La número uno del mundo, Aryna Sabalenka, superó a Marta Kostyuk en la final de Brisbane (6-4, 6-3), donde revalidó su título de 2025 para conquistar vigésimo segundo de su carrera. La bielorrusa sólo precisó 77 minutos en el Arena Pat Rafter, reforzando su papel de favorita para alzar el Open de Australia, que arranca el 18 de enero.
Tras sellar la victoria, Sabalenka miró hacia su rival y se besó ambos bíceps, probablemente en referencia a comentarios previos de la ucraniana sobre que poseía niveles de testosterona más altos que otras jugadoras.
Los focos se trasladaron a la entrega de premios, dado que Kostyuk, como ucraniana, tampoco ofreció su mano a una adversaria rusa o bielorrusa, en señal de protesta por la invasión de Ucrania en 2022. La derrotada habló apasionadamente sobre su tierra natal, pero evitó mencionar a Sabalenka por su nombre.
“un dolor en mi corazón”
“Quiero decir unas palabras sobre Ucrania”, arrancó Kostyuk. “Juego todos los días con un dolor en mi corazón. Hay miles de personas que están sin luz y agua caliente en este momento, a -20ºC, así que es muy, muy doloroso vivir esta realidad cada día. Mi hermana duerme bajo tres mantas por el frío que hace en casa. Me conmovió muchísimo y me alegró mucho ver tantas banderas ucranianas esta semana”.
Mientras tanto, Sabalenka felicitó a Kostyuk, afirmando que esperaba que se encontraran en otra final pronto. “Quiero felicitar a Marta y a su equipo por un increíble comienzo de temporada. Les deseo todo lo mejor. Espero que nos encontremos muchas más veces en las finales para demostrar un gran tenis”, relató la campeona de cuatro majors, que además aprovechó el momento para pedir matrimonio a su pareja, Georgios Frangulis.
Kostyuk admitió que sus comentarios en una entrevista en 2025 fueron sacados de contexto, pero aumentaron las tensiones entre ambas desde que la ucraniana se negó a estrechar la mano de Sabalenka en Roland Garros 2023.
David García de la Loma, árbitro palentino de 31 años, ha muerto este martes después de una larga enfermedad, según ha comunicado la Real Federación Española de Fútbol y ha informado Efe.
García de la Loma logró el ascenso a Segunda RFEF durante la temporada 2020/20221, pero no pudo debutar en esta categoría ya que le detectaron un cáncer, concretamente un sarcoma sinovial.
A raíz de la enfermedad, el colegiado sufrió la amputación de un brazo, pero no cesó en su empeño de continuar con su pasión, el arbitraje, hasta volver a los terrenos de juego en 2022.
El 10 de septiembre de ese 2022, David García de la Loma arbitró, en Segunda RFEF, el encuentro entre el Atlético de Madrid 'B' y el Don Benito, un momento para el recuerdo del arbitraje español y donde ambos equipos le entregaron una camiseta conmemorativa y se llevó el reconocimiento del público.
La Real Federación Española de Fútbol ha destacado su "ejemplo de lucha, constancia y amor por el arbitraje" y ha confirmado que esta semana sus compañeros portarán brazaletes en todas las categorías negros como homenaje a su figura.
Cuando las multitudes le aclaman, le chillan y le ruegan en los largos pasillos que en cada salida se forman en el protocolo de la estampa de firmas, cuando rodean el bus del UAE Emirates, cuando le persiguen incluso en los hoteles de paso perdidos por Francia, a Tadej Pogacar se le intuye abrumado. Como los tímidos enfermizos, no sabe muy bien cómo reaccionar ante el fenómeno fan. Un brazo arriba, una media sonrisa. Él sólo es una estrella del rock encima de la bicicleta. Ahí sí, la transformación, los gestos, el colmillo, la inclemencia. El show.
En Niza, bajo el sol del Mediterráneo, tan lejos del Arco del Triunfo parisino, el esloveno se hizo leyenda. Son tantas las comparaciones con los mitos del ciclismo, los récords devorados... El nombre más repetido es el de Marco Pantani, el último ganador del doblete Giro-Tour, hace 36 años. Sólo seis más lo lograron (Coppi, Anquetil, Merckx, Hinault, Roche e Indurain), pero lo más asombroso no es conseguirlo, es siquiera imaginar intentarlo en los tiempos del ciclismo moderno, donde ya no se avanza a base de riñones y coraje, donde todo lo marca la ciencia, los vatios, los esfuerzos y los descansos. Ahí, en los laboratorios, ha sido donde se ha fraguado lentamente la reconquista de Pogacar, una maquinaria que su director, Joxean Fernández Matxin, puso en marcha el mismo día después de que, por segundo año consecutivo, Jonas Vingegaard apartara a su pupilo del triunfo en la Grande Boucle.
«Un Tour lo perdí porque me equivoqué siguiendo los ataques de Roglic y Vingegaard [Galibier 2022], el otro porque lo corrí con la muñeca medio rota y una férula», contaba en la cima de Isola 2000 Tadej tras abrochar su tercer Tour e igualar a Thijs (1913, 1914, 1920), Bobet (1953 a 1955) y Greg LeMond (1986, 1989 y 1990). «Vuelvo a ser el viejo yo. Y todavía mejor». Pero, ¿cómo lo hizo?
