La colecta del ex tenista David Català para luchar contra su leucemia aguda: “Lo importante es que no vaya al cerebro”

La colecta del ex tenista David Català para luchar contra su leucemia aguda: "Lo importante es que no vaya al cerebro"

«Fue un sábado, lo recuerdo. El domingo anterior había ganado un torneo ITF de veteranos aquí en Hong Kong, pero durante la semana sintó mucho dolor en la espalda y al final fue al hospital. Empezaron las pruebas. Y en el análisis de sangre vieron que tenía los leucocitos muy altos. Podía ser una infección o algo más serio así que le hicieron una biopsia. Solamente 48 horas después, el lunes, ya le habían diagnosticado una leucemia linfoblástica aguda y empezaba con la quimioterapia».

Habla Ayelen Alcover al salir del hospital Queen Mary de Hong Kong, donde su marido, David Català, entrenador y ex tenista, lleva un mes ingresado luchando contra una leucemia. A sus 36 años los médicos son optimistas con su recuperación, «tienen mucha esperanza», aunque necesita algo primordial en su caso: dinero. El tratamiento en Hong Kong -donde reside- es caro, especialmente un medicamento oncológico específico llamado Ponatinib y por eso Alcover ha iniciado un crowdfunding en la web GoFundMe. Català necesita unos 30.000 euros y ya lleva más de 23.000. «Estamos extremadamente agradecidos por la cantidad de apoyo que hemos recibido. Nos han ayudado amigos, conocidos, conocidos de conocidos, incluso desconocidos, es muy bonito», admite Alcover.

¿Se plantearon la vuelta a España, donde el medicamento es gratuito?
Hubiera sido arriesgado y muy difícil de gestionar. Según nos dijeron, David necesitaba empezar la quimioterapia de inmediato y en pleno tratamiento no puede coger un avión. Además llevamos 15 años en Hong Kong, tenemos tres hijos escolarizados aquí, yo tengo mi trabajo… Fue todo tan rápido que ni nos lo planteamos.
¿Cómo acabaron mudándose a Hong Kong hace 15 años?
Vivíamos y trabajabamos en Tarragona, pero la Federación de Tenis del Hong Kong ofreció un contrato de entrenador a David y pensamos que por qué no probarlo. Éramos jóvenes. Nos lo planteamos como aventura de dos años como máximo. Pero nos encantó el lugar, nos enamoramos y ya nos quedamos.

“Lo han pillado pronto”

Nacido en Tarragona y formado en el Club de Tenis Tarragona, David Català fue uno de esos muchos currantes del tenis que rozan con los dedos el circuito ATP, pero que nunca llegan a disfrutarlo. En su juventud jugó varios torneos Futures y Challenger y se enfrentó a rivales como Albert Ramos y Joao Sousa, que llegarían a estar entre los 30 mejores del mundo, hasta que dijo basta. Llegó un momento en el que el dinero ya no alcanzaba. Como tantos en su posición, se puso a entrenar a jóvenes, pero un día apareció Hong Kong. A través de dos amigos que ya se buscaban la vida por el mundo, Jaume Monfort y Pepe Caballero, Català supo de una oferta en la región autónoma de China y se lanzó a la aventura junto a su pareja. Desde el inicio, le fue muy bien.

Tan bien le fue que al poco tiempo le hicieron seleccionador y hasta le nacionalizaron. En 2014 se convirtió en el primer tenista español en jugar la Copa Davis con un país extranjero y, aunque no consiguió salvar a su equipo del descenso al Grupo III, el más bajo de la competición, se hizo referente.

En los últimos años le habían contratado como manager en un club mientras preparaba un Ironman y seguía jugando torneos ITF para mayores de 35 años.

«Lo han pillado pronto, lo están atendiendo muy bien y tiene a su favor que es joven y deportista», comenta su mujer, Alcover, que expone que estos días Català será sometido a una punción lumbar para saber el efecto de la primera fase del tratamiento antes de comenzar la segunda. «Según me explicaron los médicos lo importante es que el cáncer no vaya al cerebro», cuenta Alcover, siempre en positivo.

En plena lucha cuenta que, más allá del dinero, ha encontrado en su petición de GoFundMe una manera de relatar lo ocurrido y concienciar a los jóvenes para que no duden en hacerse revisiones médicas. «Vamos día a día. Con una enfermedad así no hay que plantearse plazos. El único plan es luchar para que David se recupere y que pueda ver cómo crecen sus hijos», finaliza Alcover desde Hong Kong.

kpd