... Fueron una gran celebración popular y una inmejorable ocasión para mostrar al mundo nuestro patrimonio cultural. Más de 5.000 millones de espectadores fueron testigos y más de 11 millones de visitantes de 222 países pasaron por la región de París, que se ha beneficiado enormemente".
Los baños en el Sena (a partir del 5 de julio), la red de carriles-bici que supera ya los mil kilómetros o la extensión del metro al Gran París son ya parte del "legado" de los Juegos, así como el Centro Acuático de Saint-Denis (una referencia mundial de construcción sostenible) o el Prisme de Bobigny (el mayor hub deportivo para discapacitados, estrenado por los atletas de los Paralímpicos). Se estima que las emisiones de CO2 fueron la mitad de los Juegos Olímpicos de Londres, con el 100% de la energía para las instalaciones deportivas provenientes de renovables.
La la ministra de Turismo, Nathalie Delattre (c), en el acto de la agencia de desarrollo turístico Atout France.
A la trilogía de Libertad, Igualdad, Fraternidad, la agencia de desarrollo turístico Atout France aspira a añadir la de "sostenibilidad", con la mirada puesta en los Juegos de Invierno del 2030, y con los Alpes convertidos en el segundo polo de atracción del país después de París. El 80% de los visitantes del país se concentran el 20% del territorio, de ahí el empeño en diversificar la oferta y ensanchar la geografía.
En ciertos momentos del día, la saturación turística toca techo en los alrededores de Notre-Dame, que con 30.000 visitantes al día ha recuperado desde su reapertura el diciembre el título del monumento más visitado de Francia (los Juegos sirvieron por cierto para iluminar otra joya del gótico en el Gran París, la basílica de St. Dennis, considerada por expertos como "la abadía de Westminster" francesa).
Pecco Bagnaia recordó a lo grande en el Gran Premio del domingo por qué ha logrado hacerse con dos campeonatos del mundo de MotoGP. El italiano firmó una carrera incontestable. Se puso primero en la tercera curva y ya no abandonó la cabeza hasta el final, manteniendo la cabeza fría y sin cometer ni un solo fallo. El tercer puesto de Jorge Martín, cuya pelea a brazo partido con Brad Binder cayó finalmente a favor del sudafricano, le permite al italiano marcharse de Lusail con el liderato del campeonato en sus manos. [Narración y clasificaciones]
Marc Márquez, mientras, transmitió unas sensaciones excelentes y acabó cuarto, pero quien firmó quizás la carrera más espectacular fue Pedro Acosta. El Tiburón de Mazarrón, en el fin de semana de su debut en la máxima categoría, fue capaz de arrebatarle durante unos instantes ese cuarto puesto al seis veces campeón del mundo de MotoGP, pero cuando tanto su físico como los neumáticos dijeron basta, acabó por caer finalmente hasta el noveno puesto en una carrera de inicio accidentado. La moto de Raúl Fernández falló justo antes de la primera salida, algo que redujo la carrera en una vuelta y le obligó a salir el último para, finalmente, acabar retirándose a cuatro vueltas del final.
«Trabajamos en silencio, ya sabíamos qué potencial tenemos. Traté de dar el máximo el sábado, pero sabiendo que era importante cambiar algunas cosas y el trabajo que hicimos por la noche fue importante. Esta carrera la gestionamos de manera distinta, todo ha funcionado muy bien y nos vamos a Portimao habiendo dado otro paso adelante con la moto», señaló un Bagnaia exultante por su triunfo. «Pecco no ha cometido ningún error, me quito el sombrero ante él», apuntó por su parte un Brad Binder contento por las mejoras introducidas en su montura. Jorge Martín, finalmente, aseguró marcharse también con buenas sensaciones.
Bagnaia, ganador en el GP de Qatar.KARIM JAAFARAFP
«Ha sido una carrera difícil, el neumático trasero no me ha funcionado bien y Pecco ha podido tirar más. Trataba de controlar el grip y, cuando vi que llegaba Marc, aunque tiró mucho, también pude tirar para cerrar distancias y casi paso a Brad. Al final, he sido tercero, logré la victoria el sábado y hay que estar contentos», señaló el de San Sebastián de los Reyes. «No estoy pudiendo pilotar como me gustaría, por las vibraciones, pero de momento me toca adaptarme a mí», agregaría después en declaraciones a DAZN.
El primer Gran Premio de Marc Márquez con Ducati, mientras, dejó de nuevo muy buenas sensaciones. A pesar de que el descarado Pedro Acosta le tomó por sorpresa por un momento y logró arrebatarle, momentáneamente, el cuarto puesto de la carrera, el de Cervera evidenció que está cómodo en su nueva montura. Quizás, lo único que le falta es sólo acumular algunos kilómetros más.
