El salto de altura femenino, la primera final del Campeonato, era una de las pruebas de mayor nivel general, con un elenco que podía ser el de una final olímpica. Las sucesivas purgas dejaron a siete mujeres en 1,93. Luego, en 1,96, a cuatro para tres medallas.
Para saber más
Fueron cuatro porque Yaroslava Mahuchikh (Ucrania), Angelica Topic (Serbia), Nicola Olyslagers (Australia) y Yuliya Levchenko (Ucrania) pasaron al primer intento, como habían hecho hasta entonces con las alturas anteriores, el 1,99. Concurso de gran nivel e impoluto en las mejores. Cuando Mahuchikh se quedó sola en 2,01, se repartieron un oro y tres platas. “Slava Ukrayini”. Gloria a Ucrania. Luego Mahuchikh falló en 2,06 en su intento de batir el récord de los Campeonatos, 2,05, en poder de Stefka Kostadinova desde Indianápolis87
La lesionada sombra del inescrutable Jordan Díaz, sorprendente emigrante a Arkansas, planeaba sobre la final de triple salto. Díaz salvó en 2022 los 7.500 kms. que separan La Habana de Madrid y ahora, invirtiendo la ruta atlántica, recorre los 7.500 que median entre Madrid y Little Rock. Eso sí que es saltar con regularidad.
El triple es cubano. Cubano y exiliado. Los mejores triplistas nacieron en Cuba: Jordan Díaz, Pedro Pablo Pichardo, Andy Díaz, Lázaro Martínez… Hoy Díaz (Jordan) es español. Pichardo, portugués. Díaz (Andy), italiano. Sólo Martínez permanece en esa “perla de las Antillas” que agoniza entre apagones y penurias. Sin Pichardo ni Díaz (Jordan) en liza, ni tampoco el jamaicano Jaydon Hibbert, los tres ausentes este curso del “indoor”, Andy Díaz hizo la mejor marca mundial del año para ganar con 17,47. No sería un registro de esa jerarquía en otras circunstancias.
El trueno de la velocidad clausuró la jornada. En el viejo duelo USA-Jamaica, ganó USA con Jordan Anthony, 21 prometedores años y 6,41. Recupera el puesto de líder estacional, con el que había llegado a Torun (6.43). Kishane Thompson (Jamaica) fue segundo con 6.45, la misma marca que el otro estadounidense, Trayvon Bromell.







