El ‘maná’ del fútbol árabe que dificulta escapar de la guerra: permiso para la evacuación, riesgo de incumplimiento de contrato y la mediación de la FIFA

El 'maná' del fútbol árabe que dificulta escapar de la guerra: permiso para la evacuación, riesgo de incumplimiento de contrato y la mediación de la FIFA

Los países de Oriente Medio se han convertido en la última década en un destino muy apetecible para jugadores y entrenadores de fútbol y fútbol sala por los altos salarios que ofrecían federaciones y clubes, pero ahora, tras el estallido de la guerra con Irán, esos contratos se han convertido en muchos casos en un problema que les ata a permanecer en esos países.

Desde la pasada semana se está produciendo la evacuación de deportistas y sus familias tras paralizarse las competiciones por la amenaza constante de los ataques iraníes a sus vecinos del Golfo, aunque hay países que van retomarlas. En la Liga de las Estrellas de Qatar, suspendida el 1 de marzo, se volverán a disputar partidos este jueves 12 de marzo. La mayoría de clubes han recuperado los entrenamientos, lo que ha retenido a muchos profesionales ante el temor a incumplir sus contratos o, simplemente, porque los equipos no les permiten marcharse.

Es el caso de un jugador que tuvo que bajarse del autobús que este lunes le iba a conducir de Doha a Riad para coger el vuelo chárter fletado por la Federación Española (RFEF) para volver a España. Su club no le dio permiso para marcharse. “Por la mañana están entrenando y por la tarde caen misiles”, cuenta a El Mundo fuentes federativas que siguen en contacto con todos los españoles que permanecen en Oriente Medio.

De hecho, a todos ellos les ha ofrecido asesoramiento legal sobre qué recogen sus contratos sobre situaciones de peligro. “Muchos de ellos tienen abogados, pero alguno ya nos ha remitido su contrato para estudiar si hay alguna cláusula que recoja lo que pueden hacer ante una situación como la que están viviendo“, asegura el secretario general de la RFEF, Álvaro de Miguel.

La situación entre los futbolistas y entrenadores de los países afectados, fundamentalmente Qatar y Kuwait, ha sido en las últimas dos semanas de “temor” por la situación de sus familias, en algunos casos con menores, y “caótica” por las informaciones contradictorias sobre qué pasará con las competiciones en toda la zona.

Una directriz de la FIFA

Los primeros en alzar la voz pidiendo ayuda a la FIFA han sido los comités de entrenadores de las federaciones de Portugal, España, Italia, Alemania, Inglaterra, Francia, Países Bajos y Turquía. Todos han firmado una carta conjunta remitida al departamento legal del máximo organismo solicitando “orientación y medidas regulatorias de protección” ante la “incertidumbre jurídica y contractual” que viven los entrenadores.

Varios de ellos, informan a la FIFA, han mostrado su preocupación por abandonar “temporalmente” el país donde trabajan por razones de seguridad. De hecho, insisten en que en muchas jurisdicciones del Golfo, los contratos de trabajo y la residencia “están vinculados al club empleador a través de sistemas de patrocinio, lo que significa que salir del territorio puede requerir autorización previa del club u otras autoridades administrativas”, explican en la carta.

Por eso recuerdan a la FIFA que, como su marco regulatorio reconoce “la posibilidad de rescisión del contrato por justa causa (artículo 14 del RETJ)”, así como por “circunstancias de fuerza mayor en situaciones excepcionales que afecten al normal cumplimiento de las obligaciones contractuales”. Por eso le piden que les oriente y tome postura sobre la situación que se ha dado en Oriente Medio.

abandono de funciones

En especial, piden que, si los entrenadores extranjeros se marchan del país por “razones de seguridad”, eso no se interprete como un “incumplimiento contractual o un abandono injustificado de sus funciones” y que proteja los derechos contractuales y profesionales. También solicitan su mediación con “las federaciones nacionales, ligas y clubes de los países afectados” para que aborden cada situación “de forma equilibrada y responsable”.

En la misiva, los comités de entrenadores ponen sobre la mesa la preocupación que existe por las “consecuencias disciplinarias o contractuales derivadas de una salida motivada por consideraciones de seguridad”, porque podrían enfrentarse a acusaciones de incumplimiento de contrato o abandono de funciones. En este sentido, le piden a la FIFA que aclare si, en situaciones de conflicto armado o de grave riesgo para la seguridad personal, la salida temporal del territorio por parte de un entrenador podría considerarse justificada según los principios de causa justa o fuerza mayor, “contribuyendo así a prevenir posibles disputas ante el Tribunal de Fútbol de la FIFA o el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS)”.

“Creemos que el marco regulatorio del fútbol internacional debe ser capaz de responder adecuadamente a estas circunstancias extraordinarias. Dada la creciente preocupación expresada por los entrenadores que trabajan actualmente en la región, agradeceríamos enormemente la orientación de la FIFA lo antes posible, para que nuestras instituciones puedan brindar el apoyo y la claridad jurídica adecuados a nuestros miembros”, concluye la carta firmada, en nombre de todos los comités, por el presidente portugués Henrique Calisto.

kpd