Pogacar, celebrando su triunfo en la contrarreloj.LAURENT CIPRIANI / POOLEFE
Es lo que Matxin llama «el backstage, todo lo que está detrás». Y, en el caso del genio de Komenda, se basa en tres pilares: aerodinámica, nutrición y rehabilitación. Los tres, como ese Joseba Elguezabal (el masajista vizcaíno) que le asiste en cada meta, tras cada esfuerzo, con acento español.
Tras la segunda afrenta de Vingegaard, con un bajón como nunca antes se había visto en el Col de la Loze, el fin de temporada de Tadej no fue todo lo exitoso que acostumbra. Apenas pudo sumar a su palmarés Il Lombardia, el último monumento del año. Ya ese octubre, en el primer pre stage del equipo en Abu Dhabi, Matxin le planteó una ambiciosa hoja de ruta hacia la reconquista: Giro y Tour. «Todo está analizado. No podíamos acomodarnos. Teníamos que controlar dónde habían estados la pérdidas y minimizarlas. Y aumentar nuestras fortalezas. Y para eso había que sacrificarse», explica el director del UAE a EL MUNDO.
El Puig
Tras las vacaciones con su novia Urska Zigar, Pogacar se puso manos a la obra. En enero ya estaba trabajando en el velódromo valenciano de El Puig, Porque ahí, en la aerodinámica, estaba uno de los puntos débiles detectados. «El año pasado nos metieron 1:38 en la crono [Combloux), son cosas que escuecen pero que te hacen despertar». El hombre destinado a mejorar aerodinámicamente a Pogacar es David Herrero, ex ciclista del Euskaltel, ahora uno de los biomecánimos más prestigiosos del pelotón. Que no sólo estudió en el túnel del viento y los track test (pista) la posición de Tadej en la cabra de contrarreloj, fue más allá. «Se trataba de ser aerodinámicos, pero confortables en la posición. Pogacar antes iba mucho más recto, más flexible. Ahora va más acoplado en momentos donde antes era erecto. Todo apoyado por el Big Data. Si vas 20 segundos con una capacidad de flujo del aire que te penetre mucho más...», explica Matxin. «Estudiamos hasta la posición en el grupo y la composición y ubicación del equipo, cómo usamos el draft (ir a rueda), saber que tú en ese momento estás recuperando y posiblemente tu rival no, él gasta más y tú menos», añade.
Herrero, que fue pupilo de Matxin en el Saunier Duval, analiza hasta «el rozamiento del material de la bicicleta, del muslo con el sillín, de un buje, de la cadena... Cuanta menos fricción haya, más rendimiento». Todo eso no dejó de aplicarlo Pogacar. En cada calentamiento y cada enfriamiento del Giro, utilizaba la bici de contrarreloj. En el mes entero que pasó concentrado en los Alpes Marítimos antes del Tour, hubo días que recorrió los puertos acoplado. Jornadas en las que, antes de partir, completaba en el rodillo rodajes suaves a 40 grados, un entrenamiento térmico para mejorar una de sus flaquezas reconocidas, el esfuerzo bajo el calor.
Pogacar, con sus compañeros.Daniel ColeAP
La siguiente para de la mejora de Pogacar es la nutrición. Y ahí el hombre es Gorka Pérez, el nutricionista español del UAE, que ya contaba en EL MUNDO cómo medía «hasta los gramos de arroz del sushi» de sus ciclistas. «Valora el gasto calórico, el gasto en kilojulios de cada etapa para analizar proteína, carbohidratos, toda la alimentación a la perfección de cada uno. Con una App que ha desarrollado, sabe perfectamente todo lo que han gastado y todo lo que tienen que comer», dice Matxin. «El chef hace el menú customizado para cada corredor. Nadie pasa hambre. En muchos casos no se pueden ni acabar la dieta, pero están convencidos de que al detalle eso es lo que necesitan para recuperar, la gasolina que han gastado».
Otro de las grandes novedades en el entrenamiento de Pogacar fue la llegada en octubre del sevillano Javier Sola en sustitución de Íñigo San Millán (se incorporó al Athletic de Bilbao) como director del grupo de entrenadores. Matxin también destaca otra pata menos visible del entorno del campeón. Se trata de Víctor Moreno, especialista en rehabilitación de la Universidad Miguel Hernández de Elche. Con una gran peculiaridad que adelanta en «un 50% los plazos de la recuperación»: el profesor se desplaza directamente a los lugares de residencia de los ciclistas del UAE. «Esto no creo que exista en ningún deporte. Cuando alguien tiene una lesión o una caída, tener que desplazarte a un centro de rehabilitación o a un hospital, es duro psicológicamente. Víctor acude a la casa de los ciclistas para que en su ambiente, con su familia, se recuperen más rápido la lesión. El año pasado estuvo en Mónaco con la rotura de muñeca de Tadej», desvela Matxin.
Todo eso, las ganas de venganza y el talento innato de Pogacar. Un cóctel para la historia del ciclismo.
LaLiga EA Sports
LUIS NÚÑEZ-VILLAVEIRÁN
@LNvillaveiran
Actualizado Domingo,
10
diciembre
2023
-
23:44No existe un protocolo de actuación ante situaciones como la que...