En cuanto al resto de pilotos españoles, Álex Márquez acabó la carrera en sexta posición, Aleix Espargaró fue octavo, Maverick Viñales, décimo, Joan Mir, decimotercero, Álex Rins, decimosexto y Augusto Fernández, finalmente, decimoséptimo. Mención especial, además, merece el séptimo puesto logrado por un Fabio Di Giannantonio a quien un error con el cambio le llevó dar con sus huesos en el asfalto en la sprint race del sábado.
Sin muchos agobios, pero sin alardes. Así es como acabó por imponerse el Barça a Las Palmas en un partido que tuvo en Raphinha a su gran protagonista. El brasileño no sólo marcó el solitario tanto que les valió el triunfo a los azulgrana, sino que puso también los cimientos para el mismo forzando la expulsión de un Álvaro Valles siempre vital para los canarios, tanto bajo los palos como a la hora de buscar el juego combinativo. [Narración y estadísticas (1-0)]
Inicialmente, Xavi, quien tuvo que ver el duelo desde la grada para cumplir el primero de sus dos partidos de sanción por su expulsión ante el Atlético, prefirió dejar a Araujo en el banquillo. A pesar de que el central se ejercitó con aparente normalidad junto con el resto de sus compañeros en la sesión del viernes, la posible fatiga acumulada a raíz de su viaje para para estar con Uruguay en la última convocatoria de selecciones, unida a unas molestias en el músculo derecho, serían los motivos que llevaron al técnico azulgrana a mantenerlo en la recámara en el arranque del duelo. Quien se ha convertido en un jugador del todo indiscutible en sus esquemas, cómo no, es Pau Cubarsí. Un central que, a pesar de su juventud, le transmite una tranquilidad más que absoluta cuando tiene el balón en los pies.
El Barça no pasó demasiadas inquietudes a nivel defensivo. Las Palmas, de hecho, se acercó en contadas ocasiones a los dominios de Ter Stegen. La más peligrosa fue un lanzamiento de falta directa de Coco, en el añadido del primer tiempo, que acabó saliendo muy cerca del marco barcelonista. En ataque, los azulgrana se volcaron, pero no lograron marcharse al descanso con un gol en su zurrón, a pesar de que el balón si acabó besando la red en dos ocasiones. Una, desde las botas de Lewandowski, nada más empezar el duelo. La otra, desde las de Raphinha, cerca de cumplirse los primeros 20 minutos. Ambas se fueron al limbo por fuera de juego, si bien el segundo fue muy protestado por los locales. El brasileño, además,sería decisivo en una acción que acabaría por condicionar a los visitantes durante el resto del duelo: la expulsión de Álvaro Valles.
El extremo azulgrana, aprovechando un buen pase al hueco de Sergi Roberto, fue más rápido que el arquero de Las Palmas, siempre acostumbrado a actuar casi como si fuera un jugador de campo más y acabó protagonizando una aparatosa caída tras el encontronazo entre ambos. Busquets Ferrer no dudó ni un instante y mandó a Valles a los vestuarios. Los locales, pese a contar con un efectivo más sobre el césped, no acabaron de encontrar la manera de crear acciones claras de peligro, por mucho que Lewandowski llegara a mandar un remate al travesaño y que un disparo lejano de Fermín se perdiera por poco por la línea de fondo. El encuentro se fue así al descanso con tablas en el marcador, tras un primer tiempo marcado también por unos instantes de breve pero intenso aguacero.
Joao Felix y Cancelo celebran con Raphinha el gol del Barça.PAU BARRENAAFP
En la reanudación, Las Palmas buscó cortar el ritmo lo máximo que fuera posible, tratando de que el reloj jugara a su favor para poder, por lo menos, pescar un empate en Montjuïc. La idea era tratar de que al Barça le atenazaran los nervios en busca del gol y, quién sabe, aprovechar algún despiste en la zaga para hacerle daño. El plan, no obstante, acabó por irse relativamente pronto al traste. Antes de que se cumpliera la hora de juego, Raphinha, precisamente, aprovechó una medida asistencia de Joao Félix, relevo de un Fermín que se vació sobre el terreno de juego, para abrir el camino de la victoria.
El gol, siempre liberador, permitió que el Barça redoblara su acoso al área visitante, ante un rival al que sólo le quedaba encerrarse al máximo y, quizás, buscar alguna sorpresa a la contra. Pudo rubricar el encuentro Joao Félix, tras asistencia de Koundé, pero su remate acabó chocando con el travesaño y el poste y la sentencia definitiva se quedó en el tintero. Incluso, hubo un nuevo despiste que habría podido costar el empate. En el ocaso, eso sí, Lewandowski y Cancelo vieron sendas amarillas que les obligarán a perderse el desplazamiento a Cádiz por sanción.