La Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha acordado proponer sanciones a 53 manifestantes por invadir la calzada y enfrentarse a los agentes durante tres etapas de la última Vuelta Ciclista a España.
Según informó este miércoles el Ministerio del Interior en nota de prensa, estos expedientes corresponden a actuaciones desarrolladas por la Ertzaintza en el paso de la prueba por el País Vasco y de la Guardia Civil en Asturias y Pontevedra, y se suman a las multas propuestas por la Comisión Estatal en sus dos reuniones anteriores.
Las propuestas recogen sanciones de 1.500 a 5.000 euros y la prohibición de acceso a recintos deportivos de 3 y 12 meses por la comisión de infracciones leves y graves. La Guardia Civil propuso sanción a 39 personas, de las cuales 12 fueron detenidas por intentar cortar la carretera y encadenarse a los quitamiedos en un tramo de la etapa 13 con salida en Cabezón de la Sal y final en L’Angliru.
Por su parte, la policía autonómica vasca instó a multar a 14 ciudadanos por incidentes en la etapa 11, a su paso por Bilbao, la cual tuvo que ser neutralizada y no tuvo finalmente ganador. De ellos, cuatro fueron detenidos por enfrentamientos con los agentes cuando intentaban invadir la vía.
Loor al ciclista inconmensurable y al hombre indestructible. Reverencia frente a quien, 136 días después de un accidente entrenándose que le costó fracturas, luxaciones y contusiones, volvió a triunfar. Pleitesía ante quien es capaz de ganar nada más reaparecer, como si nada hubiera ocurrido, como si el tiempo se hubiera detenido, para repetirla, en la última victoria, la crono del Mundial, 208 días atrás. Veneración suscitada y sostenida por, en una palabra, en un solo nombre, Remco Evenepoel.
El himno nacional de Bélgica es 'La Brabançonne'. La Brabanzona. De Brabante, una de las cinco provincias valonas de Bélgica. Y, casi simbólica, patrióticamente, Remco Evenepoel eligió la Flèche Brabançonne, 162 kms. entre Beersel y Overijse, con 21 ascensiones, para dar sus primeras pedaladas en la temporada 2025. El resto de los "Fab Six" (Pogacar, Van der Poel, Vingegaard, Roglic, Van Aert) ya había salido a escena. Y todos con victorias. Excepto Van Aert, que ha rozado varias y no ha conquistado ninguna. Igual que en esta Brabanzona, dominado al sprint por la múltiple excepcionalidad del genio intratable.
Quizás haya que celebrar por encima de todo que Remco no se cayera. No es una observación frívola en el caso de un corredor víctima frecuente de graves accidentes, el último de los cuales lo sometió a tal prueba física y psicológica que estuvo a punto de destruirlo. La victoria brabanzona es un canto al talento profesional y al coraje personal de quien, sometido a casi todas las pruebas posibles, las ha ido superando una a una.
Todo empezó y, valga el juego de palabras, comenzó a terminar a 50 kms. de la llegada. En los 500 metros de adoquín al 9,2% de media y con un porcentaje máximo del 14,9% del Moskesstraat, atacó Van Aert. Se le unió Evenepoel. La carrera se fragmentó al instante, como cortada a hachazos de un gigante ciego y furioso. Un poco más allá, en el Holstheide, un kilómetro sin empedrado, pero al 11%, saltó Remco (Soudal). Se le le pegaron Van Aert (Visma) y los 22 años del británico Joseph Blackmore (Israel), ganador del Tour del Porvenir de 2024.
El sufrimiento de Van Aert
La precoz escapada del día, seis hombres, entre ellos Antonio Jesús Soto, del Caja Rural, ya era un recuerdo. Bueno, un olvido. El trío hizo camino. Los sucesivos pasos, en el circuito, del Herstraat, el Moskesstraat, el Holstheide, etc., vieron volar al terceto, siempre con alrededor de los 50 segundos de ventaja, porque por detrás también se corría mucho, aunque no lo suficiente. Tendrían que haber estado por allí Pogacar y Van der Poel para tener alguna posibilidad de caza.
Ya muy dentro del bucle final de tres vueltas, a 16 kms. de la meta, Blackmore reventó. El pelotón se lo tragó poco después como quien ingiere un fruto tan maduro que ya no se mantiene en el árbol. Sólo existía un mano a mano entre un Remco impasible y un Wout que no podía ocultar un rictus de sufrimiento. A dos kilómetros de la llegada y ya con un minuto de ventaja, los dos gigantes empezaron a mirarse, a estudiarse, a escrutarse...
En el momento de la verdad definitiva, luego de todas las verdades parciales, Evenepoel demarró. Van Aert, a su estela, no pudo, sin embargo, y pese a exprimirse, superarle. Agachó la cabeza y dobló la rodilla en gesto de fatiga y señal de acatamiento al rey. Y Remco, exultante, emocionado, después de tantas coronas de espinas en, precisamente estas fechas, recuperó la de oro y piedras preciosas.
El pelotón de ilustres llegó a 27 segundos. Antonio Morgado hizo tercero. Y Alex Aranburu, cuarto. Pero fue como si no existieran. Evenepoel reclamó en silencio todos los focos y también ellos, y también mudos, se plegaron a su orden.
Alberto Contador recuerda el 2008, un flechazo con una carrera insospechada, el Giro que iba a conquistar en dos ocasiones. «Fui de rebote. Y me acogieron tan bien, recibí tanto cariño de los aficionados. Es especial, es la carrera que aún mantiene ese romanticismo que quizá en el Tour y la Vuelta ya no se encuentra tanto». Al madrileño se le quedaron grabadas en la memoria «las ciudades vestidas de rosa, el agua rosa de las fuentes». El mismo color que entusiasmó a un niño lombardo al que sus padres llevaban a ver etapas en Verona, a disfrutar de sus ídolos y que, años después, también lo iba a conquistar.
«Tengo una conexión para siempre con esta carrera. Independientemente de mis victorias, recuerdo mi primera maglia rosa, en Zoldo Alto, en 2005», rememora en EL MUNDO Ivan Basso, enamorado de las Grandes Partenzas desde el extranjero. «Los dos que gané fuero así, uno desde Holanda y el otro de Bélgica», hace memoria, con guiño al comienzo del 2026, que será en Bulgaria. Este lunes, en el Auditorium Parco della Musica Ennio Morricone, se presentó el recorrido de una edición que volverá a ascender cumbres únicas, que atravesará los Apeninos y los Dolomitas, en esa «orografía única para los escaladores», como admite Contador. Y que buscará un sucesor a Simon Yates. Todo apunta a su compañero Jonas Vingegaard, anhelo propio y de los organizadores. Pues «los grandes campeones, todos, quieren el Giro en su palmarés. Siempre fue así. Merckx ganó el Giro, Hinault ganó el Giro, Indurain ganó el Giro... Estoy convencido de que Vingegaard lo tiene en su cabeza, que su objetivo es vestirse de rosa al 100%. Está capacitado», agrega Basso, ahora director del Polti Visit Malta, uno de los animadores de cada Corsa Rosa.
La edición de 2025 no sólo fue única por su resolución, por una etapa que recordarán los tiempos, cuando Simon Yates, contra todo pronóstico, hizo saltar por los aires en Le Finestre el duelo latino entre Isaac del Toro y Richard Carapaz. También marcó tendencia por su impacto económico y social, cada vez más pujante. Los estudios posteriores lo demuestran.
El lunes, en el International Bike Economy Forum, organizado un rato antes por RCS Sports & Events en colaboración con ICE (Agencia para la promoción en el exterior y la internacionalización de las empresas italianas) se pusieron de manifiesto las cifras, cuantificadas por Banca Ifis, sobre el retorno económico que genera la Corsa Rosa en la región. «Datos extraordinarios», en palabras de Urbano Cairo. «Cuando era niño, para mí era algo imperdible, recuerdo a Gimondi y más tarde a Pantani. Después, cuando empezamos a organizar el Giro lo seguía viendo como un gran evento deportivo, una gran pasión, con grandes corredores como Nibali (presente en el Forum). Hoy veo estos números y es algo más, un evento que da una gran contribución a nuestro país», admitió el presidente de RCS. «Los datos están en constante crecimiento. La contribución del Giro a las exportaciones es evidente y confirma que ha alcanzado una nueva dimensión. Ya no es solo un gran evento deportivo, sino una herramienta concreta para el desarrollo territorial y el apoyo a las empresas italianas. Hablamos de un sistema que genera más de 2.500 millones de euros, con indicadores que siguen en aumento. El Giro es positivo para Italia, para las empresas y para las comunidades locales. Si tantos países invierten cantidades significativas, es porque han comprendido el verdadero valor de este proyecto en términos económicos, turísticos y de reputación internacional», declaró.
Giro de Italia 2026
El Giro es pasión, es tradición y es impacto económico. Vincenzo Nibali, otro mito italiano, vuelve a su infancia, a «Bugno y Chiappucci». «Me fascinaron. El Giro tenía un lugar especial en mi corazón. Después, como ciclista, me cambió la vida», cuenta quien lo conquistó en 2013 y 2016 y quien en 2019 protagonizó una épica batalla con Primoz Roglic y el vencedor Carapaz. Batallas que se traducen en números.
El análisis de Banca Ifis destaca que el valor generado por los espectadores en directo del Giro 2025, que asciende a 2.100 millones de euros, incluyendo tanto el impacto inmediato (el gasto generado por los espectadores a lo largo de las etapas del evento y por la estructura organizativa del mismo) como el impacto indirecto (el gasto de quienes, tras asistir al evento en los territorios del Giro, regresan para disfrutar de otras experiencias turísticas). Este impacto es significativo y está creciendo en comparación con la primera medición realizada en 2023.
El Giro es también un poderoso embajador del 'Made in Italy'. Según datos, más de 1,5 millones de aficionados extranjeros que siguieron la carrera activamente aumentaron su propensión a comprar regularmente productos italianos (la alimentación y las bebidas fueron las más populares), lo que genera un valor de más de 2.500 millones de euros anuales.
Los datos recopilados también ponen en valor el sello que el Giro deja con sus salidas en el extranjero. Bulgaria tomará el relevo de Albania: el 92% de los espectadores en directo valoraron positivamente esta decisión y el 74% reconoció la salida en Albania como un importante valor de promoción turística y el 38% lo considera un fortalecimiento de los lazos culturales entre los dos países, lo que se conoce como poder blando.
También hace unas semanas, durante el Festival dello Sport de Trento bajo el título 'Giro de Italia: Entre el impacto económico y el bienestar social', Banca Ifis avanzó este estudio en el que, según sus modelos de medición, consideró que la edición pasada generó un impacto de 79 millones de euros.